Ateniéndome a lo que informó recientemente el diario español “ABC”, percibo la confirmación científica de lo que ya se especulaba desde los tiempos de Matusalén. Es que esa maniática virtud del humano de querer mantener relaciones sexuales con frecuencia, parece que le mejora y mucho el rendimiento mental y le permite aumentar la producción de nuevas neuronas, esas células nerviosas que uno lleva escondidas en el cráneo y que poseen la capacidad de excitarse y prolongar el impulso nervioso a otra neurona. 577 palabras más