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	<title>05-quinta-esciencia &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "05-quinta-esciencia"</description>
	<pubDate>Sat, 30 Aug 2008 07:33:01 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Buscar vida extraterrestre]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=321</link>
<pubDate>Mon, 14 Jul 2008 14:41:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Es perfectamente posible que en nuestra exploración de otros planetas no identifiquemos formas de v]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Es perfectamente posible que en nuestra exploración de otros planetas no identifiquemos formas de vida alienígena aún estando delante de nuestras mismas narices. Antes de que la nave <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Viking"><em>Viking</em></a> alcanzase la superficie de Marte en 1976, se pensó en incorporarle un artilugio que sirviese para estudiar la posibilidad de vida en la superficie del planeta. Se plantearon dos estrategias diferentes, cada cual más ingenua. Ambas consistían en instrumentos diseñados para la recolección de microbios, ya que las cabezas pensantes de la NASA pronto descartaron a los hombrecitos verdes de entre las múltiples posibilidades. El primero de ellos era una especie de lengua pegajosa que se desenrollaría sobre la superficie impregnándose de polvo marciano. Todo lo ingerido por aquella suerte de camaleón mecánico se analizaba después a través de un microscopio cuyas imágenes se transmitirían al planeta Tierra. Un equipo de sesudos microbiólogos abrigados por batas inmaculadas analizaría las imágenes buscando las bacterias marcianas. La estrategia alternativa, que finalmente se impuso, adoptaba un enfoque fisiológico en lugar de morfológico. La nave llevó entonces un pequeño recipiente con un caldito que, supuestamente, ni la célula más sibarita se atrevería a rechazar. Una disolución de carbohidratos cuyos átomos de carbono habían sido marcados radiactivamente. Sobre la sopa había un sensor que detectaría el dióxido de carbono radiactivo producto de la metabolización del mejunje. El mecanismo incorporaba además una especie de cuchara que sumergía en la sopa una muestra de la rojiza superficie. Sorprendentemente, poco después de que el material marciano entrara en contacto con la sopa se detectó un incremento exponencial de la señal. Esto era previsible en el caso de estar ante un verdadero crecimiento bacteriano, pero, repentinamente, la señal desapareció. Los pequeños marcianos se desintegraron como si de repente hubiesen sido atacados por armas venusianas. La comunidad científica estuvo de acuerdo en que aquel extraño fenómeno no indicaba la presencia de vida, sino que tenía causas fisicoquímicas bien conocidas. Posteriormente, así se comprobó en experimentos realizados en el laboratorio. Tal y como destacaron <a href="http://globetrotter.berkeley.edu/people3/Lewontin/lewontin-con0.html">Lewontin</a> y <a href="http://www.hsph.harvard.edu/faculty/richard-levins/">Levins</a>, la lección que debiéramos extraer de este fracaso es que seguimos sin tener en consideración la naturaleza contingente de la vida. Aquel mismo experimento incluso hubiera fracasado a la hora de detectar muchas de las bacterias que existen sobre la  Tierra. Pero una forma de vida surgida de un origen independiente podría no estar basada en el carbono, desde luego podría no consumir carbohidratos e incluso podría no tener la necesidad de reproducirse. Así, su supervivencia podría fundamentarse en mecanismos de reparación. Las formas de vida alienígenas tampoco tendrían por qué ser individuales. Es decir, podría tratarse de un único objeto físicamente continuo variable en el espacio y en el tiempo debido a cambios en sus constituyentes fundamentales. En su presencia, podríamos permanecer ignorantes de este insólito organismo hasta el mismo momento de ser devorados.</span></p>
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<title><![CDATA[Respuesta creativa]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=303</link>
<pubDate>Mon, 30 Jun 2008 08:45:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Durante este curso académico que ya termina tuve que leer muchos exámenes. La lectura atenta de lo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Durante este curso académico que ya termina tuve que leer muchos exámenes. La lectura atenta de lo que escribieron los alumnos me causaba sensaciones diversas, incluyendo un extraño pesimismo. Algunos de ellos parecían mostrar graves limitaciones de expresión. Me refiero a estudiantes universitarios. Las dificultades eran particularmente evidentes cuando la pregunta no se refería explícitamente a un epígrafe del temario. Por ejemplo, cuando se trataba de una pregunta que exigía la reflexión, la síntesis de conocimientos, e incluso diese margen a su creatividad en la respuesta. Porque pocas veces los problemas tienen una única solución. Las principales limitaciones surgían precisamente con la libertad, que conlleva a la vez riesgo y responsabilidad. <a href="http://philosophy.lander.edu/intro/introbook2.1/x874.html">Alexander Calandra</a> cuenta una anécdota sobre un estudiante de Física, que después aparecería publicada en varios libros, incluyendo uno muy conocido de <a href="http://www.santafe.edu/~mgm/">Murray Gell-Mann</a>. Yo la encontré en una obra posterior de <a href="http://www.pz.harvard.edu/PIs/DP.htm">David Perkins</a>. El estudiante se encontró el siguiente problema en un examen: explique cómo puede emplear el barómetro para medir la talla de un rascacielos. La respuesta que el profesor esperaba consistía en calcular la altura a partir de la diferencia entre las presiones atmosféricas medidas en la calle y en la cima del edificio. Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue la siguiente: “<em>lleve el barómetro a lo alto del edificio, átelo a una larga cuerda, bájelo hasta el nivel de la calle y súbalo luego, midiendo la longitud de la cuerda. Ésta es la altura del edificio</em>”. En lugar de rechazar la respuesta se dio una nueva oportunidad al alumno para asegurarse de que su respuesta revelaba algún conocimiento de la física. El alumno volvió a resolver el problema, esta vez proporcionando varias respuestas: (1) lleve el barómetro a lo alto del edificio. Arrójelo desde allí y mida el tiempo con un cronómetro. Después calcule la altura teniendo en cuenta que la distancia recorrida equivale a la mitad de la aceleración de la gravedad por el cuadrado del tiempo empleado; (2) en un día soleado, mida al aire libre la altura del barómetro, la longitud de su sombra, la longitud de la sombra del edificio y mediante el uso de una proporción simple determine la altura del rascacielos; (3) ate el barómetro al extremo de una cuerda, muévalo como si se tratara de un péndulo y determine con precisión el valor de la aceleración de la gravedad en el nivel de la calle y en lo alto del edificio. Calcule la altura a partir de esta diferencia; (4) Lleve el barómetro al sótano y llame a la puerta del portero. Cuando abra diga lo siguiente: “<em>Querido portero, aquí tengo un excelente barómetro. Se lo entregaré si me dice cuál es la altura del edificio</em>”. El estudiante sacó una buena calificación superando la presión en más de un sentido.</span></p>
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<title><![CDATA[Un abrir y cerrar de ojos]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=301</link>
<pubDate>Fri, 27 Jun 2008 09:19:23 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Según las leyes de la física, la duración más breve posible es 10-43 segundos, el tiempo de Plan]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Según las leyes de la física, la duración más breve posible es 10<sup>-43</sup> segundos, el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo_de_Planck">tiempo de Planck</a>. Sin embargo, los fenómenos más fugaces que la ciencia puede cronometrar se miden en attosegundos, cada uno de los cuales constituye la trillonésima parte de un segundo (10<sup>-18</sup> segundos). Por ejemplo, ciertos láseres emiten destellos que duran tan sólo 130 attosegundos. Un femtosegundo es la milésima parte de una billonésima de segundo (10<sup>-15</sup> segundos). La interacción entre la luz y los pigmentos de la retina dura unos 200 femtosegundos. Un picosegundo es una billonésima de segundo (10<sup>-12</sup> segundos). A temperatura ambiente, la vida media de un enlace de hidrógeno entre moléculas de agua es de tres picosegundos. Un nanosegundo son 10<sup>-9</sup> segundos. El microprocesador de un ordenador personal tarda entre tres y cuatro nanosegundos en ejecutar una instrucción como la suma de dos números. Un microsegundo es una millonésima de segundo. Durante ese período de tiempo el sonido únicamente viaja un tercio de milímetro. Un milisegundo es la milésima parte de un segundo. Una mosca bate las alas cada tres milisegundos. Una décima de segundo es lo que dura un abrir y cerrar de ojos. Y un latido del corazón dura un segundo. La luz de la luna todavía no ha llegado a la Tierra en el tiempo que dura ese latido. En un minuto puedes pronunciar 150 palabras y leer unas 250. Una célula emplea una hora en dividirse por mitosis. En un día, una cría de ballena azul engorda 90 kilos. La Tierra completa su órbita alrededor del sol en un año. Un CD normal tarda en degradarse un siglo, aunque algunos pueden llegar a durar más de dos. Homo Sapiens tiene una historia de unos 100.000 años. Los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años. El Universo tiene unos 13.000 millones de años. La vida del Universo es mucho tiempo, pero tan sólo un breve instante si se compara con la distancia que existe entre un attosegundo y el tiempo de Plank. El espacio de tiempo más pequeño imaginable es una eternidad.</span></p>
<p><em>Ligeramente modificado de una lista confeccionada por <a href="http://resumante.wordpress.com/2007/07/12/de-lo-instantaneo-a-lo-eterno-david-labrador/">David Labrador</a></em></p>
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<title><![CDATA[Tacto subliminal]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=284</link>
<pubDate>Fri, 13 Jun 2008 08:20:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Debo reconocer que no soy demasiado receptivo al contacto físico cuando procede de alguien a quien ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Debo reconocer que no soy demasiado receptivo al contacto físico cuando procede de alguien a quien apenas conozco. Casi siempre me incomoda, aunque recibo mejor el tacto de una mujer que el de un hombre. Una amiga me recordaba que a ella le ocurre lo contrario, por lo que la explicación pudiera tener alguna connotación sexual. Sin embargo, conozco a otras mujeres que afirman sentir una mayor aversión al contacto no intencionado cuando el extraño es un hombre. Varios estudios demuestran que las mujeres tienden a tocar con más frecuencia el pelo y el rostro de otras mujeres que los hombres entre sí. También suelen tocar menos frecuentemente a los hombres. Por el contrario, la probabilidad de que un hombre contacte físicamente con un extraño es mayor si se trata de una mujer. Durante unos meses viví en Argentina y en Uruguay, y recuerdo que me llamaba la atención la asiduidad con la que los amigos se abrazaban e incluso se besaban públicamente en las mejillas. También he vivido en los Estados Unidos, donde acercarse mucho a tu interlocutor, ya sea hombre o mujer, es considerado una falta de respeto. Ciertos experimentos demuestran que, en general, el tacto delicado entre extraños contribuye a crear un sentimiento de aceptación. A una bibliotecaria de la  Universidad de Purdue, cuyo trabajo básicamente consiste en recibir y entregar libros, se le pidió que durante la mitad de su jornada laboral tocase a la gente de la manera más imperceptible posible, un simple roce en la mano de los estudiantes. Al salir cubrirían un breve cuestionario sobre si la biblioteca le resultaba satisfactoria. También se les preguntaba si la empleada había sonreído o si les había tocado. Curiosamente, aquellos individuos que recibieron un contacto que no habían notado mostraron una mayor satisfacción. Otros, que también negaron el contacto, afirmaron que la bibliotecaria había sonreído cuando en realidad habían sido tocados por una mujer con el semblante serio. En otro experimento realizado en Oxford, Mississippi, las camareras de dos restaurantes tocaban discretamente a los clientes en la mano o en el hombro. Se demostró que los clientes tocados dejaban por término medio mayores propinas. En un tercer experimento, esta vez realizado en Boston, una investigadora deja dinero en una cabina telefónica para regresar cuando está ocupada por el siguiente usuario, que ya se había guardado el dinero en el bolsillo. La investigadora le pregunta cortésmente si halló su dinero. Pues bien, si en ese momento toca al extraño, aunque el contacto resulte tan ligero que después este no lo recuerde, la probabilidad de que le sea devuelto el dinero asciende del 63 al 96%. En su estilo agradablemente sensual, <a href="http://www.dianeackerman.com/">Diane Ackerman</a> se refiere al tacto subliminal diciendo que, aunque no lo notemos, nos entibia el alma.</span></p>
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<title><![CDATA[Rizos con gancho y medias de nylon]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=278</link>
<pubDate>Sun, 08 Jun 2008 09:45:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Cuántas veces no has vuelto del campo con esas bolitas (Arctium) tenazmente enganchadas a la ropa. ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Cuántas veces no has vuelto del campo con esas bolitas (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arctium"><em>Arctium</em></a>) tenazmente enganchadas a la ropa. Se trata de un eficaz mecanismo para la dispersión de las semillas, ya que se adhieren a todo y a todos, incluidos los animales que no van a la última. <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_de_Mestral">George de Mestral</a> quiso saber el porqué. Cuando volvió de uno de sus paseos con la chaqueta plagada, decidió poner bajo su lupa algunas de ellas. Observó que estaban rodeadas de ganchos minúsculos que se enredaban con los rizos del tejido. Entonces se preguntó si podría diseñarse un sencillo sistema de cierre basado en el mismo principio. Había nacido el <a href="http://www.infonomia.com/if/articulo.php?id=16&#38;if=50">velcro</a>, término que proviene de enganchar <em>velvet</em> (terciopelo) a <em>crochet</em> (enganche). En la actualidad, se usa una mezcla de poliéster y nylon para hacer los ganchos y los rizos, aunque algunas aplicaciones, que requieren una resistencia especial, exigen que sean de poliéster puro. Fue otra serendipia la que dio lugar al <a href="http://www.nuevaalejandria.com/archivos-curriculares/ciencias/nota-030.htm">nylon</a>. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Wallace_H._Carothers">Wallace Hume Carothers</a> trabajaba para la empresa Du Pont estudiando polímeros naturales, tales como la seda o el caucho. Pretendía la fabricación de una fibra sintética lo más parecida posible a la seda. <a href="http://heritage.dupont.com/floater/fl_hill/floater.shtml">Julian Hill</a>, uno de sus compañeros, observó que algunos de los materiales que almacenaba Carothers se estiraban cuando se cogían con la ayuda de una varilla de vidrio. Haciendo el ganso con unos amigos, empezó a estirar y a estirar el material con la misma estúpida emoción que te empuja a hacer pompas de jabón cada vez más grandes. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que aquel estirado en frío aumentaba la resistencia del polímero, lo que les sugirió que podría tener aplicación en la industria textil. Fue el producto estrella de la <a href="http://www.queciencia.com/2007/11/07/la-feria-mundial-de-nueva-york-un-vistazo-al-futuro-que-veian-en-el-pasado/">Feria Mundial de Nueva York de 1939</a>. Los químicos más inteligentes vistieron a una rubia de piernas quilométricas con medias elaboradas con la nueva fibra sintética. A continuación, metieron a la rubia en un gigantesco tubo de ensayo diseñado para la ocasión. Por supuesto, todos los hombres que pasaban por allí se detuvieron a contemplar lo grande que puede llegar a ser un tubo de ensayo. Las medias de nylon, que junto a los zapatos de tacón de aguja son elementos fundamentales del fetichismo moderno (a mí estas cosas me las cuentan), se pusieron a la venta por primera vez el 15 de mayo de 1940 en la ciudad de Nueva York. En sólo cinco horas se vendieron cuatro millones de pares. A pesar de la demanda tan extraordinaria la producción se detuvo al estallar la guerra, ya que el material se dedicaría a fines militares. De hecho, miles de patrióticas mujeres entregaron sus medias al ejército. La mayoría de ellas siempre creyeron que sus prendas sirvieron para fabricar paracaídas.</span></p>
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<title><![CDATA[Leer el pensamiento]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=277</link>
<pubDate>Thu, 05 Jun 2008 07:24:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Es posible que un día no muy lejano exista una máquina capaz de leer el pensamiento. Personalmente]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Es posible que un día no muy lejano exista una máquina capaz de leer el pensamiento. Personalmente, puedo conseguir una aproximación bastante buena en momentos puntuales y con personas muy concretas a las que creo conocer bien, si bien opino que nadie conoce a nadie profundamente. De hecho, la mayoría de las veces somos un misterio para nosotros mismos, por ejemplo, siendo incapaces de predecir nuestra conducta en situaciones extremas de las cuales no tenemos experiencia previa. Se de esta incertidumbre por propia experiencia, os lo aseguro. Esa conclusión clarividente a la que me refiero, a veces la infiero casi intuitivamente a partir de gestos concretos o del semblante general del rostro. A todos nos pasa. El grado de consciencia que podamos tener sobre el procesamiento racional que llevamos a cabo, el grado de explícita comprensión de nuestro análisis de signos de comunicación no verbal, es variable y marca la diferencia entre el análisis más controlado y la intuición aparentemente más irracional, casi mágica. Pero la máquina del pensamiento querrá ver el mismo pensamiento y lo vería, si el pensamiento pudiera ser reducido a un determinado estado físico del cerebro. Sospecho, sin embargo, que esto es una simplificación que raya en lo absurdo. No obstante, se está desarrollando una pequeña rama de las neurociencias conocida como “<a href="http://www.elcultural.es/Historico_articulo.asp?c=19920">lectura cerebral</a>” encaminada a averiguar lo que piensa un individuo únicamente a partir de los registros de actividad cerebral, y los avances son espectaculares. Utilizando técnicas de resonancia magnética funcional, hoy prácticamente es posible distinguir algunos pensamientos. Por ejemplo, tal y como afirma <a href="http://www.comunidadsmart.es/cientificos_detalle.php?id=25">Francisco Mora</a>, puede saberse si una persona está pensando en otras personas o si está pensando en edificios. Asimismo, es posible saber, con una aproximación altamente significativa, si esas personas o edificios le gustan o disgustan. Esto se debe a que hay algunas áreas del cerebro que funcionan de forma muy selectiva. Así, el área fusiforme del sistema visual y una pequeña parte del giro parahipocampal responden casi exclusivamente a la visión de caras y edificios, respectivamente. Asumiendo que la construcción de la máquina fuera posible, ¿estamos preparados para afrontar los problemas éticos que plantearía su uso? En mi opinión, ni siquiera somos capaces de plantearlos completamente. El desarrollo científico está sujeto a ciertos peligros potenciales como es el que sea monopolizado por intereses particulares, que no se ponga al servicio de la humanidad, sino que sirva para dominarla. Pero uno de los que percibo más amenazantes es la enorme diferencia que observo entre la velocidad del progreso científico y un supuesto avance moral.</span></p>
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<title><![CDATA[Microquimerismo]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=271</link>
<pubDate>Thu, 29 May 2008 08:45:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Las circunstancias han querido que durante este último cuatrimestre haya impartido clases de genét]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Las circunstancias han querido que durante este último cuatrimestre haya impartido clases de genética. Una de las primeras cosas que dije a mis alumnos fue algo muy básico que aprendí de mis profesores. Que todas las células del organismo diploide, con excepción de algunos tipos anucleados, tales como los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eritrocito">eritrocitos</a> en los seres humanos, y los gametos, cuyos núcleos contienen un número haploide de cromosomas, tienen la misma información genética. Si el componente genético de la diferenciación celular y tisular es tan variable, se debe a la expresión diferencial de los mismos genes. Sin embargo, estaba equivocado. Las investigaciones del <a href="http://www.fhcrc.org/science/labs/lnelson/meetthelab.html">equipo de J. Lee Nelson</a>, entre otros, han demostrado que el <a href="http://www.investigacionyciencia.es/03064166000604/Microquimerismo.htm">microquimerismo</a> es relativamente común. Muy probablemente, cada uno de nosotros contiene unas pocas células de otros individuos genéticamente distintos, especialmente de nuestras madres. En este caso se habla de microquimerismo materno. Cuando se analizan un total de 100.000 células por individuo se lo detecta en un 20% de los sujetos, pero se cree que el porcentaje de “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quimera_(mitolog%C3%ADa)">quimeras</a>” es mucho mayor. Se trata de células que atravesaron la placenta y ahora circulan por nuestra sangre o se incorporaron a diferentes tejidos. Aunque la mayoría de las células no viven demasiado tiempo, se ha demostrado que algunas de estas células foráneas pueden persistir durante años. Esto se debe a que se trata de <a href="http://www.comunidadsmart.es/tematicos_detalle.php?id=23">células madre</a>, nunca mejor dicho, o bien células poco diferenciadas que han derivado recientemente de ellas. Tales células pueden dar lugar a otras sirviendo de semillas que arraigan en diferentes regiones de nuestro cuerpo. Durante el embarazo, el feto también puede transferir células a la madre (microquimerismo fetal). De hecho, se hallan células masculinas en mujeres que tuvieron niños. Aunque el microquimerismo parece estar implicado en varias <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Autoinmunidad">enfermedades autoinmunes</a>, tales como el lupus, escleroderma o la diabetes tipo 1, también se sabe que juega un papel beneficioso en la reparación de tejidos. Otras causas de microquimerismo son el intercambio de células entre gemelos y, aunque no se haya demostrado, es teóricamente posible la adquisición de células desde un hermano mayor a través de la madre. Se desconoce si el fenómeno es posible mediante relaciones sexuales. Por supuesto, tiene lugar durante ciertas intervenciones médicas, incluso en transfusiones sanguíneas a pesar de la irradiación a la que es sometida la sangre (microquimerismo iatrogénico). Es interesante que el microquimerismo materno se haya descubierto en el cerebro del ratón, ya que sugiere que las células maternas podrían influir en el desarrollo cerebral y plantea la cuestión acerca de si el cerebro realmente nos pertenece.</span></p>
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<title><![CDATA[Viajar al futuro, otra vez]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=255</link>
<pubDate>Mon, 05 May 2008 07:15:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[En teoría, existen al menos dos maneras de viajar al futuro. Quizás la percepción subjetiva del p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">En teoría, existen al menos <a href="http://luciernagas.wordpress.com/2008/02/18/viajar-al-futuro/">dos maneras de viajar al futuro</a>. Quizás la percepción subjetiva del paso del tiempo esté relacionada con la alteración de la duración de nuestros procesos bioquímicos, de tal manera que su ralentización inducida en grado extremo, podría llevarnos al futuro sin ser conscientes de ello. Este viaje particular es el que se pretende con la crionización. Por otro lado, la Teoría de la relatividad especial afirma que el tiempo está ligado al movimiento, cosa que se suele ejemplificar con la <a href="http://www.malaciencia.info/2006/08/la-paradoja-de-los-gemelos_03.html">paradoja de los gemelos</a>. Que relojes de sistemas de referencia que se mueven a distinta velocidad registran diferentes intervalos de tiempo entre dos sucesos que ocurran en el mismo momento. Así, se ha demostrado experimentalmente que la velocidad permite viajar en el tiempo haciendo que transcurra más lentamente. Esto ha sido posible gracias al uso de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reloj_at%C3%B3mico">relojes atómicos</a>. Dado que la estructura atómica es universal, el segundo puede definirse con exactitud como “<em>la duración de 9.192.631.770 períodos de la radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del átomo de cesio</em>”. Mediante relojes marcando estos segundos pudo comprobarse que viajando en un avión a 920 Km/h durante ocho horas se acumula un desfase temporal respecto al sistema de referencia inercial de 10 nanosegundos. Quiere esto decir que, de haber sido capaz de dormir en los aviones, la chica que me esperaba en el aeropuerto de Portland, Oregon, me habría visto algo más joven. Experimentos en aceleradores de partículas demostraron que el ritmo de desintegración de ciertas partículas subatómicas disminuye drásticamente a medida que su velocidad se aproxima a la de la luz. También se sabe que algunos rayos cósmicos atraviesan la galaxia en sólo unos minutos cuando, desde el punto de vista de la tierra, parece que emplean decenas de miles de años. A decir verdad, en el sistema de referencia de un fotón la distancia y el tiempo debe reducirse a nada, su movimiento resultaría tan instantáneo como el ColaCao Turbo. Análogamente, se ha demostrado la predicción einsteniana según la cual la gravedad también retarda el paso del tiempo. Por ejemplo, los soldados que permanecen en un submarino nuclear a 300 metros de profundidad durante seis meses regresan al nivel del mar 500 nanosegundos más jóvenes. Los relojes del vecino del quinto avanzan más rápido que los del friki del sótano, que parece no madurar nunca, simplemente porque se encuentran más alejados del centro del campo gravitatorio de la Tierra. Aunque todos estos desfases temporales son pequeños, lo cierto es que tuvieron que tenerse en cuenta en la elaboración del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/DGPS#GPS_Diferencial">sistema GPS</a> o los errores acumulados llegarían a ser del orden de kilómetros. Semejante precisión en la cuantificación temporal resulta esencial en otras aplicaciones tecnológicas, tales como el cobro exquisito del gasto en telefonía móvil y el correcto funcionamiento de Internet.</span></p>
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<title><![CDATA[Pan y agua]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=240</link>
<pubDate>Tue, 08 Apr 2008 07:26:09 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Un calentamiento global puede ser causa de un enfriamiento local. El cambio climático al que estamo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Un calentamiento global puede ser causa de un <a href="http://www.zentolos.com/?p=339">enfriamiento local</a>. El cambio climático al que estamos asistiendo, cuya evidencia ha sido reconocida con interesada parsimonia, podría causar el deshielo de gran parte de Groenlandia. Si esto llegase a ocurrir, una ingente cantidad de agua helada caería sobre la corriente cálida del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Corriente_del_Golfo">Golfo</a> interrumpiéndola. De esta manera, se vería abortado un fenómeno natural de calentamiento a través del globo, lo cual conllevaría el nacimiento de un período de glaciación en Europa y en el este de los Estados Unidos. La glaciación supondría un síntoma más del proceso autodestructivo al que tan diligentemente parece estar dedicada nuestra especie. Las especies se extinguen cuando son incapaces de adaptarse al medio, ya sea porque perdieron su variabilidad genética, bien porque los cambios son tan drásticos y acontecen tan súbitamente que fue inútil afrontarlos. No sin cierta ironía, podemos afirmar que la especie humana muestra signos evidentes de no poder adaptarse a cambios en su entorno, quizás demasiado rápidos, causados por él mismo. Opino que desequilibrio tan estúpido nace, en esencia, del olvido de lo que se es, de un humanismo olvidado. La falta de adaptación se manifiesta como una deshumanización, que contribuye a acelerar la destrucción de nuestra casa. Así es como el agua congelada señalará, una vez más, lo que no se adapta, lo inflexible, lo inmóvil, lo que muere. Pero lo que muere suele fertilizar la tierra, da lugar a la vida, y es causa de nuevas adaptaciones. De hecho, el agua congelada contribuyó a nuestra aparición. Aunque todavía no se han encontrado sus restos, hay quien ya ha denominado al ancestro común que compartimos con los chimpancés como <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pan_prior"><em>Pan prior</em></a>. Hace unos ocho millones de años una glaciación provocó la fragmentación de los extensos bosques que cubrían el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Valle_del_Rift">valle del Rift</a>, en África, el lugar en el que vivía este primate. La mayor parte de la humedad que los alimentaba fue literalmente retenida alrededor de los polos, y los bosques fueron diezmados por la sabana. Como consecuencia de ello, algunas poblaciones de <em>P. prior</em> se aventuraron en ella, mientras que otras permanecieron en la selva. Todavía hoy, algunos chimpancés (<em>Pan troglodytes</em>) “dan el salto”, a pesar del riesgo que ello implica. A merced de los depredadores, sin poder ver nada por causa de la hierba tan alta, se elevan sobre sus miembros posteriores para otear el horizonte a la búsqueda de un árbol aislado al que puedan correr en caso de peligro. Ya fuera por afán de nuevas emociones o por necesidad, aquel osado movimiento conduciría a una adaptación esencial, el <a href="http://www.mundofree.com/origenes/evolucion/bipedismo/bipedismo.html">bipedismo</a>. No será hasta mucho más tarde cuando los descendientes de aquellos primeros valientes despierten en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_de_Gaia">Gaia</a> lágrimas de tristeza.<br />
</span></p>
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</item>
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<title><![CDATA[Alcohol hasta no poder levantarse]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=239</link>
<pubDate>Sun, 06 Apr 2008 10:57:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[La bebida de 100 grados no es alcohol puro, aunque quien beba tal mejunje afirme, no sin cierta raz]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">La bebida de 100 grados no es alcohol puro, aunque quien beba tal mejunje afirme, no sin cierta razón, que se trata de puro alcohol. Según el sistema métrico mediante el cual se mide el alcohol, discurrido por el químico francés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Joseph_Gay-Lussac">Joseph-Louis Gay-Lussac</a>, el grado 100 equivale a un 57% de alcohol, mientras que puede decirse que el alcohol tiene 175 grados. La determinación es posible mediante un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dens%C3%ADmetro">hidrómetro</a>, que mide la gravedad específica, es decir, la densidad relativa del líquido. Aunque el uso de este sencillo instrumental se generalizó desde principios del siglo XIX, la estimación de la cantidad de alcohol en la bebida fue algo que interesó prácticamente desde los comienzos de la civilización, de ahí que no tardasen en surgir métodos más prosaicos. En las islas británicas, por ejemplo, los inspectores oficiales de cerveza eran considerablemente respetados. Tan pronto como una destilería tenía una nueva producción, los representantes del gobierno establecerían el precio de la cerveza con su precioso culo. Tradicionalmente, cuando una destilería demandaba la presencia de los inspectores para evaluar la calidad de una nueva cerveza, colgaban en la puerta un trozo de la rama de algún arbusto, de ahí que, todavía hoy, muchos pubs ingleses lleven en su denominación la palabra “bush” (arbusto). Era la señal para recibir a estos dignos señores que, ataviados con pantalones cortos, llegaban al especificado local cervecero con gravedad en el rostro, y luego medían la gravedad específica con el trasero. Sobre un banco de madera derramaban una pequeña cantidad del líquido hasta formar una delgada película. A continuación, el correspondiente inspector se sentaba en el banco húmedo. Si le resultaba fácil levantarse, la cerveza valdría un penique, pero si se quedaba pegado el tiempo suficiente, aquella resistencia otorgaría un valor doble a la bebida. Después, tendría lugar la celebración entre el dueño del local, los clientes, y el hombre serio que enseñaba las rodillas y que parecía haberse meado encima. Quizás debido a irritaciones testiculares, los inspectores llegarían a utilizar otro método tradicional antes del celebrado hidrómetro. Consistía en mezclar una cierta cantidad del licor con pólvora y se intentaba inflamar la mezcla. Si prendía con rapidez se denunciaba el exceso, si lo hacía lentamente se le atribuía el grado 100, y si no encendía la bebida era tratada de "flojita". Ante las críticas que despertaba lo inexacto de este método, todos los inspectores del país aclamaron con vehemencia la llegada del hidrómetro, pues nadie deseaba combinar pólvora y posaderas.</span></p>
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<title><![CDATA[El yo desmemoriado]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=233</link>
<pubDate>Wed, 26 Mar 2008 16:41:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Por lo que yo recuerdo, no hay nada parecido a “Memento”. La trama de esta película es relativa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Por lo que yo recuerdo, no hay nada parecido a <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film931317.html">“Memento”</a>. La trama de esta película es relativamente sencilla, pero la manera de contarla resulta extraordinaria, de atrás adelante. Esto obliga al espectador a reconstruir el sentido de la historia a través de la memoria, precisamente lo que le falla al personaje principal. Pero, al mismo tiempo, el espectador permanece ignorante de las causas, lo que implica una cierta vivencia de lo inmediato desconectada del pasado, como le ocurre al desmemoriado. Aquel hombre lo olvidaba todo a los pocos segundos o, mejor dicho, su memoria estaba anclada en un tiempo pasado, a partir del cual ya no podía recordar nada más. Incapaz de recordar su presente, era el recuerdo de su pasado y la conciencia de su propio cuerpo lo que le servía para fundamentar su individualidad. Sobre el cuerpo que sentía suyo tatuaba cada instante que deseaba recordar, convirtiéndolo en una personalísima obra de arte. Aunque no son frecuentes, existen casos de personas para las cuales el tiempo ciertamente se detuvo. A partir de entonces perdieron toda posibilidad de conectar sus sensaciones de una manera coherente. Se conoce como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_Korsakoff">síndrome de Korsakov</a> y está causada por la degeneración de unas estructuras cerebrales denominadas cuerpos mamilares debido al consumo excesivo de alcohol. ¿Por qué bebes?, bebo para olvidar que bebo. Existen algunos casos similares, pero que afectan a una fracción específica de la memoria. Así por ejemplo, algunos individuos están corticalmente ciegos, es decir, no sólo no ven, sino que no recuerdan ninguna imagen, incluso han olvidado la misma idea de ver, por lo que no sienten pérdida de ningún tipo. Ojos que no ven, corazón que no siente. Un paciente del conocido neurólogo <a href="http://www.oliversacks.com/about.htm">Oliver Sacks</a> tenía lo que parecía el síndrome de Korsakov. La vida de aquel hombre se había detenido en 1945. Después de tratarlo, el Dr. Sacks, en colaboración con su mentor <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alexander_Luria">A. R. Luria</a>, llegó a una interesante conclusión. Lo que sirve para constituir el yo es más que la memoria y un cierto sentido de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Propiocepci%C3%B3n">propiocepción</a>, existe una relación estética con el mundo que, en la medida en que se vive, contribuye a conformar nuestro interior. Para ello no se precisa el recuerdo, sino la atención. Por muy grande que sean la lesión orgánica y la devastación de la memoria, su experiencia con este paciente le indicaba una posibilidad de reintegración a través del arte. El arte le servía de memoria porque remitía al momento pasado mediante la emoción.</span></p>
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<title><![CDATA[El estado de la luz clara]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=219</link>
<pubDate>Tue, 04 Mar 2008 14:21:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[No es otra manera de referirse a un estado americano o a la condición de una mujer. Luz puede estar]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">No es otra manera de referirse a un estado americano o a la condición de una mujer. Luz puede estar en estado y dar a luz mañana, pudo haber extinguido el rubor de sus mejillas, que si la lucecita de su vientre brillará como es debido poco me importa ahora. ¡Qué se desmaye! ¡Qué pierda la conciencia!, ya la recuperará luego con efluvios de amino, que a mi no me engaña. No me malinterpreten, no pretendo ser oscuro y menos aún cruel, sino arrojar luz sobre un perderse en la conciencia. El estado de la luz clara no es un estado americano ni se refiere a una mujer embarazada, sino a un monje tibetano. Es un estado que se alcanza en el morir. Se dice que guarda cierto parecido con momentos sutilísimos y breves, que pueden aparecer espontáneamente con el desmayo, el orgasmo, incluso al estornudar. Caer desfallecido durante el orgasmo por ser alérgico al polvo, ¿pueden imaginar éxtasis semejante? Morir de dicha, supongo. Sin embargo, expertos en el arte de la meditación logran inducir a voluntad semejante estado. Así, se han dado casos de monjes que han retenido el estado de la luz en el momento mismo de la muerte. Por ejemplo, <a href="http://www.lamayeshe.com/otherteachers/ling/index.shtml">Ling Rimpoché</a>, maestro del actual <a href="http://www.dalailama.com/">Dalai Lama</a>, permaneció durante trece días en la luz que ilumina el claro al final del camino. Lo más sorprendente de esta situación es que tales personas se encuentran clínicamente muertas, dejan de respirar, pero mantienen la postura meditativa y durante todo ese tiempo el cuerpo no manifiesta signos de descomposición. Algunos científicos, tales como el psicólogo <a href="http://psych.wisc.edu/faculty/bio/davidson.html">Richard Davidson</a>, han mostrado interés en este fenómeno, pero se trata de algo tan infrecuente... No obstante, sería relativamente fácil, y muy interesante, determinar qué cambios están teniendo lugar mientras uno se aferra a la luz en un instante tan íntimo y singular. En mi opinión, e independientemente de casos extremos, el individuo tiene una capacidad insospechada para influir sobre sus emociones a través de cambios en la fisiología cerebral. De hecho, se ha comprobado que durante la meditación experta se potencia la actividad en áreas del hemisferio izquierdo, generalmente el dominante, las cuales suelen estar relacionadas con la sensación de felicidad y las emociones de bienestar. Se da la paradoja de que el hemisferio potenciado durante la meditación budista es también el más analítico y lógico, en detrimento del no dominante, más sintético y holístico. </span></p>
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<title><![CDATA[Zumo de coco]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=218</link>
<pubDate>Sat, 01 Mar 2008 18:22:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[El paradigma de la isla desierta tiene una palmera sobre la que apoyan sus espaldas un par de náufr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">El paradigma de la isla desierta tiene una palmera sobre la que apoyan sus espaldas un par de náufragos que no se hablan, o bien uno solo que no deja de hablar. Comienzan bebiendo y comiendo de los cocos, y nada les sobra salvo, tal vez, la esperanza de alcanzar el continente que asoma más allá de donde se pone el sol. Pero al final del horizonte dicen que habita una multitud de náufragos arrojados a un mundo extraño que, sin comerlo ni beberlo, apenas exprimen el coco. Hace años, tuve un profesor de antropología muy triste, que sostenía que la risa termina por acabar con neuronas irremplazables, dándole, sin pretenderlo, un nuevo sentido a la expresión “materia gris”. Afirmaba además, que sólo utilizamos un 10% de nuestro cerebro. La primera de aquellas sentencias, pronunciada con conveniente gravedad, me causó un grave deterioro cerebral una vez consciente de que, dada la segunda, existía margen más que suficiente como para escojonarme de vez en cuando. Pero esta segunda afirmación siempre era recibida con naturalidad y enigma, pues a ninguno de nosotros sorprendía, e incluso demostrábamos cierto regocijo en su verdad. Sin embargo, parece ser rotundamente falso que sólo utilicemos una pequeña fracción de nuestro cerebro. De hecho, no hay zonas silentes en él. Es cierto que el número de conexiones cerebrales varía según el estímulo a lo largo de la vida, es decir, según nuestro ejercicio mental; y también es verdad que algunas de nuestras facultades se encuentran inhibidas en un estado normal, probablemente con el fin de potenciar otras que fueron especialmente útiles para nuestra supervivencia como especie. Por ejemplo, tengo un amigo que en cierta ocasión fue capaz de oler unas flores a una enorme distancia. Este fenómeno, conocido como hiperosmia, suele darse cuando existe un exceso de dopamina, muchas veces asociado a momentos de exaltación emocional. El consumo de ciertas sustancias, tales como anfetaminas, también puede causar un incremento ocasional de la capacidad olfativa. En el caso de mi amigo, sospecho que su hipersensibilidad se debió a su hipersensibilidad, a una química más íntima que ajena. En cualquier caso, opino que si el jugo no sacia nuestra sed de náufragos no es porque no exprimamos el coco lo suficiente, sino porque lo exprimimos demasiado.<span> </span><span></span><span></span><span></span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Viajar al futuro]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=212</link>
<pubDate>Mon, 18 Feb 2008 08:57:44 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Comparto despacho con un amigo. Ocasionalmente, nos embarcamos en conversaciones un tanto esotérica]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Comparto despacho con un amigo. Ocasionalmente, nos embarcamos en conversaciones un tanto esotéricas, que, en mi opinión, nos distancian convenientemente de nuestro trabajo. El otro día empezamos discutiendo sobre el molesto <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gato_de_Schr%C3%B6dinger">gato de Schrödinger</a> y no me pregunten cómo ocurrió, pero pronto dejamos la problemática de los animales domésticos para terminar elucubrando sobre los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Viaje_a_trav%C3%A9s_del_tiempo">viajes en el tiempo</a>. El hombre me decía que tal vez un día fuese posible el viaje al pasado, pero que nunca se podría viajar al futuro porque, según él, eso implicaría un tipo de predicción imposible en la medida en que el futuro esté abierto, es decir, si todo no está escrito de antemano. Lo cierto es que puede pensarse en el viaje en el tiempo según sentidos diferentes y, de acuerdo con el más evidente, el viaje al futuro sería el único posible. De hecho, todos viajamos con el tiempo en cuanto el tiempo pasa. Por otro lado, y creo que es en este sentido al que se refería mi amigo, viajar en el tiempo debiera implicar poder hacerlo a diferentes velocidades, de forma análoga a viajar en el espacio. Así por ejemplo, trasladarse a un momento-lugar dentro de una hora, pero hacerlo en un par de segundos constituiría un verdadero viaje al futuro. No obstante, si se entiende el viaje en el tiempo en un sentido trivial, el viaje al futuro es teóricamente posible, ya que sólo tendríamos que ralentizar nuestro reloj interno en relación al tiempo que pasa en el exterior. Al menos puede haber dos formas de hacer esto: (1) mediante la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cri%C3%B3nica">criónica</a>, es decir, prácticamente detener los cambios que experimentamos y dejar que el tiempo pase hasta ser descongelados, momento en que nos sincronizaríamos con el resto del mundo; y (2) viajando a una velocidad cercana a la de la luz para después regresar a la Tierra. La explicación a esta segunda forma de viajar al futuro es física y está basada en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_los_gemelos">Teoría de la relatividad</a>, mientras que la explicación a la primera es fisiológica y quizás suponga una forma extrema del mismo tipo de explicación para la percepción subjetiva del paso del tiempo. De hecho, el tiempo parece pasar a cámara lenta cuando hemos de reaccionar con rapidez, por ejemplo ante un imprevisto en la conducción que dura a penas unas décimas de segundo, pues en estas circunstancias nuestro reloj interno, nuestra bioquímica, se acelera en relación con lo que ocurre en la carretera. Decimos entonces que nuestros pensamientos “van a cien” y ponemos nuestra atención en todo cambio ocurriendo a nuestro alrededor. Por el contrario, el tiempo pasa rápidamente cuando nos encontramos relajados y nuestra actitud ante lo que ocurre “ahí afuera” es más pasiva. En semejante situación el tiempo puede llegar a pasar tan rápidamente que resulta casi imperceptible. Luego, en cierto sentido, viajar al futuro supone ralentizar nuestro envejecimiento. Obviamente, viajar al pasado no consiste en envejecer más deprisa, aunque así consiguiésemos alcanzar antes una condición de no existencia similar a aquella de la que una vez surgimos. Y es que el viaje en el tiempo, entendido de esta manera, sólo es posible hacia el futuro. Tampoco las personas que hacen uso de innumerables potingues para recuperar la juventud viajan al pasado, sino a un futuro inexorablemente tan arrugado como el escroto a remojo.</span></p>
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</item>
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<title><![CDATA[Entrelazamiento cuántico]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/?p=208</link>
<pubDate>Mon, 11 Feb 2008 08:09:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[El entrelazamiento cuántico es una propiedad de las partículas subatómicas que contradice al sent]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">El <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Entrelazamiento_cu%C3%A1ntico">entrelazamiento cuántico</a> es una propiedad de las partículas subatómicas que contradice al sentido común y pone en evidencia uno de los postulados fundamentales de la teoría de la relatividad, según el cual nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Einstein ideó junto a Podolsky y Rosen un experimento, el denominado <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_EPR">experimento EPR</a>, que serviría para refutar esta predicción de la mecánica cuántica, pues es sabido que siempre la consideró incompleta por no querer admitir sus aparentes implicaciones de una realidad incierta en esencia, al menos hasta que no es observada. Sin embargo, Einstein se equivocó. Supongamos que una partícula subatómica es descompuesta en otras dos que toman trayectorias separadas, según la teoría cuántica no es posible predecir las propiedades de las partículas, que únicamente se concretan con el proceso de observación. Pero lo que resulta sorprendente es que al “observar” una de las partículas, y con ello determinar sus propiedades, afectamos simultáneamente a la otra con independencia de dónde se encuentre. Decimos entonces que estas partículas están entrelazadas. El físico <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_S._Bell">John Bell</a> estableció que si se asume que las partículas tienen propiedades definidas, aunque resultasen inciertas para el observador debido a limitaciones técnicas, y que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, entonces la similitud entre partículas entrelazadas nunca podría superar un determinado límite conocido como desigualdad de Bell. Pues bien, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alain_Aspect">Alain Aspect</a> demostró en 1982 que pares de fotones separados por grandes distancias mostraban un nivel de correlación en sus propiedades que superaba con claridad la desigualdad de Bell, proporcionando la primera prueba empírica del entrelazamiento cuántico. Se ha especulado mucho sobre las aplicaciones de este extraño fenómeno. Rápidamente se intuye que podría revolucionar los medios de comunicación. Sin embargo, no es posible predecir el resultado de la determinación de los estados de una partícula y, por consiguiente, tampoco el cambio que experimenta la partícula entrelazada, lo cual supone un claro impedimento. Con todo, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/David_Deutsch">David Deutsch</a> ha sugerido la posibilidad de construir <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Computaci%C3%B3n_cu%C3%A1ntica">ordenadores cuánticos</a> donde la información de los diferentes estados de las partículas entrelazadas, o <i>qubits</i>, sea utilizada en la realización de cálculos binarios. La rapidez de tales ordenadores sería espectacular. Actualmente no es posible construir el <i>hardware</i> necesario, pero algunos físicos creen que puede lograrse. Otra aplicación interesante sería la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_teleportation">teleportación</a>, es decir, la “transmisión” de objetos de un lugar a otro mediante el escaneado previo del objeto para obtener información a partir de los estados de partículas entrelazadas, y su ulterior reproducción allí donde fuesen enviadas. Así, los científicos ya han logrado la teleportación de un átomo. Una implicación del entrelazamiento que me parece muy interesante, y confieso que algo romántica, es que sugiere que el cosmos se encuentra íntimamente conectado. En cierto modo, el azar y la necesidad configuran una misteriosa síntesis que lo relaciona todo.  </span></p>
]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La serie Fibonacci]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/23/la-serie-fibonacci/</link>
<pubDate>Wed, 23 Jan 2008 09:06:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Es una serie infinita que comienza como 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144&#8230;etc., de tal]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Es una serie infinita que comienza como 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144...etc., de tal manera que la suma de dos números consecutivos constituyen el número que ocupa la posición siguiente en la serie. En otro lugar habíamos visto que el cociente entre dos números consecutivos de la serie Fibonacci converge rápidamente en el número áureo: 1, 618033..., ahora es tiempo para destacar algunas propiedades de la misma que te permitirán realizar ciertos cálculos mentales más rápidamente. Así, la suma de los productos de una serie de números Fibonacci siempre es igual al cuadrado del último número. Por ejemplo, la suma de los primeros productos es 1 x 1 + 1 x 2 + 2 x 3 + 3 x 5 + 5 x 8 = 64 = 8<sup>2</sup>. Comprueba, si quieres, que esto es válido para la suma de cualesquiera productos consecutivos de la serie. La suma de todos los números de la secuencia Fibonacci desde el primero hasta aquel que se encuentre en una posición cualquiera <i>n</i> es igual al número que ocupa la posición <i>n</i> + 2 menos 1. Esto significa que uno puede pedirle a alguien que escriba una serie de números Fibonacci que empiece en el uno y que sea tan larga como se desee, que escriba con la ayuda de una calculadora hasta aburrirse, que cuando termine podrás sumar todos los números prácticamente con un vistazo. Por ejemplo, para los diez primeros números de la serie 1 + 1 + 2 + 3 + 5 + 8 + 13 + 21 + 34 + 55 = 143, que es lo mismo que restarle uno al número que está dos posiciones después del 55. Es decir, 34 + 55 = 89; 55 + 89 = 144; 144 – 1 = 143. De nuevo, sólo es necesario hacer dos sumas de dos términos, que te permitirán calcular los dos números siguientes, y después restar la unidad para obtener la suma total de una serie Fibonacci que puede tener tantos términos como se quiera. Esta es una herramienta fantástica, pues considera que los números de este tipo de secuencia se incrementan rápidamente. Pero he aquí que uno puede adivinar todavía más. La suma de diez números cualesquiera consecutivos de la serie es siempre divisible por once, y no sólo eso, sino que es siempre igual a once veces el séptimo número. Por ejemplo, la suma de los diez primeros es 143 que es igual a 13 x 11. A quien le guste jugar con números que compruebe lo que viene. Resulta que el dígito de la unidad en números Fibonacci se repite cada 60 posiciones. Así por ejemplo, en la posición 2 se encuentra el número 1, luego el siguiente número en la serie que termine por uno no se encuentra hasta la posición 62 (el número es 4.052.739.537.881), el siguiente está en la posición 122, el siguiente en la 182, etc. Análogamente, se repiten los dos últimos dígitos con una periodicidad de 300 posiciones, los tres últimos lo hacen con una periodicidad de 1.500, la periodicidad es de 15.000 para los cuatro últimos, y de 150.000 para los cinco últimos dígitos. Cada 1.500.000 se repiten dos Fibonacci con las mismas seis últimas cifras.... ¡Uf!, olvida lo de comprobar esto delante de alguien o el que terminará embobado será tu psiquiatra.<span> </span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Siniestro final para el siniestro]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/14/siniestro-final-para-el-siniestro/</link>
<pubDate>Mon, 14 Jan 2008 09:15:27 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[En 1988 la revista Nature publicó un estudio estadístico en el que se concluyó que las personas z]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">En 1988 la revista <i>Nature</i> publicó un estudio estadístico en el que se concluyó que las personas zurdas tienen una menor expectativa de vida que las diestras. Los autores, Dian Halpern y Stan Coren, confirmaron sus investigaciones en un estudio posterior, más detallado, que publicó la prestigiosa revista <i>New England Journal of Medicine</i>. Fueron muchas las noticias en los diarios que se hicieron eco del hallazgo. Por ejemplo, en el año 2001 el periódico <i>The Guardian</i> publicaba un editorial titulado “Los zurdos mueren jóvenes” y, ese mismo año, el <i>Observer </i>relacionó la noticia con investigaciones científicas más antiguas, que sugerían que las personas zurdas son más propensas a alteraciones del sistema inmunitario. Norman Geschwind elaboró una compleja teoría al respecto. Sin embargo, Phil Bryden y Chris McManus demostraron en 1994 que no existe dicha asociación, que las personas zurdas no sufren, por término medio, más desórdenes inmunológicos que las que no lo son. No obstante, quedaba por determinar si realmente los zurdos se mueren antes que los diestros, ya que los datos de Halpern y Coren parecían correctos, y a partir de ellos se había calculado una diferencia en la esperanza de vida de nada menos que de siete años, ¡lo que equivalía a fumar unos 120 cigarrillos al día! Lo cierto es que la idea de que los zurdos son menos longevos es un mito, pero resulta interesante observar dónde radicaba el error del estudio. Sus autores analizaron la frecuencia de la propiedad de ser zurdo en grupos de personas que habían muerto al mismo tiempo. Este tipo de estudios es susceptible de sesgos importantes si existiesen diferencias significativas en la frecuencia de partida de las características comparadas, y esto fue precisamente lo que ocurrió. Es un hecho que la frecuencia de personas zurdas se incrementa considerablemente a medida que nos adentramos en el siglo XX. Debido a que hay más zurdos entre las personas jóvenes, cuando se estudian personas que han muerto al mismo tiempo, jóvenes y viejas, se observa el efecto de que más jóvenes, por término medio, son zurdos, lo que llevó a pensar que los zurdos se morían antes. Pero ¿por qué hay más zurdos a finales de siglo que a principios? Probablemente, tanto factores genéticos como ambientales explican este hecho, pero los últimos son más fáciles de exponer. Aunque mi madre es zurda de nacimiento, en la escuela se le obligó a escribir y a realizar otras tareas con la mano derecha. Hoy es considerada una persona diestra, incluso por sí misma, pero recuerdo que, siendo niño, cuando la sacaba de quicio era la mano izquierda la que levantaba para darme una bofetada o amenazarme con la zapatilla. Sin duda, la presión social en contra de ser zurdo se ha relajado con el tiempo, al menos en los países occidentales, de ahí que la frecuencia de zurdos se haya incrementado progresivamente. Así pues, siniestros del mundo que gustáis de leer chorradas, podéis vivir tranquilos, pues moriréis como todo el mundo, tal vez mañana.</span></p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[¿Cómo se originó la vida?]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/11/%c2%bfcomo-se-origino-la-vida/</link>
<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 09:01:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Esencialmente lo ignoramos. Sin embargo, desde la publicación en 1953 del clásico experimento de S]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Esencialmente lo ignoramos. Sin embargo, desde la publicación en 1953 del clásico experimento de Stanley L. Miller y Harold C. Urey, y de las hipótesis de Alexander I. Oparin a principios del siglo XX, la ciencia ha avanzado en este asunto de manera considerable. Con todo, puede decirse que las dos grandes líneas de investigación que existen en la actualidad hunden sus raíces en tales logros. Algunos científicos abogan por la aparición de un replicador primigenio, una macromolécula que albergase el software de la vida capaz de reproducirse. Hay evidencias que indican que el ARN surgió con anterioridad a las proteínas y al ADN, por lo que científicos como Walter Gilbert sostienen la tesis de que dicho replicador podría ser una molécula de ARN constituida a partir de una sopa de nucleótidos inertes. Un replicador que luego evolucionaría mediante selección natural. Sin embargo, su ensamblaje aleatorio es muy improbable (la probabilidad es inferior a la que tienes de ganar el premio gordo de Navidad cada año durante un milenio, en caso de que pudieras vivir un milenio), incluso la formación de un único ribonucleótido sería una proeza sin otra ayuda que el puro azar. Que yo sepa, no hay un solo experimento, tratando de reproducir las condiciones de la Tierra primitiva, que haya logrado la síntesis espontánea de nucleótidos, aunque es cierto que se han obtenido algunas bases nitrogenadas y que la mezcla de borato con compuestos orgánicos hallados en meteoritos, una vez calentada con descargas eléctricas, permite la síntesis de ribosa a partir del formaldehído. Sin embargo, autores como Robert Shapiro piensan que el origen de la vida se encuentra en una suerte de protometabolismo, para lo cual son precisas varias condiciones fundamentales. En primer lugar, una barrera física, a través de la cual exista un intercambio de energía que permita una inversión local del segundo principio de la Termodinámica.  Es decir, que el interior del compartimento pueda organizarse progresivamente a la vez que incrementa la entropía de su entorno. Compartimentos y formas de energía pueden ser variadas, tal vez membranas, arcillas o aerosoles, en el primer caso y descargas eléctricas o radioactividad en el segundo. Además de estas dos condiciones, la energía debe ser capaz de desatar una cadena de reacciones en el interior del compartimento que sea susceptible de adaptación a circunstancias variables. Eventualmente, la pequeña red metabólica debe crecer y reproducirse. Basándose en simulaciones por ordenador, investigadores como Stuart Kauffman sostienen que la evolución de este tipo de redes podría ser mucho más probable de lo que pensamos. Así, tal y como ha destacado el profesor Shapiro, estamos ante dos paradigmas distintos que podrían tener consecuencias muy diferentes sobre nuestras expectativas del lugar de la vida en el universo.</span></p>
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<title><![CDATA[1,618033...]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/09/1618033/</link>
<pubDate>Wed, 09 Jan 2008 09:03:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Te propongo un simple juego matemático que te desvelará uno de los secretos mejor guardados de la ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Te propongo un simple juego matemático que te desvelará uno de los secretos mejor guardados de la antigüedad. Imagina dos números cualesquiera y apúntalos en un papel. Súmalos y a continuación apunta el resultado como el tercer número de la serie que vas a crear. Después suma este tercer número al segundo para así formar un cuarto; forma un quinto número sumando el tercero y el cuarto; forma un sexto sumando el cuarto y el quinto, y procede de esta manera hasta que obtengas una serie de veinte números. A continuación, divide el vigésimo por el decimonoveno y obtendrás el número más misterioso que existe. No importa los dos números que hayas escogido de inicio, para nuestra sorpresa comprobarás que el resultado siempre será el mismo. El número que has obtenido no es ni entero ni puede expresarse como el cociente entre dos números enteros. Aparentemente, es un número con infinitos decimales, un número sin fin, un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_irracional">número irracional</a>. Existen infinitos números irracionales pero este es especial. Es el número más irracional de los irracionales, ya que puede expresarse como una fracción continua interminable sólo compuesta de unos, o como una serie de raíces cuadradas interminables, igualmente compuestas por unos. El tipo de secuencia que has formado se denomina de <a href="http://hoyforex.blogspot.com/2008/03/secuencia-de-fibonacci.html">Fibonacci</a>, apodo con el que se conoce a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leonardo_de_Pisa">Leonardo de Pisa</a>, matemático que generalizó el uso de los numerales indo-arábigos en Europa a finales del siglo XII. El resultado del cálculo que has realizado con la ayuda de esta secuencia fue llamado el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Proporci%C3%B3n_%C3%A1urea#El_n.C3.BAmero_.C3.A1ureo_en_el_Arte">número áureo</a> (todo lo que creo saber al respecto se lo debo a la espléndida obra de <a href="http://www.mariolivio.com/">Mario Livio</a>). Dibuja, si quieres, en ese mismo papel una línea, denominando a sus extremos A y B, respectivamente. Si la línea no se divide por la mitad, sino por un punto C, obviamente se obtendrán dos segmentos desiguales. <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Euclides">Euclides</a> afirmó que la línea será dividida según la proporción media y extrema si el cociente entre los segmentos resultantes es igual al cociente entre la longitud total y el segmento mayor. Es decir, si AC/CB = AB/AC. Esta proporción será siempre igual a 1,618033..., y está por todas partes. Por ejemplo, las hojas de una planta crecen alrededor del tallo siguiendo un patrón regular que le permite optimizar su exposición a la luz del sol, disposición que se puede expresar como una serie de Fibonacci, gracias a que respeta la proporción áurea. Las conchas de los moluscos se enrollan en un tipo de espiral determinada que sigue la misma proporción. Es la misma espiral, llamada equiangular, que describe el vuelo del halcón para alcanzar a su presa, gracias a la cual el ave optimiza su velocidad. Aunque la trayectoria más corta es la línea recta, el halcón siempre toma la decisión de girar, y varios experimentos en túneles de viento demuestran que su elección es la más acertada, no me pregunten cómo lo sabe el halcón. Incluso la <a href="http://www.lagranepoca.com/pics/2007/06/15/xl/2007-06-15-xl--Via_Lactea.jpg">Vía  Láctea</a> describe una espiral equiangular. El secreto de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pit%C3%A1goras">Pitágoras</a> era demasiado bello para permanecer oculto. La naturaleza lo desvelaba en cada rincón. Era un secreto a voces.</span></p>
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<title><![CDATA[4 preguntas sobre el origen de la vida]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/08/4-preguntas-sobre-el-origen-de-la-vida/</link>
<pubDate>Tue, 08 Jan 2008 15:38:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[El otro día escuché a Eduardo Punset relatando algunas interesantes especulaciones acerca del orig]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">El otro día escuché a Eduardo Punset relatando algunas interesantes especulaciones acerca del origen de la vida, en relación con una entrevista al conocido físico Paul Davies. Destacó que, ciertamente, la pregunta por el origen de la vida incluye al menos tres preguntas distintas sobre cuyas respuestas la ciencia ha avanzado mucho en los últimos años, aunque de manera desigual. Así, preguntarse por el origen de la vida es preguntarse sobre el cuándo, el dónde y el cómo. Respecto a cuándo surgió la vida, cabe señalar que lo hizo extraordinariamente pronto. De hecho, existen fósiles de organismos vivos que tienen 3.800 millones de años de antigüedad, lo cual es sorprendente sabiendo que la historia de nuestro planeta tiene unos 4.500. Algunos investigadores opinan que la vida es un fenómeno altamente probable en caso de que se den las circunstancias apropiadas, mientras que otros creen que se trata de un fenómeno extremadamente raro, quizás único. Si los primeros estuviesen en lo cierto, al menos pueden hacerse dos predicciones básicas: que la vida es relativamente común en el Universo y que podría haber surgido varias veces en la Tierra. Por supuesto, no hay evidencias de vida extraterrestre y, sin embargo, hay evidencias bioquímicas y genéticas de que toda la vida que conocemos procede de un único ancestro común. No obstante, si el origen de la vida fuese un evento complejo y raro, la rapidez con la que apareció en este planeta sugiere que podría haber venido del espacio exterior. Paul Davies sostiene que la vida llegó a la Tierra en el interior de alguno de los muchos meteoritos que nuestro planeta intercambió con Marte en aquel tiempo. Respecto al dónde, parece probable que los primeros organismos surgieron en el fondo de los océanos, cerca de chimeneas volcánicas o, tal vez, en las profundidades de la corteza terrestre (o de Marte). De hecho, los organismos más primitivos que se conocen viven en condiciones tan extremas. Uno de los más grandes descubrimientos biológicos que todavía se pueden hacer consistiría en el hallazgo de una forma de vida originalmente nueva, pues ello proporcionaría las primeras respuestas respecto al lugar en el que se originó la vida y su probabilidad. En la actualidad, algunos científicos están buscando esa forma de vida utilizando una idea muy sencilla. Es un hecho que toda la vida que conocemos está basada en proteínas hechas con aminoácidos levógiros (los azúcares son dextrógiros) y no existen organismos que se alimenten de formas dextrógiras, así que se han fabricado caldos de cultivo con material dextrógiro para ver si algo procedente de hábitats aparentemente inhóspitos crece en ellos. Sin duda, es sobre el cómo acerca de lo que se sabe menos. Existen dos grandes líneas de investigación al respecto: aquellas que se centran en la génesis del primer metabolismo y estructura celular, y las referidas a la formación del software responsable de la vida (probablemente ARN). Finalmente, existe la pregunta por el porqué. Pero es este un asunto que pretende escapar del ámbito científico.</span></p>
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<title><![CDATA[Reacciono, luego siento]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2008/01/06/reacciono-luego-siento/</link>
<pubDate>Sun, 06 Jan 2008 16:47:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Generalmente, tendemos a pensar que la secuencia correcta de acontecimientos en lo que se refiere a ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Generalmente, tendemos a pensar que la secuencia correcta de acontecimientos en lo que se refiere a los vínculos entre la fisiología y nuestras emociones es algo semejante a —¡joder!, este tío me saca de quicio con esas cosas que dice—, siento ira, lo que causa la aceleración del pulso y la tensión de mis músculos —dame una excusa, ¡rarito de mierda!—, y es aquí cuando la bella adrenalina te concede un baile. Sin embargo, hay evidencias que indican que las cosas ocurren al revés. Que en primer lugar se producen cambios fisiológicos, en buena medida fuera de nuestro control, los cuales contribuyen a desencadenar nuestras emociones y, especialmente, condicionan su intensidad. Una serie de hechos aconteciendo a nuestro alrededor influyen en nosotros de manera a veces inconsciente. El sistema nervioso autónomo se pone a trabajar, por ejemplo, acelerando el ritmo cardíaco, erizando el cabello, teniendo una erección, dilatando las pupilas...etc., cambios que informan al cerebro de que sentiremos en un sentido más que en otro. Esta razón explica por qué un simple relajante muscular puede servir como un ansiolítico. Recuerdo que, en cierta ocasión, minutos antes de defender públicamente un trabajo de varios años, tomé un fármaco beta-bloqueante (una sustancia que compite con la adrenalina por determinados receptores, disminuyendo con ello el efecto hormonal) con la esperanza de calmar mis nervios, a pesar de que sabía que la droga no iba a actuar directamente sobre el sistema nervioso. Aquella sustancia contribuyó a evitar la aceleración de mi pulso, la sudoración de mis manos y la palidez de mi rostro, que inevitablemente acompañarían a mis temores. Atajar tales cambios hizo que me sintiese más tranquilo. Algunos estudios sugieren que si se obliga a alguien a manifestar una expresión facial inusual, y se repite una y otra vez, con el tiempo sentirá la emoción correspondiente. Tal vez por eso empezamos a sentirnos mejor cuando, estando tristes, accedemos a sonreír confiadamente a quien nos lo pide con amor. Según una controvertida hipótesis, la velocidad con que se coordina el sistema límbico con el sistema nervioso autónomo, o dicho de otro modo, nuestro cerebro con el resto del cuerpo, es menor en las mujeres que en los hombres. Digamos que, después de un período de excitación, el cuerpo de las mujeres recupera más lentamente el estado habitual, por lo que la intensidad de su emoción perdura más. Por ejemplo, inmediatamente después de hacer el amor ella todavía está muy sensible, pues su cuerpo camina con mayor parsimonia hacia la línea base emocional. Otro ejemplo, una vez que ella dice haber perdonado tu metedura de pata, se le ocurre sacar a colación una estupidez que cometiste hace siglos. Su cerebro tomó la decisión de perdonarte, pero su cuerpo aún está agitado e informa de que algo no va bien. Es evidente que esta relación fisiología-emoción es bidireccional, sin embargo, parece que nuestra fisiología tiene mucho que decir acerca de lo que sentimos. Luego, si quieres controlar tus emociones y ganar un poco más de libertad, aprende primero a respirar.</span></p>
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<title><![CDATA[Polvo inteligente]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2007/12/29/polvo-inteligente/</link>
<pubDate>Sat, 29 Dec 2007 16:54:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Todavía admitiendo la pobreza de mis obsesiones, sirva de aviso a navegantes que no es este un escr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Todavía admitiendo la pobreza de mis obsesiones, sirva de aviso a navegantes que no es este un escrito sobre el encuentro sexual en el que se lee a Shakespeare mientras dura el coito; ni tampoco aquel en el que se agitan las caderas de una Mesalina a la búsqueda de un embarazo conveniente, sino de nanotecnología. La empresa Intel y la  Universidad de California en Berkeley han desarrollado ordenadores del tamaño de motas de polvo que funcionan de manera autónoma con la ayuda de pilas, y que hacen uso de enlaces inalámbricos para intercambiar información. La idea es liberarlos a millares en un área determinada con el fin de formar una red de sensores perfectamente conectada entre sí. Existe un sistema operativo denominado TinyOs que proporciona una serie de programas al polvo que hacen posible que se organice en redes específicas. El polvo inteligente ya ha sido probado para informar a las tropas en situación de combate, además de en ciertos proyectos relacionados con la biología de la conservación. Así por ejemplo, los ordenadores fueron “espolvoreados” alrededor de los nidos de un ave en peligro de extinción, que habita las costas del noreste de los Estados Unidos, con el objetivo de detectar variaciones microclimáticas en su hábitat natural. El polvo contenía sus propias baterías, sensores de temperatura, humedad, presión, luz, además de sus propios sistemas de transmisión-recepción. Los datos correspondientes se transmitían de unas motas de polvo a otras y, finalmente, a un ordenador que suministraba la información vía satélite y la volcaba en tiempo real en Internet. Me pregunto si estará disponible la información desde el interior de los pulmones del pajarraco. ¡Bah!, no importa. Los especialistas están discurriendo nuevas aplicaciones del polvo inteligente, entre las que se encuentran su uso en el diseño de juegos de ordenador interactivos, de tal forma que varios participantes alejados en el espacio puedan compartir experiencias sensoriales plenas donde se incluyan la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Después de todo, es posible que el polvo inteligente alcance a ensuciar las obsesiones de este malo malísimo, Je, Je.</span></p>
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<title><![CDATA[El sueño del soldado]]></title>
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<pubDate>Mon, 26 Nov 2007 08:50:47 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[El Ministerio de Defensa de los Estados Unidos ha ofrecido financiación para un proyecto dedicado a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">El Ministerio de Defensa de los Estados Unidos ha ofrecido financiación para un proyecto dedicado a la investigación del sueño y de las consecuencias que conlleva su eliminación. El objetivo básico del mismo consiste en hallar la manera de mantener despierto a un soldado durante veinticuatro horas al día y siete días a la semana, sin menoscabo de sus facultades para matar. Puesto que el dinero está sobre la mesa, parece probable que este proyecto se esté desarrollando en la actualidad. El objetivo a largo plazo quizás consista en alterar genéticamente a los soldados no sólo para que sean incapaces de dormir, sino para que no lo necesiten, para que sean felices en ausencia de sueño. Lo cierto es que una persona normal resiste sin dormir unos once días como máximo. El récord fue establecido en 1965 cuando Randy Gardner, un estudiante de diecisiete años, pudo permanecer sin dormir un total de 265 horas seguidas. Otros estudios han demostrado que algunas personas son capaces de mantenerse en un estado de vigilia durante algo más de una semana. Aunque tales sujetos de experimentación no evidenciaron lesiones fisiológicas o neurológicas apreciables, todos ellos demostraron una pérdida progresiva de motivación, percepción y concentración. Es esta disfunción cognitiva lo que el proyecto trata de comprender y superar. Existen relatos de soldados que se han visto obligados a permanecer despiertos durante tres o cuatro días y yo mismo en alguna ocasión me mantuve despierto durante unas cincuenta horas. Recuerdo la experiencia como un verdadero suplicio, especialmente durante momentos puntuales de un sueño terrible que me hacían cabecear como un muñeco viejo. Me sentía como un forzudo de circo queriendo levantar con su musculosa voluntad párpados de plomo, como esos hombres abrazando grandes piedras que cargarán sobre sus hombros. Existen ciertos desórdenes neurológicos caracterizados por la disminución severa del sueño, lo que también se conoce como agripnia. Las personas que padecen el síndrome de Morvan, por ejemplo, sufren tics musculares, dolores, abundante sudoración y agripnia. Existen registros médicos de un joven francés de veintisiete años que sufría este raro síndrome y que no durmió durante varios meses. No sólo no durmió, sino que aparentemente no se cansó ni tuvo pérdidas de memoria, mayor ansiedad, ni ningún otro de los síntomas que habitualmente se asocian a la falta de sueño. Sin embargo, cada noche entre las nueve y las once, aquel hombre sufría graves alucinaciones, incluso táctiles. Supongo que fue una suerte para todos que en esos momentos no sujetase entre las manos un fusil de asalto. Pero en realidad son los políticos y no los científicos los que se afanan cada día en acabar con el peligroso sueño del soldado, que no es otro que no tener que combatir.</span></p>
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<title><![CDATA[Numerología corporal]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2007/09/17/numerologia-corporal/</link>
<pubDate>Mon, 17 Sep 2007 08:08:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Una población bacteriana puede llegar a duplicar su número en tan sólo diez minutos. Esto signifi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Una población bacteriana puede llegar a duplicar su número en tan sólo diez minutos. Esto significa que si partimos de un único progenitor, en menos de dos horas se habrán convertido en más de mil, pero es que a las seis horas las contaríamos por miles de millones y serían trillones al cabo del día. Con semejante capacidad reproductiva no sorprende que cada uno de nosotros aloje en su vientre unos 6.000 miles de millones de bacterias. Lo que resulta increíble es que si apilásemos en monedas, una encima de otra, a todas las bacterias que cada uno de los habitantes de la Tierra contiene en su tubo digestivo, la columna resultante tendría una altura de 100.000 años luz. Si añadimos el resto de bacterias, la columna pesaría tanto como todos los demás organismos juntos. Todos los elefantes, todas las ballenas, todas las sequoias, incluidas algunas tan grandes como la derrumbada por una tormenta en 1905 en Norteamérica, un arbolito que pesaba 3.688 toneladas. En fin, la columna de bacterias <strike>digestivas</strike> pesaría tanto como el resto de seres vivos amontonados en la báscula descomunal. En realidad, el cuerpo humano contiene más células propias que bacterias digestivas. En total son unos 100.000 miles de millones de células, lo cual son muchas más que el número de estrellas que contiene la Vía Láctea. De ellas, aproximadamente 100.000 millones son neuronas emitiendo impulsos nerviosos a una velocidad de 400 Km/h, que circulan por alrededor de 1.000.000.000.000 de conexiones independientes, haciendo posible comeduras de coco como esta. Exceptuando algunos tipos celulares que carecen de ADN, tales como los eritrocitos, que se producen a un ritmo de 140.000 por minuto, cada célula contiene una hebra de ADN de 175 cm extraordinariamente compactada. Es decir, el ADN de una sola de tus células tiene una longitud superior a la altura de muchas personas que conoces. Esto significa que si pudiésemos estirar todo el ADN de una única persona la hebra tendría 175.000.000.000 de kilómetros, distancia más que suficiente para alcanzar Plutón, hacerle un bonito nudo, y regresar a la tierra con el otro extremo. Teniendo en cuenta que en un año la luz recorre 9.460.000.000.000 kilómetros, aquella columna bacteriana tendría una altura no muy diferente de la longitud total del ADN, una vez desplegado, de todas las células de todos los cuerpos humanos que habitan la tierra. Esta distancia es aproximadamente igual al diámetro de nuestra galaxia.</span></p>
<p><em>Actualizado de acuerdo con el comentario de Millamigos</em></p>
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<title><![CDATA[¿Cuántos llevas?, corazón]]></title>
<link>http://luciernagas.wordpress.com/2007/09/09/%c2%bfcuantos-llevas-corazon/</link>
<pubDate>Sun, 09 Sep 2007 14:04:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>luciernagas</dc:creator>
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<description><![CDATA[Un corazón late hasta mil quinientos millones de veces a lo largo de la vida. No importa a quien pe]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Un corazón late hasta mil quinientos millones de veces a lo largo de la vida. No importa a quien pertenezca, si es un corazón enamorado o fue hecho pedazos en el pasado por un infiel cirujano. Ni siquiera importa la especie, mientras sólo nos refiramos a ese tipo de gusano, porque el corazón de un bicho peludo cualquiera latirá aproximadamente el mismo número de veces. Es cierto que el de un ratón baila a un ritmo más acelerado que el del ser humano, gigante o enano, incluso sumergido en el momento álgido del amor, donde a los desbocados les pierden las bocas y funden y confunden no sólo corazones. Y es que no hay pasión humana que desate los quinientos latidos por minuto que sufre Pérez cada vez que intenta apoderarse del lácteo incisivo del más atento desdentado. La bomba diminuta del roedor late tan rápido porque su tasa metabólica es elevada. El animal tiene un pequeño volumen en relación con su superficie, de ahí que pierda calor rápidamente. Esto hace que deba obtener energía con celeridad atiborrándose de queso Emmental, o se verá abocado al más natural de los destinos, el más desordenado, el menos interesante, la muerte. Se equivocan quienes afirman la frialdad o la ausencia de vida de los espacios exquisitamente ordenados, impersonales. Sabiondos semejantes tendrían que haber visto mi habitación, exponente magnífico del estado de máxima entropía, si bien no huele a muerto, todavía. Tan rápido golpea el corazón murino que pronto abandonará el ring entre aplausos, ya que un metabolismo más acelerado supone una vida más breve. El elefante, que apenas altera su ritmo cardíaco de veintiocho latidos por minuto a la vista del generoso trasero de su pareja, que come con parsimonia y la burocracia se la trae floja, administra desde su paraíso fiscal sus mil quinientos millones de crédito sin perder los nervios, y encuentra absurdo el inquietarse por un queso repleto de nada.</span></p>
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