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	<title>el-cuaderno-de-saramago &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/el-cuaderno-de-saramago/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "el-cuaderno-de-saramago"</description>
	<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 08:45:31 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[...si mi trabajo no vale de algo.]]></title>
<link>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/11/10/si-mi-trabajo-no-vale-de-algo/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 21:50:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
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<description><![CDATA[ ‘El trabajo es lo primero’ MOVILIZACION  GENERAL SINDICAL  EN MADRID 12 DE DICIEMBRE    “De la mism]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank"><strong> ‘El trabajo es lo primero’</strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank">MOVILIZACION  GENERAL SINDICAL </a></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank">EN MADRID 12 DE DICIEMBRE</a></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:center;"><em> “De la misma manera que Salomón no sabía qué viaje hacía, nosotros tampoco sabemos adónde nos llevan”.</em></p>
<p style="text-align:center;"><em>&#8220;Nosotros somos las palabras&#8221;</em></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/11/10/no-al-paro/" target="_blank">No al Paro</a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/11/10/no-al-paro/" target="_blank">José  Saramago</a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:center;"><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/sXKvpjhfVtk&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/sXKvpjhfVtk&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<h6 style="text-align:center;"><a href="http://http://www.youtube.com/user/alitolarraldero" target="_blank">alitolarraldero</a></h6>
<p style="text-align:center;"><strong>GRITO CHANGA</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>José Larralde</strong></p>
<p style="text-align:center;">Me ofrecieron conchabo<br />
para ir tirando, para ir tirando,<br />
el trabajo anda escaso,<br />
la paga estrecha<br />
y el lomo es ancho.<br />
Porque tengo a mis hijos<br />
que a puro brazo los estoy criando,<br />
me priendo a cualquier cosa,<br />
el hambre es mucho y el pan escaso.<br />
Clavo el hacha en el árbol,<br />
saco los yuyos, armo el andamio,<br />
no tengo oficio fijo,<br />
de muy chiquito, viví cinchando.<br />
Hoy no tengo derecho<br />
ni pa embromarme dentro el salario.<br />
El patrón ya me dijo<br />
que si me enfermo no se hace cargo.<br />
¡La pucha! Que valgo poco,<br />
si no me alcanza ni pa cigarro,<br />
y el hueso que llevo a casa<br />
dentro del pecho me está golpeando.<br />
Si me agarra la rabia<br />
y pego el grito, me estoy pensando,<br />
que mis pobres cachorros,<br />
no tienen culpa pa darles cargo.<br />
Que venga el sabio y diga<br />
si mi trabajo no vale de algo.<br />
Que el sabio me conteste,<br />
si pa tranquiarla no soy un galgo.<br />
Si el sabe todo eso,<br />
sabe de sobra que es poco el pago.<br />
Por saber tantas cosas,<br />
hacen que el pobre reviente de asco.<br />
¡La pucha! Que valgo poco,<br />
si no me alcanza ni pa cigarro,<br />
y el hueso que llevo a casa<br />
dentro del pecho me está golpeando.<br />
Si me agarra la rabia<br />
y pego el grito, me estoy pensando,<br />
que mis pobres cachorros,<br />
no tienen culpa pa darles cargo.</p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p>Fuente l <a href="http://www.donjoselarralde.com.ar/jl/detallepepe.asp?codigo=GRITO%20CHANGA" target="_blank">Don José LARRALDE</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["...la rebelión es mi cencia"]]></title>
<link>http://desdelabalaustra.wordpress.com/2009/11/10/no-al-paro/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 20:17:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
<guid>http://desdelabalaustra.wordpress.com/2009/11/10/no-al-paro/</guid>
<description><![CDATA[   ‘El trabajo es lo primero’ MOVILIZACION  GENERAL SINDICAL  EN MADRID 12 DE DICIEMBRE   Ante las m]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank"> ‘El trabajo es lo primero’</a></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank">MOVILIZACION  GENERAL SINDICAL </a></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://http://www.a2prensa.com/ficha.php?seccion=cartera&#38;noticia=2157" target="_blank">EN MADRID 12 DE DICIEMBRE</a></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p>Ante las manifestaciones que se están preparando en toda Europa de protesta por el desempleo, escribi, a petición de un grupo de sindicalistas, el texto que a continuación se reproduce.</p>
<p style="text-align:center;"><strong>No al Paro</strong></p>
<p style="text-align:justify;">La gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo nos trae la angustiosa sensación de que hemos llegado al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación. ¿Qué hacemos nosotros, que presenciamos, impotentes, al avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales? ¿Podemos dejar la salida de la crisis en manos de los expertos? ¿No son ellos precisamente, los banqueros, los políticos de máximo nivel mundial, los directivos de las grandes multinacionales, los especuladores, con la complicidad de los medios de comunicación social, los que, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría, nos mandaban callar cuando, en los últimos treinta años, tímidamente protestábamos, diciendo que nosotros no sabíamos nada, y por eso nos ridiculizaba? Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto- reformable y auto-regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba. ¿Y ahora, cuando cada día aumenta el número de desempleados? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, del narcotráfico y otras actividades canallas? ¿Y las expedientes de crisis, hábilmente preparados para beneficio de los consejos de administración y en contra de los trabajadores? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados, millones de víctimas de la llamada crisis, que por la avaricia, la maldad o la estupidez de los poderosos van a seguir desempleados, malviviendo temporalmente de míseros subsidios del Estado, mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de cantidades millonarias cubiertas por contratos blindados? Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser analizado en los foros públicos y en las conciencias. No es exageración. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es también el que los poderes financieros y económicos, con la complicidad efectiva o tácita de los gobiernos, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder lo que les queda, su casa y sus ahorros, después de haber perdido la única y tantas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo. Decir “No al paro” es un deber ético, un imperativo moral. Como lo es denunciar que esta situación no la generaron los trabajadores, que no son los empleados los que deben pagar la estulticia y los errores del sistema. Decir “No al paro” es frenar el genocidio lento pero implacable al que el sistema condena a millones de personas. Sabemos que podemos salir de esta crisis, sabemos que no pedimos la luna. Y sabemos que tenemos voz para usarla. Frente a la soberbia del sistema, invoquemos nuestro derecho a la crítica y nuestra protesta. Ellos no lo saben todo. Se han equivocado. Nos han engañado. No toleremos ser sus víctimas.</p>
<p style="text-align:right;"><strong>José Saramago</strong></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:center;">This entry was posted on Tuesday, November 10th, 2009 at 17:25 and is filed under <a title="View all posts in El cuaderno de Saramago" rel="category tag" href="http://cuaderno.josesaramago.org/category/el-cuaderno-de-saramago/">El cuaderno de Saramago</a>. You can follow any responses to this entry through the <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/11/10/no-al-paro/feed/">RSS 2.0</a> feed. Both comments and pings are currently closed.</p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:center;">Aunque mucho he padecido</p>
<p style="text-align:center;">no me engrilla la prudencia.</p>
<p style="text-align:center;">Es una falsa experiencia</p>
<p style="text-align:center;">vivir temblándole a todo.</p>
<p style="text-align:center;">Cada cual tiene su modo;</p>
<p style="text-align:center;">la rebelión es mi cencia.</p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:right;"><strong>El payador perseguido. Atahualpa Yupanqui</strong></p>
<p style="text-align:right;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:right;"><em><a href="http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/11/10/si-mi-trabajo-no-vale-de-algo/" target="_blank">Nos queda la palabra&#8230;</a></em></p>
<p style="text-align:right;"><strong> </strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[No al Paro]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/11/10/no-al-paro/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 17:20:41 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/11/10/no-al-paro/</guid>
<description><![CDATA[Ante las manifestaciones que se están preparando en toda Europa de protesta por el desempleo, escrib]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Ante las manifestaciones que se están preparando en toda Europa de protesta por el desempleo, escribi, a petición de un grupo de sindicalistas, el texto que a continuación se reproduce.</p>
<p style="text-align:center;"><strong>No al Paro</strong></p>
<p>La gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo nos trae la angustiosa sensación de que hemos llegado al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación.</p>
<p>¿Qué hacemos nosotros, que presenciamos, impotentes, al avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales?</p>
<p>¿Podemos dejar la salida de la crisis en manos de los expertos? ¿No son ellos precisamente, los banqueros, los políticos de máximo nivel mundial, los directivos de las grandes multinacionales, los especuladores, con la complicidad de los medios de comunicación social, los que, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría, nos mandaban callar cuando, en los últimos treinta años, tímidamente protestábamos, diciendo que nosotros no sabíamos nada, y por eso nos ridiculizaba? Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto- reformable y auto-regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.</p>
<p>¿Y ahora, cuando cada día aumenta el número de desempleados? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, del narcotráfico y otras actividades canallas? ¿Y las expedientes de crisis, hábilmente preparados para beneficio de los consejos de administración y en contra de los trabajadores?</p>
<p>¿Quién resuelve el problema de los desempleados, millones de víctimas de la llamada crisis, que por la avaricia, la maldad o la estupidez de los poderosos van a seguir desempleados, malviviendo temporalmente de míseros subsidios del Estado, mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de cantidades millonarias  cubiertas por contratos  blindados?</p>
<p>Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser analizado en los foros públicos y en las conciencias. No es exageración. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es también el que los poderes financieros y económicos, con la complicidad efectiva o tácita de los gobiernos, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder lo que les queda, su casa y sus ahorros, después de haber perdido la única y tantas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.</p>
<p>Decir “No al paro” es un deber ético, un imperativo moral. Como lo es denunciar que esta situación no la generaron los trabajadores, que no son los empleados los que deben pagar la estulticia y los errores del sistema.</p>
<p>Decir “No al paro” es frenar el genocidio lento pero implacable al que el sistema condena a millones de personas. Sabemos que podemos salir de esta crisis, sabemos que no pedimos la luna. Y sabemos que tenemos voz para usarla. Frente a la soberbia del sistema, invoquemos nuestro derecho a la crítica y nuestra protesta. Ellos no lo saben todo. Se han equivocado. Nos han engañado. No toleremos ser sus víctimas.</p>
<p style="text-align:right;"><strong>José Saramago</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Barack Obama]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/09/barack-obama/</link>
<pubDate>Fri, 09 Oct 2009 10:31:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/09/barack-obama/</guid>
<description><![CDATA[Se ha hablado mucho en este blog de Barack Obama, algunos dirán que demasiado. Cuando una esperanza ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Se ha hablado mucho en este blog de Barack Obama, algunos dirán que demasiado. Cuando una esperanza nace tenemos que recibirla de acuerdo con sus méritos, y ésta no parecía tener límites.<br />
Es posible que comience a decirse que el Premio Nobel de la Paz ha sido prematuro, pero no lo es si lo entendemos como una inversión&#8230;<br />
Gracias a él tal vez Obama adquiera todavía mayor conciencia de cuanto lo necesitamos.</p>
<p><a href="http://caderno.josesaramago.org/2009/01/20/donde/" target="_blank"><strong><em>Donde?</em>, texto publicado n&#8217;O Caderno a 20 de Janeiro de 2009</strong></a></p>
<p><a href="http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/2009/" target="_blank"><strong>Barack Obama, Prémio Nobel da Paz 2009</strong></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[...el mundo no piensa.]]></title>
<link>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/10/07/el-mundo-no-piensa/</link>
<pubDate>Wed, 07 Oct 2009 22:21:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
<guid>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/10/07/el-mundo-no-piensa/</guid>
<description><![CDATA[  “El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="post-813">
<p style="text-align:justify;"><em><strong> </strong></em></p>
<p style="text-align:justify;"><em><strong>“El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted el lirio que florece en la orilla’. Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre’. Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro?”</strong></em></p>
<p style="text-align:right;"><strong><span style="color:#000000;">Federico García Lorca<br />
Entrevista en La Voz, Madrid, 7 de abril de 1936.</span></strong></p>
<p> </p>
<h2><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/07/dias-felices/" target="_blank">Días felices</a></h2>
<p><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/07/dias-felices/" target="_blank">By José Saramago</a></p>
<div>
<div>
<p style="text-align:justify;">El excelente artículo de Umberto Eco titulado “Un blogero llamado Saramago” que fue publicado hace algunos días en “La Repubblica”, apareció hoy en “El País” y saldrá mañana en las páginas del “Diario de Noticias”. Ese conjunto de textos breves, al que bauticé para la edición en libro con el nombre discreto de “El Cuaderno”, nació con suerte. Traducido ya al castellano, al catalán y al italiano, ha encontrado ahora el mejor de los valedores posibles en la persona de Umberto Eco, cuya perspicaz análisis viene sabiamente temperada por la gracia de la escritura y por la sutileza del humor. No tengo derecho a alargarme, mucho menos a comentar lo que Eco escribió. Me basta la felicidad que siento. En el pasar de todos estos años, otros libros míos fueron acogidos con generosidad y simpatía, pero ninguno como éste. Soy, en este momento, el más agradecido de los escritores.</p>
<p>06 de Octubre de 2009</p></div>
<h6>Esta entrada fue publicada el a las Octubre 7, 2009 y está archivada bajo las categorías <a href="http://es.wordpress.com/tag/el-cuaderno-de-saramago/">El cuaderno de Saramago.</a></h6>
<p> </p></div>
</div>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Se ha hablado del ateísmo militante de Saramago. En efecto, sus polémicas no se dirigen contra Dios: una vez admitido que su “eternidad es sólo la de un eterno no ser”, Saramago podría haberse quedado tranquilo. Su hastío se dirige contra las religiones […] Saramago ha azotado a las religiones como germen de conflictos: “Las religiones, todas sin excepción, no servirán nunca para acercar y reconciliar a los hombres; todo lo contrario, han sido y siguen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas, de una monstruosa violencia física y espiritual” ….</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:right;">Umberto Eco,  prólogo a <em>El Cuaderno</em> , de José Saramago.</p>
<p> </p>
<p>Fuente l  <a href="http://www.radiocable.com/jose-saramago-cain035.html" target="_blank">Radiocable (inagotable)</a></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> Además, como se ha observado ya en el contexto de la C<em>âd Goddeu, </em>las judias se utilizaban en los tiempos clásicos como talismán homeopático contra las brujas y los espíritus: se ponía una judia en la boca y se la escupía al visitante; y en las fiestas romanas de las <em>Lemurias </em>cada cabeza de familia arrojaba judias negras para los<em> Lemures,</em> o espectros, mientras decía: &#8220;Con éstas me redimo a mí mismo y a mi familia&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:center;"><span style="text-decoration:underline;">Fuente original</span></p>
<p style="text-align:center;">The White Golddess- A Historical Grammar of Poetic Mytch. Robert Graves</p>
<p style="text-align:center;"><span style="font-family:georgia;">© </span>Robert Graves, 1948</p>
<p style="text-align:center;"><span style="font-family:georgia;">© Ed. cast.: Alianza Editorial S.A. Madrid.1983</span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="font-family:georgia;"> </span></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:right;">Robert Graves cita a Ovidio  identificando a Cardea ,  en su obra &#8220;La Diosa Blanca&#8221;:</p>
<p style="text-align:right;"><em>&#8220;Su poder consiste en abrir lo que está cerrado y en cerrar lo que está abierto.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:right;"><em> A veces nada&#8230;</em></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:right;"><strong><span style="color:#000000;">A Lu&#8230; &#8220;forjadora de utopías&#8221;&#8230;</span></strong></p>
<p style="text-align:right;"><strong><span style="color:#000000;"> </span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#000000;"> </span></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Días felices]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/07/dias-felices/</link>
<pubDate>Wed, 07 Oct 2009 00:03:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/07/dias-felices/</guid>
<description><![CDATA[El excelente artículo de Umberto Eco titulado “Un blogero llamado Saramago” que fue publicado hace a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El excelente artículo de Umberto Eco titulado “Un blogero llamado Saramago” que fue publicado hace algunos días en “La Repubblica”, apareció hoy en “El País” y saldrá mañana en las páginas del “Diario de Noticias”. Ese conjunto de textos breves, al que bauticé para la edición en libro con el nombre discreto de “El Cuaderno”, nació con suerte. Traducido ya al castellano, al catalán y al italiano, ha encontrado ahora el mejor de los valedores posibles en la persona de Umberto Eco, cuya perspicaz análisis viene sabiamente temperada por la gracia de la escritura y por la sutileza del humor. No tengo derecho a alargarme, mucho menos a comentar lo que Eco escribió. Me basta la felicidad que siento. En el pasar de todos estos años, otros libros míos fueron acogidos con generosidad y simpatía, pero ninguno como éste. Soy, en este momento, el más agradecido de los escritores.</p>
<p>06 de Octubre de 2009</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Formentor]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/09/28/un-saludo-para-formentor/</link>
<pubDate>Mon, 28 Sep 2009 16:57:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/09/28/un-saludo-para-formentor/</guid>
<description><![CDATA[El hombre propone, pero son las circunstancias las que disponen. Después de tantos meses saboreando ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El hombre propone, pero son las circunstancias las que disponen. Después de tantos meses saboreando anticipadamente el proyectado encuentro en Mallorca, la reunión con amigos, el debate anunciado, he aquí que las razones de una salud que necesita ser vigiada acabaron desaconsejando el viaje: las ya citadas circunstancias y casualidades determinaron que algunos exámenes que debo hacer coincidiesen con las fechas del encuentro. Paciencia. Habrá otros Formentor y en algunos de ellos estaré.<br />
Estas palabras van dirigidas a todos los participantes del encuentro, conferenciantes y público. Expresan mi pesar por la forzada ausencia, pero, al mismo tiempo, quieren dar testimonio de la importancia de la continuidad de Formentor, tanto por las obligaciones contraídas en el pasado como por las esperanzas que su regreso traerá a la definición de nuevas estrategias en la acción cultural. El espíritu libre de Formentor de los años 60 debe ser revivificado, y este es el momento exacto para hacerlo. Todos sentimos que ha llegado la hora de levantar otra vez la palabra para promover la reflexión libre y, que no se escandalicen los oídos castos, la justa disidencia. De eso se trata: disentir es uno de los dos derechos que le faltan a la Declaración de Derechos Humanos. El otro es el derecho a la herejía. Los participantes del “viejo” Formentor, entre ellos, además de a Carlos Barral, quiero recordar a mi colega José Cardoso Pires, lo sabían, todo su empeño se orientaba hacía una necesaria desmitificación de conceptos y en aclarar la función social del escritor, con independencia de lazos ideológicos o de partido. Hablemos claro y nos entenderemos los unos a los otros.<br />
A todos les mando un saludo, amigos y desconocidos, a Perfecto Cuadrado, que por ahí está,  y también a mis compañeros de mesa (y algo más) Basílio Baltasar, gracias, querido Basílio, y a Juan Goytisolo, a quien quiero dejar expresos en esta breve declaración todo mi respeto y toda mi admiración.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[...que nos corre nas veias]]></title>
<link>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/09/13/que-nos-corre-nas-veias/</link>
<pubDate>Sun, 13 Sep 2009 06:45:23 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
<guid>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/09/13/que-nos-corre-nas-veias/</guid>
<description><![CDATA[  La sesión de evocación de la obra y de la figura de Jorge de Sena, realizada en el Teatro de S. Ca]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La sesión de evocación de la obra y de la figura de Jorge de Sena, realizada en el Teatro de S. Carlos de Lisboa el 10 de Julio de 2008, tuvo un título que a esta distancia fácilmente parecerá premonitorio: <em>Jorge de Sena – Un regreso</em>. Para hablar del autor de “Señales de fuego” reunimos allí, además de un representante de la Fundación, para el caso su patrono, a algunas de las personas más cualificadas del pensamiento literario y crítico portugués: Eduardo Lourenço, Vítor Aguiar e Silva, Jorge Fazenda Lourenço y António Mega Ferreira, cuyas intervenciones contaron con la inteligente moderación del ministro de Cultura, José Antonio Pinto Ribeiro. La sala del San Carlos estaba llena hasta el gallinero, lo que demuestra que la premonición, si lo era, estaba siendo compartida por unos cuantos cientos de personas. Hube lectura de poemas por Jorge Vaz de Carvalho y el pianista António Rosado interpretó composiciones sobre las que Sena había escrito. Quien estuvo allí no lo olvidará nunca. Al final la Fundación ofreció a cada uno de los participantes un estuche con llaves: las que deberían abrir las puertas necesarias para que Jorge de Sena regresase definitivamente a su país. No, no fue premonición. Simplemente, lo que tiene que ser, tiene que ser y tiene mucha fuerza. La fuerza de todas las personas, casi un millar, unidas en el mismo pensamiento: que regrese Jorge de Sena, que regrese ya. Regresó, por fin. No sé si somos más ricos. Más conscientes de nuestras responsabilidades, sí. Pocas cosas agradarían tanto a Jorge de Sena.</p>
<p> </p>
<p style="text-align:right;"><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/09/11/el-regreso/" target="_blank">El Cuaderno de Saramago. José Saramago.  El regreso.</a></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:left;">Vía l <a href="http://elmercuriodigital.es/content/view/21563/370/" target="_blank">elmercuriodigital.com</a></p>
<p style="text-align:left;"> </p>
<p style="text-align:center;"><strong>CARTA A MEUS FILHOS SOBRE OS FUZILAMENTOS DE GOYA</strong></p>
<p style="text-align:center;">Não sei, meus filhos, que mundo será o vosso. <br />
É possível, porque tudo é possível, que ele seja <br />
aquele que eu desejo para vós. Um simples mundo, <br />
onde tudo tenha apenas a dificuldade que advém <br />
de nada haver que não seja simples e natural. <br />
Um mundo em que tudo seja permitido, <br />
conforme o vosso gosto, o vosso anseio, o vosso prazer, <br />
o vosso respeito pelos outros, o respeito dos outros por vós. <br />
E é possível que não seja isto, nem seja sequer isto <br />
o que vos interesse para viver. Tudo é possível, <br />
ainda quando lutemos, como devemos lutar, <br />
por quanto nos pareça a liberdade e a justiça, <br />
ou mais que qualquer delas uma fiel <br />
dedicação à honra de estar vivo.</p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:center;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align:center;">Acreditai que nenhum mundo, que nada nem ninguém <br />
vale mais que uma vida ou a alegria de tê-la. <br />
É isto o que mais importa &#8211; essa alegria. <br />
Acreditai que a dignidade em que hão-de falar-vos tanto <br />
não é senão essa alegria que vem <br />
de estar-se vivo e sabendo que nenhuma vez <br />
alguém está menos vivo ou sofre ou morre <br />
para que um só de vós resista um pouco mais <br />
à morte que é de todos e virá. <br />
Que tudo isto sabereis serenamente, <br />
sem culpas a ninguém, sem terror, sem ambição, <br />
e sobretudo sem desapego ou indiferença, <br />
ardentemente espero. Tanto sangue, <br />
tanta dor, tanta angústia, um dia</p>
<p style="text-align:center;">- mesmo que o tédio de um mundo feliz vos persiga -</p>
<p style="text-align:center;">não hão-de ser em vão. Confesso que <br />
muitas vezes, pensando no horror de tantos séculos <br />
de opressão e crueldade, hesito por momentos <br />
e uma amargura me submerge inconsolável. <br />
Serão ou não em vão? Mas, mesmo que o não sejam, <br />
quem ressuscita esses milhões, quem restitui <br />
não só a vida, mas tudo o que lhes foi tirado? <br />
Nenhum Juízo Final, meus filhos, pode dar-lhes <br />
aquele instante que não viveram, aquele objeto <br />
que não fruíram, aquele gesto <br />
de amor, que fariam «amanhã». <br />
E, por isso, o mesmo mundo que criemos <br />
nos cumpre tê-lo com cuidado, como coisa <br />
que não é nossa, que nos é cedida <br />
para a guardarmos respeitosamente <br />
em memória do sangue que nos corre nas veias, <br />
da nossa carne que foi outra, do amor que <br />
outros não amaram porque lho roubaram.</p>
<p> </p>
<p style="text-align:right;">Lisboa, 25/6/1959</p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:right;">Jorge de Sena</p>
<p style="text-align:right;"><em>Poesia II</em></p>
<p style="text-align:right;">Lisboa, Edições 70, 1988</p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:left;">Fuente l <a href="http://cvc.instituto-camoes.pt/poemasemana/20/cartas4.html" target="_blank">Centro Virtual Camões</a></p>
<p style="text-align:left;"> </p>
<p style="text-align:center;">&#8230;</p>
<p style="text-align:center;">Nada tereis, mas nada: nem os ossos,<br />
que um vosso esqueleto ha-de ser buscado,<br />
para passar por meu. E para outros ladrões,<br />
iguais a vós, de joelhos, porem flores no túmulo.</p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:right;"><a href="http://books.google.es/books?id=4SB9Wg2ZOmIC&#38;pg=PA75&#38;lpg=PA75&#38;dq=%22Nada+tereis,+mas+nada:+nem+os+ossos,%22&#38;source=bl&#38;ots=sacjPDtTB4&#38;sig=Hntw3yCtrimZ5XsfX1CM2VyfA0w&#38;hl=es&#38;ei=X6esSsX6GJnKjAfzvrXwBw&#38;sa=X&#38;oi=book_result&#38;ct=result&#38;resnum=2#v=onepage&#38;q=%22Nada%20tereis%2C%20mas%20nada%3A%20nem%20os%20ossos%2C%22&#38;f=false" target="_blank">Jorge de Sena. Camões dirige-se aos seus contemporâneos. </a></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:center;"><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/Al32oozscYg&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/Al32oozscYg&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p style="text-align:center;"> <a href="http://www.youtube.com/user/FJSaramago" target="_blank">FJSaramago</a></p>
<p style="text-align:center;"><strong>Metamorfose</strong></p>
<p style="text-align:center;">Para a minha alma eu queria uma torre como esta,<br />
assim alta,<br />
assim de névoa acompanhando o rio.</p>
<p style="text-align:center;">Estou tão longe da margem que as pessoas passam<br />
e as luzes se reflectem na água.</p>
<p style="text-align:center;">E, contudo, a margem não pertenece ao rio<br />
nem o rio está em mim como a torre estaria<br />
se eu a soubesse ter&#8230;<br />
uma luz desce o rio<br />
gente passa e não sabe<br />
que eu quero uma torre tão alta que as aves não passem<br />
as nuvens não passem<br />
tão alta tão alta<br />
que a solidão possa tornar-se humana.</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://cvc.instituto-camoes.pt/poemasemana/20/cartas4.html" target="_blank"></a> </p>
<p style="text-align:left;">Fuente l <a href="http://blog.josesaramago.org/especiales/sena/" target="_blank">Fundação José Saramago</a></p>
<p style="text-align:left;"> </p>
<p style="text-align:left;"> </p>
<p style="text-align:right;"><em>&#8220;Ditosa Pátria que tal filho teve&#8221;&#8230;</em></p>
<p style="text-align:right;"><a href="http://books.google.es/books?id=pPkvAAAAYAAJ&#38;pg=PR17&#38;lpg=PR17&#38;dq=Os+Lusiadas:+Luis+de+Camo%C3%ABs&#38;source=bl&#38;ots=muxQvXjwRA&#38;sig=ku0qL3t2kXzYmonzSU70jfZKN4k&#38;hl=es&#38;ei=n6GsSuuQKNbOjAfdmPX3Bw&#38;sa=X&#38;oi=book_result&#38;ct=result&#38;resnum=3#v=onepage&#38;q=&#38;f=false" target="_blank">Os Lusiadas. Luís de Camões</a></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://books.google.es/books?id=pPkvAAAAYAAJ&#38;pg=PR17&#38;lpg=PR17&#38;dq=Os+Lusiadas:+Luis+de+Camo%C3%ABs&#38;source=bl&#38;ots=muxQvXjwRA&#38;sig=ku0qL3t2kXzYmonzSU70jfZKN4k&#38;hl=es&#38;ei=n6GsSuuQKNbOjAfdmPX3Bw&#38;sa=X&#38;oi=book_result&#38;ct=result&#38;resnum=3#v=onepage&#38;q=&#38;f=false" target="_blank"> </a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El regreso]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/09/11/el-regreso/</link>
<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 00:03:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/09/11/el-regreso/</guid>
<description><![CDATA[La sesión de evocación de la obra y de la figura de Jorge de Sena, realizada en el Teatro de S. Carl]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>La sesión de evocación de la obra y de la figura de Jorge de Sena, realizada en el Teatro de S. Carlos de Lisboa el 10 de Julio de 2008, tuvo un título que a esta distancia fácilmente parecerá premonitorio: <em>Jorge de Sena – Un regreso</em>. Para hablar del autor de “Señales de fuego” reunimos allí, además de un representante de la Fundación, para el caso su patrono, a algunas de las personas más cualificadas del pensamiento literario y crítico portugués: Eduardo Lourenço, Vítor Aguiar e Silva, Jorge Fazenda Lourenço y António Mega Ferreira, cuyas intervenciones contaron con la inteligente moderación del ministro de Cultura, José Antonio Pinto Ribeiro. La sala del San Carlos estaba llena hasta el gallinero, lo que demuestra que la premonición, si lo era, estaba siendo compartida por unos cuantos cientos de personas. Hube lectura de poemas por Jorge Vaz de Carvalho y el pianista António Rosado interpretó composiciones sobre las que Sena había escrito. Quien  estuvo allí no lo olvidará nunca. Al final la Fundación ofreció a cada uno de los participantes un estuche con llaves: las que deberían abrir las puertas necesarias para que Jorge de Sena regresase definitivamente a su país. No, no fue premonición. Simplemente, lo que tiene que ser, tiene que ser y tiene mucha fuerza. La fuerza de todas las personas, casi un millar, unidas en el mismo pensamiento: que regrese Jorge de Sena, que regrese ya.  Regresó, por fin. No sé si somos más ricos. Más conscientes de nuestras responsabilidades, sí. Pocas cosas agradarían tanto a Jorge de Sena.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Despedida de Saramago.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/09/02/despedida-de-saramago/</link>
<pubDate>Wed, 02 Sep 2009 06:11:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/09/02/despedida-de-saramago/</guid>
<description><![CDATA[“Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;">“Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como un guante al trabajo de escritura que acaba aquí y a quien lo hizo. Algo bueno se encontrará en estos textos, y por ellos, sin presunción, me felicito, algo mal habré hecho en otros y por ese defecto me disculpo, pero sólo por no hacerlos mejor, que diferentes, con perdón, no podrían ser. Es conveniente que las despedidas siempre sean breves. No es esto un aria de ópera para poner ahora un interminable adio, adio. Adiós, por tanto. ¿Hasta otro día? Sinceramente, no creo. Comencé otro libro y quiero dedicarle todo mi tiempo. Ya se verá por qué, si todo va bien. Mientras tanto, <a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/08/27/cain-la-nueva-novela-de-jose-saramago/" target="_blank">ahí tienen “Caín”</a>.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:9pt;font-family:Georgia;">P. S – Pensándolo mejor, no hay que ser tan radical. Si alguna vez sintiera necesidad de comentar u opinar sobre algo, llamaré a la puerta del <em>Cuaderno</em>, que es el lugar donde más a gusto podré expresarme”.<br />
</span>
</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/31/despedida/" target="_blank">José Saramago</a>.</span><span style="font-size:9pt;font-family:Georgia;"><img class="alignright" style="border:0 none;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Despedida]]></title>
<link>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/08/31/despedida/</link>
<pubDate>Mon, 31 Aug 2009 12:14:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
<guid>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/08/31/despedida/</guid>
<description><![CDATA[Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como u]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como un guante al trabajo de escritura que acaba aquí y a quien lo hizo. Algo bueno se encontrará en estos textos, y por ellos, sin presunción, me felicito, algo mal habré hecho en otros y por ese defecto me disculpo, pero sólo por no hacerlos mejor, que diferentes, con perdón, no podrían ser. Es conveniente que las despedidas siempre sean breves. No es esto un aria de ópera para poner ahora un interminable adio, adio. Adiós, por tanto. ¿Hasta otro día? Sinceramente, no creo. Comencé otro libro y quiero dedicarle todo mi tiempo. Ya se verá por qué, si todo va bien. Mientras tanto, ahí tienen “Caín”.</p>
<p>P. S – Pensándolo mejor, no hay que ser tan radical. Si alguna vez sintiera necesidad de comentar u opinar sobre algo, llamaré a la puerta del <em>Cuaderno</em>, que es el lugar donde más a gusto podré expresarme.</p>
<h6>Esta entrada fue publicada el a las Agosto 31, 2009 y está archivada bajo las categorías <a title="Ver todas las entradas en El cuaderno de Saramago" rel="category tag" href="http://es.wordpress.com/tag/el-cuaderno-de-saramago/">El cuaderno de Saramago</a>.</h6>
<p style="text-align:right;"><em><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/" target="_blank">Gracias&#8230;</a></em></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
<p style="text-align:center;"><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/bMoY5rNBjwk&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/bMoY5rNBjwk&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p style="text-align:center;">Je me lève<br />
Et je te bouscule<br />
Tu n&#8217;te réveilles pas<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Sur toi<br />
Je remonte le drap<br />
J&#8217;ai peur que tu aies froid<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Ma main<br />
Caresse tes cheveux<br />
Presque malgré moi<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Mais toi<br />
Tu me tournes le dos<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Alors<br />
Je m&#8217;habille très vite<br />
Je sors de la chambre<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Tout seul<br />
Je bois mon café<br />
Je suis en retard<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Sans bruit<br />
Je quitte la maison<br />
Tout est gris dehors<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">J&#8217;ai froid<br />
Je relève mon col<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Comme d&#8217;habitude<br />
Toute la journée<br />
Je vais jouer<br />
A faire semblant<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Je vais sourire<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Je vais même rire<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Enfin je vais vivre<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Et puis<br />
Le jour s&#8217;en ira<br />
Moi je reviendrai<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Toi<br />
Tu seras sortie<br />
Pas encore rentrée<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Tout seul<br />
J&#8217;irai me coucher<br />
Dans ce grand lit froid<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Mes larmes<br />
Je les cacherai<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Mais comme d&#8217;habitude<br />
Même la nuit<br />
Je vais jouer<br />
A faire semblant<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Tu rentreras<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Je t&#8217;attendrai<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
Tu me souriras<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Comme d&#8217;habitude<br />
Tu te déshabilleras<br />
Oui comme d&#8217;habitude<br />
Tu te coucheras<br />
Oui comme d&#8217;habitude<br />
On s&#8217;embrassera<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;">Comme d&#8217;habitude<br />
On fera semblant<br />
Comme d&#8217;habitude<br />
On fera l&#8217;amour<br />
Oui comme d&#8217;habitude<br />
On fera semblant<br />
Comme d&#8217;habitude</p>
<p style="text-align:center;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A junta do motor]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/28/a-junta-do-motor/</link>
<pubDate>Fri, 28 Aug 2009 00:03:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/28/a-junta-do-motor/</guid>
<description><![CDATA[Hace más de sesenta años que debería saber conducir un automóvil. Conocía bien, en aquellos remotos ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">Hace más de sesenta años que debería saber conducir un automóvil. Conocía bien, en aquellos remotos tiempos, el funcionamiento de tan generosas máquinas de trabajo y de paseo, desmontaba y montaba motores, limpiaba carburadores, afinaba válvulas, investigaba diferenciales y cajas de cambio, instalaba pastillas de frenos, remendaba cámaras de aire pinchadas, en fin, bajo la precaria protección de un mono azul que me defendía lo mejor que podía de las manchas de aceite, efectué con razonable eficiencia casi todas las operaciones por las que tiene que pasar un automóvil o un camión a partir del momento en que entra en un taller para recuperar la salud, tanto la mecánica como la eléctrica. Solo me faltaba sentarme tras un volante para recibir del instructor las lecciones prácticas que culminarían en el examen y en el soñado aprobado que me permitiría ingresar en la orden social cada vez más numerosa de los automovilistas con carnet. Sin embargo ese día maravilloso nunca llegó. No son sólo los traumas infantiles los que condicionan e influyen en la edad adulta, también los que se sufren en la adolescencia pueden tener consecuencias desastrosas y, como en el presente caso sucedió, determinar de manera radicalmente negativa la futura relación del traumatizado con algo tan cotidiano y banal como es un vehículo automóvil. Tengo sólidas razones para creer que soy el deplorable resultado de uno de esos traumas. Es más: por muy paradójica que la afirmación le parezca a quien de las íntimas conexiones entre las causas y los efectos simplemente tenga ideas elementales, si en mis verdes años no hubiese trabajado como mecánico en un taller de automóviles, hoy, probablemente, sabría conducir un coche, sería un orgulloso transportador en lugar de un humilde transportado.</p>
<p style="text-align:justify;">Además de las operaciones que he citado antes, y como parte obligatoria de algunas de ellas, también substituía las juntas de los motores, esas finas placas forradas de hoja de cobre sin las que sería imposible evitar las fugas de la mezcla gaseosa de combustible y aire entre la cabeza del motor y el bloque de los cilindros. (Si el lenguaje que estoy usando le parece ridículamente arcaico a los entendidos en automóviles modernos, más gobernados por computadores que por la cabeza de quien los conduce, la culpa no es mía: hablo de lo que conocí, no de lo que desconozco, y suerte  que no me ponga a describir la estructura de las ruedas de los carros de bueyes y la manera de uncir estos animales al yugo. Es materia igualmente arcaica en la que también tuve alguna competencia). Pues bien, un día, después de haber acabado el trabajo y colocado la junta en su sitio, después de haber apretado con la fuerza de mis diecinueve años las tuercas que sujetaban la cabeza del motor al bloque, me dispuse a realizar la última fase de la operación, es decir, llenar de agua el radiador. Desenrosqué pues el tapón y comencé a verter por la boca del radiador el agua con que había llenado la vieja regadera que para ese y otros efectos teníamos en el taller. Un radiador es un depósito, tiene una capacidad limitada y no acepta ni un mililitro más que la cantidad de agua que quepa. Agua que se siga echando es agua que transborda. No obstante, algo extraño estaba pasando con ese radiador, el agua entraba, entraba, y por más agua que se le metiese no la veía subir danzando hasta la boca, que sería la señal de que estaba acabada la operación. El agua que ya vertida por aquella insaciable garganta habría bastado para satisfacer dos o tres radiadores de camión, y era como si nada. A veces pienso que, sesenta y muchos años pasados, todavía hoy estaría intentando llenar aquel tonel de las Danaides si de pronto no hubiera notado un ruido de agua cayendo, como si dentro del taller hubiese una pequeña cascada. Fui a ver. Por el tubo de escape del coche salía un abultado chorro de agua que, poco a poco, ante mis ojos estupefactos, fue disminuyendo de caudal hasta quedar reducido a unas últimas y melancólicas gotas. ¿Qué había pasado? Colocaría mal la junta, cerraría algo entre la cabeza del motor y el bloque que debería haber abierto, y, mucho más grave, facilitaría pasos y comunicaciones donde no debería haberlas. Nunca llegué a saber que vueltas tuvo que dar la pobre agua para salir por el tubo de escape. Ni quiero que me lo digan ahora. Para vergüenza ya tuve suficiente. Es posible que fuera en ese día cuando comenzara a pensar en hacerme escritor. Es un oficio en el que somos al mismo tiempo motor, agua, volante, cambios de marcha y tubo de escape. Tal vez, al final, el trauma haya valido a pena.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Caín. La nueva novela de José Saramago.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/08/27/cain-la-nueva-novela-de-jose-saramago/</link>
<pubDate>Thu, 27 Aug 2009 12:25:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/08/27/cain-la-nueva-novela-de-jose-saramago/</guid>
<description><![CDATA[Saramago redime a Caín de su asesinato en su nueva novela. Queridos amigos, &#8220;Saramago nos ha e]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" style="border:0 none;" title="Caín - La nueva novela de José Saramago" src="http://farm3.static.flickr.com/2487/3862038828_db0a682dbd.jpg" alt="" width="500" height="257" /></p>
<p style="text-align:center;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><a href="http://www.soitu.es/soitu/2009/08/27/info/1251371425_928295.html" target="_blank">Saramago redime a Caín de su asesinato en su nueva novela</a>.</span></p>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Queridos amigos,</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">&#8220;Saramago nos ha escrito otro libro. Su título es <strong>Caín</strong>, y Caín es uno de los protagonistas principales. Otro es Dios y otro es la humanidad, con sus distintos nombres y pulsaciones. En este libro, como en los anteriores, El Evangelio según Jesucristo, por ejemplo, nuestro escritor no se anda por las ramas, ni se busca subterfugios a la hora de abordar lo que durante milenios, y en las distintas culturas y civilizaciones, han dicho que es intocable e innombrable: la divinidad y el conjunto de normas y preceptos que los hombres establecen en torno a esa figura para exigirse a sí mismos -o tal vez sería mejo decir para exigirles a otros- una fe inquebrantable y absoluta, en la que todo se justifica, desde negarse a uno mismo hasta la extenuación, o morir ofrecido en sacrificio, o matar en nombre de Dios.</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><img class="alignleft" style="border:0 none;" src="http://farm4.static.flickr.com/3500/3861248909_62ed0a82cb_m.jpg" alt="" width="156" height="240" />Caín no es un tratado de teología, ni un ensayo, ni un ajuste de cuentas: es una ficción en la que Saramago pone a prueba su capacidad narrativa al contar, desde su peculiar estilo, una historia de la que todos conocemos la música y algunos fragmentos de la letra. Pues bien, con la cabeza alta, que es como hay que mirar al poder, sin miedos y con buen trazo José Saramago ha escrito un libro que no nos va a dejar indiferentes, que provocará en los lectores desconcierto y quizá alguna angustia, pero, amigos, la gran literatura está para clavarse en nosotros, lectores, como un puñal en la barriga, no para adormecernos como si estuviéramos en un fumadero de opio y el mundo fuera pura fantasía. Este libro nos atrapa, lo digo porque lo he leído, nos sacude y nos hace pensar: apuesto a que cuando lo terminéis, cuando hagáis el gesto de cerrarlo sobre las rodillas, vais a mirar al infinito, o cada uno a su interior, diréis un ufff que os saldrá del alma, y empezará una buena reflexión personal a la que, más tarde, seguirán conversaciones, discusiones, posicionamientos y, en muchos casos, cartas diciendo que esas ideas estaban pidiendo forma, que ya era hora de que el escritor se metiera en faena y gracias por hacerlo con tan hermosos resultados.</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Esta última novela de José Saramago, que no es muy larga, ni podría serlo, porque necesitaríamos más fuelle del que tenemos para enfrentarnos a ella, es literatura en estado puro. Dentro de muy poco podréis leerla en portugués, castellano y catalán, y entonces veréis que no exagero, que no me mueve ningún desordenado deseo al recomendarla: lo hago desde la más absoluta subjetividad, porque desde la subjetividad leemos y vivimos. Y os hablo a los amigos, porque esta carta solo a vosotros va dirigida. Con mucha alegría.</span></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/JKVXXhKQrHA&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/JKVXXhKQrHA&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span><br />
</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Felicidades a todos los lectores: un año después del <em><a href="../2008/11/20/el-viaje-del-elefante-de-jose-saramago/" target="_blank">Viaje del elefante</a></em> tenemos otro Saramago. Son tres libros en un año, porque también hay que contar con los <em>Cuadernos</em>, el libro que vamos leyendo aquí cada día. No podemos pedir más, nuestro hombre ha cumplido y de qué manera. La edad, amigos, agudiza la inteligencia y agiliza la capacidad de trabajo. Qué suerte tenemos los lectores de tener quien nos escriba&#8221;.</span></span></p>
<p style="text-align:right;"><em><span style="color:#000000;"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Pilar del Río.</span></span></em></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Times New Roman;">Las imágenes utilizadas son de Francisco de Holanda, pintor y humanista portugués. Más información en <a href="http://cvc.instituto-camoes.pt/filosofia/ren5.html" target="_blank">Instituo Camões</a>. La música del vídeo es Il Terremoto presto, composición de Joseph Haydn, interpretada por Jordi Savall. Más información <a href="http://www.alia-vox.com/cataleg.php?id=67" target="_blank">aquí</a></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;">Fuente: <a href="http://blog.josesaramago.org/indexesp.php" target="_blank">Fundación Saramago</a>.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;">Ficha del Libro</span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;"> &#124; </span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;"> <a href="http://www.alfaguara.santillana.es/libro/Ca%C3%ADn/1409/" target="_blank">Alfaguara</a>. </span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;"> &#124; <a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/10/13/primer-capitulo-de-cain-de-jose-saramago/" target="_blank">Leer primer capítulo de Caín, de Saramago</a>.<br />
</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;">Blog oficial &#124; <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/" target="_blank">El cuaderno de Saramago</a> &#124; <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/feed/" target="_blank">RSS Entradas</a><br />
Más &#124; <a href="http://www.josesaramago.org/" target="_blank">Fundación Saramago</a><br />
En Algún día &#124; <a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/jose-saramago/" target="_blank">José Saramago</a></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Tristeza]]></title>
<link>http://nosquedalapalabra.wordpress.com/2009/08/20/tristeza/</link>
<pubDate>Thu, 20 Aug 2009 07:49:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>labalaustra</dc:creator>
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<description><![CDATA[  Una irresistible y ya automática asociación de ideas me hace siempre recordar la Melancolía de Dur]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p> </p>
<p>Una irresistible y ya automática asociación de ideas me hace siempre recordar la <em>Melancolía</em> de Durero cuando pienso en la obra de Eduardo Lourenço. Si <a href="http://www.gutenberg.org/etext/17193" target="_blank"><em>Solo</em> de António Nobre </a>es el libro más triste que alguna vez se haya escrito en Portugal, nos faltaba quien reflexionara y meditara sobre esa tristeza. Llegó <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Louren%C3%A7o" target="_blank">Eduardo Lourenço </a>y nos explicó quienes somos y porqué lo somos. Nos abrió los ojos, pero la luz era demasiado fuerte. Por eso, volvimos a cerrarlos.</p>
<p style="text-align:right;"><a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/20/789/" target="_blank">Tristeza. Agosto 20, 2009 por José Saramago</a></p>
<p style="text-align:right;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Acteal]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/17/acteal/</link>
<pubDate>Mon, 17 Aug 2009 00:03:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/17/acteal/</guid>
<description><![CDATA[Han pasado casi doce años de la matanza de Acteal, en el sudeste del estado mexicano de Chiapas. El ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Han pasado casi doce años de la matanza de Acteal, en el sudeste del estado mexicano de Chiapas. El día 22 de diciembre de 1997, cuando los miembros de la comunidad tzotzil de Las Abejas se encontraban reunidos para rezar en su humilde capilla, una construcción rústica de tablas atadas y sin pintura, noventa paramilitares del grupo Máscara Roja, expresamente transportados allí, pertrechados de armas de fuego y machetes, en un ataque que duró siete horas, dejaron en el terreno, entre hombres, niños y mujeres, algunas de ellas embarazadas, 45 muertos. La culpa de estos muertos era haber apoyado al Ejército Zapatista de Liberación Nacional. A 200 metros del lugar, un control de policía no movió un pie para ver lo que estaba pasando. Demasiado lo sabían ellos. Estuvimos en Acteal, Pilar y yo, poco tiempo después, hablamos y lloramos con algunos de los sobrevivientes que consiguieron escapar, vimos las señales de las balas en las paredes de la capilla, los sitios de las sepulturas, nos asomamos a la entrada de una cavidad en la ladera donde unas cuantas mujeres intentaron esconderse con los hijos y donde fueron asesinadas todos a golpes de machete y disparos a quemarropa. Regresamos a Acteal unos meses más tarde, el horror todavía se respiraba en el aire, pero se iba a hacer justicia.<br />
Al final, no se ha hecho. Alegando errores de procedimiento, el Supremo Tribunal de Justicia mexicano acaba de poner en libertad a los casi veinte  miembros de Máscara Roja que cumplían pena (imagínense) por posesión ilegal de armas, ignorándose deliberadamente que esas armas habían disparado y asesinado. A la media docena que todavía quedan en prisión no tardarán mucho en soltarlos también. Pero a los 45 tzotiles muertos con extrema  crueldad, a esos no habrá manera de hacerlos resucitar. Hace pocos días  escribí aquí que el problema de la justicia no es la justicia, sino de los jueces. Acteal es una prueba más.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La sombra del padre (2)]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/07/la-sombra-del-padre-2/</link>
<pubDate>Fri, 07 Aug 2009 00:03:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
<guid>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/07/la-sombra-del-padre-2/</guid>
<description><![CDATA[Pocas páginas antes, el escarabajo Gregório Samsa todavía consiguió articular, aunque penosamente, l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Pocas páginas antes, el escarabajo Gregório Samsa todavía consiguió articular, aunque penosamente, las últimas palabras que su boca de insecto fue capaz de pronunciar: “Madre, madre”. Después, como en una primera muerte, entró en la mudez de un silencio voluntario, si no obligado por su irremediable animalidad, como quien se resigna a no tener definitivamente padre, madre y hermana en el mundo de las cucarachas. Cuando al final la criada barra el caparazón reseco en que Gregório Samsa termina transformado, su ausencia, de ahí en adelante, sólo servirá para confirmar el olvido al que los suyos ya lo habían arrojado. En una carta del 28 de Agosto de 1913, Kafka escribió: “Vivo en medio de mi familia, entre las mejores y más amorosas personas que se pueda uno imaginar, como alguien más extraño que un extraño. Con mi madre, en los últimos años, no he hablado, de media, más de veinte palabras por día, con mi padre jamás intercambié nada más que las palabras de saludo”. Será preciso estar muy desatento en la lectura para no percibir la dolorosa y amarga ironía contenida en las propias palabras (“Entre las mejores y más amorosas personas que se puede uno imaginar”) que parecen negar lo que afirman. Desatención igual, creo, sería no atribuirle importancia especial al hecho de que Kafka le propusiera a su editor, el 4 de Abril de 1913, que los relatos <em>El Fogonero</em> (primer capítulo de la novela <em>América</em>), <em>La Metamorfosis</em> y <em>La Sentencia</em> fuesen reunidos en un solo volumen bajo el título de <em>Los hijos</em> (lo que, por otra parte, ha sucedido muy recientemente, en 1989). En <em>El Fogonero</em>, “el hijo” es expulsado por los padres por haber ofendido la honra de la familia al dejar embarazada a una criada, en <em>La Sentencia</em> “el hijo” es condenado por el padre a morir  ahogado, en <em>La Metamorfosis</em> “el hijo” dejó simplemente de existir, su lugar fue ocupado por un insecto… Más que la <em>Carta al padre</em>, escrita en noviembre de 1919, aunque nunca llegó a ser entregada al destinatario, son estos relatos, según entiendo, y en particular <em>La Sentencia</em> y <em>La Metamorfosis</em>, los que, precisamente por ser transposiciones literarias en que el juego de mostrar y esconder funciona como un espejo de ambigüedades y reversos, nos ofrecen con más precisión la dimensión de la herida incurable que el conflicto con el padre abrió en el espíritu de Franz Kafka. La <em>Carta</em> asume, por así decirlo, la forma y el tono de un libelo acusatorio, se propone como un ajuste de cuentas final, es un balance entre el debe y el haber de dos existencias enfrentadas, de dos mutuas repugnancias, por lo que no se puede rechazar la posibilidad de que se encuentren en ella exageraciones y deformaciones de los hechos reales, sobre todo cuando Kafka, al final del escrito, pasa súbitamente a usar la voz del padre para acusarse a sí mismo… En <em>El Proceso</em>, Kafka pudo liberarse de la figura paterna, objetivamente considerada, pero no de su ley. Y tal como en <em>La Sentencia</em> el hijo se suicida porque así lo había determinado la ley del padre, en <em>El Proceso</em> es el propio acusado Josef K… quien acaba conduciendo a sus verdugos hasta el lugar donde será asesinado y en los últimos instantes, cuando la muerte ya se viene acercando, aún se pondrá a pensar, como un último remordimiento, que no había sabido desempeñar su papel hasta el final, que no había conseguido evitar esfuerzos a las autoridades… Es decir, al Padre.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La abjuración de Galileo.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/30/la-abjuracion-de-galileo/</link>
<pubDate>Thu, 30 Jul 2009 06:34:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/30/la-abjuracion-de-galileo/</guid>
<description><![CDATA[A quien le pueda interesar: “Yo, Galileo, hijo de Vicenzo Galileo de Florencia, a la edad de 70 años]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" style="border:0 none;" title="Texto final de la adjuración de Galileo ante la Santa Inquisición." src="http://farm4.static.flickr.com/3429/3770762101_62b5133ba0_o.jpg" alt="" width="340" height="206" /></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><em>A quien le pueda interesar: </em></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;"><span style="color:#000000;">“Yo, Galileo, hijo de Vicenzo Galileo de Florencia, a la edad de 70 años, interrogado personalmente en juicio y postrado ante vosotros, Eminentísimos y Reverendísimos Cardenales, en toda la República Cristiana contra la herética perversidad inquisidores generales; teniendo ante mi vista los sacrosantos Evangelios, que toco con mi mano, juro que siempre he creído, creo aún y, con la ayuda de Dios seguiré creyendo todo lo que mantiene, predica y enseña la Santa, Católica y Apostólica Iglesia. Pero como, después de haber sido jurídicamente intimado para que abandonase la falsa opinión de que el Sol es el centro del mundo y que no se mueve y que la  Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y que no podía mantener, defender o enseñar de ninguna forma, ni de viva voz ni por escrito, la mencionada falsa doctrina (…) Quiero levantar de la mente de las Eminencias y de todos los fieles Cristianos esta vehemente sospecha, que justamente se ha concebido de mí, con el corazón sincero y fe no fingida, abjuro, maldigo y detesto los mencionados errores y herejías y, en general, de todos y cada uno de los otros errores, herejías y sectas contrarias a la Santa Iglesia. Y juro que en el futuro nunca diré ni afirmaré, de viva voz o por escrito, cosas tales que por ellas se pueda sospechar de mí; y que si conozco a algún hereje o sospechoso, de herejía lo denunciaré a este Santo Oficio o al Inquisidor u Ordinario del lugar en el que me encuentre. Juro y prometo cumplir y observar totalmente las penitencias que me han sido o me serán, por este Santo Oficio, impuestas; y si incumplo alguna de mis promesas y juramentos, que Dios no lo quiera, me someto a todas las penas y castigos que imponen y promulgan los sacros cánones y otras constituciones contra tales delincuentes. Así, que Dios me ayude y sus santos Evangelios que toco con mis propias manos. Yo, Galileo Galilei he abjurado, jurado y prometido y me he obligado; y certifico que es verdad que, con mi propia mano he escrito la presente cédula de mi abjuración y la he recitado palabra por palabra, </span><strong><span style="color:#000000;">en Roma, en el convento de Minerva, este día 22 de junio de 1633.”</span> </strong></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/30/la-abjuracion/" target="_blank">José Saramago</a>. <img class="alignright" style="border:0 none;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Un capítulo para el Evangelio.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/26/un-capitulo-para-el-evangelio/</link>
<pubDate>Sun, 26 Jul 2009 02:00:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/26/un-capitulo-para-el-evangelio/</guid>
<description><![CDATA[“De mí ha de decirse que tras la muerte de Jesús me arrepentí de lo que llamaban mis infames pecados]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><span style="font-family:Georgia;font-size:10pt;"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter" style="border:0;" src="http://farm4.static.flickr.com/3422/3756847402_3ca1544149_o.jpg" alt="" width="500" height="283" /></span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Georgia;font-size:10pt;"><span style="color:#000000;">“De mí ha de decirse que tras la muerte de Jesús me arrepentí de lo que llamaban mis infames pecados de prostituta y me convertí en penitente hasta el final de la vida, y eso no es verdad. Me subieron desnuda a los altares, cubierta únicamente por el pelo que me llegaba hasta las rodillas, con los senos marchitos y la boca desdentada, y si es cierto que los años acabaron resecando la lisa tersura de mi piel, eso sucedió porque en este mundo nada prevalece contra el tiempo, no porque yo hubiera despreciado y ofendido el mismo cuerpo que Jesús deseó y poseyó. Quien diga de mí esas falsedades no sabe nada de amor. Dejé de ser prostituta el día que Jesús entró en mi casa trayendo una herida en el pie para que se la curase, y de esas obras humanas que llaman pecados de lujuria no tendría que arrepentirme si como prostituta mi amado me conoció y, habiendo probado mi cuerpo y sabido de qué vivía, no me dio la espalda. Cuando delante de todos los discípulos Jesús me besaba una y muchas veces, ellos le preguntaron si me quería más a mí que a ellos, y Jesús respondió: “¿A qué se puede deber que yo no os quiera tanto como a ella?.” Ellos no supieron qué decir porque nunca serían capaces de amar a Jesús con el mismo absoluto amor con el que yo lo amaba. Después de que Lázaro muriera, la pena y la tristeza de Jesús fueron tales que, una noche, bajo las sábanas que tapaban nuestra desnudez, le dije: “No puedo alcanzarte donde estás porque te has cerrado tras una puerta que no es para fuerzas humanas”, y él dijo, sollozo y gemido de animal que se esconde para sufrir: “Aunque no puedas entrar, no te apartes de mí, tenme siempre extendida tu mano incluso cuando no puedas verme, si no lo hicieras me olvidaría de la vida, o ella me olvidará”. Y cuando, pasados algunos días, Jesús fue a reunirse con los discípulos, yo, que caminaba a su lado, le dije: “Miraré tu sombra si no quieres que te mire a ti”, y él respondió: “Quiero estar donde esté mi sombra si allí es donde están tus ojos”. Nos amábamos y nos decíamos palabras como éstas, no solo por ser bellas y verdaderas, si es posible que sean una cosa y otra al mismo tiempo, sino porque presentíamos que el tiempo de las sombras estaba llegando y era necesario que comenzásemos a acostumbrarnos, todavía juntos, a la oscuridad de la ausencia definitiva. Vi a Jesús resucitado y en el primer momento pensé que aquel hombre era el cuidador del jardín donde se encontraba el túmulo, pero hoy sé que no lo veré nunca desde los altares donde me pusieron, por más altos que sean, por más cerca del cielo que los coloquen, por más adornados de flores y perfumados que estén. La muerte no fue lo que nos separó, nos separó para siempre jamás la eternidad. En aquel tiempo, abrazados el uno al otro, unidas nuestras bocas por el espirito y por la carne, ni Jesús era lo que de él se proclamaba, ni yo era lo que de mí se zahería. Jesús, comigo, no fue el Hijo de Dios, y yo, con él, no fui la prostituta María de Magdala, fuimos únicamente este hombre y esta mujer, ambos estremecidos de amor y a quienes el mundo rodeaba como un buitre barruntando sangre. Algunos dijeron que Jesús había expulsado siete demonios de mis entrañas, pero tampoco eso es verdad. Lo que Jesús hizo, sí, fue despertar los siete ángeles que dormían dentro de mi alma a la espera de que él viniera a pedirme socorro: “Ayúdame”. Fueran los ángeles quienes le curaron el pie, los que me guiaron las manos temblorosas y limpiaron el pus de la herida, fueron ellos quienes me pusieron en los labios la pregunta sin la que Jesús no podría ayudarme a mí: “¿Sabes quién soy, lo que hago, de lo que vivo”, y él respondió: “Lo sé”, “No has tenido que mirar y ya lo sabes todo”, dije yo, y él respondió: “No sé nada”, y yo insistí: “Que soy prostituta”, “Eso lo se”, “Que me acuesto con hombres por dinero”, “Sí”, “Entonces lo sabes todo de mí” y él, con voz tranquila, como la lisa superficie de un lago murmurando, dijo: “Sé eso solo”. Entonces yo todavía ignoraba que era él era el hijo de Dios, ni siquiera imaginaba que Dios quisiese tener un hijo, pero, en ese instante, con la luz deslumbrante del entendimiento, percibí en mi espíritu que solamente un verdadero Hijo del Hombre podría haber pronunciado esas tres simples palabras: “Sé eso solo”. Nos quedamos mirándonos el uno al otro, ni nos dimos cuenta de que los ángeles se habían retirado ya, y a partir de esa hora, en la palabra y en el silencio, en la noche y en el día, con el sol y con la luna, en la presencia y en la ausencia, comencé a decirle a Jesús quien era yo, y todavía me faltaba mucho para llegar al fondo de mí misma cuando lo mataron. Soy María de Magdala y amé. No hay nada más que decir”.</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/24/un-capitulo-para-el-evangelio/" target="_blank">José Saramago. </a><img class="alignright" style="border:0;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Las Cinco Películas de José Saramago.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/23/las-cinco-peliculas-de-jose-saramago/</link>
<pubDate>Thu, 23 Jul 2009 13:12:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/23/las-cinco-peliculas-de-jose-saramago/</guid>
<description><![CDATA[&#8220;Que recuerde cinco películas me han pedido. No tendría que preocuparme si son o no las mejore]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;">&#8220;Que recuerde cinco películas me han pedido. No tendría que preocuparme si son o no las mejores, las más famosas, las más citadas. Basta con que me hayan impresionado de manera particular, como nos impresiona una mirada, un gesto, una entonación de voz. Escogerlas no ha sido difícil, al contrario, se me presentaron con la mayor naturalidad, como si no hubiera estado pensando en otra cosa. Aquí están, aunque el orden con que las menciono no es ni debe considerarse una clasificación por mérito. En primer lugar (alguna tendría que abrir la lista), “<strong>La sal de la tierra</strong>” de Herbert Biberman, que vi en Paris a finales de los años 70 y que me conmovió hasta las lágrimas: la historia de la huelga de los mineros chicanos y de sus valientes mujeres me llegó hasta lo más profundo del espirito. Cito a continuación “<strong>Blade runner</strong>” de Ridley Scott, vista también en Paris en un pequeño cine del Quartier Latin poco tiempo después de su estreno mundial y que, en ese tiempo, no parecía prometer un gran futuro. Sobre “<strong>Amarcord</strong>” de Fellini, nadie nunca ha tenido dudas, ahí hay una obra maestra absoluta, para mí tal vez la mejor película del maestre italiano. Y ahora viene “<strong>La regla del juego</strong>” de Jean Renoir, que me deslumbró por el montaje impecable, por la dirección de actores, por el ritmo, por la finura, por el “tempo”, en definitiva. Y, para terminar, un filme que me acude a la memoria como si viniera de la primera noche de la historia de los cuentos al amor de la lumbre, <strong>Pat &#38; Patachon </strong>“Don Quijote de la  Mancha”*, aquellos sublimes (no exagero) actores daneses que me hicieron reír (tenía entonces seis o siete años) como ningún otro. Ni Chaplin, ni Buster Keaton, ni Harold Lloyd, ni Laurel e Hardy. Quien no haya visto a Pat &#38; Patachon no sabe lo que se ha perdido…&#8221;</span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:10pt;font-family:Times New Roman;"><em>*N. de la T.: Versión rodada en España en 1926 y estrenada el 30 de noviembre. Rerefencia “De la Mancha a la pantalla” de Rafael de España, Editorial Publicacions i Edicions UB</em></span></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/23/cinco-peliculas/" target="_blank">José Saramago. </a></span><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;"><img class="alignright" style="border:0 none;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:8pt;font-family:Tahoma;"><br />
</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Cinco películas]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/23/cinco-peliculas/</link>
<pubDate>Thu, 23 Jul 2009 00:02:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
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<description><![CDATA[Que recuerde cinco películas me han pedido. No tendría que preocuparme si son o no las mejores, las ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">Que recuerde cinco películas me han pedido. No tendría que preocuparme si son o no las mejores, las más famosas, las más citadas. Basta con que me hayan impresionado de manera particular, como nos impresiona una mirada, un gesto, una entonación de voz. Escogerlas no ha sido difícil, al contrario,  se me presentaron con la mayor naturalidad, como si no hubiera estado pensando en otra cosa. Aquí están, aunque el orden con que las menciono no es ni debe considerarse una clasificación por mérito. En primer lugar (alguna tendría que abrir la lista), “La sal de la tierra” de Herbert Biberman, que vi en Paris a finales de los años 70 y que me conmovió hasta las lágrimas: la historia de la huelga de los mineros chicanos y de sus valientes mujeres me llegó hasta lo más profundo del espirito. Cito a continuación “Blade runner” de Ridley Scott, vista también en Paris en un pequeño cine del Quartier Latin poco tiempo después de su estreno mundial y que, en ese tiempo, no parecía prometer un gran futuro. Sobre “Amarcord” de Fellini, nadie nunca ha tenido dudas, ahí hay una obra maestra absoluta, para mí tal vez la mejor película del maestre italiano. Y ahora viene “La regla del juego” de Jean Renoir, que me deslumbró por el montaje impecable, por la dirección de actores, por el ritmo, por la finura, por el “tempo”, en definitiva. Y, para terminar, un filme que me acude a la memoria como si viniera de la primera noche de la historia de los cuentos al amor de la lumbre, Pat &#38; Patachon &#8220;Don Quijote de la Mancha&#8221;*, aquellos sublimes (no exagero) actores daneses que me hicieron reír (tenía entonces seis o siete años) como ningún otro. Ni Chaplin, ni Buster Keaton, ni Harold Lloyd, ni Laurel e Hardy. Quien no haya visto a Pat &#38; Patachon no sabe lo que se ha perdido…</p>
<p style="text-align:justify;"><em>*N. de la T.: Versión  rodada en España en 1926 y estrenada el 30 de noviembre. Rerefencia &#8220;De la Mancha a la pantalla&#8221; de Rafael de España, Editorial Publicacions i Edicions UB</em><strong></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
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<item>
<title><![CDATA[Montaña Blanca]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/21/montana-blanca/</link>
<pubDate>Tue, 21 Jul 2009 23:54:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
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<description><![CDATA[Ahora que mis piernas van recuperando poco a poco la resistencia y la andadura normal gracias a los ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">Ahora que mis piernas van recuperando poco a poco la resistencia y la andadura normal gracias a los esfuerzos conjuntos de su dueño y de Juan, mi dedicado fisioterapeuta, me apetece recordar aquella tarde de mayo en que, sin haberlo pensado antes, me propuse a subir la Montaña Blanca, nada convencido, en principio, de conseguir llegar a la cima. Ocurrió esto hace 16 años, en 1993, y yo tenía entonce exactamente 70. La Montaña Blanca, que se levanta a unos dos kilómetros de casa, es la más alta de Lanzarote, lo que tampoco quiere decir mucho, porque la isla, aunque accidentadísima, con su cientos de volcanes apagados, no goza de nada que se le parezca al Teide de Tenerife. Tiene de altura, sobre el nivel del mar, un poco más de 600 metros y la forma de un cono casi perfecto. Si yo la subí, cualquiera podrá subirla también, no es necesario ser montañero consumado. Conviene, eso sí, calzar botas apropiadas, de esas con clavos metálicas en las suelas, dado que las laderas son muy resbaladizas. De cada tres pasos, uno se pierde. Que me lo pregunten a mí, con mis zapatos de suela alisada por las alfombras domésticas… Cuando llegué a la falda del monte, me pregunté a mí mismo: “Y si subiese esto?” Subir aquello era, en mi cabeza, trepar unos veinte o treinta metros, sólo para poder decirle a la familia que había estado en la Montaña Blanca. Pero cuando los veinte metros primeros fueron vencidos, ya sabía que tendría que llegar a lo alto, costase lo que costase. Y así fue. La ascensión necesitó más de una hora hasta alcanzar los afloramientos rocosos que coronan el monte y que deben de ser lo que resta de los bordes del antiguo cráter del volcán. “¿Valió la pena?”, se preguntarán por ahí. Si tuviese las piernas de entonces dejaría ahora mismo este escrito en el punto en que está para subir otra vez y contemplar la isla, toda ella, desde el volcán La Corona, en el norte, hasta las planicies del Rubicón, en el sur, el valle de La Geria, Timanfaya, el ondular de las innumerables colinas que el fuego dejó huérfanas. El viento me batía en la cara, me secaba el sudor del cuerpo, me hacía sentirme feliz. Fue en 1993 y tenía 70 años.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Lecturas para el Verano de José Saramago.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/10/lecturas-para-el-verano-de-jose-saramago/</link>
<pubDate>Fri, 10 Jul 2009 07:09:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8220;Con los primeros calores, ya se sabe, es fatal como el destino, periódicos y revistas, y algu]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;">&#8220;Con los primeros calores, ya se sabe, es fatal como el destino, periódicos y revistas, y alguna vez hasta una televisión de gustos excéntricos, le preguntan al autor de estas líneas <strong>qué libros recomendaría para leer durante el verano</strong>. He tratado de esquivar la respuesta siempre, porque considero la lectura una actividad suficientemente importante para que nos deba ocupar todo el año, éste en que estamos y todos los que vengan. Un día, ante la insistencia de un periodista empeñado que no dejaba de llamar a la puerta, decidí solventar la cuestión de una vez por todas, definiendo lo que entonces llamé mi “familia de espíritu”, en la que, no hace falta decirlo, adoptaría la figura del último de los primos. No fue una simple lista de nombres, cada uno llevaba su pequeña justificación para que mejor se entendiese la elección de los parientes. Incluí en los <strong><em>Cuadernos de Lanzarote</em> </strong>la imagen final de “árbol genealógico” que me había atrevido a esbozar y la repito aquí para ilustración de los curiosos. En primer lugar estaba <strong>Camões</strong> porque, como escribí en <strong><em>El Año de la Muerte de Ricardo Reis</em></strong>, todos los caminos portugueses nos llevan a él. Seguían después el Padre António Vieira, porque la lengua portuguesa nunca fue más bella que cuando la escribió ese jesuita, <strong>Cervantes</strong>, porque sin el autor del <em>Quijote</em> la Península Ibérica sería una casa sin tejado, <strong>Montaigne</strong>, porque no necesitó de Freud para saber quien era, Voltaire, porque perdió las ilusiones sobre la humanidad y sobrevivió al disgusto, Raul Brandão, porque no es necesario ser un genio para escribir un libro genial, <strong><em>Húmus</em></strong>, Fernando Pessoa, porque la puerta por donde se llega a él es la puerta por donde se llega a Portugal (ya teníamos a Camões, pero todavía nos faltaba un Pessoa), Kafka, porque demostró que el hombre es un coleóptero, <strong>Eça de Queiroz</strong>, porque enseñó la ironía a los portugueses, Jorge Luis Borges, porque inventó la literatura virtual, y, finalmente, <strong>Gogol</strong>, porque contempló la vida humana y la encontró triste.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;">¿Qué tal? Me Permitirán ahora los lectores una sugerencia. Organicen también su lista, definan la “<strong>familia de espíritu</strong>” literario a la que más cercanos se sientan. Será una buena ocupación para una tarde en la playa o en el campo. O en casa, si el presupuesto no da para vacaciones este año&#8221;.</span></p>
<p><span style="font-family:Tahoma;font-size:8pt;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/10/lecturas-para-el-verano/" target="_blank">José Saramago <img class="alignright" style="border:0 none;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /><br />
</a></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Lecturas para el verano]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/10/lecturas-para-el-verano/</link>
<pubDate>Fri, 10 Jul 2009 00:03:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
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<description><![CDATA[Con los primeros calores, ya se sabe, es fatal como el destino que periódicos y revistas, y alguna v]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Con los primeros calores, ya se sabe, es fatal como el destino que periódicos y revistas, y alguna vez hasta una televisión de gustos excéntricos, le pregunten al autor de estas líneas qué libros recomendaría  para leer durante el verano. He tratado de esquivar la respuesta siempre,  porque considero la lectura una actividad suficientemente importante para que nos ocupe todo el año, éste en que estamos y todos los que vengan. Un día, ante la insistencia de un periodista empeñado que no dejaba de llamar a la puerta, decidí solventar la cuestión de una vez por todas, definiendo lo que entonces llamé mi “familia de espíritu”, en la que, no hace falta decirlo, adoptaría la figura del último de los primos. No fue una simple lista de nombres, cada uno llevaba su pequeña justificación para que se entendiese mejor la elección de los parientes. Incluí en los <em>Cuadernos de Lanzarote</em> la imagen final de “árbol genealógico” que me había atrevido a esbozar y la repito aquí para ilustración de los curiosos. En primer lugar coloqué a Camões porque, como escribí en <em>El Año de la Muerte de Ricardo Reis</em>, todos los caminos portugueses nos llevan a él. Seguían después el Padre Antonio Vieira, porque la lengua portuguesa nunca fue más bella que cuando la escribió ese jesuita, Cervantes, porque sin el autor del <em>Quijote</em> la Península Ibérica sería una casa sin tejado, Montaigne, porque no necesitó de Freud para saber quien era, Voltaire, porque perdió las ilusiones sobre la humanidad y sobrevivió al disgusto, Raul Brandão, porque no es necesario ser un genio para escribir un libro genial, <em>Húmus</em>, Fernando Pessoa, porque la puerta por donde se llega a él es la puerta por donde se llega a Portugal (ya teníamos a Camões, pero todavía nos faltaba un Pessoa), Kafka, porque demostró que el hombre es un coleóptero, Eça de Queiroz, porque enseñó la ironía a los portugueses, Jorge Luis Borges, porque inventó la literatura virtual, y, finalmente, Gogol, porque contempló la vida humana y la encontró triste.<br />
¿Qué tal? Me Permitirán ahora los lectores una sugerencia: organicen también su lista, definan la “familia de espíritu” literario a la que más cercanos se sientan. Será una buena ocupación para una tarde en la playa o en el campo. O en casa, si el presupuesto no da para vacaciones este año.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Raya del pelo]]></title>
<link>http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/09/raya-de-pelo/</link>
<pubDate>Thu, 09 Jul 2009 00:03:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>José Saramago</dc:creator>
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<description><![CDATA[Estábamos, José Manuel Mendes y yo, llorando por las incurables debilidades de la patria, con esta n]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Estábamos, José Manuel Mendes y yo, llorando por las incurables debilidades de la patria, con esta nuestra costumbre de ser, uno para el otro, una especie de muro de las lamentaciones, no de Jerusalén, sino del Barrio del Arco del Ciego, cuando, después de dar la vuelta al espectro y a los espectros de la política nacional y rematar la suerte con adecuados comentarios acerca de los cuernos (con perdón) de Manuel Pinho, un pesado silencio se instaló entre nosotros. Todavía pensé recordar que el Zeus de Miguel Ángel, que en Roma está, también tiene cuernos, pero consideré que sería mezclar churras con merinas y me callé antes de abrir la boca. Supongo que en ultima instancia, solo para romper el molesto silencio que parecía querer aplastarnos, José Manuel Mendes hizo una observación, más casual que verdaderamente interesada, sobre el uso generalizado de las expresiones centro-derecha y centro-izquierda y sobre la dificultad para encontrar reales diferencias entre los partidos, grupos y personas que a sí mismos de este modo se definen y clasifican. Fue entonces cuando se me presentó la ocurrencia del día, que verdaderamente ya estaba tardando. Dije: “Querido Zé Manel, la política es como la raya del pelo, unas veces está en medio, otras veces a los lados. Rayas junto a la raya del medio denuncian cortedad de vista en quien las traza. La vida política de nuestra querida tierra es toda así: rayas en el pelo y miopías, miopías y rayas en el pelo. Lo que no cambia es el peinado.” Nos reímos los dos y mudamos de asunto. Fue una buena tarde de charla.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Apariencias.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/03/apariencias/</link>
<pubDate>Fri, 03 Jul 2009 06:56:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2009/07/03/apariencias/</guid>
<description><![CDATA[&#8220;Supongo que en el principio de los principios, antes de que hubiéramos inventado el habla, qu]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><span style="font-size:10pt;font-family:Georgia;">&#8220;Supongo que en el principio de los principios, antes de que hubiéramos inventado el habla, que es, como sabemos, la suprema creadora de incertidumbres, no nos atormentaría ninguna duda seria sobre quienes éramos y sobre nuestra relación personal y colectiva con el lugar en que nos encontrábamos. El mundo, obviamente, solo podía ser lo que nuestros ojos veían en cada momento, y también, como información complementaria no menos importante, lo que los restantes sentidos – el oído, el tacto, el olfato, el paladar – consiguiesen comprender de él. En esa hora inicial, el mundo era pura apariencia y pura superficie. La materia era simplemente áspera o lisa, amarga o dulce, ácida o insípida, sonora o silenciosa, con olor o sin olor. Todas las cosas eran lo que parecían ser por el simple motivo de que no había ninguna razón para que pareciesen y fuesen otra cosa. En aquellas antiquísimas eras no se nos pasaba por la cabeza que la materia fuese “porosa”. Hoy, sin embargo, aunque sabedores de que desde el último de los virus hasta el universo, no somos nada más que organizaciones de átomos y que en el interior, además de la masa que les es propia, aunque sobra espacio para el vacío (lo compacto absoluto no existe, todo es penetrable), seguimos, tal como hicieron nuestros antepasados de las cavernas, aprendiendo, identificando y reconociendo el mundo según la apariencia con que se nos presenta. Imagino que el espirito filosófico y el espirito científico, coincidentes en su origen, se habrán manifestado el día en que alguien tuvo la intuición de que esa apariencia, al mismo tiempo que imagen exterior captable por la consciencia y por ella utilizada, podía ser, también, una ilusión de los sentidos. Se bien es verdad que habitualmente se refiere más al mundo moral que al mundo físico, es de todos conocida la expresión popular en que esa intuición se plasma: “Las apariencias engañan.” Una ilusión, por tanto…&#8221;</span></p>
<p><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Por <a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/07/03/apariencias/" target="_blank">José Saramago</a>. <img class="alignright" style="border:0;" src="http://farm4.static.flickr.com/3083/3152687497_b8fea79626_t.jpg" alt="" width="100" height="59" /></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>

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