Por: Samuel A. Torres Méndez/ Suele suceder que en tiempos como los que hoy acontecen, bullentes de desaires contra los esfuerzos por hacer posible otros mundos más justos, y ante un sistema político que goza de una credibilidad en franca y muchas veces cínica decadencia, pensemos, embebidos por una concepción de patria o ciudadanía, diría yo más bien impuesta que por nosotros cultivada, que este pueblo de México, “perezoso”, “corrupto”, casi suicida por disposición divina, tiene por merecido el gobierno que hoy lo oprime. 950 palabras más