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	<title>adagios &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "adagios"</description>
	<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 22:24:34 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Más Adagios, Frases Célebres, Refranes, Proverbios Y Dichos]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/?p=699</link>
<pubDate>Tue, 13 May 2008 01:16:44 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
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<description><![CDATA[

 —oOo—

¡No somos nadie!&#8230; Ayer se murió una vaca, mañana te mueres tú, pasado me toc]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2008/05/13/mas-adagios-frases-celebres-refranes-proverbios-y-dichos/"><img class="aligncenter" src="http://exopus.files.wordpress.com/2008/05/refranes.gif" alt="Los refranes de Bart Simpson" width="373" height="262" align="middle" /></a></p>
<p style="text-align:center;">
<p style="text-align:center;"><strong> —oOo—</strong></p>
<ol>
<li><strong>¡No somos nadie!... Ayer se murió una vaca, mañana te mueres tú, pasado me toca la lotería... Lo dicho, ¡no somos nadie! </strong>Anónimo.</li>
<li><strong> A fuerza de conceder derechos a todo el mundo, la democracia es el régimen que mata</strong><strong> la bondad</strong><strong> con mayor seguridad.</strong> Albert Guinon.</li>
<li><strong> A menudo, el sepulturero entierra, sin saberlo, dos corazones en el mismo ataúd.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> A veces es necesario guardar silencio para ser escuchado.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> A veces, ante la mala manera de ser de los otros, uno se siente orgulloso de ser uno mismo y no otro.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Airarse es vengar las faltas ajenas en nosotros mismos.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong> Alcaldes y zapatos nuevos, a los tres días, aprietan menos.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Amor: un juego en el cual hay dos que pierden, el hombre y la mujer, y uno sólo que gana: la especie.</strong> Abate Prévost.</li>
<li><strong> Amé, fui amado: basta para mi tumba.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> Así como un día bien empleado nos procura un buen sueño, una vida bien vivida nos proporciona una muerte tranquila.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Bienaventurado el que nada espera, porque nunca sufrirá desengaños.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong> Ciudadano verdaderamente libre es aquel que no depende del gobierno ni le debe nada.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> Con buenos pensamientos puede hacerse pésima literatura.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda, el vino bebe vino; con la tercera, el vino bebe al hombre.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Con sacrificio puede ser que logres poco, pero sin sacrificio es seguro que no lograrás nada.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Consideramos la incertidumbre como el peor de todos los males hasta que la realidad nos demuestra lo contrario.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> Cree a aquellos que buscan la verdad; duda de los que la han encontrado.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> Creo en el dios que hizo a los hombres, pero no en el que los hombres han hecho.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> Cualesquiera que hayan sido nuestros logros, alguien nos ayudó siempre a alcanzarlos.</strong> Althea Gibson.</li>
<li><strong> Cualquier cosa debe tomarse seriamente, nada trágicamente.</strong> Adolphe Thiers.</li>
<li><strong> Cuando deje de indignarme, habrá comenzado mi vejez.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> Cuando dos personas que se quieren chocan, no se mezclan, se rompen.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Cuando el corazón es bueno, el dolor es saludable.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Cuando el herrero no da en el clavo, es un errero.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Cuando la estafa es enorme, ya toma un nombre decente.</strong> Adelardo López De Ayala.</li>
<li><strong> Cuando las cosas no van bien, nada como cerrar los ojos y evocar intensamente una cosa bella.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Cuando los hermosos ojos de una mujer se comienzan a velar con lágrimas, quien empieza a no ver claro es el hombre.</strong> Achille Tournier.</li>
<li><strong> Cuando no existen leyes, el que manda no es más que un tirano, y los que obedecen no son otra cosa que esclavos.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Cuando no se elige al más animal de todos, parece que no es realmente democracia.</strong> Albert Guinon.</li>
<li><strong> Cuando todos los odios han salido a la luz, todas las reconciliaciones son falsas.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Cuando un médico recomienda a un enfermo que cambie de aires es que no sabe qué hacer con él.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Cuanto más siniestros son los designios de un político, más estentórea se hace la nobleza de su lenguaje.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Cuantos más deseos se siembran menos felicidad se cosecha.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Cultivar la tierra es el trabajo más feliz, con tal que se cultive la tierra propia.</strong> Alain.</li>
<li><strong> Curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado.</strong> Alberto Moravia.</li>
<li><strong> Cásate con un arqueólogo. Cuanto más vieja te hagas, más encantadora te encontrará.</strong> Agatha Christie.</li>
<li><strong> Dad con cara amiga, con aquel callar púdico que hace agradable el don.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> De pequeños principios resultan grandes fines.</strong> Alejandro Magno.</li>
<li><strong> Desprecia al hombre orgulloso que se avergüence de verter lágrimas.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Después de su sangre, lo más personal que puede dar el hombre es una lágrima.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> Dijo el perro al hueso: «Si tú estás duro, yo tengo tiempo.»</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El 30 por 100 de los alimentos que consumimos nos mantiene vivos; con el 70 por 100, se mantienen vivos los médicos.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El aburrimiento es la enfermedad de las personas felices.</strong> Abel Dufresne.</li>
<li><strong> El abuso no es uso, sino corruptela.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El amor es un jardín florido; y el matrimonio es el mismo jardín, en el que han nacido ortigas.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El amor es un juego; el matrimonio, un negocio.</strong> Alberto Moravia.</li>
<li><strong> El amor nace de nada y muere de todo.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> El amor que se alimenta de regalos siempre está hambriento.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El amor verdadero es el fruto maduro de la vida. A los dieciocho años no se le conoce, se le imagina.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> El amor verdadero hace milagros, porque él mismo es ya el mayor milagro.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> El aristócrata es un demócrata que ha hecho carrera.</strong> Adrien Decourcelle.</li>
<li><strong> El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El arte de vivir consiste en conservar nuestra personalidad sin que la sociedad se incomode.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> El arte es la expresión de los más profundos pensamientos por el camino más sencillo.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> El arte es una rebelión contra el destino.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> El arte necesita o soledad, o miseria, o pasión. Es una flor de roca, que requiere el viento áspero y el terreno duro.</strong> Alejandro Dumas, Hijo.</li>
<li><strong> El avaro experimenta a un tiempo todas las preocupaciones del rico y todos los tormentos del pobre.</strong> Albert Guinon.</li>
<li><strong> El beso es el contacto de dos epidermis y la fusión de dos fantasías.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> El bien público está formado por gran número de males particulares.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> El buen libro, de las penas es alivio.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El buen público está formado por gran número de males particulares.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> El burgués representa el perfecto animal humano domesticado.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> El conocimiento llega pero la sabiduría permanece.</strong> Alfred Tennyson.</li>
<li><strong> El corazón, limpio, y la cabeza, alta.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El deber es lo que esperas de los demás.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> El dinero ayuda a soportar la pobreza.</strong> Alphonse Allais.</li>
<li><strong> El dolor cuenta las horas; el placer las olvida.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El dolor es más llamativo que la felicidad.</strong> Ana María Matute.</li>
<li><strong> El egoísta es una persona de mal gusto que se preocupa más de sí mismo que de mí.</strong> Ambrose Bierce.</li>
<li><strong> El ejército es una nación dentro de la nación. Un vicio de nuestra época.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> El esfuerzo por unir sabiduría y acción se logra pocas veces y dura poco.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> El fuerte hace su destino; el débil sufre el que le impone la suerte.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> El hombre es un aprendiz: el dolor es su eterno maestro.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> El hombre más inteligente en su terreno puede ser el más tonto en otros.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones, y muere lo mismo: sin dientes, sin cabello y sin ilusiones.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> El hombre no puede hacerse sin sufrimiento, pues es a la vez el mármol y el escultor.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> El hombre no puede saltar fuera de su sombra.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El hombre no tiene puerto, el tiempo no tiene orilla. ¡Él se desliza y nosotros pasamos!</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> El hombre próspero es como el árbol: la gente lo rodea cuando está cubierto de frutos; pero en cuanto los frutos han caído, la gente se dispersa en busca de un árbol mejor.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El hombre todo lo perfecciona en torno suyo; lo que no acierta es a perfeccionarse a sí mismo.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> El hombre, desde que nace hasta que muere, es una máquina de romper juguetes.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> El mar sólo tiene un defecto, y es que, cuando se le conoce, no se puede pasar ya sin él.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> El matrimonio no es una cosa por «hacer», sino también por «rehacer» sin cesar.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El mayor encanto de la literatura es que humaniza el amor.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El mayor placer que la riqueza confiere consiste en la capacidad de ayudar a los demás.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El mejor abogado es una buena causa.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El mejor medio para salir airoso de una conversación difícil es ir a ella sin preparación alguna.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El miedo es natural en el prudente, / y el saberlo vencer es ser valiente.</strong> Alonso De Ercilla.</li>
<li><strong> El nombre propio es el que marca la individualidad; el apellido, las relaciones sociales.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> El odio es la furia de los débiles.</strong> Alphonse Daudet.</li>
<li><strong> El origen de la inteligencia de los hombres reside en sus manos.</strong> Anaxágoras.</li>
<li><strong> El pasado es la única realidad humana. Todo lo que es, es pasado.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> El poder es bien tenido cuando el poderoso es más amado que temido.</strong> Adelardo López De Ayala.</li>
<li><strong> El precio del pensar es pensar bien.</strong> Alain.</li>
<li><strong> El propósito primario de la cultura es hacer de nuestra mente un lugar de esparcimiento para los ratos de ocio.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El que bien bebe, bien duerme, y quien bien duerme piensa bien; quien piensa bien, bien trabaja, y quien trabaja bien, debe beber bien.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El regalo de la felicidad pertenece a quienes lo sacan de su envoltorio.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El retorno del error a la ignorancia es un progreso.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> El sabio habla porque debe decir algo; el necio porque le gusta decir algo.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> El secreto de mi felicidad está en no esforzarme por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> El sol brilla para todos y no hace pagar sus rayos; y el mismo puñado de tierra nos cubrirá a nosotros como a los conquistadores de la fortuna y de la vida.</strong> Alfredo Panzini.</li>
<li><strong> El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.</strong> Alphonse Allais.</li>
<li><strong> El tiempo es nuestro mejor amigo y el que mejor que nadie nos enseña la sabiduría del silencio.</strong> Amos Alcott.</li>
<li><strong> El tiempo físico nos es extraño, mientras el tiempo interior es nosotros mismos.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> El tiempo sólo se calcula por la felicidad o por el dolor.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> El trabajo hecho con buena voluntad deja en el que lo ejecuta un margen de libertad.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> El valor arrostra las heridas, pero no las cicatriza; este privilegio pertenece a la resignación.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> El vaso en que bebo no es grande, pero es mío.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> El verdadero mal para el hombre no es el que sufre, sino el que hace.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> El verdadero valor de un hombre se determina examinando en qué medida y en qué sentido ha logrado liberarse del yo.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> El árbol de las leyes ha de podarse continuamente.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> El único lenguaje verdadero en el mundo es un beso.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> En la escuela empezamos a dejar nuestra propia personalidad.</strong> Achille Tournier.</li>
<li><strong> En la vida intelectual, lo pasado, así como es centro poderoso de resistencia, es principio débil de actividad.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> En los comienzos de un amor, los amantes hablan del porvenir; en su declive, hablan del pasado.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> En los negocios no existen los amigos: no hay más que clientes.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> En política el vencedor es quien tiene razón.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> En política la sensatez consiste en no responder a las preguntas. La habilidad, en no dejar que las hagan.</strong> André Suarès.</li>
<li><strong> En toda batalla, en todo asunto, existe una ocasión, a veces muy fugaz, de ser vencedor.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> En todos sus sueños más bellos, el hombre no ha sabido jamás inventar nada que sea más bello que la naturaleza.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> Enamorarse no es lo difícil, pero sí acertar a expresar ese estado.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Entonces, como no estudiaba nada, aprendía mucho.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Entre lo que existe y lo que no existe, el espacio es el amor.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Entre su alma y la de un niño no había más diferencias que algunas cicatrices.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Es cosa para mí inexplicable por qué se siente uno capaz de ser bueno cuando se siente uno amado.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Es delicioso dar con alguien que acepte las pequeñas ironías como expresiones de la mayor seriedad.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Es menester ser bueno, no por amor a los hombres, sino para estar en paz consigo mismo.</strong> Achille Tournier.</li>
<li><strong> Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> Es menos malo permanecer en la duda que descansar en el error.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> Es más difícil no envidiar a un amigo feliz que ser generoso para con un amigo en desgracia.</strong> Alberto Moravia.</li>
<li><strong> Es más fácil luchar por unos principios que vivir de acuerdo con ellos.</strong> Alfred Adler.</li>
<li><strong> Es posible que en el dominio del destino, el hombre valga más por el ahondamiento de sus preguntas, que por sus respuestas.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> Es posible que me hubiera aniquilado la tristeza, si no me reanimase la facilidad que tenía para descubrir la parte cómica de las cosas.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Escribir es robar vida a la muerte.</strong> Alfredo Conde.</li>
<li><strong> Escribir un mal libro representa tanto trabajo como escribir uno bueno.</strong> <strong>Nace, con igual sinceridad, del alma del autor. </strong>Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Esperanza, nodriza de los tristes.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Estar solo es reinar; ser libre es vivir.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> Estudia como si fueras a vivir para siempre; vive como si fueras a morir mañana.</strong> Alanus De Insulis.</li>
<li><strong> Estudia como si fueras a vivir siempre; vive como si fueras a morir mañana.</strong>Alanus De Insulis.</li>
<li><strong> Existen sólo dos instrumentos peores que un clarinete: dos clarinetes.</strong> Ambrose Bierce.</li>
<li><strong> Feliz aquel que fue joven en su juventud, feliz aquel que supo madurar a tiempo.</strong> Alexandr S. Pushkin.</li>
<li><strong> Fueron mis esperanzas / como el almendro: / florecieron temprano, / cayeron presto.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong>&#60; Gobernar significa descontentar.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Gracias a la instrucción hay menos analfabetos y más imbéciles.</strong> Albert Guinon.</li>
<li><strong> Grande es siempre el amor maternal, pero toca en lo sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> Haced el bien a cuantos más podáis, y os sucederá frecuentemente hallaros con caras que os infundan alegría.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> Haceos de este mundo un sueño sin despertar.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Hay gentes que piensan que el amor no es sino una especie de perfume; cierto que la flor que lo exhala es la más bella de la creación.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Hay más emoción, realismo, intriga, violencia e interés en una novela de amor que en la mayoría de las películas de suspense.</strong> Alfred Hitchcock.</li>
<li><strong> Hay que resistir siempre. Nunca se es vencido del todo.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si el corazón falta, la razón debe desatinar necesariamente.</strong> Alejandro Vinet.</li>
<li><strong> Haz bien tu parte.</strong> <strong>En eso reside todo el honor. </strong>Alexander Pope.</li>
<li><strong> Hombre, hazte esencial: cuando el mundo pase, lo que es del azar caerá; la esencia quedará.</strong> Angelus Silesius.</li>
<li><strong> Hoy es el primer día del resto de tu vida.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Héroes son los que, contra las ideas admitidas, sostienen sus ideas.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> Impopularidad tiene asegurada todo el que goza de popularidad.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Inicua es la ley que a todos igual no es.</strong> Agustín De Rojas.</li>
<li><strong> Intencionadamente o no, se confunden siempre los jueces con la justicia y los curas con Dios. Así se acostumbran los hombres a desconfiar de la justicia y de Dios.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La ambición es la causa ordinaria de todas las guerras. La tiranía es la causa de todas las revoluciones.</strong> Alejandro Vinet.</li>
<li><strong> La amistad es la ciencia de los hombres libres.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> La audacia se adquiere conociendo el mundo, y la discreción conociendo al hombre.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> La avaricia es un continuo vivir en la pobreza por miedo a ser pobre.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La base de la urbanidad, de la buena educación, es moral: no hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti.</strong> Amando De Miguel.</li>
<li><strong> La belleza es la otra forma de la verdad. Alejandro Casona. </strong></li>
<li><strong></strong><strong> La cadena del matrimonio pesa tanto que es preciso sean dos para llevarla, y, a veces, tres.</strong> Alejandro Dumas, Hijo.</li>
<li><strong></strong><strong> La capacidad de atención del hombre es limitada y debe ser constantemente espoleada por la provocación.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong></strong><strong> La civilización no es la exposición de una raza, sino de una cultura.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong></strong><strong> La conciencia del ridículo suele ser más molesta que la conciencia del pecado.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> La concordia aumenta las fortunas pequeñas.</strong> <strong>La discordia arruina las más grandes.</strong> Agripa.</li>
<li><strong> La condición por excelencia de la felicidad es no pensar en ella.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> La costumbre de vivir para nosotros nos hace cada vez más incapaces de vivir para el prójimo.</strong> Alejandro Vinet.</li>
<li><strong> La crítica del jefe por el subordinado debe ser un accidente, no un hábito.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> La cualidad de la conducta moral varía en razón inversa al número de seres humanos involucrados.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia.</strong> Amos Alcott.</li>
<li><strong> La esperanza de que mañana seremos más ricos ¿compensa la impotencia de ser hoy más pobres?</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La estupidez insiste siempre.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> La existencia sería intolerable si no hubiera ensueños.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> La felicidad es como las neblinas ligeras: cuando estamos dentro de ellas, no las vemos.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> La felicidad no consiste en realizar nuestros ideales, sino en idealizar lo que realizamos.</strong> Alfred Tennyson.</li>
<li><strong> La felicidad se compone de desgracias evitadas.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La fortuna hace como el tahúr en el juego: hace ganar alguna vez, para alentar a los demás.</strong> Alfredo Panzini.</li>
<li><strong> La fortuna, el triunfo, la gloria, el poder pueden aumentar la felicidad, pero no pueden crearla.</strong> <strong>Sólo los afectos la dan.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> La gente escrupulosa no es adecuada para llevar a cabo grandes negocios.</strong> A. R. J. Turgot.</li>
<li><strong> La guerra no es más que un asesinato en masa, y el asesinato no es un progreso.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong> La historia me ha enseñado que sólo aparecen los actos heroicos en las derrotas y en los desastres.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La ignorancia y el error son tan imprescindibles en la vida como el pan y el agua.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La insensibilidad es la imbecilidad del alma.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La integridad no está sujeta a reglas.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> La inteligencia es casi inútil a aquel que no tiene más que eso.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> La intolerancia pertenece a todos los tiempos.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> La juventud sólo se tiene una vez y durante el resto de la vida se echa de menos.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> La lengua es lo mejor y lo peor que poseen los hombres.</strong> Anacarsis.</li>
<li><strong> La libertad suele ir vestida de harapos; pero aun así, es muy bella, más bella que todas las libreas de oro y plata.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> La mayor parte de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> La mejor manera de vivir en paz con los vecinos es no tenerlos.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La muerte no es una cosa tan grave; el dolor, sí.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace pensar en la vida.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> La obra maestra es un hijo que no se bautiza hasta después de la muerte del padre.</strong> Adrien Decourcelle.</li>
<li><strong> La oposición cuida siempre de pedir lo que está segura de no obtener, porque si lo obtuviese dejaría de ser oposición.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La paz es sólo la guerra sin declarar.</strong> Agustín García Calvo.</li>
<li><strong> La pintura es el arte de proteger la superficie plana de los daños del clima para exponerla a los daños de la crítica.</strong> Ambrose Bierce.</li>
<li><strong> La pobreza es para los ricos una ley de la naturaleza.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La prensa es una boca forzada a estar siempre abierta y a hablar siempre. Por eso, no es de extrañar que diga muchas más cosas de las necesarias, y que a veces divague y se desborde.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> La propiedad es una trampa; lo que creemos poseer, en realidad nos posee.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La Providencia es el nombre cristiano de bautismo para el azar.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La próxima guerra mundial se llevará a cabo con piedras.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> La salud de nuestro cuerpo la gastamos al por mayor; mas una vez perdida, la compramos al por menor.</strong> Albert Llanas.</li>
<li><strong> La soledad es penosa; pero no seas vulgar, y podrás estar donde quieras en un desierto.</strong> Angelus Silesius.</li>
<li><strong> La soledad es un infierno para los que intentan salir de ella; es también una felicidad para los ermitaños que se esconden.</strong> Abe Kobo.</li>
<li><strong> La suerte de la humanidad es, generalmente, la que ella se merece.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> La televisión ha demostrado que los seres humanos están dispuestos a mirar cualquier cosa antes que mirarse unos a otros.</strong> Ann Landers.</li>
<li><strong> La televisión ha hecho mucho por la psiquiatría: no sólo ha difundido su existencia, sino que ha contribuido a hacerla necesaria.</strong> Alfred Hitchcock.</li>
<li><strong> La televisión ha vuelto a traer el asesinato a las casas, es decir, donde pertenece.</strong> Alfred Hitchcock.</li>
<li><strong> La vanidad es la espuma del orgullo.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> La vejez es una defunción en pequeños trozos.</strong> Albert Cohen.</li>
<li><strong> La vejez es una enfermedad como cualquier otra en la cual al final uno se muere irremisiblemente.</strong> Alberto Moravia.</li>
<li><strong> La vejez no podría soportarse sin un ideal o un vicio.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> La verdad de un hombre está sobre todo en lo que éste oculta.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> La verdad es a menudo una arma de agresión. Es posible morir, e incluso asesinar, con la verdad.</strong> Alfred Adler.</li>
<li><strong> La verdad espera. Sólo la mentira tiene prisa. </strong>Alexandru Vlahuta.</li>
<li><strong> La verdad se difunde a paso de tortuga, el rumor se esparce con la velocidad de una liebre.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La verdadera historia es la de las máximas y las opiniones, más que la de las guerras y los tratados.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La vida constituye un don de la naturaleza; pero una vida bella es un don de la sabiduría.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La vida es como el varillaje de un paraguas.</strong> <strong>Nosotros somos las varillas, y lo que hace falta es... «tela».</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> La vida es demasiado corta como para perder una parte preciosa fingiendo.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> La vida es una lucha contra el tiempo.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> La vida humana se halla dividida en dos fases distintas: los primeros treinta y cinco años son para la experiencia, y el resto, para el recuerdo.</strong> Alejandro Dumas, Hijo.</li>
<li><strong> La vida no consiste en comprender, sino en amar, ayudar a los demás y trabajar.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> La vida no es placer ni dolor, sino un negocio muy serio que nos ha sido encomendado y que debemos llevar honrosamente hasta el fin.</strong> Alexis De Tocqueville.</li>
<li><strong> La vida nos enseña que sólo somos felices a costa de alguna ignorancia.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La vida sólo nos parece corta porque la medimos inconsiderablemente con nuestras locas esperanzas.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La virtud, como el cuervo, anida en las ruinas.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> La única manera de educar es dando un ejemplo, a veces un ejemplo espantoso.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> Las canas no hacen más viejo al hombre cuyo corazón no tiene edad.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Las diversas edades del hombre no son más que diversos géneros de niñez.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Las ideas que los hombres tenemos deben ser como piedras, y los cargos que ejercemos, como cántaros: ocurra lo que ocurra, debe romperse el cántaro.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> Las palabras acercan.</strong> <strong>Los silencios destruyen. </strong>André Maurois.</li>
<li><strong> Las palabras son como las hojas: cuando abundan, poco fruto hay en ellas.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong> Las películas no son planas, son esferas multifacéticas.</strong> Akira Kurosawa.</li>
<li><strong> Las promesas valen más y cuestan menos. Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas. </strong>Anatole France.</li>
<li><strong> Las verdades más excelsas y puras se alcanzan no ya con la reflexión y la inteligencia, sino más bien con el sentimiento.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Llamamos peligrosos a los que poseen un espíritu contrario al nuestro, e inmorales a los que no profesan nuestra moral.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Lo bueno que tiene la libertad es que permite decir lo malo que no es disfrutar de ella.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Lo difícil no es estar con los amigos cuando tienen razón, sino cuando se equivocan.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong> Lo malo del amigo es que nos dice las cosas desagradables a la cara; el enemigo las dice a nuestras espaldas y, como no nos enteramos, nada ocurre.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Lo malo que tiene un país donde el gobierno es débil no es la fuerza de la oposición, sino la memoria del electorado.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Lo mismo que un río: el hombre es cambio y permanencia.</strong> Alexis Carrel.</li>
<li><strong> Lo más bello que podemos experimentar es el lado misterioso de la vida.</strong> <strong>Es el sentimiento profundo que se encuentra en la cuna del arte y de la ciencia verdadera. </strong>Albert Einstein.</li>
<li><strong> Lo más difícil de este mundo es poder decir y pensar lo que todos dicen sin pensar.</strong> Alain.</li>
<li><strong> Lo pasado y lo futuro no son nada comparado con el severo hoy.</strong> Adelaide A. Procter.</li>
<li><strong> Lo que comes se torna podredumbre. Lo que das se convierte en una rosa.</strong> Aforismo Persa.</li>
<li><strong> Lo que más irrita a los tiranos es la imposibilidad de poner grilletes al pensamiento.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Lo que nos hace sufrir nunca es una tontería, puesto que nos hace sufrir.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Lo único que cura el miedo es el peligro auténtico.</strong> Alain.</li>
<li><strong> Los axiomas son los enemigos de las máximas.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Los azares de la vida son tales, que toda eventualidad se hace posible.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.</strong> Alfonso X El Sabio.</li>
<li><strong> Los errores que hay que evitar son aquellos que eliminan la posibilidad de volverlo a intentar.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Los hombres envejecen, pero no maduran.</strong> Alphonse Daudet.</li>
<li><strong> Los males imaginarios no existen. Todos los males son reales desde el momento en que se experimentan; soñar el dolor es un dolor verdadero.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Los pobres se envanecen de sus gastos; los ricos, de sus economías.</strong> Abel Bonnard.</li>
<li><strong> Los poetas son los hombres que han conservado sus ojos de niño.</strong> Alphonse Daudet.</li>
<li><strong> Los proyectos de felicidad son, tal vez, la única felicidad de este mundo.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> Los que poseen algo, temerosos de perderlo, en continua zozobra, son más desdichados que los que nada poseen.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Los silencios no prestan testimonio contra sí mismos.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Los vecinos que uno nunca ve de cerca son los vecinos ideales y perfectos.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> Muchas veces, en muchos casos, es una gran piedad no dar esperanzas.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Más que las ideas, a los hombres los separan los intereses.</strong> Alexis De Tocqueville.</li>
<li><strong> Más vale bien casado que mal aclerigado.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Nada consigue tantos triunfos como el éxito.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> Nada es infinito en el universo salvo la estupidez de los hombres.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> Nada más triste que el espectáculo de un país que por temor soporta un gobierno detestado.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Nada nace ni nada perece. La vida es una agregación y la muerte una separación.</strong> Anaxágoras.</li>
<li><strong> Nada vale el que se nos enseñe cuál es nuestro deber si no se nos hace amarlo.</strong> Alejandro Vinet.</li>
<li><strong> Ni una palabra asoma a mis labios sin que haya estado primero en mi corazón.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> No basta tener espíritu. Además, hay que tener suficiente espíritu para evitar tener demasiado.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> No creo en ningún sabio hasta que lo he oído decir tres veces «lo dudo» y dos veces «no lo sé».</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> No creo, en el sentido filosófico del término, en la libertad del hombre. Cada uno obra no sólo por una coacción exterior, sino también por una necesidad interior.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> No es el tiempo el que pasa, pasamos todos nosotros.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> No es poco mal que se encubra un vicio con otro vicio.</strong> Alonso De Barros.</li>
<li><strong> No estimes el dinero en más ni menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong> No está la justicia en las palabras de la ley.</strong> Alfonso De La Torre.</li>
<li><strong> No existe la muerte, sólo cambian las condiciones de vida.</strong> Annie Besant.</li>
<li><strong> No existen deberes innobles.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong> No hay cosa más difícil bien mirado / que conocer un necio si es callado.</strong> Alonso De Ercilla.</li>
<li><strong> No hay cosa más difícil, bien mirado, / que conocer a un necio, si es callado.</strong> Alonso De Ercilla.</li>
<li><strong> No hay humillación ni deshonra en el reconocimiento de la superioridad de un adversario.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.</strong> Alejandro Casona.</li>
<li><strong> No hay que aferrarse a los bienes perecederos de este mundo y debemos abandonar aquello que nos abandona.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> No hay secretos para triunfar. En la práctica todas las teorías se derrumban. Todo se reduce a la suerte de una larga paciencia.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> No importa cuánto dura la vida, ni cuán rápido pasa. Lo trascendente es lo que hacemos con ella.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> No pongas en duda la inteligencia de tu mujer: mira con quién se casó.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> No robes: de esta manera no tendrás nunca suerte en los negocios. Haz trampas.</strong> Ambrose Bierce.</li>
<li><strong> No se ama verdaderamente sino cuando se ama sin razón.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong> No se debe tener ni amor ni odio hacia los hombres que están en el gobierno. Se debe tener para ellos el mismo sentimiento que se tiene por un cochero; conduce bien, o conduce mal, eso es todo.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> No se viaja por viajar, sino por haber viajado.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong> No seas retórico.</strong> <strong>Lee el código civil. Esto te librará de hacer frases. </strong>André Maurois.</li>
<li><strong> No ser amado es una simple desventura.</strong> <strong>La verdadera desgracia es no saber amar. </strong>Albert Camus.</li>
<li><strong> No tiene el mundo flor en tierra alguna, ni el mar en ninguna bahía perla tal, como un niño en el regazo de su madre.</strong> Algernon Ch. Swinburne.</li>
<li><strong> Nuestra alegría es igual que el agua movediza de los ríos, que sólo debe su frescor a su constante fugacidad.</strong> André Gide.</li>
<li><strong> Nuestra vida está en gran parte compuesta por sueños.</strong> <strong>Hay que unirlos a la acción.</strong> Anaïs Nin.</li>
<li><strong> Nuestros prejuicios son igualitos a nuestros relojes: nunca están de acuerdo, pero cada uno cree en el suyo.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong> Nunca creeré que Dios juega a los dados con el mundo.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong> Nunca he encontrado un hombre de quien no haya aprendido algo.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong> Para destruir las malas prácticas, la ley es mucho menos útil que los esfuerzos individuales.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> Para juzgar a un hombre, no preguntes en qué se ocupa, sino en qué se desocupa.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Para la prensa, como para el hombre, la libertad sólo ofrece una posibilidad de ser mejor; el servilismo no es más que la certidumbre de ser peor.</strong> Albert Camus.</li>
<li><strong> Para morir de amor hay que tener tiempo.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Para muchos, la moral no es otra cosa que las precauciones que se toman para transgredirla.</strong> Albert Guinon.</li>
<li><strong> Para nuestros propios defectos somos topos; para los ajenos, linces.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Para su perro, todo hombre es Napoleón.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong> Parece ser que el inventor de la cornamusa se inspiró ante la visión de un hombre que llevaba bajo el brazo un cerdo furibundo y asmático.</strong> <strong>Desgraciadamente el sonido creado por el hombre nunca ha obtenido la pureza del sonido obtenido por el animal.</strong> Alfred Hitchcock.</li>
<li><strong> Pienso que el sentido de la vida es la cuestión más apremiante. </strong></li>
<li><strong></strong><strong> Por bien que se hable, cuando se habla demasiado se termina siempre por decir tonterías.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong></strong><strong> Por desgracia, el deber no coincide siempre con el interés. André Maurois. </strong></li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Prefiero los malvados a los imbéciles, porque aquéllos, al menos, dejan algún respiro.</strong> Alejandro Dumas, Hijo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Prefiero un malvado a un tonto, porque los malvados descansan.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Puedes decir de aquellos que lloras que no han desaparecido, sino que se han marchado antes.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Pues no hay más remedio que matar el tiempo, y aun esto, si uno lo piensa, es el único empleo de la vida.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Que discutan algunos sobre la forma de gobierno. El que mejor administra es el que mejor gobierna.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Que es efecto muy distinto el quererse con deseo o el amarse con cariño.</strong> Agustín Moreto.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Que quien en prometer es muy ligero, proverbio es que despacio se arrepiente.</strong> Alonso De Ercilla.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quemad viejos leños, / bebed viejos vinos, / leed viejos libros, / tened viejos amigos.</strong> Alfonso X El Sabio.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quien habla todo lo que le place, ha de escuchar lo que no le place.</strong> Alceo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quien lee mucho sabe mucho, pero quien observa sabe todavía más.</strong> Alejandro Dumas, Hijo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quien no duda, no reflexiona; quien reflexiona, no ve, permanece en la ceguera, la perplejidad y el error.</strong> Al Ghazali.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quien quiere a su madre no puede ser malo.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong> Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño.</strong> <strong>Los sueños no tienen lógica.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Respetar tratados y convenios no es una cuestión de derecho, sino de conveniencia.</strong> Adolf Lasson.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Roma es un ejemplo de lo que sucede cuando los monumentos y una ciudad duran demasiado tiempo.</strong> Andy Warhol.</li>
<li><strong> Saber es relativamente fácil.</strong> <strong>Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera es siempre más duro.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Sabiendo sufrir se sufre menos.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Sabio es aquel que constantemente se maravilla de nuevo.</strong> André Gide.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Se conoce el corazón del hombre por lo que hace, y su sabiduría, por lo que dice.</strong> Alí Ben Abu Thaleb.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Se cree en la sangre que corre, y se duda de las lágrimas.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong> Se llama insurrectos a los vencidos.</strong> <strong>Los victoriosos jamás son insurrectos. </strong>Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Se llama matrimonio de conveniencia a la unión entre personas que no se convienen mutuamente.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Se puede dudar de lo que se ve, pero no de las palabras de un hombre honrado.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Ser bueno en los negocios es el tipo de arte más fascinante.</strong> Andy Warhol.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Ser humano significa sentirse inferior.</strong> Alfred Adler.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si a los cultos estuviera confiado dar el aliento a los idiomas, todavía estaríamos hablando en latín.</strong> Alfonso Reyes.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si consideráramos a los demás como a nosotros mismos, sus acciones más reprochables nos parecerían dignas de indulgencia.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si dais la impresión de necesitar cualquier cosa, no os darán nada; para hacer fortuna, es preciso aparentar ser rico.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si das la luz para encender la vida de tu hermano, en ti brillará más esplendorosa.</strong> Albert Llanas.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si deseas que tus sueños se hagan realidad, ¡despierta!</strong> Ambrose Bierce.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si el artista sólo copiase la naturaleza, el mejor artista sería el espejo.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Si eres feliz, escóndete.</strong> <strong>No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados. </strong>Alejandro Casona.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si eres orgulloso, conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si exagerásemos nuestras alegrías como lo hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían su importancia.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si has de casarte, cásate por los oídos y no por los ojos.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si hubiera de ponerse un candado en cada una de las bocas, el mejor oficio de este mundo sería el de cerrajero.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si hubiéramos de destruir todos los sueños y visiones de los hombres, la tierra perdería su forma y su colorido, y nos adormeceríamos en la más triste estolidez.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si llevas suelto el zapato, guárdate bien de inclinarte y tratar de atarlo mientras atraviesas un campo de melones: los que te ven podrían creer otra cosa.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Si me engañas una vez, tuya es la culpa.</strong> <strong>Si me engañas dos, la culpa es mía. </strong>Anaxágoras.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si no te quieren como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si poca ciencia es peligrosa, ¿dónde está el hombre que tenga la suficiente para estar fuera de peligro?</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si quieres la paz, prepara la guerra.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Si quieres vivir en paz, escucha, observa y calla.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Si vivir sólo es soñar / hagamos el bien soñando.</strong> <strong>/ Sueña que vives amando, / que es tu solo fin amar / y sueña que, sin cesar, / vas los bienes derramando.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Siempre he visto que en amor el que huye es el que vence.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Siempre somos dignos de recibir los bienes en los cuales creemos firmemente.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Silencio es hablar calladamente con su propio dolor, y sujetarlo hasta que se convierta en vuelo, en plegaria o en canto.</strong> Alberto Masferrer.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Soy una parte de todo aquello que encontré.</strong> Alfred Tennyson.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Sé fuerte para tener derecho de ser pacífico.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Sé mal lo que es la libertad, pero sé bien lo que es la liberación.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Sólo la naturaleza hace grandes obras sin esperar recompensa alguna. </strong>Alexandr I. Herzen.<strong><br />
</strong></li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo las figuras cargadas de pasado están ricas de porvenir.</strong> Alfonso Reyes.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo lo hermoso es cierto, nada es cierto sin belleza.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo merece ser llamado liberal el que comprende que lo único que no se puede tolerar es la intolerancia.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo se inventa mediante el recuerdo.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Sólo una madre sabe lo que es amar y ser feliz.</strong> Adalbert Von Chamisso.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> Te odio con el odio de la ilusión marchita.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Ten paciencia.</strong> <strong>La vida es corta. No la amargues con ideas retorcidas. Piensa que todo llegará.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Tendremos el destino que nos hayamos merecido.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Tiene mucho de mentira decir verdades que no se sienten.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Tira en pleno Nilo a un hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Toda felicidad se compone de dos sensaciones tristes: el recuerdo de la privación en el pasado y el temor de perderla en el porvenir.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Toda idea que triunfa marcha hacia su perdición.</strong> André Breton.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Toda persona tiene tres caracteres: el que exhibe, el que tiene y el que cree tener.</strong> Alphonse Karr.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Toda una vida de méritos no basta para cubrir una violencia.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Todas las enfermedades de la democracia pueden ser curadas con más democracia.</strong> Alfred E. Smith.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Todas las generalizaciones son peligrosas, incluso ésta.</strong> Alejandro Dumas.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Todo deseo estancado es un veneno.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong> Todo hombre es como un cheque en blanco firmado por Dios.</strong> <strong>Nosotros mismos escribimos en él la cifra de su valor con nuestro merecimiento.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Todos los caballos corren el derby, pero sólo uno llega el primero.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Todos los hombres son dioses para su perro.</strong> <strong>Por eso hay tanta gente que ama a sus perros más que a los hombres.</strong> Aldous Huxley.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Todos pedimos que se aplique la ley, y todos tratamos de eludir el cumplimiento de alguna.</strong> Alain.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Transformar una experiencia en conciencia, en esto estriba ser hombre.</strong> André Malraux.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Tristeza es la muerte del alma; la alegría es la vida.</strong> Alejandro Vinet.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un artista es alguien que produce cosas que la gente no necesita tener pero que él, por alguna razón, piensa que sería buena idea darles.</strong> Andy Warhol.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un buen libro es aquel que se abre con expectación y se cierra con provecho.</strong> Amos Alcott.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un buen padre tiene algo de madre.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un lector apasionado debe tener una biblioteca limitada, y releer cada año los mismos libros.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un lugar para aparcar el automóvil es un lugar que los que tienen automóvil encuentran siempre que van a pie.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un matrimonio dichoso es un edificio que debe rehacerse cada día.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un matrimonio feliz es una larga conversación que parece siempre demasiado breve.</strong> André Maurois.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Un partido es la locura de muchos en beneficio de unos pocos.</strong> Alexander Pope.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una cosa es la amistad, y el negocio es otra cosa.</strong> Adelardo López De Ayala.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una cosa sobre todas hace sugestivo el pensamiento humano: es la inquietud.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una cosa sobre todo hace sugestivo el pensamiento humano: es la inquietud.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una dictadura es un estado en el que todos temen a uno y uno a todos.</strong> Alberto Moravia.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una imagen vale más que mil palabras.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong> Una lágrima dice más que cualquier palabra.</strong> <strong>La lágrima tiene un gran valor, es la hermana de la sonrisa.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una nación que cría hijos que huyen de ella por no transigir con la injusticia es más grande por los que se van que por los que se quedan.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una necedad repetida por treinta y seis millones de bocas no deja de ser una necedad.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una sociedad sin jerarquía es una casa sin escalera.</strong> Alphonse Daudet.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Una vida lograda es un sueño de adolescente realizado en la edad madura.</strong> Alfred De Vigny.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Uno cree que muere por la patria y muere por los industriales.</strong> Anatole France.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Uno de los mayores consuelos de esta vida es la amistad, y uno de los mayores consuelos de la amistad es tener a quien confiar un secreto.</strong> Alessandro Manzoni.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Uno es robado en la bolsa de la misma manera que uno es muerto en la guerra: por gente que no se ve.</strong> Alfred Capus.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Vale más errar creyendo, que errar dudando.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong> Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio.</strong> <strong>Si no se tienen sentimientos de odio, podrán obtenerse en el intervalo publicitario.</strong> Alfred Hitchcock.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Verdad son los sueños mientras duran, pero, ¿qué es vivir sino soñar?</strong> Alfred Tennyson.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Vida y muerte sueños son, / y todo en el mundo sueña, / sueño es la vida en el hombre, / sueño es la muerte en la piedra.</strong> Ángel Ganivet.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Vive sobriamente y serás tan rico como un rey.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Vivir es dormir, y el amor es el sueño; si habéis amado, habéis vivido.</strong> Alfred De Musset.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Y si lo que tengo yo / me basta para vivir, / si lo que suele sobrar / no se puede poseer, / yo ¿para qué he menester / lo que no puedo gozar?</strong> Agustín Moreto.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Yo he vivido porque he soñado mucho.</strong> Amado Nervo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Yo nunca pienso en el futuro; llega demasiado aprisa.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> Yo soy de la opinión de los que son perseguidos.</strong> Alphonse De Lamartine.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> ¡Cuántas mujeres se enamoran de un hombre, no para tenerlo, sino para no dejarlo a otra!</strong> Albert Lindner.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> ¡Cuántas personas hay en cuyas bibliotecas se podría escribir, como en los frascos de las farmacias: «Para uso externo»!</strong> Alphonse Daudet.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong> ¡Oh, tiempo, deja ya de volar!Alphonse De Lamartine. </strong></li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.</strong> Albert Einstein.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> «Quédate» es una hermosa palabra en el vocabulario de un amigo.</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> ¿Para qué te sirven el amor, la fortuna, la instrucción y la riqueza, si no te concedes el tiempo de gozarlos a tu gusto?</strong> Anónimo.</li>
<li><strong></strong><strong></strong><strong></strong><strong> ¿Vale acaso la pena haber vivido, / para encontrar, después de tantas cosas / que, sin duda, las horas más hermosas / son las que hemos dormido?</strong> Amado Nervo.</li>
</ol>
<p><strong></strong><strong></strong><strong><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></strong></p>
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</item>
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<title><![CDATA[Séneca]]></title>
<link>http://libroweb.wordpress.com/2007/10/14/seneca/</link>
<pubDate>Sun, 14 Oct 2007 11:50:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>Gutemberg</dc:creator>
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<description><![CDATA[
Máximas, Aforismos Y Sentencias.

]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<ul>
<li><strong><a href="http://libroweb.wordpress.com/2007/10/14/maximas-aforismos-y-sentencias-seneca/" title="Máximas, Aforismos Y Sentencias; Séneca">Máximas, Aforismos Y Sentencias</a>.</strong></li>
</ul>
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</item>
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<title><![CDATA[Máximas, Aforismos Y Sentencias; Séneca]]></title>
<link>http://libroweb.wordpress.com/2007/10/14/maximas-aforismos-y-sentencias-seneca/</link>
<pubDate>Sun, 14 Oct 2007 11:47:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>Gutemberg</dc:creator>
<guid>http://libroweb.wordpress.com/2007/10/14/maximas-aforismos-y-sentencias-seneca/</guid>
<description><![CDATA[
Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.
Bastaría por remedio ser mejor]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<ol>
<li><strong>Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.</strong></li>
<li><strong>Bastaría por remedio ser mejores que los malos.</strong></li>
<li><strong>No es muy grande el ánimo a quien deleitan cosas terrenas.</strong></li>
<li><strong>Procuramos olvidar lo que, traído a la memoria, nos entristece.</strong></li>
<li><strong>Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.</strong></li>
<li><strong>Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.</strong></li>
<li><strong>Doloroso es que comencemos a vivir cuando morimos.</strong></li>
<li><strong>Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.</strong></li>
<li><strong>El valor es siempre ambicioso de peligros.</strong></li>
<li><strong>Pequeño aparato basta para vivir bien.</strong></li>
<li><strong>Todos están conformes contra los maleficios.</strong></li>
<li><strong>Argumento es de ser casta el ser fea.</strong></li>
<li><strong>No hay nadie tan humilde, que no tenga para dañar.</strong></li>
<li><strong>Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.</strong></li>
<li><strong>Demasiado pronto muere al hombre para llegar a conocer las cosas inmortales.</strong></li>
<li><strong>Tenemos en mucho precio los beneficios que hacemos.</strong></li>
<li><strong>Industria es la aparente simpleza.</strong></li>
<li><strong>Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.</strong></li>
<li><strong>El que siempre busca grandezas, alguna vez las encuentra.</strong></li>
<li><strong>Amarga es la pena que nace de vergüenza.</strong></li>
<li><strong>Mozos fueron primero los que ahora son hombres.</strong></li>
<li><strong>Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.</strong></li>
<li><strong>Reino en lugar ajeno no está seguro.</strong></li>
<li><strong>Más dura la memoria de las injurias recibidas que de los beneficios.</strong></li>
<li><strong>Extremadísima crueldad es dilatar el castigo.</strong></li>
<li><strong>Para bien obrar, el que da debe olvidarlo luego y el que recibe, nunca.</strong></li>
<li><strong>Un amor apaga otro amor, y un temor otro temor.</strong></li>
<li><strong>No es necesaria la fortuna para sólo subsistir.</strong></li>
<li><strong>Desde la infancia da señales el ingenio.</strong></li>
<li><strong>Aunque amor sea virtud, algunas veces perjudica.</strong></li>
<li><strong>Los demasiados frutos no llegan a madurar.</strong></li>
<li><strong>Sé útil primero a los demás, si quieres ser útil a ti mismo.</strong></li>
<li><strong>La sencillez y claridad distinguen el lenguaje del hombre de bien.</strong></li>
<li><strong>Muy pocos aciertan antes de errar.</strong></li>
<li><strong>Espera que te hagan a ti lo que tú haces a otro.</strong></li>
<li><strong>Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.</strong></li>
<li><strong>Debe amarse al padre si es bueno, y sufrirle si malo.</strong></li>
<li><strong>Tuyo haces el vicio que a tu amigo disimulas.</strong></li>
<li><strong>El que disputa con un beodo, disputa con un hombre ausente.</strong></li>
<li><strong>La mala nueva luego se cree.</strong></li>
<li><strong>Buena es la mujer cuando abiertamente es mala.</strong></li>
<li><strong>El avaro nunca hace cosa acertada sino cuando muere.</strong></li>
<li><strong>La edad se descubre más cuando se disimula con arte.</strong></li>
<li><strong>Útil es al joven amar, e indecoroso al viejo.</strong></li>
<li><strong>La llaga de amor, quien la sana, la hace.</strong></li>
<li><strong>El que súbito se determina, súbito se arrepiente.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces es valor el conservar la vida.</strong></li>
<li><strong>La ambición por la honra nunca mira obstáculos.</strong></li>
<li><strong>Las injurias y los beneficios penden de la voluntad.</strong></li>
<li><strong>Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.</strong></li>
<li><strong>Con buena suerte hemos nacido si no la malogramos.</strong></li>
<li><strong>El beneficio que a todos se hace, a ninguno se hace.</strong></li>
<li><strong>Siempre el esperar, aunque sea el bien, da cuidado.</strong></li>
<li><strong>Feliz quien desprecia la fortuna.</strong></li>
<li><strong>Desdichado es el que por tal se tiene.</strong></li>
<li><strong>La inconstancia acorta los días de nuestra vida.</strong></li>
<li><strong>Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran.</strong></li>
<li><strong>Doble valor tendrá el beneficio que otorgues sin que te lo hayan pedido.</strong></li>
<li><strong>Vende su propia voluntad el que recibe ajeno beneficio.</strong></li>
<li><strong>Dos veces muere el que a voluntad de otro muere.</strong></li>
<li><strong>Pide ajeno beneficio el que refiere el suyo.</strong></li>
<li><strong>Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.</strong></li>
<li><strong>Dos veces vence el que en la victoria se vence a sí.</strong></li>
<li><strong>El liberal, aún para dar busca ocasión.</strong></li>
<li><strong>Pesado sueño tiene el que no siente cuán mal duerme.</strong></li>
<li><strong>Lo que de raíz se aprende, nunca del todo se olvida.</strong></li>
<li><strong>Buena es la riqueza si la manda la razón.</strong></li>
<li><strong>Ofensa hace a los buenos el que a los malos perdona.</strong></li>
<li><strong>Quien puede ser injusto quiere serIo.</strong></li>
<li><strong>Alivia el trabajo del camino el compañero elocuente.</strong></li>
<li><strong>El buen suceso disculpa la temeridad.</strong></li>
<li><strong>Es morir bien, morir voluntariamente.</strong></li>
<li><strong>La desgracia es a veces ocasión de virtud.</strong></li>
<li><strong>La casualidad es a veces favorable.</strong></li>
<li><strong>Causa es de obrar mal el haber obrado.</strong></li>
<li><strong>Curioso es naturalmente nuestro ingenio.</strong></li>
<li><strong>En obligación nos pone de dar el haber dado.</strong></li>
<li><strong>Despreciable cosa es el hombre cuando no se levanta sobre su esfera.</strong></li>
<li><strong>Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.</strong></li>
<li><strong>Ninguna esperanza queda de virtud, cuando no solamente deleitan los vicios, sino que se aprueban.</strong></li>
<li><strong>Cruel es quien al afligido reprende.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa que mucho tiempo agrade al que en ninguna tiene asiento.</strong></li>
<li><strong>Debe tomarse consejo conforme al día, y si es posible, conforme a la hora.</strong></li>
<li><strong>La poca templanza del enfermo hace al médico ser cruel.</strong></li>
<li><strong>La virtuosa mujer manda a su marido obedeciéndole.</strong></li>
<li><strong>Manchada deja su vida el que procura muerte.</strong></li>
<li><strong>Difícilmente se hallan palabras que retraten al vivo las grandes desdichas.</strong></li>
<li><strong>Merece salir engañado el que, al hacer un beneficio, tenía cuenta con la recompensa.</strong></li>
<li><strong>El peligro que no se teme, más presto viene.</strong></li>
<li><strong>Obedecer a Dios es libertad.</strong></li>
<li><strong>Deberíamos recibir bien los trabajos, sabiendo que vienen por providencia divina.</strong></li>
<li><strong>Cuando alguna parte del todo cae, la que queda no está segura.</strong></li>
<li><strong>La diversidad de libros distrae el entendimiento.</strong></li>
<li><strong>Arrojo nos da la ira.</strong></li>
<li><strong>Consuelo es en las grandes desgracias el que no pueda sobrevenir otra mayor.</strong></li>
<li><strong>Determínese despacio lo que para siempre se resuelve.</strong></li>
<li><strong>Para morir, el mejor de los tiempos es el próspero.</strong></li>
<li><strong>No perdemos lo que ignoramos haber perdido.</strong></li>
<li><strong>El que desee vencer, prepárese para la guerra de mucho tiempo.</strong></li>
<li><strong>No todas las cosas están bien a todos.</strong></li>
<li><strong>Los males dudosos atormentan más.</strong></li>
<li><strong>El que promete dudosa salud al afligido, se la niega.</strong></li>
<li><strong>Tarde se olvida lo que se aprende por mucho tiempo.</strong></li>
<li><strong>Las lágrimas del heredero son risas encubiertas.</strong></li>
<li><strong>Ha de llevarse en paciencia la voluntad del príncipe, en lo justo y en lo injusto.</strong></li>
<li><strong>Conceder los ruegos que son en daño del rogador es bondad cruel.</strong></li>
<li><strong>Hasta el que se aparta de la virtud, la reconoce.</strong></li>
<li><strong>La carencia de una cosa le da precio.</strong></li>
<li><strong>La amistad y la enemistad proceden de la voluntad.</strong></li>
<li><strong>Muchos deleites afeminan los espíritus.</strong></li>
<li><strong>Hasta de males hay ambición.</strong></li>
<li><strong>Debe esperarse la muerte que la naturaleza ordena.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces por dolor la inocencia se hace culpar.</strong></li>
<li><strong>La diligencia nos parece tardanza cuando deseamos una cosa.</strong></li>
<li><strong>Por el vicio ajeno enmienda el sabio el suyo.</strong></li>
<li><strong>Al infeliz sóbranle y fáltanle pensamientos.</strong></li>
<li><strong>Por demás se impide la muerte al que está determinado a morir.</strong></li>
<li><strong>La virtud impide a los valientes llorar, y a los débiles lo manda.</strong></li>
<li><strong>Súfrase, y no se reprenda lo que excusar no se puede.</strong></li>
<li><strong>Paciencia muchas veces ofendida trastorna el juicio.</strong></li>
<li><strong>El miedo se pinta en el rostro.</strong></li>
<li><strong>Más continua es adversa que próspera fortuna.</strong></li>
<li><strong>Haz lo que debes, y no lo que puedes.</strong></li>
<li><strong>Menos camino hay de la virtud al vicio, que de los vicios a la virtud.</strong></li>
<li><strong>Mejor sufre el mal quien siempre le teme.</strong></li>
<li><strong>No hay manjar caro para el glotón.</strong></li>
<li><strong>La frugalidad es una pobreza voluntaria.</strong></li>
<li><strong>Poco importa carecer de sepultura.</strong></li>
<li><strong>Dichoso es el que no lo parece a los otros, sino a sí.</strong></li>
<li><strong>La felicidad no mira de dónde nace, sino adónde puede llegar.</strong></li>
<li><strong>Venturoso premio de la virtud es ser aborrecido de los viciosos.</strong></li>
<li><strong>Más seguro está en la virtud el que ya pasó por los vicios.</strong></li>
<li><strong>La confianza produce muchas veces la lealtad.</strong></li>
<li><strong>Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.</strong></li>
<li><strong>Tolerable es el infortunio que es común a muchos.</strong></li>
<li><strong>La fortuna teme a los valientes y avasalla a los cobardes.</strong></li>
<li><strong>La fortuna puede robarnos la hacienda, pero no el valor.</strong></li>
<li><strong>Hasta la desgracia se cansa.</strong></li>
<li><strong>En los ancianos es ocasión de más constancia el estar cerca de su libertad.</strong></li>
<li><strong>El fin de un trabajo es principio de otro.</strong></li>
<li><strong>Tiénese por virtud la maldad que sucede bien.</strong></li>
<li><strong>Mejor es la salud que nunca se perdió.</strong></li>
<li><strong>Grande recomendación tiene un rostro hermoso.</strong></li>
<li><strong>El que recibe lo que no puede pagar, engaña.</strong></li>
<li><strong>Confiesa el delito el que huye del juicio.</strong></li>
<li><strong>Cosas fingidas pronto vuelven a su natural.</strong></li>
<li><strong>Al que una vez perdió el crédito, nada le queda que perder.</strong></li>
<li><strong>No se contenta la fortuna de hacer un solo daño.</strong></li>
<li><strong>Lleva en bien pequeños trabajos el que pasó por otros mayores.</strong></li>
<li><strong>Más fácilmente se entiende lo que por partes se propone.</strong></li>
<li><strong>Con más dificultad comienzan los honores que prosiguen.</strong></li>
<li><strong>En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.</strong></li>
<li><strong>El que esgrime, en el mismo ejercicio aprende las reglas.</strong></li>
<li><strong>El trabajo sirve de nutrimiento a los pecados generosos.</strong></li>
<li><strong>Más grata es la virtud en una persona hermosa.</strong></li>
<li><strong>El peor enemigo es el traidor.</strong></li>
<li><strong>Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.</strong></li>
<li><strong>Despreciable honra es la que en la ociosidad se granjea.</strong></li>
<li><strong>Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.</strong></li>
<li><strong>Para venir a mucho, no se había de comenzar por poco.</strong></li>
<li><strong>En ninguna parte se siente más la pobreza que en el destierro.</strong></li>
<li><strong>El piloto muestra en la tempestad su saber y su valor.</strong></li>
<li><strong>Mucho se siente quedar atrás en honores a aquellos en quienes en virtud precedemos.</strong></li>
<li><strong>Sola es loable la ambición por no perder el tiempo.</strong></li>
<li><strong>Honrosa es la alegre pobreza.</strong></li>
<li><strong>El que no obtiene cargos públicos no se tiene por honrado.</strong></li>
<li><strong>Los placeres aun después de haber pasado recrean.</strong></li>
<li><strong>Halla en la desgracia consuelo el que lo prodigó en la prosperidad.</strong></li>
<li><strong>La pobreza se ve obligada a tentar todos los caminos.</strong></li>
<li><strong>Su ponzoña tienen las palabras blandas.</strong></li>
<li><strong>Honrosamente sirve el que conforme a las circunstancias sirve.</strong></li>
<li><strong>Mejor es hacer a otros herederos, que buscar a quien heredar.</strong></li>
<li><strong>De vivir y de morir nos pesa.</strong></li>
<li><strong>Sin razón se queja del mar el que otra vez navega.</strong></li>
<li><strong>Grandísima caída es de señor a esclavo.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces las ofensas son incentivo del valor.</strong></li>
<li><strong>La furia del mancebo, súbito se enciende y fácilmente se apaga.</strong></li>
<li><strong>Presume de tu amigo, que puede ser en algún tiempo tu enemigo.</strong></li>
<li><strong>No tiene seguro el cetro un príncipe aborrecido.</strong></li>
<li><strong>En las grandes desgracias faltan las lágrimas.</strong></li>
<li><strong>Víspera es una desgracia de otra desgracia.</strong></li>
<li><strong>El ánimo inconstante, cuanto más procura saber, menos sabe.</strong></li>
<li><strong>Hasta los vicios de quien mucho amamos nos placen.</strong></li>
<li><strong>De los males posibles ninguno peor que la opinión del vulgo.</strong></li>
<li><strong>Débese guardar con más cuidado lo que no se sabe cuándo ha de faltar.</strong></li>
<li><strong>No tiene la fortuna poder en el tiempo que pasa.</strong></li>
<li><strong>Maldad es no dejar el beneficio a merced del que lo hace.</strong></li>
<li><strong>Justa causa de alegría es ver alegre a un amigo.</strong></li>
<li><strong>Ingrato es el que sólo en secreto es agradecido.</strong></li>
<li><strong>Muchas cosas hay que todavía carecen de nombre.</strong></li>
<li><strong>El que desea hacer una injuria, ya la hizo.</strong></li>
<li><strong>El que airado procura hacer daño, no se guarda del que le puede suceder.</strong></li>
<li><strong>En el pecho del sabio, aun sanada la herida, queda señal.</strong></li>
<li><strong>En lo mal comenzado, por más honrosa se tiene la porfía que el arrepentimiento.</strong></li>
<li><strong>Ingrato es el que por miedo es agradecido.</strong></li>
<li><strong>El mayor mal que en los vicios puede haber, es convertirse los unos en los otros.</strong></li>
<li><strong>Propio de un hombre débil es no saber usar de las riquezas.</strong></li>
<li><strong>Más alegre cosa es granjearse un amigo que tenerlo.</strong></li>
<li><strong>De torpes deleites no queda sino el arrepentimiento.</strong></li>
<li><strong>El conocimiento del vicio es principio de virtud.</strong></li>
<li><strong>Aquella se puede llamar felicidad, que con nuestros deseos se mide.</strong></li>
<li><strong>La fortuna no tiene poder en nuestras costumbres.</strong></li>
<li><strong>Flaqueza es temer lo que nunca experimentamos.</strong></li>
<li><strong>Débil es el que por evitar las desgracias abraza la muerte, y necio el que vive para ellas solas.</strong></li>
<li><strong>En convites no hay plática que llegue al cabo.</strong></li>
<li><strong>Estar en el ocio muy sosegados no es reposo, smo pereza.</strong></li>
<li><strong>Especie de vanagloria es mucho recogimiento.</strong></li>
<li><strong>Mal se vive entre gentes sospechosas.</strong></li>
<li><strong>Espera vencer a la desgracia el que se encuentra inocente.</strong></li>
<li><strong>Virtuosa cosa es perdonar a quien se arrepiente.</strong></li>
<li><strong>Llamas a la desdicha cuando dichoso te haces.</strong></li>
<li><strong>Injusto es hacer mal al que menos veces te lo hizo.</strong></li>
<li><strong>Desagradecido es el que agradeciendo tiene ojo a otro segundo beneficio.</strong></li>
<li><strong>Desagradecido es el que con igual beneficio agradece.</strong></li>
<li><strong>Sufrible es todo lo pasado; lo que se teme da mayor cuidado.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces la ley se somete a la utilidad.</strong></li>
<li><strong>Bien se sufre sola una muerte.</strong></li>
<li><strong>Mejor se guarda lo que con trabajo se gana.</strong></li>
<li><strong>No es grave el mal que admite consejo.</strong></li>
<li><strong>Si a las lágrimas no vence la razón, la suerte las aumenta.</strong></li>
<li><strong>Mejor puede usar de sus apetitos el que mejor los puede encubrir.</strong></li>
<li><strong>Menos teme el que de cerca teme.</strong></li>
<li><strong>El miedo hace a los hombres pecheros.</strong></li>
<li><strong>Menos duran los deleites que su memoria.</strong></li>
<li><strong>Ligera es la desgracia que puede sufrirse, y la que no, breve.</strong></li>
<li><strong>Todo es posible a quien no teme los trabajos.</strong></li>
<li><strong>Lloren los ojos, mas no el alma.</strong></li>
<li><strong>Llevadero sería todo trabajo, si no lo acrecentase la opinión de las gentes.</strong></li>
<li><strong>Nadie puede ganar sin que otro pierda.</strong></li>
<li><strong>La mujer no admite medio: o ama mucho, o aborrece mucho.</strong></li>
<li><strong>La buena memoria es principio de la sabiduría.</strong></li>
<li><strong>No tiene perfecto amor el que sufre ver morir.</strong></li>
<li><strong>Hasta la muerte huye de los desgraciados.</strong></li>
<li><strong>Fácilmente cree el desdichado.</strong></li>
<li><strong>Grande remedio es la demencia para los que temen.</strong></li>
<li><strong>Mucho falta al que mucho tiene.</strong></li>
<li><strong>Malo es el consejo que no se puede mudar.</strong></li>
<li><strong>Más agradable es dar que recibir.</strong></li>
<li><strong>El mal consejo, para el que lo da es peor.</strong></li>
<li><strong>La virtud aborrece a los espíritus bajos.</strong></li>
<li><strong>Poco bien alegra al pobre.</strong></li>
<li><strong>Alivio es de trabajos el reposo.</strong></li>
<li><strong>Mucho se descubre en su rostro el temeroso.</strong></li>
<li><strong>Mayor trabajo es venir a miseria que tenerla.</strong></li>
<li><strong>El desdichado no cree a la prosperidad cuando viene.</strong></li>
<li><strong>Las cosas que mucho suben, al mejor tiempo caen.</strong></li>
<li><strong>El mayor castigo de la injuria es haberla hecho.</strong></li>
<li><strong>La enfermedad que sobreviene al convaleciente es más peligrosa.</strong></li>
<li><strong>Muy poco nos es absolutamente necesario.</strong></li>
<li><strong>Ninguno es de otro menospreciado, si no lo es antes de sí.</strong></li>
<li><strong>Los afligidos se apartan de lo que aman mucho.</strong></li>
<li><strong>Más ama el que con mayor peligro se pone a menos provecho.</strong></li>
<li><strong>Mal se agradece lo que mal se dio.</strong></li>
<li><strong>Muchos son desgraciados, pero los más por nuestra culpa.</strong></li>
<li><strong>Más se agradece lo que con fácil que lo que con larga mano se da.</strong></li>
<li><strong>Pesada y molesta palabra es ruego.</strong></li>
<li><strong>Especie de misericordia es matar de súbito.</strong></li>
<li><strong>Menos se siente perder lo que nunca pudo alegrar.</strong></li>
<li><strong>Mejor es tener bienes, aunque sea para dejarlos, que no tenerlos.</strong></li>
<li><strong>Mal consuelo es tener compañeros de desgracia.</strong></li>
<li><strong>Pierde la virtud sus fuerzas si le falta oposición.</strong></li>
<li><strong>No hay grandes ejemplos sino de mala fortuna.</strong></li>
<li><strong>Más siente los trabajos el que de ellos no tiene expenencia.</strong></li>
<li><strong>Dar consejo es virtud de segundo orden.</strong></li>
<li><strong>Mejor es tener a la verdad obligada que confiar en ella.</strong></li>
<li><strong>Mala salud es la que por otra enfermedad se alcanza.</strong></li>
<li><strong>No se debe poner la espada en manos del desesperado.</strong></li>
<li><strong>Más se estima el beneficio que dio principio a la amistad.</strong></li>
<li><strong>Muchas cosas tienen reputación, no por su valor, mas por flaqueza nuestra.</strong></li>
<li><strong>Mejor debe ser nuestra vida que la del pueblo, mas no contraria.</strong></li>
<li><strong>De muchos riesgos nos excusaríamos si tuviéramos siempre testigos.</strong></li>
<li><strong>Más se aumenta el valor en competencia.</strong></li>
<li><strong>A muchos fue causa de temer, poder ser temidos.</strong></li>
<li><strong>Trabajosa cosa es comenzar siempre la vida.</strong></li>
<li><strong>Miéntese muchas veces solamente por costumbre.</strong></li>
<li><strong>Mucho puede la casualidad en nuestra vida, porque vivimos por casualidad.</strong></li>
<li><strong>Sepultura es de ingenios la sensualidad.</strong></li>
<li><strong>Mucho camino tiene andado para mejorar las costumbres el que desea mejorarlas.</strong></li>
<li><strong>Los desgraciados casi nos fuerzan a ser duros e insensibles.</strong></li>
<li><strong>No es buena la causa que tiene necesidad de compasión.</strong></li>
<li><strong>Malo se puede llamar el que solamente por su provecho es bueno.</strong></li>
<li><strong>Con gran peligro se guarda lo que a muchos agrada.</strong></li>
<li><strong>A los que poca experiencia tienen, mucho les acrecienta su mal, pensar que no tienen semejante.</strong></li>
<li><strong>Menos agravio se hace al que presto se niega lo que pide.</strong></li>
<li><strong>Con grande espíritu se deben determinar cosas grandes.</strong></li>
<li><strong>Más cuenta tiene con Dios el desdichado que el feliz.</strong></li>
<li><strong>Grande es la elocuencia que place al que oye contra su voluntad.</strong></li>
<li><strong>No hay mal que no haga una mujer airada.</strong></li>
<li><strong>Nunca un peligro sin otro se vence.</strong></li>
<li><strong>En grandes porfías la verdad se pierde.</strong></li>
<li><strong>Más difícil es vencernos a nosotros que a nuestros enemigos.</strong></li>
<li><strong>No es vileza lo que se hace por no poder más.</strong></li>
<li><strong>Ninguno, si no se compara, es desdichado.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa, por chica que sea, en que no quepa virtud.</strong></li>
<li><strong>Para hacer mal, poco tiempo basta.</strong></li>
<li><strong>No se puede sin peligro acometer a los podeerosos.</strong></li>
<li><strong>No hay felicidad que dure mucho.</strong></li>
<li><strong>No es blando el camino del cielo.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.</strong></li>
<li><strong>Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar de ella.</strong></li>
<li><strong>No bastan en una nación las fuerzas sin la unión, ni la unión sin fuerzas.</strong></li>
<li><strong>Es cobardía menospreciar la vida, y esfuerzo resistir a grandes desgracias.</strong></li>
<li><strong>Nunca te rindas a la fortuna.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa honesta que no sea útil.</strong></li>
<li><strong>No tiene la felicidad cosa semejante a lo que muestra.</strong></li>
<li><strong>No hay soledad en que alguno no viva por pasatiempo.</strong></li>
<li><strong>No hizo naturaleza cosa dificultosa de las que al hombre son necesarias.</strong></li>
<li><strong>Lo necesario no falta en destierro, y para lo superfluo no bastan reinos.</strong></li>
<li><strong>De hombres es sentir los males, y flaqueza es no sufrirlos.</strong></li>
<li><strong>La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.</strong></li>
<li><strong>El que verdaderamente ama, nunca mira su provecho.</strong></li>
<li><strong>Solamente pueden consolar al triste la razón y el trabajo honesto.</strong></li>
<li><strong>No se confiesa obligado quien no recibió.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa tan cara como la que con ruegos se compra.</strong></li>
<li><strong>Insufrible cosa es haber de rogar por lo que se concedió.</strong></li>
<li><strong>Doloroso es el tiempo que entre dudas se pasa.</strong></li>
<li><strong>Ninguno nace para pasar la vida sin trabajo.</strong></li>
<li><strong>De ninguna suerte debemos fiarnos menos que de la buena.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa perpetua, y aun son muchas las que poco duran.</strong></li>
<li><strong>La prosperidad que más dura es la que vino despacio.</strong></li>
<li><strong>No hay desgraciado que no halle consuelo con la vista de otro más desgraciado.</strong></li>
<li><strong>Carecemos de libertad para nacer a nuestro arbitrio.</strong></li>
<li><strong>No es ofensa partir por medio con el más poderoso.</strong></li>
<li><strong>De nuestras cosas, la que perdimos nos parece la mejor.</strong></li>
<li><strong>Muy sentida es la muerte en que el padre queda vivo.</strong></li>
<li><strong>No murió temprano el que no había de vivir más de lo que vivió.</strong></li>
<li><strong>Lo que más se ama, más veces corre peligro.</strong></li>
<li><strong>Nadie aceptaría la vida si al tiempo de recibirla tuviese entendimiento.</strong></li>
<li><strong>Felicidad es no necesitar de ella.</strong></li>
<li><strong>El que sin peligro vence no consigue la gloria.</strong></li>
<li><strong>No se comete la muerte con tanto ánimo la primera vez como la segunda.</strong></li>
<li><strong>Ninguno vive tan pobre, que más no naciese.</strong></li>
<li><strong>Ningún trabajo que una sola vez se ha de pasar es grande.</strong></li>
<li><strong>A hombre muerto toda tierra es natural.</strong></li>
<li><strong>No se debe adquirir el amigo en la mesa.</strong></li>
<li><strong>No es beneficio el que nos obliga a recibir.</strong></li>
<li><strong>Nadie se cree culpado si es él su mismo juez.</strong></li>
<li><strong>No puede el codicioso ser agradecido.</strong></li>
<li><strong>No hay contentamiento más cierto que el que no se puede quitar.</strong></li>
<li><strong>No hay desgracia igual a la execración pública.</strong></li>
<li><strong>No tiene bajo espíritu el que por hacer cosas grandes se infama.</strong></li>
<li><strong>Menos se debe al que menos se conoce.</strong></li>
<li><strong>Ninguno hay tan bajo, que no pueda esperar venganza de otro mayor.</strong></li>
<li><strong>Fácil se nos hace la cura, por grave que sea, si se siente provecho en ella.</strong></li>
<li><strong>En ninguno es la ira más peligrosa que en el que a otros castiga.</strong></li>
<li><strong>El sabio no castiga por venganza de lo pasado, sino por remedio de lo venidero.</strong></li>
<li><strong>No hace beneficio quien mira a la prosperidad del que lo recibe.</strong></li>
<li><strong>Ninguno yerra para sí solo.</strong></li>
<li><strong>No hagas juez de la vida a la opinión popular, sino a tu sola conciencia.</strong></li>
<li><strong>Toda virtud se adquiere con trabajo.</strong></li>
<li><strong>Nunca hubo muerte de que no hubiese queja.</strong></li>
<li><strong>No es deshonor no alcanzar una cosa, sino cesar de poner los medios.</strong></li>
<li><strong>No hace buenas obras el que contra su voluntad es útil.</strong></li>
<li><strong>Solamente sabe mucho el que sabe lo bastante para vencer.</strong></li>
<li><strong>Para grandes cosas mucho tiempo se requiere.</strong></li>
<li><strong>No es destierro el sitio en que estamos seguros.</strong></li>
<li><strong>No hay desgracia a que falte remedio.</strong></li>
<li><strong>En ninguna parte está el que en todas está.</strong></li>
<li><strong>Ninguna desgracia es grande si es la última.</strong></li>
<li><strong>Nunca mucho costó poco.</strong></li>
<li><strong>No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.</strong></li>
<li><strong>Nunca es demasía publicar lo que es necesario se sepa.</strong></li>
<li><strong>No se debe hablar sino al que con voluntad escucha.</strong></li>
<li><strong>Alguna cosa sucede bien al que muchas prueba.</strong></li>
<li><strong>No es industria la que por acaso llegó a su efecto.</strong></li>
<li><strong>Poco tiene que esperar aquel a quien la vejez hizo vecino a la muerte.</strong></li>
<li><strong>Ningún descubrimiento se haría ya, si nos contentáramos con lo que sabemos.</strong></li>
<li><strong>No tiene el valor en su punto aquel cuyas obras no son conformes.</strong></li>
<li><strong>No puede haber orden cuando hay mucha prisa.</strong></li>
<li><strong>Hónrese cada uno con lo que le pertenece.</strong></li>
<li><strong>Quien mucho ama no teme.</strong></li>
<li><strong>Todo lo vence la porfiada diligencia.</strong></li>
<li><strong>No interesa el que leas muchos libros, mas interesa mucho el que sean buenos los que leas.</strong></li>
<li><strong>No hay esclavitud más vergonzosa que la voluntaria.</strong></li>
<li><strong>Sirven de impedimento para la felicidad las muchas ocupaciones.</strong></li>
<li><strong>Ninguno desea darse tristeza a sí mismo.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa que más presto aborrezcamos que lo que nos incomoda.</strong></li>
<li><strong>Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa que más pronto torne a sí, que el amor.</strong></li>
<li><strong>Ninguno muere sino a su tiempo.</strong></li>
<li><strong>No consiste la felicidad de nuestra vida en vivir, sino en vivir bien.</strong></li>
<li><strong>No hay determinación tan general, que en parte no falle.</strong></li>
<li><strong>Al desdichado no hacer nada es lo mejor.</strong></li>
<li><strong>No hay felicidad tan perfecta, que carezca de todo sinsabor.</strong></li>
<li><strong>Nunca falta al avariento razón para negar.</strong></li>
<li><strong>No debes exigir lo que tú debías negar.</strong></li>
<li><strong>El delito lleva consigo mismo el castigo.</strong></li>
<li><strong>No hay camino que no tenga fin.</strong></li>
<li><strong>No hay grande desgracia que dure mucho.</strong></li>
<li><strong>Para el hombre ocupado no hay día largo.</strong></li>
<li><strong>No es bueno el que es mejor que el malvado.</strong></li>
<li><strong>La virtud no permanece oculta.</strong></li>
<li><strong>Otras veces el discípulo iguala al maestro.</strong></li>
<li><strong>Naturalmente nos alegra el fin de nuestras desgracias.</strong></li>
<li><strong>No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.</strong></li>
<li><strong>Si algún animal tiene paz, la debe a nuestro hartamiento.</strong></li>
<li><strong>No hay mayor causa para llorar que no poder llorar.</strong></li>
<li><strong>Con dificultad se cree lo que después de creído ha de dar pena.</strong></li>
<li><strong>El que sin fundamento empieza, nunca tiene, en lo que hace, asiento.</strong></li>
<li><strong>Ama como que has de aborrecer, y aborrece como que has de amar.</strong></li>
<li><strong>Triste cosa es no saber morir.</strong></li>
<li><strong>El verdadero amor no sufre dilaciones.</strong></li>
<li><strong>No sabe ser rey el que teme mucho el odio ajeno.</strong></li>
<li><strong>Natural es de mujeres deleitarse con atavíos.</strong></li>
<li><strong>La obediencia del vasallo hace pacífico al señor.</strong></li>
<li><strong>Contumaz es toda pasión, y mala de despedir .</strong></li>
<li><strong>Toda vida es tormento.</strong></li>
<li><strong>Bien acaba la virtud, si acaba primero la vida.</strong></li>
<li><strong>Toda virtud es difícil de seguir, y aún lo que se acerca a la virtud.</strong></li>
<li><strong>El sabio en la virtud debe siempre hacer fundamento.</strong></li>
<li><strong>La dificultad de los tiempos es ley de la naturaleza.</strong></li>
<li><strong>Virtud es sufrir al ingrato hasta que sea agradecido.</strong></li>
<li><strong>Todo lo vence el hombre, menos el hambre.</strong></li>
<li><strong>Toda arte es imitación de la naturaleza.</strong></li>
<li><strong>Todo lo puede esperar el hombre mientras vive.</strong></li>
<li><strong>Ningún vicio hay que no tenga disculpa alguna.</strong></li>
<li><strong>En toda reprensión debe entrar la blandura.</strong></li>
<li><strong>Todo es incierto aun al dichoso.</strong></li>
<li><strong>Parte es de beneficio negar con buena disculpa.</strong></li>
<li><strong>Del tormento se libra el que fácilmente lo sufre.</strong></li>
<li><strong>Doloroso es perder la patria, más doloroso temer esta desgracia, y dolorosísimo los dos infortunios juntos.</strong></li>
<li><strong>No sabe tornar a su dueño la vergüenza que se fue.</strong></li>
<li><strong>Al que va de prisa se le hace grande un pequeño estorbo.</strong></li>
<li><strong>Mejor parece a los mozos el peor consejo.</strong></li>
<li><strong>Más que a sus hijos debe amar el príncipe a su nación.</strong></li>
<li><strong>Obedezca la nobleza a las fuerzas de fortuna, principalmente si es oprimida en justa guerra.</strong></li>
<li><strong>Pierde su gracia lo que muchas veces se mira.</strong></li>
<li><strong>No sirven de nada las desgracias a aquel que no aprenda en ellas.</strong></li>
<li><strong>A leyes del pueblo, por la mayor parte contradicen sabios.</strong></li>
<li><strong>El pobre contra su voluntad se harta.</strong></li>
<li><strong>Acrecienta el valor de los mantenimientos la dificultad con que se alcanzan.</strong></li>
<li><strong>Nada se logra con restituir al pródigo lo que perdió.</strong></li>
<li><strong>Parte de inocencia es la ceguedad.</strong></li>
<li><strong>Muy cerca está de negar el que duda responder.</strong></li>
<li><strong>Vicio es grande en el deudor hacer de su acreedor ofensa.</strong></li>
<li><strong>Por patria reputamos la tierra donde vivimos felizmente.</strong></li>
<li><strong>No es pesada la pobreza sino para aquel que la tiene por pesada.</strong></li>
<li><strong>Quítanos la vergüenza de pecar la multitud de los que pecan.</strong></li>
<li><strong>Ahógase el principio cuando se sigue grandeza.</strong></li>
<li><strong>Poco nos hubiera dado naturaleza si más que a sí no nos diera.</strong></li>
<li><strong>Alguna cosa pide sobrenatural el que pregunta por qué se debe seguir la virtud.</strong></li>
<li><strong>El primer grado de las riquezas es tener lo preciso, y el segundo la que basta.</strong></li>
<li><strong>Perdiéronse las buenas costumbres, después que a los vicios se les dio el nombre de virtud.</strong></li>
<li><strong>En poca costa nos mete el hambre, y en mucha el hastío.</strong></li>
<li><strong>Virtuosa cosa es haber acabado de vivir antes de acabar la vida.</strong></li>
<li><strong>Natural es de pobres contar muchas veces el caudal.</strong></li>
<li><strong>La presencia y la conversación de una persona amada tiene un deleite que parece ser vivo.</strong></li>
<li><strong>Antes de ofrecer debemos detenernos, pero después de haber ofrecido, cumplirlo.</strong></li>
<li><strong>Engaño hay cuando se concede lo que primero se negó.</strong></li>
<li><strong>Lo segundo, después de no errar, es vergüenza de haber errado.</strong></li>
<li><strong>Voluntad de condenar muestra el que fácilmente condena.</strong></li>
<li><strong>Más daño hace el enemigo al que huye.</strong></li>
<li><strong>Las pasiones aguzan el ingenio.</strong></li>
<li><strong>¿Qué no vence la virtud?</strong></li>
<li><strong>La verdadera virtud, natural ha de ser, y no fingida.</strong></li>
<li><strong>Quien no tiene que esperar, de nada debe desesperarse.</strong></li>
<li><strong>Al que la razón no pudo dar remedio, muchas veces se lo dio la paciencia.</strong></li>
<li><strong>Da causa para negar el que pide con temor.</strong></li>
<li><strong>Sufra trabajos aquel a quien la suerte los da.</strong></li>
<li><strong>El afligido cree con más facilidad lo que desea.</strong></li>
<li><strong>Cosa ajena alaba el que a su prosapia alaba.</strong></li>
<li><strong>La desgracia no llega al hombre valeroso.</strong></li>
<li><strong>Alegre nos es el recuerdo de las desgracias que han pasado.</strong></li>
<li><strong>Cada uno sufre o goza según sus obras.</strong></li>
<li><strong>No se puede asegurar la existencia de un solo día.</strong></li>
<li><strong>El príncipe que desee sostenerse en el trono, gobierne con clemencia.</strong></li>
<li><strong>El que en sí reconoce algún vicio, presume que de él se habla cuando se nombra aquel vicio.</strong></li>
<li><strong>Lo más perfecto que hay en el hombre está libre del poder de los hombres.</strong></li>
<li><strong>El que tarde dio, por mucho tiempo no quiso dar.</strong></li>
<li><strong>No satisface al beneficio recibido el que no le paga con usura.</strong></li>
<li><strong>Si alguna cosa deseas de mucho valor, procura que haya pocas como ella.</strong></li>
<li><strong>El que, pudiendo, no evita el delito, lo consiente.</strong></li>
<li><strong>Todo es lícito al vencedor.</strong></li>
<li><strong>Cosas hay en que la ley nos da lugar, y vergüenza le quita.</strong></li>
<li><strong>Acción es todo lo que vence a la razón.</strong></li>
<li><strong>Lo que nunca se hizo, se puede hacer.</strong></li>
<li><strong>La mayor parte del tormento es el tiempo que precede al tormento.</strong></li>
<li><strong>Vicios hay que como señales de felicidad deleitan.</strong></li>
<li><strong>La cosa que naturaleza hizo más grave, común la hizo.</strong></li>
<li><strong>Lo que a lo más alto llega, cerca está de caer.</strong></li>
<li><strong>Menos venganza quiere el padre, de la que quiere la ley.</strong></li>
<li><strong>Pide el beneficio el que a la memoria lo trae.</strong></li>
<li><strong>Muchos hay que amando matan.</strong></li>
<li><strong>El que de buena voluntad recibió algún beneficio, pagó la primera parte de su obligación.</strong></li>
<li><strong>Poco se estima lo que se tiene en casa.</strong></li>
<li><strong>Cosas hay que para saberlas no basta haberlas aprendido.</strong></li>
<li><strong>No guardes mezquinamente tus bienes, ni los derrames con prodigalidad.</strong></li>
<li><strong>El que de nuevo no quiere recibir, de lo recibido le pesa.</strong></li>
<li><strong>Si de alguna cosa tuvieras necesidad, a ti mismo pídela prestada.</strong></li>
<li><strong>Cumple religiosamente tus obligaciones del modo mismo que las contrayeres.</strong></li>
<li><strong>Hay casos tan feos, que aun al que los castiga ofenden.</strong></li>
<li><strong>Mejor es precaver lo venidero que disputar sobre lo pasado.</strong></li>
<li><strong>Ejercítese antes de la obra, el que en ella se quisiere ver expedito.</strong></li>
<li><strong>Muchos acabaron la vida antes de comenzar a vivir.</strong></li>
<li><strong>No consiente que le reprendan el que no reconoce haber errado.</strong></li>
<li><strong>Debemos considerar quiénes somos, y no la reputación en que estamos.</strong></li>
<li><strong>Siempre es peor el día siguiente.</strong></li>
<li><strong>Menos dolor produce la desgracia que de antemano se teme.</strong></li>
<li><strong>Muchas sutilezas despojan de sus bríos a la razón.</strong></li>
<li><strong>No tiene que subir el que a lo más alto Ilegó.</strong></li>
<li><strong>Pocos hay viejos y dichosos.</strong></li>
<li><strong>Pocas veces tiene el súbdito licencia contra el señor.</strong></li>
<li><strong>Grosero es el tirano que con muerte castiga.</strong></li>
<li><strong>Siempre los descendientes tornan a la raíz.</strong></li>
<li><strong>Rey se puede llamar el que nada teme.</strong></li>
<li><strong>El amor natural, si una vez falta, luego vuelve.</strong></li>
<li><strong>Guarda es de reinos el miedo.</strong></li>
<li><strong>Cosas grandes no se pueden restituir.</strong></li>
<li><strong>El precio de la virtud es ella misma.</strong></li>
<li><strong>Género es de desechar, dar luego otro tanto.</strong></li>
<li><strong>Desasosegada cosa es la prosperidad.</strong></li>
<li><strong>Poco más o menos, en todo es igual la razón.</strong></li>
<li><strong>Yerra el que por odio del malo pone su inocencia en peligro.</strong></li>
<li><strong>El que pudiendo no favorece al que está en peligro, ayuda a matarlo.</strong></li>
<li><strong>Vilmente vive el que conforme a las costumbres del vulgo vive.</strong></li>
<li><strong>El bien se conoce más tarde que el mal.</strong></li>
<li><strong>Buen juicio y mucha plática, pocas veces se juntan.</strong></li>
<li><strong>Uso y memoria, engendraron sabiduría.</strong></li>
<li><strong>Nunca es tarde para vivir bien.</strong></li>
<li><strong>Algunas veces se encubre con una maldad, otra.</strong></li>
<li><strong>Alegre cosa es llegar al logro de nuestros deseos.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces la pasión nos ata la lengua.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa que más abata los espíritus que la pobreza.</strong></li>
<li><strong>A nuestra diligencia debemos lo que contra voluntad de otro alcanzamos.</strong></li>
<li><strong>Asaz agradecimiento es para el que da al redopelo, no recibir su beneficio.</strong></li>
<li><strong>Las esperanzas se encadenan.</strong></li>
<li><strong>Otra muerte es no poder llorar en la muerte.</strong></li>
<li><strong>La parte de vuestro cuerpo más sana es la que más se ejercita.</strong></li>
<li><strong>Los estudios, aunque no tengan efecto, son dignos de loor.</strong></li>
<li><strong>Más virtud es favorecer al malo por razón del bueno, que por causa del malo no ayudar al bueno.</strong></li>
<li><strong>Si no hay diferencia en las costumbres todos son iguales.</strong></li>
<li><strong>Si deseas ser amado, ama.</strong></li>
<li><strong>Poco remedio queda al que más tarde se pone en regla.</strong></li>
<li><strong>Esperanza es nombre de un bien dudoso.</strong></li>
<li><strong>Más pena nos da la opinión de trabajo que el trabajo mismo.</strong></li>
<li><strong>La ignorancia en las gentes siempre está en su principio.</strong></li>
<li><strong>Muy severo es el verdadero contentamiento.</strong></li>
<li><strong>Yerra el que se aflige porque en algún tiempo ha de tener aflicción.</strong></li>
<li><strong>Simpleza es loar en los hombres cosas ajenas.</strong></li>
<li><strong>No hay lugar tan estrecho, donde no se puede elevar el pensamiento al cielo.</strong></li>
<li><strong>Trata a tu inferior como deseas ser tratado de tu supenor.</strong></li>
<li><strong>La inexperiencia destruye e inutiliza muchas buenas ocasiones.</strong></li>
<li><strong>El que no quiera vivir sino entre justos, viva en un desierto.</strong></li>
<li><strong>Pierde su autoridad la gravedad continua.</strong></li>
<li><strong>Yerra el que no principia a aprender por parecerle que ya es tarde.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces es poco lo que se da, y mucho lo que de darlo se sigue.</strong></li>
<li><strong>Mejor es saber cosas excusadas que no saber ninguna.</strong></li>
<li><strong>Sencillos son los cuidados del bueno, y doblados los del malo.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces lo que no se halla cuando se busca, sale al encuentro cuando no se busca.</strong></li>
<li><strong>Más apocado queda el que es fríamente alabado que el que es ásperamente reprehendido.</strong></li>
<li><strong>No se puede formar de los mozos un juicio exacto.</strong></li>
<li><strong>El que más experiencia tiene, teme más los peligros.</strong></li>
<li><strong>El tiempo hace llevaderas las desgracias.</strong></li>
<li><strong>Llevadera sería la pobreza, si no trajese consigo deshonra.</strong></li>
<li><strong>Tanto pierde la buena obra de valor, cuanto tuvo de tardanza.</strong></li>
<li><strong>No quiere el que tarde quiere.</strong></li>
<li><strong>Más seguro está contra fortuna aquel a quien después de la fortuna le queda alguna cosa.</strong></li>
<li><strong>Trabajoso es deber a quien no querrías deber.</strong></li>
<li><strong>Más se teme lo que más veces acontece.</strong></li>
<li><strong>En tanto tiene la razón poder, en cuanto está libre de pasión.</strong></li>
<li><strong>No se da como se debe dar, lo que sin ser pensado se da.</strong></li>
<li><strong>Apocado es el que consiente ser en beneficios vencido.</strong></li>
<li><strong>Torpe pérdida es la que por negligencia se hace.</strong></li>
<li><strong>Vergüenza es en el viejo no saber más de lo que lee.</strong></li>
<li><strong>El que callar no puede, hablar no sabe.</strong></li>
<li><strong>Conviértanse en voluntad las palabras de que se usa.</strong></li>
<li><strong>Vencedora de leyes es la osadía.</strong></li>
<li><strong>En tanto se debe aprender, en cuanto no se sabe y aun en cuanto se vive.</strong></li>
<li><strong>Tierras fértiles, afortunados hombres producen.</strong></li>
<li><strong>En todas partes se muere.</strong></li>
<li><strong>Uno y otro es cobardía, querer y no querer morir.</strong></li>
<li><strong>Mucha parte de la verdad se encubre a los que vista no tienen.</strong></li>
<li><strong>Vergüenza tenemos de ser con vergonzosa medicina curados.</strong></li>
<li><strong>Furiosos son los primeros ímpetus del vencedor.</strong></li>
<li><strong>Así es crueldad perdonar a todos como a ninguno.</strong></li>
<li><strong>Afeminados espíritus engendra la avaricia.</strong></li>
<li><strong>Amor de mujer casta, perpetuo es.</strong></li>
<li><strong>Crédulos son todos los que temen.</strong></li>
<li><strong>Refiérense las leves pasiones, y las muy grandes no se pueden referir.</strong></li>
<li><strong>Si quieres no temer ni esperar, da por pasada la vida.</strong></li>
<li><strong>Peor se sufre el menosprecio que el cautiverio.</strong></li>
<li><strong>Pequeños son los deseos de nuestro cuerpo.</strong></li>
<li><strong>Para nuestra avaricia, lo mucho es poco, y para nuestra necesidad, lo poco es mucho.</strong></li>
<li><strong>Lo que a uno puede acontecer, puede acontecer a todos.</strong></li>
<li><strong>Prueba es de buen espíritu tener firmeza.</strong></li>
<li><strong>La aflicción de nuestros amigos nos induce a amarlos más.</strong></li>
<li><strong>No son propios para reinar los ánimos humildes.</strong></li>
<li><strong>Los últimos males en ninguna manera nos descansan.</strong></li>
<li><strong>Algunas veces debemos desechar los grandes pensamientos, y seguir los que las circunstancias nos inspiran.</strong></li>
<li><strong>Todo lo que de nuestra edad queda atrás, la muerte lo tiene.</strong></li>
<li><strong>En lo hondo, no solamente está lo poco, sino también lo peor.</strong></li>
<li><strong>Propio de un ánimo enfermo es el mudar de domicilio.</strong></li>
<li><strong>Por rico se puede tener el que con la pobreza bien se aviene.</strong></li>
<li><strong>Nada ofende tanto a nuestra salud como la mudanza de remedios.</strong></li>
<li><strong>El árbol que muchas veces se trasplanta no crece.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa tan útil, que después pasada aproveche.</strong></li>
<li><strong>Todo lo debemos consultar con el amigo, más primero debemos consultar si lo es.</strong></li>
<li><strong>Tomado un amigo debe dársele crédito y antes de tomarle se le debe juzgar.</strong></li>
<li><strong>No hay bien alguno que nos deleite, si no lo comunicamos.</strong></li>
<li><strong>Largo es el camino de los preceptos para llegar a la sabiduría, y corto el de los ejemplos.</strong></li>
<li><strong>Enseñando aprendemos.</strong></li>
<li><strong>Debemos ponernos por modelo algún varón virtuoso, y pensar que asiste de continuo a nuestras obras.</strong></li>
<li><strong>Todo lo honesto tiene por bajeza el que a su cuerpo demasiado ama.</strong></li>
<li><strong>El sabio nunca provoca la ira del más poderoso, sino procura evitarla.</strong></li>
<li><strong>En muchos conseguir no fue fin de trabajos, sino mudanza de ellos.</strong></li>
<li><strong>Mejor es acabar una vez que ser atormentado muchas.</strong></li>
<li><strong>Con más seguridad seríamos ricos, si conociésemos el poco trabajo que hay en ser pobres.</strong></li>
<li><strong>El sabio debe caminar siempre por un sendero, mas no a un paso.</strong></li>
<li><strong>Grande se puede llamar el que en las riquezas es pobre.</strong></li>
<li><strong>Difícilmente se tiene templanza en lo que se presume ser bueno.</strong></li>
<li><strong>Segura es la codicia del bueno.</strong></li>
<li><strong>El sabio no debe huir de la vida, sino apartarse de ella.</strong></li>
<li><strong>Aun los muy cobardes hablan con osadía.</strong></li>
<li><strong>El que aconseja que se piense en la muerte, la libertad aconseja.</strong></li>
<li><strong>A unos basta mostrar el remedio, a otros es necesario buscarlo.</strong></li>
<li><strong>En todo lugar se puede vivir virtuosamente.</strong></li>
<li><strong>Ningún virtuoso puede aplacar al pueblo.</strong></li>
<li><strong>Mucha parte de la verdad está por descubrir.</strong></li>
<li><strong>Todo hombre se somete fácilmente a la doctrina de sus naturales.</strong></li>
<li><strong>No podemos evitar las pasiones, pero sí vencerlas.</strong></li>
<li><strong>De grande ánimo es menospreciar grandezas y querer antes la medianía que la sublimidad.</strong></li>
<li><strong>Más seguro es el camino de que se duda.</strong></li>
<li><strong>La buena conciencia entre muchos está segura, y la mala aun estando sola teme.</strong></li>
<li><strong>De ningún testigo deberíamos hacer más caso que de nosotros mismos.</strong></li>
<li><strong>Noble se puede llamar el que por naturaleza es inclinado a la virtud.</strong></li>
<li><strong>No se debe menospreciar la fortuna de alguno cuando el que la menosprecia puede descender a ella.</strong></li>
<li><strong>Más sutileza es dejar ciertas cuestiones que desatarlas.</strong></li>
<li><strong>La virtud que por mucho tiempo se ejercita, persevera.</strong></li>
<li><strong>Obliguemos a nuestra alma a que principie a vivir bien; que después pequefios remedios bastan.</strong></li>
<li><strong>Débese elegir un buen domicilio, útil, no sólo para el cuerpo, sino también para las buenas costumbres.</strong></li>
<li><strong>A los que con armas vencen, los vencen muchas veces los vicios.</strong></li>
<li><strong>Ausentes están algunos, aunque presentes parezcan.</strong></li>
<li><strong>No queda esperanza de remedio cuando los vicios se mudan en costumbres.</strong></li>
<li><strong>No puede la fortuna quitar lo que no dio.</strong></li>
<li><strong>No solamente nos inquieta el golpe, sino también el sonido.</strong></li>
<li><strong>El rico que sin tener cuenta lo es, poco tiempo es rico.</strong></li>
<li><strong>No quiere el enfermo médico elocuente, sino que le sane.</strong></li>
<li><strong>No hay maldad tan grande, que carezca de ejemplos.</strong></li>
<li><strong>La verdad, en todas sus partes lo es.</strong></li>
<li><strong>Para pocos nació el que solamente es útil a las gentes de su tiempo.</strong></li>
<li><strong>Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.</strong></li>
<li><strong>Imperar es oficio, y no reino.</strong></li>
<li><strong>Muchos dejan de pecar más por vergüenza que por voluntad.</strong></li>
<li><strong>Aun los deleites son penosos cuando sin consideración se gozan.</strong></li>
<li><strong>Poco importa que seamos acreedores de la fortuna o de los hombres pues lo uno y lo otro es ajeno.</strong></li>
<li><strong>Inútilmente se previene lo que no se puede evitar.</strong></li>
<li><strong>Parte de intemperancia es querer saber más de lo necesario.</strong></li>
<li><strong>Procura en tus estudios no saber más que los otros, mas saberlo mejor.</strong></li>
<li><strong>No se alaban las riquezas porque se codician, sino que se codician porque se alaban.</strong></li>
<li><strong>Por humilde se tiene ya el que con lo necesario se contenta.</strong></li>
<li><strong>Mucha diferencia hay de no querer pecar a no saber.</strong></li>
<li><strong>En menos tiempo se deshacen las cosas que se restauran.</strong></li>
<li><strong>Aunque la edad de algunos fue imperfecta, su vida fue perfecta.</strong></li>
<li><strong>Siempre podemos aprender del hombre eminente, aun cuando calla.</strong></li>
<li><strong>El mayor espacio de la vida es vivir hasta saber.</strong></li>
<li><strong>No conocerás cuando el sabio te es útil, y lo conocerás cuando te haya sido útil.</strong></li>
<li><strong>Una parte de la virtud consiste en la teoría, y otra en la práctica.</strong></li>
<li><strong>A vicios leves, pequefios remedios bastan.</strong></li>
<li><strong>Nunca se tiene un vicio solo.</strong></li>
<li><strong>Castigo es la maldad de sí misma.</strong></li>
<li><strong>El que llamas muerto, no murió, mas partió primero.</strong></li>
<li><strong>Cada día debemos juzgarlo una nueva vida.</strong></li>
<li><strong>Menos nos duele la desgracia cuando testigos hay.</strong></li>
<li><strong>En los hombres grandes no es menos provechosa la memoria que la presencia.</strong></li>
<li><strong>Un perverso perjudica a otro perverso, y los útiles son buenos a los útiles.</strong></li>
<li><strong>Con mayor tormento se conserva la hacienda que se adquiere.</strong></li>
<li><strong>Trabajos nos dan quien grandezas nos promete.</strong></li>
<li><strong>En poco se tiene, después de alcanzado, lo que antes se estimaba mucho.</strong></li>
<li><strong>A todos da hacienda más codicia de sí, y la causa es porque empieza a poder más el que más tiene.</strong></li>
<li><strong>Todo lo que por arte se hace, es más incierto y desigual que lo que naturaleza reparte.</strong></li>
<li><strong>No queda al enfermo esperanzas cuando el médico aconseja la intemperancia.</strong></li>
<li><strong>En ninguno puede haber vicio, sino en el que puede haber virtud.</strong></li>
<li><strong>No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.</strong></li>
<li><strong>Menos teme los peligros el que más veces los venció.</strong></li>
<li><strong>Natural es en todo hombre la piedad, mas en el príncipe es más honrosa.</strong></li>
<li><strong>No está el rey seguro donde no hay cosa segura del rey.</strong></li>
<li><strong>Muy amable es la vida, cuando todos la desean.</strong></li>
<li><strong>Más veces se comete lo que más veces se castiga.</strong></li>
<li><strong>Así infaman al príncipe muchos castigos, como muchas muertes al médico.</strong></li>
<li><strong>La naturaleza humana más sufre imitación que violencia.</strong></li>
<li><strong>Vívese por imitación más que por razón.</strong></li>
<li><strong>No va en más nuestro acertar, que en no imitar al pueblo.</strong></li>
<li><strong>Igual es el número de los envidiosos al de los aduladores.</strong></li>
<li><strong>La virtud ni causa hastío ni arrepentimiento.</strong></li>
<li><strong>El deleite no es premio ni causa de virtud, sino accesorio provecho suyo.</strong></li>
<li><strong>El sabio no tiene afición a las riquezas, mas querríalas antes de tener que dejar de tener.</strong></li>
<li><strong>Si te sabes aprovechar de la vida, larga es.</strong></li>
<li><strong>No hace solamente la guerra el que se halla en el campo.</strong></li>
<li><strong>Nunca nos avergüence si la obra es buena.</strong></li>
<li><strong>Solamente del tiempo es loable la avaricia.</strong></li>
<li><strong>El buen capitán no ha de confiar tanto en la paz, que no se aperciba para la guerra.</strong></li>
<li><strong>Antes nos faltarán lágrimas que causa para verterlas.</strong></li>
<li><strong>Por venganza tiene el magnánimo haber podido vengarse.</strong></li>
<li><strong>Lo que hay después de la muerte, vida es, no muerte.</strong></li>
</ol>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Séneca: Máximas, Aforismos Y Sentencias]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/04/27/seneca-maximas-aforismos-y-sentencias/</link>
<pubDate>Fri, 27 Apr 2007 13:01:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/04/27/seneca-maximas-aforismos-y-sentencias/</guid>
<description><![CDATA[
Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.
Bastaría por remedio ser mejor]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<ol>
<li><strong>Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.</strong></li>
<li><strong>Bastaría por remedio ser mejores que los malos.</strong></li>
<li><strong>No es muy grande el ánimo a quien deleitan cosas terrenas.</strong></li>
<li><strong>Procuramos olvidar lo que, traído a la memoria, nos entristece.</strong></li>
<li><strong>Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.</strong></li>
<li><strong>Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.</strong></li>
<li><strong>Doloroso es que comencemos a vivir cuando morimos.</strong></li>
<li><strong>Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.</strong></li>
<li><strong>El valor es siempre ambicioso de peligros.</strong></li>
<li><strong>Pequeño aparato basta para vivir bien.</strong></li>
<li><strong>Todos están conformes contra los maleficios.</strong></li>
<li><strong>Argumento es de ser casta el ser fea.</strong></li>
<li><strong>No hay nadie tan humilde, que no tenga para dañar.</strong></li>
<li><strong>Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.</strong></li>
<li><strong>Demasiado pronto muere al hombre para llegar a conocer las cosas inmortales.</strong></li>
<li><strong>Tenemos en mucho precio los beneficios que hacemos.</strong></li>
<li><strong>Industria es la aparente simpleza.</strong></li>
<li><strong>Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.</strong></li>
<li><strong>El que siempre busca grandezas, alguna vez las encuentra.</strong></li>
<li><strong>Amarga es la pena que nace de vergüenza.</strong></li>
<li><strong>Mozos fueron primero los que ahora son hombres.</strong></li>
<li><strong>Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.</strong></li>
<li><strong>Reino en lugar ajeno no está seguro.</strong></li>
<li><strong>Más dura la memoria de las injurias recibidas que de los beneficios.</strong></li>
<li><strong>Extremadísima crueldad es dilatar el castigo.</strong></li>
<li><strong>Para bien obrar, el que da debe olvidarlo luego y el que recibe, nunca.</strong></li>
<li><strong>Un amor apaga otro amor, y un temor otro temor.</strong></li>
<li><strong>No es necesaria la fortuna para sólo subsistir.</strong></li>
<li><strong>Desde la infancia da señales el ingenio.</strong></li>
<li><strong>Aunque amor sea virtud, algunas veces perjudica.</strong></li>
<li><strong>Los demasiados frutos no llegan a madurar.</strong></li>
<li><strong>Sé útil primero a los demás, si quieres ser útil a ti mismo.</strong></li>
<li><strong>La sencillez y claridad distinguen el lenguaje del hombre de bien.</strong></li>
<li><strong>Muy pocos aciertan antes de errar.</strong></li>
<li><strong>Espera que te hagan a ti lo que tú haces a otro.</strong></li>
<li><strong>Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.</strong></li>
<li><strong>Debe amarse al padre si es bueno, y sufrirle si malo.</strong></li>
<li><strong>Tuyo haces el vicio que a tu amigo disimulas.</strong></li>
<li><strong>El que disputa con un beodo, disputa con un hombre ausente.</strong></li>
<li><strong>La mala nueva luego se cree.</strong></li>
<li><strong>Buena es la mujer cuando abiertamente es mala.</strong></li>
<li><strong>El avaro nunca hace cosa acertada sino cuando muere.</strong></li>
<li><strong>La edad se descubre más cuando se disimula con arte.</strong></li>
<li><strong>Útil es al joven amar, e indecoroso al viejo.</strong></li>
<li><strong>La llaga de amor, quien la sana, la hace.</strong></li>
<li><strong>El que súbito se determina, súbito se arrepiente.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces es valor el conservar la vida.</strong></li>
<li><strong>La ambición por la honra nunca mira obstáculos.</strong></li>
<li><strong>Las injurias y los beneficios penden de la voluntad.</strong></li>
<li><strong>Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.</strong></li>
<li><strong>Con buena suerte hemos nacido si no la malogramos.</strong></li>
<li><strong>El beneficio que a todos se hace, a ninguno se hace.</strong></li>
<li><strong>Siempre el esperar, aunque sea el bien, da cuidado.</strong></li>
<li><strong>Feliz quien desprecia la fortuna.</strong></li>
<li><strong>Desdichado es el que por tal se tiene.</strong></li>
<li><strong>La inconstancia acorta los días de nuestra vida.</strong></li>
<li><strong>Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran.</strong></li>
<li><strong>Doble valor tendrá el beneficio que otorgues sin que te lo hayan pedido.</strong></li>
<li><strong>Vende su propia voluntad el que recibe ajeno beneficio.</strong></li>
<li><strong>Dos veces muere el que a voluntad de otro muere.</strong></li>
<li><strong>Pide ajeno beneficio el que refiere el suyo.</strong></li>
<li><strong>Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.</strong></li>
<li><strong>Dos veces vence el que en la victoria se vence a sí.</strong></li>
<li><strong>El liberal, aún para dar busca ocasión.</strong></li>
<li><strong>Pesado sueño tiene el que no siente cuán mal duerme.</strong></li>
<li><strong>Lo que de raíz se aprende, nunca del todo se olvida.</strong></li>
<li><strong>Buena es la riqueza si la manda la razón.</strong></li>
<li><strong>Ofensa hace a los buenos el que a los malos perdona.</strong></li>
<li><strong>Quien puede ser injusto quiere serIo.</strong></li>
<li><strong>Alivia el trabajo del camino el compañero elocuente.</strong></li>
<li><strong>El buen suceso disculpa la temeridad.</strong></li>
<li><strong>Es morir bien, morir voluntariamente.</strong></li>
<li><strong>La desgracia es a veces ocasión de virtud.</strong></li>
<li><strong>La casualidad es a veces favorable.</strong></li>
<li><strong>Causa es de obrar mal el haber obrado.</strong></li>
<li><strong>Curioso es naturalmente nuestro ingenio.</strong></li>
<li><strong>En obligación nos pone de dar el haber dado.</strong></li>
<li><strong>Despreciable cosa es el hombre cuando no se levanta sobre su esfera.</strong></li>
<li><strong>Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.</strong></li>
<li><strong>Ninguna esperanza queda de virtud, cuando no solamente deleitan los vicios, sino que se aprueban.</strong></li>
<li><strong>Cruel es quien al afligido reprende.</strong></li>
<li><strong>No hay cosa que mucho tiempo agrade al que en ninguna tiene asiento.</strong></li>
<li><strong>Debe tomarse consejo conforme al día, y si es posible, conforme a la hora.</strong></li>
<li><strong>La poca templanza del enfermo hace al médico ser cruel.</strong></li>
<li><strong>La virtuosa mujer manda a su marido obedeciéndole.</strong></li>
<li><strong>Manchada deja su vida el que procura muerte.</strong></li>
<li><strong>Difícilmente se hallan palabras que retraten al vivo las grandes desdichas.</strong></li>
<li><strong>Merece salir engañado el que, al hacer un beneficio, tenía cuenta con la recompensa.</strong></li>
<li><strong>El peligro que no se teme, más presto viene.</strong></li>
<li><strong>Obedecer a Dios es libertad.</strong></li>
<li><strong>Deberíamos recibir bien los trabajos, sabiendo que vienen por providencia divina.</strong></li>
<li><strong>Cuando alguna parte del todo cae, la que queda no está segura.</strong></li>
<li><strong>La diversidad de libros distrae el entendimiento.</strong></li>
<li><strong>Arrojo nos da la ira.</strong></li>
<li><strong>Consuelo es en las grandes desgracias el que no pueda sobrevenir otra mayor.</strong></li>
<li><strong>Determínese despacio lo que para siempre se resuelve.</strong></li>
<li><strong>Para morir, el mejor de los tiempos es el próspero.</strong></li>
<li><strong>No perdemos lo que ignoramos haber perdido.</strong></li>
<li><strong>El que desee vencer, prepárese para la guerra de mucho tiempo.</strong></li>
<li><strong>No todas las cosas están bien a todos.</strong></li>
<li><strong>Los males dudosos atormentan más.</strong></li>
<li><strong>El que promete dudosa salud al afligido, se la niega.</strong></li>
<li><strong>Tarde se olvida lo que se aprende por mucho tiempo.</strong></li>
<li><strong>Las lágrimas del heredero son risas encubiertas.</strong></li>
<li><strong>Ha de llevarse en paciencia la voluntad del príncipe, en lo justo y en lo injusto.</strong></li>
<li><strong>Conceder los ruegos que son en daño del rogador es bondad cruel.</strong></li>
<li><strong>Hasta el que se aparta de la virtud, la reconoce.</strong></li>
<li><strong>La carencia de una cosa le da precio.</strong></li>
<li><strong>La amistad y la enemistad proceden de la voluntad.</strong></li>
<li><strong>Muchos deleites afeminan los espíritus.</strong></li>
<li><strong>Hasta de males hay ambición.</strong></li>
<li><strong>Debe esperarse la muerte que la naturaleza ordena.</strong></li>
<li><strong>Muchas veces por dolor la inocencia se hace culpar.</strong></li>
<li><strong>La diligencia nos parece tardanza cuando deseamos una cosa.</strong></li>
<li><strong>Por el vicio ajeno enmienda el sabio el suyo.</strong></li>
<li><strong>Al infeliz sóbranle y fáltanle pensamientos.</strong></li>
<li><strong>Por demás se impide la muerte al que está determinado a morir.</strong></li>
<li><strong>La virtud impide a los valientes llorar, y a los débiles lo manda.</strong></li>
<li><strong>Súfrase, y no se reprenda lo que excusar no se puede.</strong></li>
<li><strong>Paciencia muchas veces ofendida trastorna el juicio.</strong></li>
<li><strong>El miedo se pinta en el rostro.</strong></li>
<li><strong>Más continua es adversa que próspera fortuna.</strong></li>
<li><strong>Haz lo que debes, y no lo que puedes.</strong></li>
<li><strong>Menos camino hay de la virtud al vicio, que de los vicios a la virtud.</strong></li>
<li><strong>Mejor sufre el mal quien siempre le teme.</strong></li>
<li><strong>No hay manjar caro para el glotón.</strong></li>
<li><strong>La frugalidad es una pobreza voluntaria.</strong></li>
<li><strong>Poco importa carecer de sepultura.</strong></li>
<li><strong>Dichoso es el que no lo parece a los otros, sino a sí.</strong></li>
<li><strong>La felicidad no mira de dónde nace, sino adónde puede llegar.</strong></li>
<li><strong>Venturoso premio de la virtud es ser aborrecido de los viciosos.</strong></li>
<li><strong>Más seguro está en la virtud el que ya pasó por los vicios.</strong></li>
<li><strong>La confianza produce muchas veces la lealtad.</strong></li>
<li><strong>Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.</strong></li>
<li><strong>Tolerable es el infortunio que es común a muchos.</strong></li>
<li><strong>La fortuna teme a los valientes y avasalla a los cobardes.</strong></li>
<li><strong>La fortuna puede robarnos la hacienda, pero no el valor.</strong></li>
<li><strong>Hasta la desgracia se cansa.</strong></li>
<li><strong>En los ancianos es ocasión de más constancia el estar cerca de su libertad.</strong></li>
<li><strong>El fin de un trabajo es principio de otro.</strong></li>
<li><strong>Tiénese por virtud la maldad que sucede bien.</strong></li>
<li><strong>Mejor es la salud que nunca se perdió.</strong></li>
<li><strong>Grande recomendación tiene un rostro hermoso.</strong></li>
<li><strong>El que recibe lo que no puede pagar, engaña.</strong></li>
<li><strong>Confiesa el delito el que huye del juicio.</strong></li>
<li><strong>Cosas fingidas pronto vuelven a su natural.</strong></li>
<li><strong>Al que una vez perdió el crédito, nada le queda que perder.</strong></li>
<li><strong>No se contenta la fortuna de hacer un solo daño.</strong></li>
<li><strong>Lleva en bien pequeños trabajos el que pasó por otros mayores.</strong></li>
<li><strong>Más fácilmente se entiende lo que por partes se propone.</strong></li>
<li><strong>Con más dificultad comienzan los honores que prosiguen.</strong></li>
<li><strong>En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.</strong></li>
<li><strong>El que esgrime, en el mismo ejercicio aprende las reglas.</strong></li>
<li><strong>El trabajo sirve de nutrimiento a los pecados generosos.</strong></li>
<li><strong>Más grata es la virtud en una persona hermosa.</strong></li>
<li><strong>El peor enemigo es el traidor.</strong></li>
<li><strong>Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.</strong></li>
<li><strong>Despreciable honra es la que en la ociosidad se granjea.</strong></li>
<li><strong>Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.</strong></li>
<li><strong>Para venir a mucho, no se había de comenzar por poco.</strong></li>
<li><strong>En ninguna parte se siente más la pobreza que en el destierro.</strong></li>
<li><strong>El piloto muestra en la tempestad su saber y su valor.</strong></li>
<li><strong>Mucho se siente quedar atrás en honores a aquellos en quienes en virtud precedemos.</strong></li>
<li><strong>Sola es loabl