“Llegó el mes de agosto, cuando tenía que rendir el segundo examen. Según la opinión corriente, quince días debían ser suficientes para preparar las asignaturas. Federico, sin poner en duda sus fuerzas, se tragó de corrida los cuatro primeros libros del Código de Procedimientos, los tres primeros del Código Penal, muchos trozos de la jurisdicción criminal y una parte del Código Civil, con las anotaciones del señor Poncelet. 1.407 palabras más