Cecilia Durán MenaSir Alex Ferguson se retira tras dirigir veintisiete años uno de los clubes más emblemáticos, no sólo de Inglaterra, del mundo: el Manchester United. Bajo su dirección ganó treinta y ocho títulos, entre ellos dos ligas de campeones. No soy experta en fútbol, pero las cifras parecen buenas. En su discurso de despedida, el headcoach dijo que no traía nada planeado, que dejaría que el sentimiento le brotara espontáneamente. ¿Un estratega que no trae un plan? Dudé de sus palabras. Sin embargo, al escucharlo, me di cuenta de que este hombre no necesitaba traer escrito nada. Confió en su memoria e hizo un recuento de su paso por el Manchester. Palabras escuetas, sencillas, de agradecimiento. No torturó a su audiencia con un sermón eterno, no se regodeo en la autocomplacencia, ni presumió su trayectoria llena de éxitos. Así son los grandes. Siempre he insistido en la necesidad de planear la vida. La mejor forma de llegar al destino es saber a donde queremos ir. En el salón de clases, en las c