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	<title>cien-anos &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "cien-anos"</description>
	<pubDate>Sat, 30 Aug 2008 07:26:25 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Cien Años de soledad]]></title>
<link>http://zettosblog.wordpress.com/?p=30</link>
<pubDate>Sat, 17 May 2008 21:20:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>ZeTTo</dc:creator>
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<description><![CDATA[Bueno&#8230; un sabado&#8230; no hay muchas ganas de escribir nada. &#8220;Cien Años de Soledad]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Bueno... un sabado... no hay muchas ganas de escribir nada. "<em>Cien Años de Soledad". </em>Demosle caña a los extractos de libros.</p>
<p><!--more--></p>
<p>Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de<br />
recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces<br />
una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas<br />
que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos<br />
prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para<br />
mencionarlas había que señalarías con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia<br />
de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y<br />
timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, de<br />
barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquiades, hizo una<br />
truculenta demostración pública de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios<br />
alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes metálicos, y todo el<br />
mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se caían de su sitio,<br />
y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse,<br />
y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo aparecían por donde más se les había<br />
buscado, y se arrastraban en desbandada turbulenta detrás de los fierros mágicos de Melquíades.<br />
«Las cosas, tienen vida propia -pregonaba el gitano con áspero acento-, todo es cuestión de<br />
despertarles el ánima.» José Arcadio Buendía, cuya desaforada imaginación iba siempre más lejos<br />
que el ingenio de la naturaleza, y aun más allá del milagro y la magia, pensó que era posible<br />
servirse de aquella invención inútil para desentrañar el oro de la tierra. Melquíades, que era un<br />
hombre honrado, le previno: «Para eso no sirve.» Pero José Arcadio Buendía no creía en aquel<br />
tiempo en la honradez de los gitanos, así que cambió su mulo y una partida de chivos por los dos<br />
lingotes imantados. Úrsula Iguarán, su mujer, que contaba con aquellos animales para ensanchar<br />
el desmedrado patrimonio doméstico, no consiguió disuadirlo. «Muy pronto ha de sobrarnos oro<br />
para empedrar la casa», replicó su marido. Durante varios meses se empeñó en demostrar el<br />
acierto de sus conjeturas. Exploró palmo a palmo la región, inclusive el fondo del río, arrastrando<br />
los dos lingotes de hierro y recitando en voz alta el conjuro de Melquíades. Lo único que logró<br />
desenterrar fue una armadura del siglo xv con todas sus partes soldadas por un cascote de óxido,<br />
cuyo interior tenía la resonancia hueca de un enorme calabazo lleno de piedras. Cuando José<br />
Arcadio Buendía y los cuatro hombres de su expedición lograron desarticular la armadura,<br />
encontraron dentro un esqueleto calcificado que llevaba colgado en el cuello un relicario de cobre<br />
con un rizo de mujer.</p>
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<title><![CDATA[Diez años es menos!]]></title>
<link>http://jcajero.wordpress.com/2007/09/21/que-diez-anos-no-es-nada/</link>
<pubDate>Fri, 21 Sep 2007 11:56:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>jcajero</dc:creator>
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<description><![CDATA[Dice la canción: &#8220;que cien años no es nada que es febril la mirada&#8221; entonces si un cen]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><span class="apple-style-span"><span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:'Arial','sans-serif';color:black;">Dice la canción: "que cien años no es nada que es febril la mirada" entonces si un centenario no lo es, una década menos! a esa distancia de aquella aventura de enlared mucho ha cambiado la tecnología, antes era para eruditos ya no mas, ahora los niños lo traen en la palma de las manos, antes era para el que podía pagarla ya no mas, ahora está al alcance de muchos más, antes era distante, solo las trasnacionales, los bancos, algunos gobiernos, ahora lo es menos. Hoy el reto es como poner esa tecnología al alcance de todos de una manera segura, los retos han cambiado, la tecnología ha cambiado y el mercado ha cambiado, ahora el consumidor cada vez dispone de más poder de decisión, su conocimiento y su capricho se ha vuelto parte de la ecuación, sin embargo creo que esa tecnología al alcance de la mano de cualquiera con 300 pesos no es la que se convierte en el reto para los que en este medio estamos, el horizonte es más lejano, incluso más que el que con intentos sexenales como enciclomedia o e-México se ha querido alcanzar. El reto es que cada ciudadano común acceda a los servicios y bienes que ofrecen particulares y gobiernos de una forma confiada y segura ya que todavía hay aquellos que ni siquiera a un CFEmático le confían su pago del servicio eléctrico y podemos ver largas colas en estas oficinas o las de servicios como teléfono, cable, municipios, gobiernos estatales y un largo etcétera. Entonces no todo es poder de computo, mas megahertz o mas terabytes es más bien una cuestión de CONFIANZA y es ahí donde los esfuerzos de los que en tecnologías de información trabajamos esta el verdadero reto, el de hacer que la mayoría de la gente no solo use la tecnología sino que la misma le de un mejor valor a su vida en general, a través de cualquier dispositivo ya sea teléfono celular, reproductor MP3, GPS, computadora, cajero automático, cajero de servicios. Y es aquí donde creemos que encaja este esfuerzo editorial que a través de diversos medios re-emprendemos con especial animo, cualquiera que sea el medio por el que nos vea, escuche o lea no deje de retroalimentarnos sobre lo que aquí comentamos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span class="apple-style-span"><span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:'Arial','sans-serif';color:black;">www.enlared2.com</span></span><span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:'Arial','sans-serif';"></span></p>
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