Cualquier externo (externo a la enfermedad, me refiero) que me lea pensará sin duda que la solución al problema es mucho más simple de la que yo trato de exponer aquí, que el equilibrio de nuestra alma agitada lo podríamos encontrar si canalizásemos nuestro mal en una actividad relajante, distendida, en vez de convertir dicha actividad en una nueva obsesión, en una… 484 palabras más