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	<title>blog-opus-dei &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "blog-opus-dei"</description>
	<pubDate>Sat, 26 Jul 2008 11:30:37 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[Los 20 mensajes del Papa a los jóvenes en Sidney]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=426</link>
<pubDate>Wed, 23 Jul 2008 06:15:08 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[
Resumen de los discursos del Papa a la juventud

Benedicto XVI ha aunado exigencia y cercanía en l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align:center;"><img src="http://www.fluvium.org/imagenes/B16-estola.jpg" alt="" /></h3>
<h3 style="text-align:center;">Resumen de los discursos del Papa a la juventud</h3>
<p style="text-align:justify;"><strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Benedicto XVI ha aunado exigencia y cercanía en los discursos que dirigió a los jóvenes en la JMJ. Les quiere, y por eso les propone metas altas. Los jóvenes han recogido las consignas que les ha dejado el Papa en Sidney. «La Iglesia puede estar llena de esperanza con los jóvenes de hoy», afirmó el lunes Benedicto XVI poco antes de abandonar Sidney. A estos jóvenes, el Pontífice ha dedicado unos mensajes directos y cargados de afecto, que la página web del Opus Dei ha resumido en 20 puntos. El Santo Padre animó a los jóvenes a no conformarse al espíritu de este tiempo y a poner toda su esperanza en Jesucristo.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">(<strong>L.R.R/La Razón</strong>) «La Iglesia puede estar llena de esperanza con los jóvenes de hoy», afirmó el lunes Benedicto XVI poco antes de abandonar Sidney. A estos jóvenes, el Pontífice ha dedicado unos mensajes directos y cargados de afecto, que la <a href="http://www.opusdei.es/">página web del Opus Dei</a> ha resumido en 20 puntos:</p>
<p style="text-align:justify;">1. «Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo».</p>
<p style="text-align:justify;">2. «Jóvenes: ¿qué dejaréis a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis viviendo vuestras vidas dejando espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad?».</p>
<p style="text-align:justify;">3. «¡No tengáis miedo de decir que "sí" a Jesús, de hallar vuestra alegría en hacer su voluntad, donándoos completamente para llegar a la santidad y usando vuestros talentos al servicio de los demás!».</p>
<p style="text-align:justify;">4. «Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir en la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y por tanto, destruida. Una nueva época en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza».</p>
<p style="text-align:justify;">5. «El mundo necesita una renovación. En muchas sociedades, junto a la prosperidad material, se está extendiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un sentido escondido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros coetáneos han construido cisternas rotas y vacías en una búsqueda desesperada de sentido, del sentido último que sólo puede dar el amor? ¡También la Iglesia necesita esta renovación! Tiene necesidad de vuestra fe, de vuestro idealismo y de vuestra generosidad para poder ser siempre joven en el Espíritu».</p>
<p style="text-align:justify;">6. «El Señor os está pidiendo que seáis profetas de esta nueva época, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente al Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad».</p>
<p style="text-align:justify;">7. «Hay más alegría en dar que en recibir. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor».</p>
<p style="text-align:justify;">8. «Las religiones (...) enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales».</p>
<p style="text-align:justify;">9. «La verdadera fuente de la libertad se encuentra en Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que Él nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien».</p>
<p style="text-align:justify;">10. «Pensaréis que en el mundo de hoy es improbable que la gente adore otros dioses. Pero a veces lo hacen sin darse cuenta. Los falsos "dioses" están casi siempre ligados a la adoración de tres realidades: los bienes materiales, el amor posesivo y el poder».</p>
<p style="text-align:justify;">11. «¡Cuántas voces en nuestra sociedad materialista nos dicen que la felicidad consiste en acaparar el mayor número posible de bienes y objetos de lujo! Pero así los bienes se transforman en deidades falsas. En vez de dar la vida, son portadores de muerte».</p>
<p style="text-align:justify;">12. «El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando, en realidad, se tiende a poseer o a manipular a la otra persona».</p>
<p style="text-align:justify;">13. «En todos los Evangelios, Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos».</p>
<p style="text-align:justify;">14. «Caminad cada día a la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la palabra inspirada por Dios. Que la celebración cotidiana de la Eucaristía sea el centro de vuestra vida».</p>
<p style="text-align:justify;">15. «La castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros sin reservas al servicio de Dios para estar plenamente presentes entre los hermanos».</p>
<p style="text-align:justify;">16. «Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía».</p>
<p style="text-align:justify;">17. «Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que "las experiencias" sean lo más importante».</p>
<p style="text-align:justify;">18. «Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza».</p>
<p style="text-align:justify;">19. «¡Que, mediante la acción del Espíritu Santo, los jóvenes tengan la valentía de llegar a ser santos! Esto es lo que necesita el mundo, por encima de cualquier otra cosa».</p>
<p style="text-align:justify;">20. «¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones y encontramos la felicidad y la alegría».</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[FERNANDO QUIROZ: en el Opus Dei, "impresiona cómo manejan todo para que uno calle"]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=401</link>
<pubDate>Mon, 21 Jul 2008 09:16:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=401</guid>
<description><![CDATA[ENTREVISTA: FERNANDO QUIROZ
 
Su experiencia con esta orden le dio el ambiente en que se desarrolla]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align:center;">ENTREVISTA: FERNANDO QUIROZ</h2>
<p style="text-align:center;"><img src="http://www.rionegro.com.ar/diario/tools/ver.imagensp.php?id=21256" alt="" width="315" height="423" /> </p>
<h3 style="text-align:center;">Su experiencia con esta orden le dio el ambiente en que se desarrolla su última novela, "Justos por pecadores", éxito de ventas. Detalla cómo capta adeptos, la culpa, el cilicio, el infierno y las secuelas. "Algo queda para siempre", dice. Recibió duras críticas y amenazas.</h3>
<p> </p>
<p><strong><a href="http://www.rionegro.com.ar/diario/debates/2008/06/22/13431.php">Río Negro On line, 22 de junio de 2008</a> </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Por qué se ingresa a sitios como el Opus Dei?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-A uno lo van llevando. Vengo de una familia muy católica. Mi papá tenía dos hermanos curas, tres hermanas monjas. Soy el menor de cuatro hermanos; para mis padres era muy importante que estudiara en un colegio de formación católica y, como estaban desactualizados, le pidieron consejos a un amigo sin saber que le estaban preguntando a alguien del Opus. Así entré.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Se sintió cómodo?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Te empiezan a llevar como a un corderito y cuando quieres ver ya estás totalmente adentro. Me invitaron a partidos de fútbol, luego a tomar alguna cerveza...</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-La seducción...</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Claro. Me hacían participar en actividades entretenidas. Comencé a integrarme mucho porque me parecía gente absolutamente normal. El ambiente es propicio para que luego te pesquen. Después de un tiempo te dicen que hay una charla a la que habría que ir, luego un rato de oración y así continúa. Cada vez más te bajan la dosis del partido de fútbol y te suben la otra parte. Hay que ir a misa una vez por semana, promueven que te confieses... pero hay ciertos temas de los que no se habla, así como también eligen otros.</p>
<p style="text-align:justify;"> <!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Por ejemplo?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Hay películas de las que nunca se hablaría, pero "Jesús de Nazaret", de Franco Zeffirelli, la analizamos porque decían que tenía un error gravísimo: que la virgen María había gemido durante el parto y eso era imposible, porque todo en ella había sido sin dolor ni placer.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿El Opus busca chicos con un perfil determinado?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Sí. De pronto ellos escogen ciertas personas a las que le van a echar la red. Apuntan a los que tienen 14 años porque saben que son bastante maleables. No quiere decir que no intenten con una persona de 60. Igual, uno no vive en una casa del Opus antes de ser mayor de edad porque para ellos podría ser un problema grave.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Qué le hacían sentir?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Al estar tan metido te parece que eso es lo tuyo y lo que quieres vivir. Te muestran que eres el elegido. Te han ido llevando tan bien que cuando te preguntan si quieres entrar dices que sí. Pero resulta que no sabes qué es realmente.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Por qué?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Para empezar, hay que renunciar a las mujeres de por vida. Luego te dicen la cantidad de oraciones que hay que hacer en las mañanas y las tardes, hasta un día que es terrible; hay una especie de director espiritual que llega con un paquete y saca de allí un cilicio, que es una especie de collar de perro lleno de pullas hacia adentro.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Y qué se supone que tienen que hacer con eso?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-¡Ésa es la parte más terrible! Dicen que ellos se mortifican por los pecados propios y del mundo. Te lo hacen ver como si fuera una cosa maravillosa. "Usamos esto en el muslo dos horas al día", te cuentan. También te entregan una especie de látigo para golpearte la espalda los sábados.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-Eso está en "El nombre de la Rosa", de Umberto Eco, y también en la película: es la flagelación.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Claro. Y dolía mucho. ¡Las pullas van directamente contra la piel! Nadie puede verlo y tiene que ser algo secreto. Mis hermanas se enteraron de muchas de las cosas que viví recién en los últimos años y me preguntaban por qué no les había dicho nada antes. Sucede que te insisten mucho en el secreto, en que son cosas internas y en que no puedes contar nada.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿No hablaba con sus padres de esto?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Nunca. Es impresionante cómo manejan todo para que uno calle.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Cuándo se empezó a dar cuenta de que no quería estar ahí?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Hubo un episodio que me estremeció mucho. Una vez fui a jugar bolos con mis primos y había una amiga suya con la que empecé a hablar. Me pareció interesante y le pedí su teléfono. Todo eso lo tenía prohibido.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Y qué pasó?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Al otro día hablé con el director espiritual. Primero me regañó por jugar bolos, ya que no podía ir a sitios públicos de diversión; segundo, por no haberlo consultado y tercero, cuando le dije lo del teléfono, abrió los ojos de una manera impresionante. Me sacó el papel, lo rompió y me mandó a confesarme. ¡Me hizo sentir como si la hubiera violado!</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Qué sentía internamente en ese entonces?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Se me empezó a desajustar todo en la cabeza. No era lo que yo quería y se los dije por primera vez. Tenía muchas dudas. Entonces me agarró un español, que era uno de los duros de Opus en Colombia; me encerró en un cuarto y me dijo: "Con que te quieres ir. Bueno, mira lo que le pasó Miguel Velásquez. Era numerario y salió. Ahora tiene cáncer y su familia sufre mucho. Si quieres correr la misma suerte, sale". Es terrible. Si me amenazan ahora me mato de la risa. Pero es que yo tenía 16 años, era un niño bastante ingenuo y hay que tener en cuenta que era un mundo distinto.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Cuando sale del Opus sigue creyendo en Dios?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Sí, pero muy confundido. Sobre todo, siento mucha culpa y temor por el infierno. Es como un preso cuando sale en libertad: "¿Y ahora qué hago?", te preguntas. No es que lo otro te gustara, sino que fue tu vida durante un tiempo. Sentía lo mismo y no sabía muy bien qué hacer con esa libertad. Ahora soy agnóstico.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Cómo recuerda su salida de la congregación?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Cuesta mucho alejarse desde lo mental. Ante todas las amenazas fui incapaz de tomar la decisión de irme, pero ellos veían que me convertía en una mala influencia para los otros y me echaron.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>LOS QUE SE VAN:</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Qué es lo último que le dicen cuando se va?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-"Queremos recordarte que nuestro padre, Escrivá de Balaguer, no da cinco centavos por el alma que se va del Opus Dei". Todo esto me quedó dando vueltas en la cabeza pero no pasó a mayores porque fui conociendo otro mundo, tuve nuevos amigos y comencé la universidad.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Las pastillas que le dan a Vicente, el protagonista, es un hecho real?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Es el caso de una española sobre el que me documenté. Ella empezó a sentirse mal y pidió ir al psicólogo. Le dijeron que no, que debía hablarlo con ellos. Hasta que un día, acompañada por sus superiores, la llevaron a un psiquiatra del Opus Dei. Ella decía que luego la medicaban pero que al frasco le habían arrancado la etiqueta, con lo cual estaba tomando algo que no sabía lo que era. Me pareció una figura maravillosa para empezar las dudas del personaje en la búsqueda de su salida.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Le puso riendas a la ficción?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Dejé volar bastante. Hay partes bastante atrevidas. Muchas cosas en el Opus ocurren tal como están contadas; otras están construidas sobre una base de lo que perfectamente puede suceder, pero son vuelos de la imaginación.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Cómo recibió el Opus Dei la novela?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Caminando por un parque cerca de mi casa me crucé con un señor haciendo ejercicio que al verme se paró como si hubiese visto al demonio. Tardé en reconocerlo. Resulta que era un cura que conocía de tiempo atrás. "Fernando, Fernando, ¡estás tristemente célebre!", me dijo. Era un tipo cariñoso, pero en ese momento lo vi con la duda de si ser o no amable. Me preguntó si la había escrito desde el odio.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Lo hizo?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-¡Claro que no! Para mí escribir es un placer, no les habría dado el gusto de tomarme muy mal un año de mi trabajo, que tanto me apasiona. Y me dijo: "Nos vas a hacer mucho daño. Pero quédate tranquilo. Nos hemos reunido y decidimos no hacer nada contra ti", con lo cual sigue confirmando su tipo de comportamiento. Se reunieron, analizaron y determinaron no hacer nada, pero podrían haberlo hecho.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Tuvo alguna otra resistencia por parte del Opus?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Muchas críticas. Me enfrentaron por radio con el jefe de prensa del Opus en Colombia. Este hombre se descontrolaba bastante: "¡Son calumnias las que dice el señor Quiroz en la novela!". Y luego se contradecía. Lo que más le preocupaba era que la gente supiera lo de la mortificación. Negaba que fuera cierto pero luego decía que el cilicio se ha usado a lo largo de los siglos por muchas comunidades y es optativo. Actualmente, en Colombia está muy metido el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿En el poder político también?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Sí. Uno de los hombres más cercanos al presidente Uribe, y que cada vez tiene más poder, es miembro del Opus. Dicen, también, que Uribe se entiende muy bien con el Opus.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-Hasta que escribió el libro, ¿lo asaltaban los recuerdos por las noches?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Cuando me salí fue muy duro al comienzo, pero luego ya lo superé. Ahora, algo creo que ya queda para siempre.</p>
<p style="text-align:justify;">  </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>JUAN IGNACIO PEREYRA</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>CARLOS TORRENGO</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["Devoción" a san Josemaría: EL SANTO DIENTE a Sevilla... y EL SANTO CALCETÍN a Valladolid]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=314</link>
<pubDate>Wed, 02 Jul 2008 18:47:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[
Reliquia/calcetín expuesta a la veneración en la Casa de Retiros &#8216;El Rincón&#8217; del Opu]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><img src="http://www.opuslibros.org/html/calcetin_archivos/image002.jpg" border="1" alt="Calcetî Mons. Escriva" width="324" height="265" /></p>
<p style="text-align:center;"><em><strong>Reliquia/calcetín expuesta a la veneración en la Casa de Retiros 'El Rincón' del Opus Dei en Tordesillas, Valladolid</strong></em></p>
<p style="text-align:justify;"> <em><strong>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/index.php">Opuslibros.org</a></strong></em></p>
<p style="text-align:justify;">No sé si es frecuente que cuando alguien se muere le saquen los dientes y muelas por si acaso le hacen santo. Tampoco sé si los que consideran que una persona en vida podría ser santo en el futuro, le acompañan al dentista para recuperar la reliquia odontológica, en caso de extracción. ¿Hay diferentes grados de efectividad de la reliquia según el diente o la muela fueran postizos debido a un implante o hayan sufrido el efecto del torno por una caries? ¿Es más de fiar, a efectos milagrosos, que la pieza se haya extraído en vida o durante el velatorio o tras las exhumación? En Valladolid se venera <a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/29/el-calcetin-de-mons-escriva-de-balaguer/"><strong>la reliquia de unos calcetines que usó Escriva</strong>... </a>¿Son más importantes unos calcetines usados del santo que no llegaron a lavarse a otros que sí se lavaron? ¿Cómo se sabe que no pasaron por la lavandería?... La duda me corroe :-)</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Saludos,</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Brian</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong></strong></p>
<h3 style="text-align:center;">Llega a Sevilla la primera reliquia de San José María Escrivá de Balaguer</h3>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://sevilla.abc.es/20080701/sevilla-sevilla/llega-sevilla-primera-reliquia_200807010304.html">ABC Sevilla</a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">1/07/2008</p>
<p style="text-align:justify;">JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ. SEVILLA</p>
<p style="text-align:justify;">La parroquia de San Lorenzo se ha convertido en el primer templo de Sevilla en alojar una reliquia del que fuera fundador del Opus Dei, elevado a los altares desde el 1992 tras su beatificación y considerado Santo desde su canonización en 2002.</p>
<p style="text-align:justify;">Se trata de una reliquia odontológica que se ha colocado sobre un pequeño dosel que será instalado en el muro que hay entre la capilla sacramental de la Parroquia de San Lorenzo y la pila bautismal.</p>
<p style="text-align:justify;">La ceremonia de entronización tuvo lugar el pasado domingo, durante el transcurso de una misa que fue presidida por el párroco de San Lorenzo Mártir, Juan Manuel García Junco, y concelebrada por el vicario de La Prelatura del Opus Dei en Sevilla, Juan Vera Campos, y el director espiritual de esta institución, José Luis León Solís. La Hermandad de la Soledad de San Lorenzo, con motivo del 450 aniversario de la aprobación de sus primeras reglas programó, el año pasado, realizar un viaje al Vaticano y ser, allí, recibidos por el Papa Benedicto XVI.</p>
<p style="text-align:justify;">Fue con motivo de este viaje cuando se llevaron a cabo los primeros contactos con la Secretaría General del Opus Dei en Roma para hacer viable este deseo. Para ello, «fue indispensable las gestiones realizadas por Joaquín Alonso Pacheco, mi compañero de la Universidad» señala el párroco de San Lorenzo, Juan Manuel Garcas.</p>
<p style="text-align:justify;">Se trata de la primera reliquia del fundador del Opus Dei que llega a Sevilla. Su colocación en la Parroquia ya ha despertado curiosidad en el barrio que ahora contempla, de cerca, este singular vestigio.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Opus Dei: vídeos y libros]]></title>
<link>http://opusvideos.wordpress.com/?p=47</link>
<pubDate>Mon, 19 May 2008 19:51:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvideos</dc:creator>
<guid>http://opusvideos.wordpress.com/?p=47</guid>
<description><![CDATA[Buscando algo de calidad relacionado con vídeos sobre el Opus Dei, o vídeos de gente del Opus De]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Buscando algo de calidad relacionado con vídeos sobre el Opus Dei, o vídeos de gente del Opus Dei, hemos dado con Lázaro Linares Gómez, que no sólo tiene un vídeo donde sale hablando del Opus Dei, ¡sino que además tiene libro donde cuenta su historia y su relación con el Opus Dei! ¡Toma ya, el paquete completo, vídeo y libro sobre el Opus Dei!</p>
<p>El vídeo te lo ponemos aquí. Está bastante bien, le falta un pelín de calidad de sonido y ha habido un pesado que le pasa al pobre Lázaro la publicidad de su web por en medio de la cara. Pero quitando eso, es bueno.</p>
<p>Y el <a title="Lázaro Linares Opus Dei" href="http://books.google.es/books?hl=es&#38;id=6ER2oh6qnzwC&#38;dq=%22lazaro+linares&#38;printsec=frontcover&#38;source=web&#38;ots=C-rn41Xceb&#38;sig=4bCNFfz4SKDZ3rDwO_-CKU4u3FE#PPP1,M1" target="_blank">libro</a> suponemos que te lo tendrás que comprar si quieres leerlo. Está sólo en castellano, que se sepa, y se titula <em>Un relato de mi vida en el Opus Dei</em>. No sabemos si poner el link a la edición digital porque a lo mejor se enfada el autor... Bueno, <a title="Libros de Lázaro sobre su vida y el Opus Dei" href="http://www.pontealdia.net/libros/personas/relato/tetuan.htm" target="_blank">que no se entere</a>. Le pondremos al menos la foto del libro en este post para publicitarlo.  </p>
<p> </p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://books.google.es/books?id=6ER2oh6qnzwC&#38;pg=PP1&#38;img=1&#38;zoom=3&#38;hl=es&#38;sig=f7D124xdTUTDg44Si7E2HQPitRc" alt="Opus Dei Lazaro Linares libro" width="400" height="586" /></p>
<p> </p>
<p>Con todos ustedes, un nuevo vídeo de otra persona del Opus Dei, Lázaro Linares Gómez:</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/PFqeumDoyso'></param><param name='wmode' value='transparent'></param><embed src='http://www.youtube.com/v/PFqeumDoyso&rel=0' type='application/x-shockwave-flash' wmode='transparent' width='425' height='350'></embed></object></span></p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Actividades organizadas por gente del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvideos.wordpress.com/?p=22</link>
<pubDate>Fri, 18 Apr 2008 10:17:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvideos</dc:creator>
<guid>http://opusvideos.wordpress.com/?p=22</guid>
<description><![CDATA[La gente del Opus Dei de vez en cuando organiza cosas con sus amigos. Estas actividades son tan vari]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>La gente del Opus Dei de vez en cuando organiza cosas con sus amigos. Estas actividades son tan variadas como variada es la gente del Opus Dei, sus aficciones y sus amigos. Las hay de todo tipo, unas están más organizadas y otras son más espontáneas. Casi siempre tienen un contenido formativo o espiritual al que libremente asiste quien lo desea. Los siguinetes videos recogen una pequeña muestra de algunas de esas actividades realizadas en todo el mundo.</p>
<p>1. <span>Kibondeni College of Institutional Management empezó en 1977 en Kenia y es una iniciativa para la promoción de la mujer en África. </span></p>
<p><span><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/A8OK0iji7cA'></param><param name='wmode' value='transparent'></param><embed src='http://www.youtube.com/v/A8OK0iji7cA&rel=0' type='application/x-shockwave-flash' wmode='transparent' width='425' height='350'></embed></object></span></span></p>
<p><span>2. El Club Roca organizó para gente joven unas jornadas en Sevilla durante la Semana Santa de 2008. Han hecho un reportaje fotográfico en forma de vídeo:</span></p>
<p><span><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/jsIkhDFUVWc'></param><param name='wmode' value='transparent'></param><embed src='http://www.youtube.com/v/jsIkhDFUVWc&rel=0' type='application/x-shockwave-flash' wmode='transparent' width='425' height='350'></embed></object></span></span></p>
<p><span>3. <span>Midtown es un centro en la zona oeste de Chicago que organiza actividades de todo tipo en una barriada popular:</span></span></p>
<p><span><span><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/mfhc4-Ht4hI'></param><param name='wmode' value='transparent'></param><embed src='http://www.youtube.com/v/mfhc4-Ht4hI&rel=0' type='application/x-shockwave-flash' wmode='transparent' width='425' height='350'></embed></object></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[19 DE MARZO, SUPERNUMERARIOS: Si decidís no renovar en el Opus Dei... apagad los móviles]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=206</link>
<pubDate>Sat, 08 Mar 2008 19:53:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[ 
19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO
Publicado originalmente en Opuslibros.org
He leído vuestros corr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p align="center"> <img border="0" width="300" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/19_marzo_autovia_1.jpg" alt="renovar incorporacion opus dei 19 marzo" height="197" /></p>
<p align="center"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/"><strong>19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO</strong></a></p>
<p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p align="justify">He leído vuestros correos, <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=759">Boira</a> y <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=753">Ana María</a>. Los leí con muchísima atención porque, si algo hay de cierto en esta vida, es que ya está todo inventado, la historia se repite. Y en vosotras, en vuestra situación de ahora, se repite mi historia.</p>
<p align="justify">Fui supernumeraria muchos años, <a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/12/la-trampa-de-la-vocacion-al-opus-dei/"><strong>tampoco sé exactamente cómo vi mi vocación</strong></a>; lo que tengo clarísimo, ahora, es que nunca oí ninguna voz, sólo sé que era un momento difícil de mi vida, y el caso es que estuve en la obra mas de 16 años. Procuré hacer las cosas bien y vivir el "espíritu" del opus. Unas cosas las entendía y otras no, pero para eso preguntaba, y me di cuenta de que siempre tenían un as para matar un tres. Es decir, todo tenía su explicación. Explicación que unas veces me convencía y otras, sobre todo en temas de proselitismo, no lograba entender.</p>
<p align="justify">Tuve buenas amigas, eso pensaba yo, que me acercaron a la obra y que dejé de ver una vez conseguido el objetivo (el del opus, claro). Aunque he de decir que me consta que muchas de ellas sí me querían, lo que ocurre es que "el espíritu" es para todos. No parece normal el desapego que muestran, pero si lo piensas no es tan difícil de entender ya que se nos repite con machaconería que vivamos "el espíritu del Opus Dei", tanto a nosotras como a ellas. Y el espíritu de la obra no es mas que "de 100 almas nos interesan las 100" (yo siempre pensé que qué pasaba con el resto de la persona). Así que somos eso, almas, no amigas. Y como almas que somos da exactamente los mismo que se encargue una u otra de nosotras, con seguir el guión el éxito esta asegurado.</p>
<p align="justify">Lo que habéis planteado en vuestros escritos, y que me planteé yo en su momento, es si debéis seguir viviendo en esta gran mentira u optar por marcharos. Lo que hagais el 19 de marzo es algo en lo que tenéis que tomar vosotras la decisión, pero vosotras, no "inspiraciones" a través de nadie. Vosotras. Desde aquí os podemos escuchar y apoyar, pero la decisión es vuestra: que no os manipulen.</p>
<p align="justify">Desde ahora os digo que si optais por marcharos la presión va a ser mucha. Oiréis cosas tales como "si un día Dios te dio la vocación ahora no va a desdecirse", "Dios cuenta contigo para hacer el Opus Dei siendo tu misma opus dei", y mas. Y no olvidéis que aquí tienen un papel fundamental los curas que son los encargados del descabello en la suerte de matar. La única forma de que se os allane la salida es que vean que no vais a rendir lo suficiente, que lo que necesitais recibir es mas de lo que vais a dar. Ya veis, chicas, eso es lo que llaman fraternidad.</p>
<p align="justify">Recuerdo que cuando yo estaba pensando en marcharme llamé a un amigo que había sido supernumerario y fui a verlo. Él al verme la cara y que había perdido unos kilos (!!) se extrañó. Le conté mi preocupación y a mi pregunta de "¿qué pasa cuando te vas de la obra?", se sonrió y me dijo, "nada, no pasa nada". Como sé que me aprecia porque es amigo, me dejó muy tranquila, o medianamente tranquila. Pero aún me dio otro consejo "si no quieres renovar, vete de la ciudad el 19 de marzo (para quien lea esto y no sepa que significa el 19 de marzo en el Opus Dei le diré que es el dia en que los supernumerarios renuevan su compromiso con la obra, y si no se renueva, el supernumerario queda automaticamente fuera de la Institución) y no vuelvas hasta despu s de las 12 de la noche". Ese último consejo no lo seguí y no tengo que explicar que tuve que esperar otro año mas para dejar el opus. Me pillaron a las 10 de la noche.</p>
<p align="justify">He de deciros que cuando te vas del opus no pasa nada. Todas esas preguntas que nos hacemos y todos esos temores que tenemos no son mas que fruto de la baja autoestima consecuencia de esa costumbre insoportable de tener que preguntarlo todo. De esa costumbre canalla de no poder tomar una decisión sin haberla consultado antes. De vivir para agradar a alguien, unas veces es a Dios, otras a "tus hermanas" o al mundo, porque si no, para empezar, te cae una correción "fraterna".</p>
<p align="justify">Y os voy a decir algo mas, si perdemos amigas por habernos ido, es que nunca las tuvimos. Y si queremos seguir con nuestra fe, podemos hacerlo. ¿O es que hasta el 2 de octubre de 1928 no había un solo fiel corriente que hubiese vivido su fe?.</p>
<p align="justify">Desde que dejé la Obra, y esto es mi experiencia, estoy encantada de la vida. Decido qué hacer con mi vida, tengo las amigas y los amigos que quiero y me acerco a ellos porque me gusta su compañía, no por segundas intenciones. Tengo tiempo para hacer muchas cosas, he dejado la carrera maratoniana del plan de vida, que Dios es una amigo no un inspector de hacienda. Incluso me tumbo (realmente me tiro) en el sofa con el mando a distancia en la mano, a hacer zapping. Y como leí en un correo en esta pagina, si veo "Aquí hay tomate", no tengo ningún cargo de conciencia. Y lo mas importante, estoy contenta conmigo.</p>
<p align="justify">Ojala os haya servido de algo lo que os cuento, para tomar una decisión en un sentido o en otro, la que sea, pero libremente. Y si decidís no renovar, marchaos de casa y apagad los móviles.</p>
<p align="justify">Mucha suerte y un abrazo</p>
<p align="justify"><strong>Brisas<br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[MALOS (¿o buenos?) TIEMPOS SOPLAN PARA EL OPUS DEI]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=194</link>
<pubDate>Thu, 21 Feb 2008 21:21:08 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=194</guid>
<description><![CDATA[
Publicado originalmente en Opuslibros.org
Malos -para mí que buenos- tiempos soplan para la Obra (]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/satur1.jpg" /></p>
<p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p align="justify">Malos -para mí que buenos- tiempos soplan para la Obra (la Firma, la Compañía, la Marca, el establisment, el kukusklan) y por ende a sus súbditos, que no saben dónde estuvieron ni dónde están ni dónde estarán. Cuando hablo de súbditos me refiero a numerarios, agregados y a algunos supernumerarios, en sus vertientes masculina y femenina. Los sacerdotes ya no saben si pertenecer a la Sociedad de la Santa Cruz es lo mismo que ser del Opus Dei y los sacerdotes numerarios tampoco saben qué tiene qué ver que un día se comprometieran a ser laicos y de la noche a la mañana se vieran ordenados en virtud de la obediencia o generosidad. Tienen tal lío cada uno de los pocos seres pensantes que quedan ahí (los muchos más que en su día fueron seres pensantes, de los pocos que quedan, ahora son seres durmientes que con tomarse las pastillas para "perseverar" ya tienen suficiente), que el "exceso de realidad" de lo que ven y viven -más la lectura de Opuslibros-, les cruje y les sobrepasa. "¿Pero dónde estoy?", se dicen. "¿Cómo me engañaron tan fácilmente?"...</p>
<p align="justify">No quisiera estar en la piel de Prelado ni de los consejeros y delegados de la "labor de san Miguel": ya no les quedan respuestas a no ser la repetidas como autómatas y que, afortunadamente, los que van en busca de ellas también se las saben: "no cuela", les dicen; "¿no tienes otra respuesta nueva?". El castillo de naipes se desmorona y la Obra se vacía. No hay directores capaces de resistir tanto desencanto/desencuentro porque ya no les sirven las frases estereotipadas para retener a otros, sino que no les sirven para retenerse a ellos mismos. Se van consejos locales en pleno cada curso... Los sustituyen con otros directores que se van también en pleno al curso siguiente.</p>
<p align="justify">Cambian a un sacerdote numerario que se bajó a la realidad con los que "se van" y de paso destrozan un centro de supernumerarios porque el que le sustituye es un "talibán" recién ordenado que no tiene ni idea de qué ha sido la historia de ese centro ni de sus personas/almas que en él se formaron y se desencantaron. Los que resisten ponen su esperanza en "un milagro".</p>
<p align="justify">Pero los milagros de fondo y de raíz no se dan. Hubo un "milagro" hace poco más de 10 años: ¡¡las numerarias ya pueden llevar pantalones!!. Ufff!: ¡qué cambio tan radical y fundamental!. Ningún "milagro" en cuanto a la guarda de la confidencia en la dirección espiritual, tampoco ninguno en cuanto a la coacción a adolescentes, ninguno a quererse como hermanos, menos aún en no hacer infelices a sus "fieles" (antes "socios" y ahora según el Código de Derecho Canónico sobre las Prelaturas Personales, simple y llanamente "cooperadores"). Desgraciadamente para el Opus Dei y sus súbditos, los milagros sólo se dan para las que pierden su dentadura postiza en una playa y se la encuentra un pescador al día siguiente. Escrivá se ha convertido en un santo milagrero de "lo ordinario". Él, que tan poco de ordinario quería aparentar, ¿quién se lo iba a decir?</p>
<p align="justify">"La Obra" = "la Firma"=  "la Tapadera", es un cadáver en descomposición -afortunadamente para unos y desgraciadamente para otros a los que ‘la historia de una decepción sólo es una verdad conocida antes de tiempo' (Milan Kundera)-. Ordenan presbíteros (sacerdotes) que se irán en pocos años y a los que echaremos una mano en Opuslibros (sus ex-hermanos) pero no el Opus Dei (su "familia sobrenatural con lazos más fuertes que los de la sangre" -sic. Escrivá-. Qué idiotez -la de Escrivá y sus sucesores- tan desconocedora de la realidad y de la mínima psicología). Una "familia" no se crea a raíz de la designación de las 8 o 10 personas que van a vivir en un centro, por decreto, criterio, praxis, norma o costumbre. ¿Por qué tantas pastillas para sobrevivir? ¿Por qué tanta depresión? ¿Por qué se ha dado recientemente "el criterio" de que se les dispense de la vida de familia a tantos y a tantas numerarios y numerarias? ¿Por qué hay tantos y tantas numerarias que ahora viven como agregados y agregadas sin una llamada de parte del centro al que siguen perteneciendo para ver cómo están? Porque los centros de numerarias y numerarios son un caos, un "sálvese quien pueda" a costa de amargarle la vida al resto, un verdadero artificio donde cada una/uno busca su válvula de escape con tal de no llegar a punto a la hora de la tertulia de la comida (en la actualidad prácticamente inexistente) o de llegar a los últimos minutos de la tertulia de la noche (para hacer acto de presencia y a continuación irse a su habitación donde pueden hablar por el teléfono móvil con sus amistades reales, entrar en internet para descargarse películas y participar en chats, y por supuesto, olvidarse de que están en el Opus).</p>
<p align="justify">Me dice un sacerdote que las válvulas de escape para las numerarias/os -imagino que también para las agregadas/os- son actualmente el vestir (ir a la última moda), la comida y bebida, un buen coche... Todo muy sobrenatural. Yo no voy a juzgarlos ni mucho menos, puesto que me parece muy lógico que tengan "razones para vivir y no para morir", sean sus válvulas de escape las que sean. Yo también tengo mis válvulas de escape que pueden coincidir o no. Una vez que ya estoy fuera de la obra y no tengo que dar cuenta a ningún director de turno, hago lo que quiero y me da la gana, pero de verdad. Lo triste creo yo para compensar una vida de sufrimiento <u>que Dios no envía</u>, es tratar de sobrevivir en un mundo artificial donde una familia no es una familia, donde la pobreza no existe sino para los que trabajan en las labores internas, donde el celibato sigue siendo obligatorio para las mujeres numerarias/agregadas pero perdonado para los numerarios/agregados (ellos no se embarazan y siempre serán "ellas" las que les han provocado...).</p>
<p align="justify">Los que siguen dentro saben lo que hay. Los que los "dirigen", también. Sólo queda esperar para saber quién saldrá antes: si el dirigido o el director. No hace falta discurrir mucho: el director. Y así andan, que no saben a quién poner en los consejos locales puesto que "el exceso de realidad" les anula para las labores de gobierno. Y como la dirección espiritual se confunde con las labores de gobierno y uno ya no sabe dónde está ni por qué está ni mucho menos sabe hacerse uno con el otro para ayudarle, lo que fue el Titanic-Opus ahora es una barquichuela rota. Como escribió Lope de Vega: <em>"pobre barquilla mía, entre peñascos rota, sin velas desvelada, y entre peñascos, sola"</em>.</p>
<p align="justify">Una mentira no se puede perpetuar "in aeternum" y al opus le llegó la hora de dar cuenta a sus propios "fieles". Los "fieles" ya no comulgan con ruedas de molino. El prelado y su séquito tienen bastantes cuentas que dar, no ya a los que nos fuimos sino a los que aún están dentro. Que el regreso al mundo real les sea leve y sufran lo menos posible. Ojalá se den cuenta pronto que ellos no fueron los que fallaron y que tiene muchos años de vida por delante para ser de verdad, cristianos corrientes en medio del mundo.</p>
<p>Un saludo,</p>
<p><strong>Compaq</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EN EL OPUS DEI FALTABAN VOCACIONES...]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=192</link>
<pubDate>Fri, 15 Feb 2008 21:29:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=192</guid>
<description><![CDATA[
&#8220;&#8230;HE OÍDO QUE EN LA OBRA FALTABAN VOCACIONES&#8230;&#8221;
19 DE MARZO, CADA UNO A LO ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/clip_image0021.jpg" /></p>
<h3 align="center">"...HE OÍDO QUE EN LA OBRA FALTABAN VOCACIONES..."</h3>
<p align="center"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/"><strong>19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO</strong></a></p>
<p align="center"><strong>...LA BARCA DEL OPUS DEI SE HUNDE IRREMISIBLEMENTE:</strong></p>
<p align="center"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/20/la-situacion-actual-del-opus-dei-en-espana-tras-la-campana-de-los-500/">La situación actual del Opus Dei en España</a></strong></p>
<p align="center"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/21/la-decadencia-del-opus-dei/">La decadencia del Opus Dei</a></strong></p>
<p><strong><font size="5"></font></strong></p>
<p align="center">&#160;</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Carta de dimisión como numerario del Opus Dei y exposición de motivos. Testimonio de Fede]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=190</link>
<pubDate>Sun, 10 Feb 2008 23:41:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=190</guid>
<description><![CDATA[

 Publicado originalmente en Opuslibros.org

Introducción.
Esta carta de dimisión, o de petició]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><b></b></p>
<p align="center"><b><b><img border="0" width="120" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/fede.jpg" alt="carta de dimision numerario Opus Dei" height="161" style="width:180px;height:226px;" /></b></b></p>
<p align="justify"><b> <em>Publicado originalmente en </em><a href="http://www.opuslibros.org"><em>Opuslibros.org</em></a></b></p>
<p align="justify"><b></b></p>
<p align="justify"><b>Introducción</b>.</p>
<p align="justify">Esta carta de dimisión, o de petición de dispensa de los compromisos contraídos como miembro numerario del Opus Dei, y la exposición de motivos adjunta, estaban dirigidas al Padre (léase Prelado del Opus Dei; entonces, 1993, Don Álvaro del Portillo). Si he decidido publicarla es porque creo que puede hacer algún bien (no "más bien que mal", porque el cálculo utilitarista, aunque lo valoro en sus justos términos, es algo que sólo cabe ex post; es decir, cuando todo se consume). Ese bien que creo que puede hacer no es en abstracto, sino a un par de personas que han escrito recientemente al sitio.</p>
<p align="justify">Publico esto, además, porque tengo fundados motivos para pensar que esta carta, cuánto más la exposición de motivos, nunca llegaron a manos de su destinatario, Don Álvaro, y sí, en cambio, a las de Javier Echevarría, actual Prelado. Y eso que consideraba que al menos tenía ese "último y único derecho": que lo leyese su destinatario y no otro. Don Álvaro, a quien siempre consideré mucho más humano, prudente y cercano que al Fundador, murió poco después. A los pocos meses, aparecieron unas declaraciones de Mons. Echevarría, ya Prelado, en una entrevista a un diario español (el antiguo "Época", si mal no recuerdo), en las que empleaba expresiones muy similares a algunas que aparecen en mi exposición de motivos.</p>
<p align="justify">Diversos comentarios que me llegaron entonces parecían indicar que de hecho hacía tiempo que Don Álvaro había dejado de leer las peticiones de dispensa de compromisos de numerarios en los que se advertía de fondo un "me voy, aunque no quisiera", con la implícita denuncia de que directores intransigentes con la ortodoxia y otros celadores intolerantes de la ortopraxis no dejaban más opción que solicitar la dimisión. De hecho, recuerdo la confidencia de una persona con muchos años en la Obra que me dijo en esos días que, tras pedir otro numerario, creo recordar que andaluz (Pepe M.), también con bastantes años en la Obra, la dispensa de compromisos, forzado por la presión de los directores y haciéndolo constar en su carta de dimisión (se la hicieron repetir), habiendo llegado "de forma excepcional" ésta a Don Álvaro, éste reconvino a los directores por la barbaridad cometida "contra ese hijo suyo, tan querido como los demás", y disponía que pidieran inmediatamente perdón y le dijeran expresamente, entre otras cosas, que supiera que tenía todo su cariño y bendición.</p>
<p align="justify">Por tanto, no me refiero a que la gestión administrativa de algunos "despitajes" conflictivos estuviese delegada en otras personas, sino a que quizá se le ocultaban al Prelado ciertas cartas "para que no sufriese con esas deserciones" o "no le amargasen los últimos años de su vida". Dicho de otra forma, tengo la duda de si, con la vergonzante excusa del cariño filial hacia su persona, se le hurtaban testimonios de miembros que dejaban la Obra y que exponían de una u otra forma sus motivos para hacerlo, como hice yo. En tal caso, sus "subalternos" le habrían impedido acceder, a sabiendas, a elementos que podían haber contribuido a entender, discernir y dirigir la Obra. Como entiendo que lo de la "gracia del cargo" existe, pero sólo para quien tiene el mandato y la información, no para quien asume funciones que estrictamente no le competen sin que el relevado siquiera lo sepa, por muchas excusas de cariño filial que se pongan, el asunto siempre me pareció grave. Como no puedo probarlo, lo expreso como duda, que es lo que he tenido desde que hablé con esa persona y también con otro sacerdote y, días después, con un numerario con cargos internos en una de las delegaciones de Madrid. Los motivos para albergar dudas se fundan, además, en conversaciones con otras personas muy solventes con cargos de responsabilidad (entre ellas, el primer Consiliario de un país europeo).</p>
<p align="justify">Sirva esto, pues, como introducción a mi carta de dimisión y a la exposición de motivos que adjunté. Estos documentos los había dado por borrados para siempre en un concienzudo acto de "cortar con el pasado" que realicé hace unos años. Pero quedó una copia como adjunto a un mensaje de correo electrónico que se libró y hace poco reapareció. El original de mi puño de la carta fue transcripción literal de la plantilla que publico. Hube de escribir dos veces esta carta, al considerar los directores, a los pocos días de escrita la primera, que decía cosas que no eran de "buen espíritu" o que no era ese "su lugar"... Superada la amarga sensación inicial de verme obligado a pasar otra vez por ese trance, decidí adjuntar la exposición de motivos, en la que ahora sólo he omitido todos los nombres y un párrafo. Lo demás, para bien o para mal, queda tal cual. (Curiosamente, mi primera carta al Padre, es decir, aquella en la que unos 14 años antes solicité mi admisión como numerario, también me la hicieron repetir, porque el avispado de turno no comprobó ni siquiera mi edad exacta. De hecho, había escrito pidiendo mi admisión en la Obra con 14 años y 5 meses.)</p>
<p align="justify">Añado algunos "caveat". Es evidente que se trata de un texto muy personal, escrito en circunstancias muy difíciles, que decido hacer público sabiendo que quienes habitualmente leen este sitio suelen ser personas sensatas y sabrán entender las cosas en sus justos términos; es decir, sabrán apreciar aquí o allá un mayor o menor peso de elementos subjetivos, silencios voluntarios, cosas que se dicen entre líneas, falta de intelección de una u otra cosa, quizá un racionalismo poco inteligente para alguien que es filósofo, sentimientos traicioneros, un "quiero, pero no quiero, pero no quiero no querer ni querer quiero", ciertos comentarios imprudentes, el ridículo que pueda hacer al decir tal o cual cosa, o lo que sea, que de todo habrá. Aun así, quedo expuesto ante otros quizá no tan sensatos, y sé que puede reconocérseme fácilmente. A veces tomo prestadas ideas o palabras de otros, y cierta persona reconocerá claramente en qué decantaron las muchas conversaciones que mantuvimos por entonces.</p>
<p align="justify">Conscientemente, no creo estar faltando a la verdad ni a la caridad al publicar esto. A la justicia, no lo sé, porque no sé muy bien qué debo o dejo de deber a quién, ni quién tiene prioridad en esto de la justicia: si quienes, por representar lo que representan, no se bajan del burro ni piden perdón por el daño cierto infligido, pero que de alguna forma han contribuido a hacer de mi quien ahora soy, para lo bueno y para lo malo, o bien otros a quienes no conozco bien, pero tengo motivos para pensar que necesitan ayuda por estar en un tris de tomar decisiones importantes en relación con su pertenencia a la Prelatura. "In dubio", opto por la acción en lugar de la abstención: cuanto más información y más experiencias de otros conozcan, mejor.</p>
<p align="justify">He dudado bastante si valía la pena que esto viese la luz. Los Orejas saben que me había dado un tiempo de reflexión y tenía mis reticencias. Después de haber leído últimamente otros testimonios, realmente duros, que dicen las cosas sin los remilgos con los que yo me ando, y que dejan traslucir un nivel de sufrimiento que me hace aborrecer con toda mi alma a quienes lo han causado y a la aberrante praxis que induce a causarlo, me he decidido a enviarlo. Ahora creo que sí, que vale la pena hacerlo, aunque sólo sea por el bien que creo que puede hacer a ese par de personas. Ojalá no me equivoque; en caso contrario, asumo desde ahora esa posibilidad.</p>
<p align="justify"><b><i>N.B. Un par de comentarios aclaratorios sobre personas que aparecen en la "exposición de motivos":</i></b></p>
<p align="justify">Escribí: "Ni los directores ni don D. son nadie para pedirme que pida perdón por algo que en conciencia pienso que está bien. Ojalá hubiera grabado la conversación, porque cualquiera que la oyera juzgaría que era de locos, y es difícil de creer que me pudieran llegar a decir lo que don D. me dijo." -"Don D." era entonces director espiritual, creo recordar, pero podría equivocarme, del centro de la delegación de Sevilla; me "invitaron" a exponerle mis dudas sobre ciertas cuestiones de conciencia y salí peor de lo que entré: escandalizado.</p>
<p align="justify">Escribí: "La delegación no se puede permitir el lujo de dejar que J. se vaya. Más que nada, porque si alguien dice: "en el Opus vivís así o asá y sois unos rígidos y tal", se le dice: "no, hombre, no: mira a J., que hace lo que le da la gana", y ya está." - "J." dejó la Obra hace ya varios años, después de unos 30 años como miembro numerario, está más sano que nunca y parece muy feliz.</p>
<p align="justify">Escribí: "Ya me decía una persona muy mayor en Casa, filósofo, que los filósofos de Casa que eran santos es porque ya lo eran antes de ser de Casa." - Esa persona era Fernando Inciarte Armiñán, uno de los que empezó la labor de la Obra en Alemania, y ahora está gozando de la Trinidad, después de habernos dado a algunos mucho que pensar.</p>
<p align="justify"><b>Fede<br />
Diciembre 2003</b></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p> </p>
<p><b></p>
<p align="center">Carta en la que solicité al Prelado la dispensa de los compromisos adquiridos como miembro numerario del Opus Dei</p>
<p></b></p>
<p align="justify">12 de diciembre de 1993</p>
<p align="justify">Queridísimo Padre:</p>
<p align="justify">Le escribo para comunicarle, para descanso mío y supongo que también de algunos directores, que he decidido irme de Casa. Le ruego tenga a bien dispensarme de las obligaciones que, como Numerario, contraje en su momento, puesto que parece que no vale la pena mantenerlas, ni por una parte, ni por otra. Por sentido común o por cálculo coste-beneficio: mi perseverancia en la Obra no vale su precio. Si los directores han llegado a esta conclusión, no tengo nada que añadir, salvo que me parecen muy malos tasadores, y que se han equivocado lamentablemente. Es una pena que me tenga que ir ahora, con todo lo que se está ganando. Ciertamente, no me echan (que no pueden): me voy. Quizás esto sea lo más duro.</p>
<p align="justify">Sólo añadiré algo que me parece importante: gracias. Sin duda, he recibido mucho más en este tiempo de lo que haya podido ser capaz de ofrecer o dar. En este intercambio contractual, he salido ganando. Lo digo con toda sinceridad (y también porque soy todo un caballero. Andante, claro, aunque a partir de ahora tenga que ir por estos mundos de Dios sin el soporte de mi Orden de Caballería, el escudo quebrado, la espada rota y los calcetines caídos).</p>
<p align="justify">Una vez dicho esto, si no quiere seguir o no dispone de tiempo, no siga leyendo lo que le cuento en las páginas mecanografiadas que adjunto. Sin embargo, si dispone de tiempo le ruego que lea hasta el final lo que tengo que decirle, porque seguramente será la última carta que le escriba y porque, después de todo, lo he escrito para usted. El tiempo pasado en Casa creo que me da, al menos, este último y único derecho (porque, como ahí le digo, renuncio a mi derecho a plantar defensa). Aunque digan que tengo un talante radical, nada de fiat iustitia pereat mundus. Y a lo mejor encuentra algo de interés en lo que sigue.</p>
<p align="justify">Reciba un fuerte abrazo de su hijo del alma, que deja de serlo sin saber muy bien por qué, y que promete seguir rezando por su persona e intenciones, y por los directores.</p>
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<b> <!--more--></b></p>
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<p align="justify"><b>Exposición de motivos que adjunté a la carta en la que solicitaba dispensa de los compromisos adquiridos como miembro numerario del Opus Dei</b></p>
<p align="justify">Padre, no pretendo descubrir la pólvora, y menos ante usted, pero creo que es bueno que le diga lo que pienso. Aunque usted ya lo sepa y no pueda hacer mucho al respecto, que no digo que no lo sepa y que, efectivamente, puede que esté bastante atado de manos. Hay cosas que ni el Prelado puede hacer, si me entiende lo que quiero decir. Todo lo que le voy a decir a modo de "impromptu" tiene su sentido y su sitio en el discurso, aunque a veces ni yo mismo sepa cuál es: las asociaciones mentales no engañan, como enseña la buena psiquiatría. En todo caso, quiero terminar esta carta cuanto antes y no pienso pararme en excesivas correcciones ni miramientos. Por eso, le pido también disculpas por adelantado en caso de que se me vaya ligeramente de tono. Después de todo, soy andaluz y de carácter vehemente.</p>
<p align="justify">"Neque ridere neque lugere sed intelligere", que decía Spinoza. ¡Buena manifestación racionalista! Como si reír o llorar no fueran manifestaciones de la razón. Sin embargo, ha sido desde hace años mi lema, entendido en un sentido más profundo: el hombre tiene que guiarse por la razón, porque la razón es la raíz de la libertad, y porque obedecer a la razón es obedecer a Dios. Más aún, somos de algún modo divinos o deiformes por esta participación en la razón, y no podemos bajo ningún concepto renunciar a ella. Apartarse de ella es pecar. Con razón decía Tomás de Aquino que "Sapiens diligit et honorat intellectum, qui maxime amatur a Deo inter res humanas". Ahora bien, hay cierta distinción entre la razón teórica y la razón práctica (aunque el bueno de Aristóteles diga que la teoría es la praxis suprema, lo que aún no sé si puedo compartir). En la primera rige la necesidad, no así en la segunda. La conciencia no es sino el juicio práctico de la razón, y lo bueno es lo razonable. Más: sólo la acción razonable es buena; basta con que esté al margen de la razón para que sea mala. Esta es la esencia de la razón práctica. La razón práctica es "recta ratio", porque no hay ninguna necesidad en las cuestiones prácticas: cualquier acción humana tiene parte de acierto y parte de error. Por eso, más que "recta ratio" es "correcta ratio": una razón que continuamente examina sus determinaciones y va mejorándose una y otra vez, buscando ese medio virtuoso.</p>
<p align="justify">¿Que a qué viene todo esto? Pues a que me voy de Casa para salvar la racionalidad y la rectitud de la conciencia, para poder seguir haciendo lo que me parece lo razonable. Yo no soy un racionalista, como a veces en broma me dicen: soy racional, y soy razonable. Y porque soy razonable me voy de Casa, haciendo caso al consejo-indicación de los directores. Aunque mis sentimientos me impelan a considerarlo una injusticia y a vender cara mi vocación, mi razón me dice -como a Sócrates- que "lo justo es lo que deciden los gobernantes de la ciudad", y que toda defensa no puede ser sino numantina, y toda victoria, pírrica. Esto por lo que toca a la justicia civil, porque -como Aristóteles- me apunto al exilio voluntario antes que dejar que "la ciudad" cometa más crímenes contra "la filosofía" y, más allá, no apelo aquí a Roma para poder apelar a Dios en el Juicio Final. Aquí, paz, y después, gloria.</p>
<p align="justify">Cuando vine a Casa asumí como propia y razonable una visión del mundo y un "modus vivendi" (entonces no lo hubiera llamado así, claro). Esto implicaba estar dispuesto a vivir -porque realmente lo veía razonable- un espíritu y unas virtudes y -en otro nivel- unas normas y unos criterios. Digo "en otro nivel" porque las virtudes son por definición racionales (el justo medio determinado por la razón) y las normas y criterios sólo son racionales en abstracto, pero no en concreto: son racionalidad abstracta, y pueden cambiar con el correr del tiempo. Y, porque cambian, se puede ir contra ellas si lo aconsejan las circunstancias. Asumí, por tanto, cada cosa a su nivel, como algo coherente y como algo digno de mi empeño.</p>
<p align="justify">Pero la educación que he recibido en Casa a lo largo de los años difiere de lo que considero formar un sano juicio. Aunque en la teoría se distingan las cosas (quienes sean capaces de distinguirlas, que son pocos, y cada vez menos), en la práctica se confunden: la razón práctica se asimila a la teórica, y el criterio se transforma en dogma. Lo que originalmente tenía en cuenta el tiempo y las circunstancias, fuera de ese tiempo y esas circunstancias se convierte en verdad apodíctica y necesaria. Y pasa a interpretarse restrictivamente y en sentido negativo, de prohibición. "No se llevan pantalones", "no se fuma", "no se va a espectáculos públicos", "no se trata con personas del otro sexo", "no se duerme siesta"... La lista sería interminable.</p>
<p align="justify">Llevo años queriendo centrarme en lo esencial, y los directores no me dejan, con sus rigideces, sus puñetitas, sus tiquismiquis y sus chorradas. Dar al cumplimiento literal de algunos criterios tanta importancia como a la vida de oración, al trato con el Señor, o a las obras de misericordia, es desquiciar las cosas. Ya se lo decía en mi última carta: las correcciones fraternas te las hacen por mil ridiculeces (oficialmente: "cosas pequeñas"): si te duchas con agua fría o caliente, si comulgas de pie o de rodillas, si besas el suelo o sólo inclinas el cuerpo, si utilizas o no el misal, si te sientas o te quedas de rodillas después de comulgar, si ves o no tal película de nuestro Padre, si llevas la camisa abrochada hasta no sé cuál botón, si tienes un bolígrafo o dos, si subrayas o no los libros, si saludas o no "de beso" a una chica, si estás o no estás en la tertulia... Padre, ¡están locos! Parecen fariseos de la más rancia estirpe. Muchos, porque esta mentalidad se transmite, haya o deje de haber libros de praxis.</p>
<p align="justify">No puedo decir que me vaya porque me hayan hecho sufrir. "Sufrir" es una palabra demasiado noble. Me voy porque estoy escocido, irritado, porque me irritan tantas gotas de agua cayendo una a una sobre el cubo día y noche; porque estoy harto de que me busquen las cosquillas, de que se pasen el día controlándome "por mi propio bien" (y porque tienen un enfermizo sentido de la "responsabilidad" de velar para que no me descarríe y el mundo, el demonio y la carne no me hagan daño). Desde hace año y medio no es así, pero antes sí lo era.</p>
<p align="justify">Yo siempre había pensado que el fin de la educación era formar personas razonables, sensatas, maduras y con independencia de criterio (entre otras cosas). Y resulta que, como "en Casa la formación no acaba nunca", pues estoy condenado a vivir toda mi vida bajo la sospecha de inmadurez, infantilismo y puerilidad. Resulta duro decirlo, pero así es como lo veo: las personas que se consideran razonables, sensatas, maduras o con independencia de criterio no caben en Casa. A no ser que tengan cincuenta años, en cuyo caso no se sabe muy bien si caben porque son todo eso o porque tienen cincuenta años. ¿Dónde queda el "super senes intellexi quia mandata tua quaesivi"? Desde que tengo uso de razón no he buscado sino descubrir y cumplir la voluntad de Dios. Por eso decidí vivir el celibato con apenas diez años. Por eso pité cuando me invitaron a hacerlo. Por eso llevo catorce años en Casa. No soy ningún santo, pero tengo claro que es lo que quiero llegar a ser (aunque me parezca punto menos que imposible, con o sin la gracia de Dios).</p>
<p align="justify">Dicen que no sé distinguir lo esencial de lo accidental, que me "engancho" con estas cosas. ¿No será al revés? A mí no me plantean ningún problema. El problema me lo plantean los directores con sus controles y comprobaciones "por si acaso", con sus interpretaciones literales, legalistas y de rígida intelección, con su "placet" a ciertas correcciones fraternas. En algunos casos, parecen como obsesionados, y te llaman la atención con sólo oír sonar la flauta. Sobre todo, con lo de la separación de las dos Secciones. Me han tenido "frito" con esto mucho tiempo. Y usted mismo me decía, contestando a mi carta de abril pasado, que viviera tres virtudes (obediencia, docilidad y espíritu de sacrificio) y dos criterios (precisamente, trato con las mujeres y consulta de libros).</p>
<p align="justify">Voy a tratar un momento de sus indicaciones. Porque -con independencia de que haya de agradecerlas-, pienso que hasta aquí llegaron las aguas. Es sintomático que empiece pidiéndome obediencia y docilidad. Porque la virtud, como usted bien sabrá, antes que obediencia a la norma, es disposición al bien. No creo que baste con obedecer. A los nazis juzgados en Nürenberg no les bastó, y a mí no me van a exculpar de error en virtud de haber actuado movido por la santa obediencia. Ya estoy cansado del deformante dicho: "tú, obedeciendo, no te equivocas, aunque se equivoquen los que te mandan". Esto refleja una concepción totalitarista de la obediencia, que no creo que tenga nada que ver con la virtud cristiana del mismo nombre. El juicio último sobre lo que aquí y ahora debe -o es lícito- hacerse corresponde al individuo que obra. La vida de cada uno (el conjunto de sus acciones como un todo) no es algo ya hecho, sino que ha de ser individualmente creado: mi vida es algo único e irrepetible, está en mis manos, y soy yo el que ha de dar razón de ella. Dar razón: "redde rationem vilicationis tuae". ¿Podré justificar mi actuación apelando a que obedecí? Sí, pero parcialmente, no definitivamente. La justificación definitiva es: actué racionalmente, hice lo razonable.</p>
<p align="justify">La libertad es un don, es mi mayor riqueza. Que no me la gestionen torpemente, por favor: que confíen en mí. Ya se lo decía en mi última carta: "Ut quid enim libertas mea ab aliena conscientia iudicatur?" Ni los directores ni don D. son nadie para pedirme que pida perdón por algo que en conciencia pienso que está bien. Ojalá hubiera grabado la conversación, porque cualquiera que la oyera juzgaría que era de locos, y es difícil de creer que me pudieran llegar a decir lo que don D. me dijo.</p>
<p align="justify">¿Que la fe está sobre la razón? Ciertamente lo sobrenatural está "sobre" lo natural, pero no lo destruye, sino que se apoya en ello. Más: lo exige. Una fe que niegue la razón no es fe, sino superstición. No me pida, por favor, que caiga en la superstición, o que haga lo que fundadamente juzgo poco o nada razonable. ¿Es razonable que me pase todo el día pensando si con cada cosa que hago o dejo de hacer, hago o dejo de hacer daño a los demás? Lo digo por la insistencia con que me dicen que mi comportamiento hace daño a los demás. Si estoy rodeado de pusilánimes, ¿por qué no se dedican a formarlos bien en lugar de darme a mí la lata? Por mi parte, estoy dispuesto a vivir el precepto supremo de la caridad y a evitar el daño de escándalo. Pero, por la otra, hagan el favor de sacar a la gente de su pusilanimidad e infantilismo moral, de su ignorancia y superstición. A ver si al final, con tanto desvelo y cuidado, van a acabar siendo "plantas de invernadero". Por mi parte, si los directores no hacen nada, lo haré yo. Es decir, haré lo que, considerando las circunstancias, me parezca más razonable. Y a veces considero más razonable escandalizar a alguien -con moderación, siempre con moderación- que no hacerlo, porque es el único modo de bajarle de la higuera y explicarle un par de cosas.</p>
<p align="justify">Ahora bien: si la gente de Casa quiere seguir viviendo de esta manera, pues no seré yo quien les siga llevando la contraria. Por vivir de esta manera entiendo jugando a sacar a los demás las cosquillas con mil puñetitas, cultivando "plantas de invernadero" y destrozando la naturaleza en nombre de la gracia. No digo que todos lo hagan: algunos que he tenido la dicha de conocer, hombres prudentes de verdad -como don Manuel P. o don Ernesto J., don Joaquín R., don Jon B. o algún otro-, no son así. Pero muchos, sí. Casi me atrevería a decir que la mayoría. Haberme dado cuenta de que es la mayoría la que así piensa y así vive, a sabiendas o no, es lo que me ha decidido a dejarme de quijotadas, a ser menos idealista y a poner los pies en el suelo.</p>
<p align="justify">Y respecto a lo del trato con las mujeres, ya le digo que tengo las ideas clarísimas y que estoy totalmente de acuerdo, siempre que se entienda bien: que se entiendan las circunstancias. Habiendo decidido ser célibe antes que Numerario, ¿qué me van a contar? No tienen por qué velar por mí como lo hacen, gracias. Me parece que algunos directores no acaban de distinguir en esto lo esencial de lo accidental. A mí me puede faltar sentido práctico, desconocer el alcance último de mis actos, y todo eso. La afectividad de las mujeres puede ser todo un mundo. Pero, créame, hoy estamos mejor preparados que hace treinta años, y no es tanto el desconocimiento: en la televisión, en las revistas y en el colegio hemos aprendido desde pequeños cómo son, piensan y sienten las "personas del otro sexo". No hace falta ser cura para eso. No seré yo quien se escandalice si le cuentan que un Numerario y una Numeraria se van de Casa para casarse, ni que dos Numerarias se acuestan juntas, o que una Numeraria se va con un divorciado, o lo que sea. ¡Y luego te tapan la "tele" para no ver un beso! O te censuran anuncios perfectamente decentes para quien no es un mojigato, un pusilánime o un reprimido. Deberían pasarse una temporadita en Amsterdam y curarse de espanto. Independientemente de lo que la gente piense de los filósofos de Sevilla, le diré que nos tienen ya "fritos". Prefiero dejar el tema por ahora, porque puedo acabar enfadado una vez más.</p>
<p align="justify">Y, por cierto, que cierto curita me dijo hace un mes -en relación a un comentario sobre que había ido con una amiga inglesa a la tertulia de Pozoalbero- que si yo era del "grupo de los reaccionarios de Sevilla, que quieren cambiar el Opus", y no sé qué más. En Sevilla no hay ningún grupo de reaccionarios. Lo que hay aquí, como en muchos otros sitios, es gente sensata que está hasta las narices de ser tratada como niños sin discernimiento. Cada uno es cada uno, y que no me metan en una guerra que no es la mía.</p>
<p align="justify">Por lo que se refiere a lo de consultar los libros, no sé a qué viene. No digo que yo tenga criterio suficiente para decidir leer lo que leo (no lo digo, pero apostaría a que es así). Lo que no sé es a qué viene. Si como una manifestación más de humildad o de tenerme por un infante, pues no le veo la gracia. Conste que su petición no me plantea ningún problema, y que ya dije en su momento que me parecía muy bien lo de consultar los libros, si no hay más remedio y si se quedan así todos más contentos. Lo que le digo es que no sé a qué viene. ¿Es otro modo de buscarme las cosquillas? Me desconcierta. Me desconcierta absolutamente.</p>
<p align="justify">En fin, si sus indicaciones me desconciertan, aunque las acepte plenamente y -muy importante- cada una a su nivel (las virtudes como virtudes, los criterios como criterios: algo que don D. parecía no entender), más perplejo me han dejando las supuestas razones que me han dado acompañando al consejo de que me vaya de Casa. No son razones, sino razonamientos y motivos. Comprenderá que cayera en un estado mental de relativa perplejidad. Dos de las razones que me dan y por las que se supone que conviene que me vaya de Casa me son en gran medida incomprensibles como "razones suficientes": que tengo un talante radical, y que mi sentido común es atípico. Si considero el talante de algunos y el sentido común del ciudadano medio que me rodea, lo tengo por un elogio. Las otras dos son, sin embargo, definitivas, y por ellas entiendo que debo irme sin perder un segundo: que ?como consecuencia de lo anterior, y una vez más- puedo hacer daño a los demás, y que he adquirido algunos hábitos incompatibles con la condición de Numerario. Sobra decir que no quiero hacer daño a nadie, y que si algunos de mis hábitos se juzgan "incompatibles", pues ya está todo dicho. Haberme dicho también que no me quieren pedir lo que me va a costar mucho dar, aparte de ser una sentimentalada, es sencillamente engañoso, porque hace apenas un mes me han pedido algo que me costaba mucho dar, y entre lágrimas lo he dado.</p>
<p align="justify">Lo que no entiendo bien es por qué se deshacen de un Numerario con tanta facilidad. Quiero decir, yo estoy dispuesto a ser fiel y a cambiar cuanto haga falta en el carácter, hábitos o disposiciones. Después de todo, hice hace varios años la fidelidad, y eso se supone que es algo, una especie de garantía de idoneidad, o lo que sea. Y después está toda esa historia sobre la gracia de la vocación, la farmacopea que hay en Casa, y no sé qué más. Pero, claro, si no vale la pena, si el esfuerzo por mantener esta vocación no vale su precio, pues no hay nada que añadir. Sin duda, se trata de una decisión sabia y prudente por parte de quienes la han tomado. En la delegación, cuatro personas, de las cuales tres no han hablado conmigo más de cinco minutos desde que las conozco, y sólo me conocen sobre el papel. En fin, como no quiero ser injusto, he de suponer que, en cualquier caso, disponían de datos suficientes para poder decidir. Pero no deja de sorprenderme que un consejo como éste, tan fundamental para mí -y del que ya dije de antemano que consideraría no como un consejo, sino como una indicación que pensaba seguir de todas, todas- puedan darlo personas que tan poco me han tratado. Un consejo-indicación que contaba, además, con la opinión contraria del sacerdote con quien tengo dirección espiritual, don E. Yo estaba buscando, con su ayuda, mi propio camino dentro de Casa, y creo que iba bien. Lento, pero bien.</p>
<p align="justify">En dos palabras: se han equivocado conmigo. Yo tengo una vocación como un camión, y los directores se han equivocado. Entraba dentro de lo posible, de la condición pronta a la falibilidad del hombre, por muy colegialmente que se organice. Como entra dentro de lo conveniente seguir ese consejo-indicación en cualquier caso, y así lo hago; sin excluir que me pueda equivocar al no plantar defensa, pero con una alta probabilidad de estar haciendo lo más conveniente dadas las circunstancias.</p>
<p align="justify">¿Cómo se lo diría? Entre lo que usted nos dice en sus cartas (o en cualquier ocasión) sobre la fidelidad y la situación en la que me acabo de encontrar, hay un abismo. Siempre es difícil pasar de la idea a la realidad, desde luego, y eso justifica cualquier diferencia entre lo que uno piensa que es el espíritu fundacional y lo que luego se vive. Tanto hablar y oír hablar de libertad, y luego.... O de fidelidad, y luego se despacha a alguien que quiere ser fiel de un plumazo. ¿Que no quieren que sufra más y que lo hacen por mi bien y por el de la Obra? Pues, estupendo. Para un racionalista como yo, ser o dejar de ser de Casa no tenía nada que ver con la felicidad, sino que era una cuestión de principios. Un deber. Un honor. Una obligación gustosa y amorosamente aceptada, aunque costase a veces y hubiera que ir a contrapelo. He pasado malos ratos, he tenido mis dudas y perplejidades a consecuencia de algunas cosas que me han dicho. Pero seguía pensando que perseverar era una cuestión de principios.</p>
<p align="justify">Sin embargo, los directores tienen razón: esto sí que tiene que ver con la felicidad. En este sentido, y dejando de lado que, esencialmente, aquí lo que hay es lucha por la santidad, el sufrimiento que observo desde hace años -el coste humano, de vidas destrozadas, de gente medio esquizofrénica- es una confirmación real, más allá de cualquier teoría u opinión en contra, de que la institución funciona de un modo que fuerza el modo de ser de mucha gente (particularmente, de muchos Numerarios; lo que sólo significa que es realmente difícil reunir los requisitos para ser Numerario, y que habrá que restringir la entrada a mucha más gente). El dolor, el llanto, las depresiones y fijaciones y hasta la esquizofrenia son, en cualquier caso, una prueba de que algo no funciona como debiera. Y de que, por eso mismo, es mejor que algunos nos vayamos; por nuestro bien, por supuesto. Claro, los que llevan muchos años no se van a ir ahora, no compensa. Pero los que somos más jóvenes aún podemos rehacer nuestras vidas bajo otros esquemas. A lo mejor, ese es el criterio: si el sufrimiento aparece antes de cierta edad, se aconseja a uno que se vaya; si después, se le deja hacer lo que sea con tal de que persevere. A ciertas edades, ¿a dónde va a ir uno? Sin duda, esto esconde mucha sabiduría.</p>
<p align="justify">Por eso (permítame esta digresión, personalizando), J. es un "lujo" que se puede permitir la Obra. La delegación no se puede permitir el lujo de dejar que J. se vaya. Más que nada, porque si alguien dice: "en el Opus vivís así o asá y sois unos rígidos y tal", se le dice: "no, hombre, no: mira a J., que hace lo que le da la gana", y ya está. Es como un lunarcito coqueto. Uno está bien y tiene gracia; pero muchos sería un desastre, desde el punto de vista estético y funcional. No digo que no me parezca prudente y hasta sabia la postura. Y comprendo que no quieran más lunares, y se me tenga por una verruga, que hay que extirpar. Tratar a cada uno como es, tratarme a mí con mis peculiaridades: una temporadita, sí, pero no hay que pasarse, porque no se puede hacer lo mismo con todo el mundo. En este sentido, me sorprendo en estos momentos de la paciencia que han tenido los directores conmigo, y pienso que irme de Casa va a ser para algunos un motivo de descanso. Menos mal que me he dado cuenta de la indirecta, y no he organizado una defensa numantina de mi vocación. Así es más fácil para todos.</p>
<p align="justify">Respecto a los directores, le diré algo, aunque es muy fácil decir que aquí no hacemos falta nadie, y que mi idea de la Obra me la puedo guardar. Obviamente, la "denominación de origen" no la tengo yo: la tiene usted. Pero cuando se dice "el sabio que nos enseñe, y el prudente, que nos gobierne", hay que asegurarse de quiénes son esos "viri probati". Porque, me parece, corremos el riesgo de confundir la prudencia con seguir la ley o el criterio al pie de la letra, y gobernar como si el tiempo no existiera, como si estuviéramos todavía en no sé qué época negra y confusa, en la que los hombres mayores llevan de la mano a los menores de edad. En la que los hombres mayores piensan que todos los demás somos menores de edad. Desde luego, visto así, ¡ay de los pobres filósofos y sus pobres razones! Ya me decía una persona muy mayor en Casa, filósofo, que los filósofos de Casa que eran santos es porque ya lo eran antes de ser de Casa. No me lo creí, pero ahora me parece que tengo que darle la razón. A lo mejor a usted le gustaría cambiar a algunos directores y poner en su lugar gente más joven, menos "prudente" y "sobrenatural" y más "fresca" y "natural". Pero sospecho que, aunque quisiera hacerlo, no podría, no puede.</p>
<p align="justify">Si hay que echarle a algo la culpa de todo esto es a los tiempos que nos ha tocado vivir. Le comprendo: parecen exigir disposiciones extraordinarias, que a veces se vuelven contra uno mismo y tienen "efectos perversos". Ya resulta molesto que haya ciertos criterios con un fundamento más que discutible, aun para aquellos que alcanzan a conocerlo. Cierto que hay un lenguaje que habla por sí mismo; pero hasta ese lenguaje cambia, para quien sabe estar atento a lo que pasa en el mundo. Lo que no se puede tolerar es la inflexibilidad, la rigurosidad enfermiza en la interpretación y aplicación de las normas y criterios. La Iglesia lamenta los tiempos de la Inquisición, y con toda razón; la Obra lamentará en su día tanta falta de perspicacia.</p>
<p align="justify">Me molesté hace tres años en hacer una lista con las interpretaciones de los criterios que me habían dado a consecuencia de consultar algo o de decir que había obrado de tal o cual manera. Más que nada, para aclararme yo mismo. Si alguna vez tiene curiosidad por conocerla, no dude en pedírmela, que se va a llevar una sorpresa: la inteligencia del sentido de algunos criterios es nula, incluso por parte de algunos directores "mayores". Ya va siendo hora de comprender que la sociedad de hoy no es la de hace veinte o treinta años. En muchas cosas es la misma, sí, pero en muchas otras no se parece a ella en absoluto. Y es más lo que diferencia que lo común. Sobre todo, los que tenemos menos de treinta años no entendemos muy bien de qué van los que tienen más de esa edad. Esto es así en todos los campos de la vida. Gobernar con un retraso de treinta años en la percepción del entorno de operación, ¿qué empresa lo aguanta? ¿Congresos Generales cada ocho años? ¡Cada cuatro! (es un decir: voy a la idea).</p>
<p align="justify">Pedir obediencia a la tradición y fe en la autoridad, ha de hacerse dentro del límite de lo razonable. No más allá. Lo que el individualismo liberal imperante nos ha enseñado desde pequeñitos es a cuestionar toda tradición por principio, y si ésta da razón de sí, se acepta, y si no, se rechaza. Pues, bien: hay tradiciones, normas, disposiciones, leyes, indicaciones, criterios, directrices y otros patrones formalizados en Casa que no dan razón de sí, o no saben hacer inteligibles sus razones a los que tienen menos de cierta edad, porque -las cosas claras- muchas razones que se daban hace tan sólo cinco años ya no valen hoy. Cualquier pedagogo lo sabe perfectamente. Y en Casa, me temo que falla la pedagogía. No basta la "del anuncio", confiarlo todo a la repetición. Hoy día, no. Todo tiene que dar razón de sí, en presente. No me puede pedir de buenas primeras "obediencia, docilidad y espíritu de sacrificio". No es sensato.</p>
<p align="justify">Otro asunto, relacionado con el anterior: me parece que el ambiente dentro de Casa está como enrarecido, como con un aire irrespirable, a fuerza de tiquismiquis y puñetitas. Yo vine al Opus Dei por algo grande, buscando experimentar la libertad de los hijos de Dios. Y me he encontrado que se andan con puñetitas y que son unos esclavos de la ley. Si no quieren abrir la puerta, pues no lo hagan; pero cada vez serán más los que se salgan por las ventanas. Es mero instinto de supervivencia y profunda conciencia de libertad. ¿Que mi experiencia es muy particular? Sí, pero es suficiente. También lo suficientemente triste. Es el escándalo de la defección de las masas, que nos afecta más a los jóvenes. En esto tengo que decir que estoy un poco roto por dentro (pero nada que no se pueda arreglar con el paso del tiempo y un poco de cariño).</p>
<p align="justify">De mis amigos filósofos de Casa, ¿quiénes quedan? J. Y se queda porque ya está loco, porque tanta contradicción ha somatizado, y ya no va a arreglar nada yéndose. No creo que haya más motivos. Sobrenaturales, desde luego, no los busque. Con razón no se habla con los directores más que lo imprescindible: ¿para qué más dolor? Mejor dicho: ¿para qué más irritación con puñetitas? A. también está como una regadera. Como una regadera racionalista, pobre hombre, que todavía piensa -como Tomás de Aquino, y como yo mismo- que la única justificación definitiva ante Dios y la conciencia es: "actué racionalmente". Distinto es el caso de C., quien supongo le dará muchas alegrías. Por el contrario, se me fueron, tanto como a usted, N., C., W., R., P., F., M.A., J., M.... O C., C., C., I., F.... Son sólo los filósofos y filósofas que recuerdo a bote pronto. Antes pensaba que la causa principal de muchas defecciones era la falta de espíritu sobrenatural, humildad, fe, esperanza y caridad, y que eso, y el cansancio de la lucha, lo explicaban todo. ¡Qué poca vista la mía!</p>
<p align="justify">No soy quién para juzgar. Cada uno tenía sus motivos particulares, desde luego, y son muy distintos sin duda los de don José (P.A.) y los de W. o F. Pero también he hablado con algunos de ellos, y hay razones más generales. Excepto a tres de ellos, a todos les he visto llorar. Ver llorar a M. un año después de haberse ido de Casa me ha dolido mucho. A ellas también, que me las he encontrado llorando por los pasillos de la Facultad, en un banco del parque, o en la biblioteca de la Universidad. Y por haberme acercado e intentado consolarlas, he recibido un "palo" por parte de los directores. Sí, porque las Numerarias no son personas como las demás, ni siquiera simples "personas del otro sexo", habiendo un criterio muy claro respecto al trato entre las Secciones, y ahí se acabó todo. Ya se sabe, no se puede curar a la hemorroísa en sábado. Ni siquiera mirarla: corazón de piedra, y a mirar al techo. Pero vamos a dejar el tema, que no me gusta irritarme.</p>
<p align="justify">¿Que mi sentido común es atípico? ¿Lo dicen por lo que pienso que es importante y lo que no? Admito que me pueda faltar sentido práctico; pero tengo un sentido humano y cristiano por encima de cualquier interpretación legalista de la prudencia.</p>
<p align="justify">[...]</p>
<p align="justify">Yendo más al fondo, la institución se ha convertido, al parecer, en un obstáculo entre Dios y yo. No me sirve para encontrar a Cristo, que creo es de lo que se trataba. Llevo varios años en los que el rostro amable de Cristo no aparece por ninguna parte: sólo Cruz, una inmensa cruz cuando voy a hacer la oración. Y para colmo resulta que mis relaciones con Dios están mediadas por relaciones jurídicas. Sus indicaciones sobre cómo hacer la oración y otros guiones, a veces llegan tarde, cuando el daño ya está irremediablemente hecho. Gracias a Dios, se nota que las páginas del Editorial de "Crónica" las escribe otra persona -con mucha más sensatez- desde hace algún tiempo. Algunas de las anteriores eran un prodigio de ortodoxia doctrinal..., y de alienación espiritual y mental. Como la famosa del "Olvido de sí", a la que te remitían cada dos por tres.</p>
<p align="justify">La Obra es muy joven, y está sufriendo, creo, una crisis de crecimiento. No sé, pero le están saliendo como granitos por todas partes, y su apariencia es poco amable. La gente quiere ver una Obra guapa, alegre, natural, viva, fresca... y no es eso lo que ven. Ven, como dice un chiste de dinosaurios, un "diplodopus" (lo digo sin pretender ofender). Mucha ortodoxia y todo eso, pero mucha gente no es feliz. Lo veo yo, lo ve la gente con la que trato, y me lo dicen. Sé que algunos de los que más me quieren se van a llevar una alegría cuando sepan que he dejado la Obra. No sé si tienen derecho a ello, porque quizás me malinterpreten; pero les comprendo perfectamente, porque en los últimos años no han visto en mí una persona feliz y que vive la vida con naturalidad. Y conste que he mejorado mucho. Claro, he mejorado desde que tengo dispensa de vida en familia y no estoy sometido a diatribas y discusiones domésticas por nimiedades y puñetitas. Hacen bien los directores en pensar que lo mejor que puedo hacer es quitarme de enmedio del todo.</p>
<p align="justify">Pero, volviendo a lo anterior, me temo que, si se ha ganado en Casa -que lo dudo- la batalla de la formación en la fe y la moral, se ha perdido la de la formación de la afectividad. Y ahora, algunos lo estamos pagando. Porque si uno no ama con este corazón de carne -que nuestro Padre quería que pusiéramos en todo, y no se ha enseñado así, con tanto "¡Cuidado con el corazón!" y tantas prevenciones llenas de prejuicios y quién sabe qué negativas experiencias-, no hay fuerzas ni motivos para cumplir la ley. Y acaba uno harto, además, de que le digan que tiene razones pero no tiene razón. Quizás yo sea un poco o un mucho racionalista, pero además de corazón necesito razones, y raras veces me las han dado. La comprensión, ya se lo decía en otra carta de hace años, es un "existenciario", como dice Heidegger: un modo de estar en el mundo para algunos. Si no comprendes, no funcionas. A no ser que uno sepa amar de veras, que me temo no es mi caso. Te dicen: "esto es evidente". Y te lo crees, porque es lo que te han enseñado desde pequeño. Pero, de evidente, nada: nadie, aparte de nosotros, ve nada. Porque nosotros no vemos: creemos. Y uno no puede aceptar por fe la razón por la que cree todo lo demás. Con esta base, el "ama y haz lo que quieras" de San Agustín, ¡qué lejos queda!</p>
<p align="justify">De hecho, una de las mayores dificultades que tenía para decidir irme de Casa es que no alcanzaba a tomar una decisión "en conciencia". Porque ya no sabía lo que era "decidir en conciencia". Si te dan la ley y la interpretación de la ley, el criterio y el reglamento, y nada menos que hasta la praxis, de modo que el juicio prudencial o práctico no puede ni siquiera ejercitarse -ya que se reduce a una mera aceptación u obediencia "ad litteram" de la autoridad de la ley y sus ministros- acabas con tantas mediaciones entre tú y tu conciencia que ya no sabes ni siquiera qué es "obrar en conciencia". Porque ésta ha sido sustituida -como en el judaísmo- por la ley. No hay lugar para la virtud ética, sobra el juicio práctico: la razón práctica se ha asimilado a la teórica. El caso es que ya no oía ni la voz de Dios, porque la conciencia estaba embotada, aniquilada. "Littera occidit, spiritus autem vivificat". Así no es raro que en los últimos tiempos empezara a pensar seriamente si no me estaba volviendo loco. Cuando le dije al Señor, al poco de pitar, "Señor, antes loco que permitir que me vaya de Casa", me doy cuenta ahora de que ya estaba empezando a estar loco, porque nadie en su sano juicio debe pedir tal cosa.</p>
<p align="justify">En fin, que, como usted también sabe, la Obra tendrá que mejorar, y puede que se acabe pareciendo -o no- a lo que es mi idea. Pero yo no puedo esperar, porque es previsible que el cambio será lento y que muera antes de verlo. Y no vale la pena, de verdad, no la vale, que siga irritado el resto de mis días. Mientras la mayoría quiera seguir viviendo así, pues que siga así. Si te atreves a sugerir algo o a manifestar tu extrañeza ante algo, te dicen: "tú reza, encomienda las intenciones del Padre y estáte muy unido a los directores". O como usted me indicaba: "obediencia, docilidad y espíritu de sacrificio". La verdad, creo que ya está bien de todo esto, y de que me digan: "violenti rapiunt!".</p>
<p align="justify">O sea, "hazte violencia". Me dicen: "en temas de conciencia no podemos entrar, no vamos a violentar tu conciencia. Tienes que violentarla tú". ¿Están locos o qué? Esto ha sido la gota que colma el vaso. Yo puedo violentar mi razón -que, a fin de cuentas, es una pobre criaturita más-, por amor, es decir, porque mi persona está detrás gobernando sus actos. Pero si no consigo amar lo suficiente, o la persona no aparece por ningún lado, violentar la razón es un suicidio. Y me lo han pedido con estas mismas palabras. Gracias a un nuevo esfuerzo de discernimiento, pude rendir la cabeza sin caer en la locura o en la absoluta falta de referencias. Si la moral tiene que ver con lo razonable, que me dejen de historias de violentar la conciencia o la razón. Lo que no voy a dejar que siga ocurriendo es que "mi" (el de la Obra) sentido de la moral me impida hacer el bien que considero razonable. El bien que en conciencia veo que debo hacer. La moral farisaica es simplemente despreciable.</p>
<p align="justify">Me han dicho que es cuestión de dar un salto de vértigo en el vacío, confiando en Dios. Oiga, no creo que Dios se vaya a prestar una y otra vez a estos juegos de trapecio, sólo porque a los directores les gusten tanto. Yo no soy santa Teresa de Jesús ni san Juan de la Cruz. Hace falta mucha santidad para tomar ciertas decisiones, y yo no la tengo. Me parece que en los últimos años están confundiendo el punto de partida con la meta, y yo estoy todavía muy lejos de la meta. Pero si por estar lejos de lo que se supone tengo que alcanzar en Casa, la santidad, hay decisiones que no puedo tomar, y por eso me tengo que ir, aquí falla algo. Hay cosas que no se pueden pedir sin meditarlo mucho antes en la presencia de Dios. Y se las están pidiendo a mucha gente con demasiada frecuencia. Los simples y sencillos de corazón, siguen adelante con el don de Dios; los que lo somos menos, nos quedamos en el camino.</p>
<p align="justify">Supongo que (es lo que me dicen) siempre ha sido así, y que ésta es la sabiduría ascética multisecular de la Iglesia. Pero ni siquiera la Iglesia se atreve, por mucho que la quiera para todos sus hijos, a exigir jurídicamente la santidad. Y la Obra sí lo hace. Y con impaciencia a veces. ¡Como si identificarse con el espíritu y los modos ascéticos y apostólicos del Opus Dei fuera cosa de un momento! Cada uno va al paso que puede, y yo voy muy lento. Demasiado para mi impaciencia y la de algunos directores, según parece. Seguramente, no vale la pena seguir identificándose a base de cabezazos contra el muro. Una vez más, casi estoy cierto de que los directores tienen toda la razón aconsejándome que me vaya, aunque ni ellos mismos sepan por qué, porque le aseguro que se han equivocado. Tratándose de un asunto práctico, habrá parte de acierto y parte de desacierto. La vida es así.</p>
<p align="justify">Nada se ha perdido. Pero la lógica no la cojo: si era un querer de Dios mi pertenencia a la Obra, y ahora resulta ser contingente, entonces la Obra misma, que también es un querer suyo, también será contingente. Lo mejor, supongo, será no meter a Dios por medio en estos asuntos. Por mi parte, volveré a ser un fiel cristiano como cualquier otro, al margen de instituciones eclesiásticas. Desde luego, no sé tanto como usted qué es la Iglesia (a fin de cuentas, es un misterio, y no lo voy a resolver leyendo a ningún eclesiólogo), qué es el Opus Dei en cuanto "partecica" de la Iglesia, o qué autoridad tiene el Prelado (y sus directores) para disponer como dispone y lo que dispone sobre la vida de sus miembros. Pero yo voy a volver al seno de la Iglesia sin más mediaciones institucionales, a reconciliarme con Dios y con el mundo. Le parecerá llamativo que hable así. Es difícil expresar lo que quiero decirle, pero supongo que me entiende.</p>
<p align="justify">Afortunadamente, después de años sin poder hacerlo, he empezado a entenderme a mí mismo al margen de mi pertenencia a la Obra, relativizando muchas cosas, entre ellas el carácter absoluto de la vocación al Opus Dei que se nos mete en Casa. Supongo que eso es lo que me permite decir que obro en conciencia y no creo equivocarme. No vale la pena absolutizar la vocación, como se nos tiene acostumbrados a hacer. Cuando nuestro Padre decía que si uno se iba hacía traición a Dios y a todos, no sé a qué malvado traidor se refería. Cuando decía que no daba ni una perra chica por los que se iban, o que los había visto volver llorando, no sé a quiénes se refería. Pero, en cualquier caso, creo que mi caso y el de otros muchos no se encuadra dentro de los anteriores. Sólo buscamos aire limpio, respirar sin atosigamientos, sin que te pidan que entregues ya lo que aún no estás en condiciones de entregar. Yo me voy para salvar la razón y la conciencia. ¿Seré recuperable para la vida "normal"? (Lo digo teniendo en cuenta que no sé por qué rayos sigo pensando que tengo una vocación clarísima).</p>
<p align="justify">No piense que soy un impaciente por no esperar a los cambios (que tampoco sé si llegarán). Yo me había hecho mis razonamientos sobre el funcionamiento de las instituciones (después de todo, mi campo de estudio desde hace dos años es la Economía Política Constitucional y el cambio institucional), y hasta cierto punto comprendo por qué están las cosas como están, y por qué no es prudente que cambien de la noche a la mañana. Podría seguir, y ¡Dios sabe que tentaciones tengo de hacerlo! Pero no quiero sufrir más, y pienso que los directores, en el fondo, tienen toda la razón al pedirme que me vaya. Es una pena que uno acabe viendo las cosas así, teniendo miedo de Dios o confundiendo el rostro amabilísimo de su Hijo con una pared de incomprensión o con una cruz insoportable, o con un criterio que es una verdadera piedra de escándalo. Pero a éstas habíamos llegado. Y no vale la pena seguir dándose contra el muro, habiendo tantos caminos para llegar al mismo fin. Me lo están diciendo los directores desde hace algún tiempo, y creo que ya es hora de hacerles caso.</p>
<p align="justify">No considero este tiempo algo perdido, ni renuncio a nada de mi vida en Casa. Lo pasado, pasado está con mi consentimiento, porque bien podría haberme ido antes, y no he querido. Mucho he aprendido y mejorado, y mucho espero seguir aprendiendo y mejorando. Muchas veces me he apoyado en la alegría de la Administración, en la paz que da oír a una Numeraria auxiliar reír. Creo que es lo que más voy a echar de menos.</p>
<p align="justify">Permítame una última digresión, antes de terminar. Todavía me río de cómo, después de decir que el fin natural y el sobrenatural no se distinguen realmente, me dicen en clase de teología sacramentaria que los niños sin bautizar se van al "limbo". ¿Van a explicar mejor las cosas, o no? ¿Van a profundizar de una vez por todas los que trabajan el tema en las relaciones entre lo natural y lo sobrenatural? Sobre todo, los apuntes internos de filosofía son un despropósito en muchos casos. Y si no tanto los apuntes, sí las explicaciones. Hay que dejar de infundir supuestas certezas, y enseñar a la gente a vivir con la incertidumbre, con preguntas sin respuestas claras, con problemas, que eso es lo que hay en la vida. Si no, estamos en el aire sobre un globo de suficiencia, ("en Casa no pasa nada, y si pasa ¿qué importa? Y si importa, ¿qué pasa?") y al menor viento nos podemos desinflar.</p>
<p align="justify">Yo creo que ahí empezaron algunos problemas: cuando empecé a aceptar por fe lo que se supone iba encaminado a formar la razón. Y al noventa por ciento, como mínimo, le pasa igual. Un par de conversaciones con gente que está en el Centro de estudios me ha confirmado que se está construyendo sobre el voluntarismo bienintencionado y el "fervor de la primera caridad", no sobre el convencimiento racional y la convicción responsable. Si esto sólo puede seguir adelante sobre la conformación ideológica (en el sentido mencionado de aceptar sin comprender) de mentes juveniles, pues no le veo mucho futuro. Claro que Dios sabe más, y la Obra seguirá con su gracia. Pero quizás convendría poner menos obstáculos a su acción, cambiar la pedagogía, escuchar más a los intelectuales que disienten de lo que dicen las "vacas sagradas", o yo qué sé.</p>
<p align="justify">No le envidio su responsabilidad ni sus decisiones en conciencia. Precisamente por eso pido a diario como un descosido por su persona e intenciones, seguro de que usted necesita esa ayuda más que nadie en Casa, y por los directores. También pido como un loco, desde el primer día que pité, que el Señor me aumente la fe, la esperanza y la caridad. Se ve que, por mi parte, sí que he puesto muchos obstáculos a su acción. Si no consigo entender para creer, menos voy a creer para entender. Si veo que nuestro inmovilismo se parece al de los hombres con cuerpo de piedra de los chistes de Mingote, y que los directores son directores desde que terminan el Centro de estudios, y que nunca han sido más que directores, pues comprenderá que ande un poco desesperanzado. Mejor dicho, desanimado, que es algo más natural y hasta más somático. Si me dicen que no puedo curar a la hemorroísa en sábado ni dar de comer al hambriento con el oro del templo, pues entonces ya no sé qué es la caridad.</p>
<p align="justify">¿Que soy un presuntuoso por hablar como hablo? ¿Un "tonto listo"? No creo. He dudado tanto de mí mismo y mis criterios últimamente que ya no puedo dudar más: alguna referencia necesito. ¿Frágil y débil? Más que nadie. Esto me consuela de que mi planteamiento es honrado. Sólo espero que el Señor me trate como a san Pedro después de la negación, y cruce su mirada con la mía. En cualquier caso, yo no me voy triste. Me voy algo decepcionado o desencantado, pero no triste, porque lo hecho por el Señor, hecho está, y lo aprendido y mejorado, ahí queda: ¡que me quiten lo bailado!, que por aquí se dice. Pero, por otra parte, me parece que las cosas en la Obra están como están, y no soy yo quien tenga, no ya el deber, sino la mera capacidad de desfacer más entuertos o aguantar más puñetitas.</p>
<p align="justify">Una vez más, no quiero dar un tono excesivamente sobrenatural al asunto, porque me parece que eso es precisamente lo que sobra. Tanto buscar razones sobrenaturales, que al final tengo razones, pero no tengo razón. Y que si los directores se equivocan, yo no me equivoco obedeciendo. Y todo eso, que no significa nada para mí.</p>
<p align="justify">Padre, no sigo con el rollo, que seguro que tiene otros casos -alguno como el mío- sobre la mesa, y ya le he quitado mucho más tiempo del que podría tener derecho a pedirle. Además, me parece que llevo un rato desvariando.</p>
<p align="justify">Quisiera terminar con palabras de agradecimiento hacia los directores que me han tratado con tanto cariño, y a los que no he sabido hacer caso cuando me sugirieron hace ya un año y pico que me pensara lo de irme: había confundido mi amor a la Obra con fanatismo por mi vocación. Imperceptiblemente había pasado de lo uno a lo otro. Hora es de poner las cosas en su justo sitio.</p>
<p align="justify">También quiero pedirle perdón por el tono ligeramente desenfadado de la carta: o le escribo así, o le lleno el papel de lágrimas. Y, como le decía al principio, "neque ridere neque lugere sed intelligere". Si yo soy como soy, y la Obra que históricamente hay es la que hay, y los directores me aconsejan que me vayan, pues me voy. A lo mejor es cierto que soy sencillamente incapaz de seguir en ella, por mucho que la ame, que en esto no quiero cederle a nadie ni un milímetro.</p>
<p align="justify">Ahora veo -porque antes no lo veía- que no vale la pena seguir irritado, y que ya está bien de hablar de lágrimas de purificación. El resentimiento y el cinismo, dicen los psicólogos, son las últimas manifestaciones de un cariño que se resiste a disolverse. Pero, como demuestra la experiencia de tantas y tantos, hasta el resentimiento se acaba pasando. Y a otra cosa, mariposa. Lo cual no es frivolidad, sino puro sentido común (atípico, por supuesto).</p>
<p align="justify">Con todo cariño, me despido de usted, pidiéndole que me encomiende a la Virgen.</p>
<p><b>12 de diciembre de 1993<br />
Fede</b></p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Sectas Destructivas y Grupos de Riesgo: OPUS DEI, por Eloy Rodríguez-Valdés]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/?p=189</link>
<pubDate>Fri, 08 Feb 2008 14:05:47 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Sectas Destructivas y Grupos de Riesgo
 
  
Fragmento de un artículo sobre sectas destructivas,]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h2 align="center">Sectas Destructivas y Grupos de Riesgo</h2>
<p align="center"><img border="0" vspace="5" width="217" src="http://galeon.hispavista.com/investigacionsectas/img/enmente.jpg" hspace="5" alt="Imagen" height="144" style="width:357px;height:253px;" /> </p>
<p align="center"> <strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>Fragmento de un </strong><a target="_blank" href="http://galeon.hispavista.com/investigacionsectas/productos1092285.html"><strong>artículo</strong></a><strong> sobre sectas destructivas, <em>el Opus Dei es catalogado como secta destructiva de Grado B</em></strong></p>
<h2 align="center">COLEGIO OFICIAL DE PSICÓLOGOS DE SANTA CRUZ DE TENERIFE</h2>
<p align="center"><strong>Eloy Rodríguez-Valdés<br />
Psicólogo-Sexólogo</p>
<p>Características, funcionamiento y consecuencias psicosociales del fenómeno sectario.</strong></p>
<p align="center"><strong></strong></p>
<p>[...]</p>
<p align="justify">Existen una serie de <strong>CARACTERÍSTICAS que definen y diferencian a una Secta Destructiva de cualquier otro grupo social</strong> que por su ideología, funcionamiento o estructura no tiene que ver absolutamente nada con dichas sectas destructivas. Entre las características que perfectamente definen a una Secta Destructiva estarían al menos, entre otras, las dieciséis siguientes:</p>
<p align="justify">1. Dañan psíquicamente a sus adeptos (lavado de cerebro = modificación del pensamiento).</p>
<p align="justify">2. Su único y principal fin es el DINERO (son auténticas "máquinas" de hacer dinero).</p>
<p align="justify">3. Es por ello, que para captar adeptos, se enmascaran o encubren bajo una fachada religiosa, socio-religiosa, cultural, de supuesta rehabilitación a toxicómanos, etc. Fachada (y contenido) que no les importa lo más mínimo. Es simplemente la "tapadera" para captar adeptos.</p>
<p align="justify">4. Acaban suprimiendo las libertades individuales y el derecho a la intimidad de los adeptos.</p>
<p align="justify">5. Reducen a niveles mínimos o nulos la voluntad y el razonamiento de éstos.</p>
<p align="justify">6. Manipulan y alteran brutalmente las emociones de sus adeptos.</p>
<p align="justify">7. Es un grupo con una estructura teocrática, vertical y totalitaria, en donde la palabra del dirigente (o dirigentes) es dogma de fe y lo único que cuenta y a lo que se debe obedecer.</p>
<p align="justify">8. Son grupos dirigidos, mayormente, por líderes carismáticos y "mesiánicos" (muchas de las veces son auténticos psicópatas).</p>
<p align="justify">9. Suele darse una auténtica manipulación de la sexualidad, bien por defecto (mayormente) como por exceso.</p>
<p align="justify">10. Son grupos con un fuerte rechazo a la sociedad e instituciones, aunque se valen de ellas.</p>
<p align="justify">11. Sus principales actividades suelen ser el proselitismo, la recolección u obtención de dinero (de múltiples maneras), la impartición de cursillos, charlas, conferencias, etc., la venta de productos, la supuesta resolución de problemas personales, la ayuda a marginados, etc.</p>
<p align="justify">12. Exigen al adepto una entrega y dedicación parcial o total al grupo.</p>
<p align="justify">13. Son grupos que acaban consiguiendo la ruptura del adepto con sus vínculos familiares, de pareja, sexuales, amistosos, sociales, de ocio, de trabajo, etc.</p>
<p align="justify">14. Son grupos que, bajo presión y manipulación psicológica al adepto, consiguen que éste acabe dando al grupo sectario (es decir, al líder) una parte o la totalidad de su patrimonio económico (dinero, sueldo, bienes, diezmo, propiedades, herencias, etc.).</p>
<p align="justify">15. Muchos de estos grupos suelen vivir en comunidades cerradas, o si no en total dependencia por parte del adepto al mismo.</p>
<p align="justify">16. Ocasionan a sus adeptos, en mayor o menor intensidad, una serie de perjuicios y trastornos psicológicos, muchos de ellos muy graves, sin olvidar tampoco los físicos.</p>
<p align="justify">Respecto al <strong>GRADO DE PELIGROSIDAD de las Sectas Destructivas</strong>, éstas se suelen clasificar en función del daño que pueden hacer no sólo, aunque fundamentalmente al adepto, sino también a la sociedad. Este daño que las Sectas Destructivas hacen a sus adeptos se agrupa en tres categorías: Daño psicológico, daño económico y daño físico.</p>
<p align="justify">En base a esto, la peligrosidad de las sectas se clasificaría en cuatro niveles o grados, de menor a mayor peligrosidad. Estos serían los siguientes:</p>
<p align="justify"><strong>Grado A:</strong> Son aquellos grupos o sectas (no destructivas) que no dañan ni psíquica, ni física, ni económicamente a sus adeptos. Son las menos numerosas.</p>
<p align="justify"><strong>Grado B:</strong> Son aquellas sectas que ocasionan daños económicos, físicos y psíquicos a sus miembros y, además, muchas de ellas utilizan dietas alimentarías y tratamientos específicos nada aconsejables. En este grupo estaría, entre otras muchas, Sectas Destructivas tales como: Ágora, Ananda Marga, Arco Iris (Tierra Nueva), CEIS, Iglesia Adventista del Séptimo día, Partido Humanista (La Comunidad, Verdes Ecologistas), <strong><u>Opus Dei</u></strong>, Testigos de Jehová, etc.</p>
<p align="justify"><strong>Grado C:</strong> Serían todas aquellas Sectas Destructivas, que aparte de tener las características del grado B, añaden otras que tienen relación con la violencia física, la prostitución obligatoria, la fabricación/venta de armas y la venta de bebés. Entre otras muchas, cabría destacar las siguientes: Centro de la Luz Divina, Iglesia de la Cienciología (Dianóstico, Narconón,Crirninón), Iglesia de la Unificación o Secta Moon, Niñosde Dios (La Familia, Familia del Amor, Misioneros Cristianos), Hare Kríshna, Nueva Acrópolis, etc.</p>
<p align="justify"><strong>Grado D:</strong> aquí estarían incluidas todas aquellas sectas o grupos destructivos que además de tener características de los grados B y C, pueden llegar a abarcar el extremo máximo de violencia, degradación y daño. Sin embargo, aquí se podrían hacer dos subgrupos: Por una parte estarían las sectas Diabólicas o Satánicas, por su posible relación con ritos diabólicos, satánicos y sacrificios humanos y, por otra parte estarían, las que sin ser sectas Satánicas pueden llegar a utilizar la violencia y el asesinato al máximo. Ejemplos de ambos tipos serían, entre otras muchas y respecto al primer grupo, sectas tales como: Bambini di Satana, lerudole di Ishtar (satánico-feminista), La Familia (de Charles Manson), Satori, Las Hermanas del Halo de Belcebú, etc. Mientras del segundo grupo se pueden mencionar algunas, tales como: Templo del Pueblo, Orden del TemploSolar, Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, LaVerdad Suprema, Park Soon Ja, Secta del pastor evangélico Ramón Morales, etc.</p>
]]></content:encoded>
</item>

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