Continuación

La guerra estaba en su máximo apogeo, la ciudad era un campo de batalla improvisado y cualquiera podía ser víctima de una bala perdida en un tiroteo, una confusión, o simplemente por pasar a la hora, y estar en el lugar equivocado cuando se perpetraba un atentado por bomba, o se disparaba a la gente que estaba esperando tranquilamente en la parada del bus; porque si, por un capricho del azar, cuando un sicario se examinaba para graduarse. 2.286 palabras más