Vivimos una época de agilipollamiento -lo siento pero no he sido capaz de encontrar una palabra más políticamente correcta- sin precedentes.

Al escaso cerebro de muchas personas han venido a sumarse herramientas tecnológicas como Twitter, Facebook, Youtube o Whatsapp para propiciar la aparición de modas, cada cual más estúpida, si cabe, que la anterior. 328 palabras más