Hoy, 3 de diciembre, ante esta celebración, quiero rendir homenaje, saludando a todos los médicos, los conozca o no, me hayan brindado su atención o no, porque merecen nuestro reconocimiento, por todo el esfuerzo que día a día realizan, su ejemplo ético y humano que, cada uno guarda al tener presente el “Juramento Hipocrático” donde se comprometen a cumplir fielmente sus principios éticos, teniendo en cuenta uno de los fundamentales y cristiano, “No Dañar”, y digo, CRISTIANO, porque pienso que, ante el arduo privilegio de convivir con el misterio del dolor y de la muerte, se juegan por sanar al paciente o enfermo, para lograr que, alcance el “Capital mayor” que, personalmente pienso es “LA SALUD” en un ser humano, ya que es obvio, sin ella, no podemos vivir una vida plena, saludable, trabajar, estar en armonía con nuestro entorno y, con los demás también. 582 palabras más