Recuerdo que durante mi adolescencia -agridulce etapa de amores y desamores- descubrí el placer de la poesía: de leerla y de escribirla.  Esta melodiosa y simbólica escritura es capaz de expresar y transmitir lo que a la prosa se le oculta…  Y, tal vez por eso, los enamorados se vuelven poetas…  Porque hay cosas que escapan a las palabras pero no pueden guardarse dentro, sentimientos que no pueden contenerse en una frase pero tampoco callarse para siempre, partes del alma que exigen compartirse, aunque sea de un modo imperfecto. 721 palabras más