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	<title>infidelidad-conyugal &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/infidelidad-conyugal/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "infidelidad-conyugal"</description>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 08:47:15 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[¿QUÉ DESPUES DE LA INFIDELIDAD?]]></title>
<link>http://unavidafeliz.wordpress.com/?p=511</link>
<pubDate>Fri, 11 Jul 2008 05:40:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>Dr. Amauri Castillo</dc:creator>
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<description><![CDATA[ 
&#8220;SI TUVIERA DOS VIDAS TE REGALARÌA UNA; PERO LA ÙNICA QUE TENGO   TE LA OFREZCO PARA HAC]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong><a href="http://unavidafeliz.files.wordpress.com/2008/07/cisnes.jpg"><img class="size-full wp-image-512 alignleft" src="http://unavidafeliz.wordpress.com/files/2008/07/cisnes.jpg" alt="" width="189" height="230" /></a> </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em>"SI TUVIERA DOS VIDAS TE REGALARÌA UNA; PERO LA ÙNICA QUE TENGO   TE LA OFREZCO PARA HACER UNA SOLA CONTIGO."</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">No obstante que con anterioridad he tratado el tema, como consecuencia de repetidas solicitudes  sobre como actuar frente a la infidelidad sexual, y muy especialmente luego de que se produce, debo comentar sobre la reacción posterior al evento.</p>
<p style="text-align:justify;">Para quien sufre la ofensa, su sorpresa, orgullo herido, dolor y frustración, no dan tiempo para el análisis racional apropiado de la situación, sino para la acción inmediata de rechazo, casi siempre violenta. Por tanto, antes de abordar la actuación posterior, conviene analizar someramente los antecedentes previos al suceso.</p>
<p style="text-align:justify;">Tomaré como referencia un caso de la vida real , como textualmenteque me fue propuesto por una de mis lectoras, donde se reflejan los factores dominantes que generan  la incertidumbre en la actuaciòn posterior del afectado:</p>
<p style="text-align:justify;">"<strong><em>Descubrí que mi esposo me fue infiel, él me explicó y que está muy arrepentido, porque me quiere y que no sabe que le impulsó a hacerlo. Sólo tuvo contacto sexual una vez para quitarse esa inquietud y que esa relación ya no existe. Yo lo amo y no se como manejar esto. Tengo tanta rabia, frustración y hasta dudo de mi capacidad sexual. Quiero perdonarlo pero tengo miedo que luego se vuelva a repetir, pero es que tampoco quiero perderlo porque salvo esto, él es  muy considerado conmigo, agradable  y sé que me ama. Por favor... con su experiencia ayúdeme a decidir."</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><em><strong> </strong></em>Desventuradamente, los patrones morales del comportamiento de pareja parecieran haber sido diseñados más para proteger las apariencias, que para resguardar la unidad familiar sobre la base del amor y la solidaridad incondicional de los contrayentes.</p>
<p style="text-align:justify;">Como quiera que he entrevistado hombres y mujeres que sufrieron infidelidad sexual, quienes me expresaron sus reacciones y las consecuencias objetivas posteriores, debo expresarme como resultado de tales experiencias y no de presupuestos teóricos.</p>
<p style="text-align:justify;">La infidelidad sexual no se produce de un momento a otro, ni  por un impulso momentáneo. Se trata de un proceso acumulativo de insatisfacciones que desencadena en una actuación cargada de emotividad, frustración, perturbación, confusión, y a veces, irracionalidad.</p>
<p style="text-align:justify;">De alguna manera, es el triunfo de la originalidad sobre la cultura, actualizada por una reacción animal instintiva que supera principios éticos sobre los cuales se fundamenta la relación de pareja. La permanente lucha del hombre civilizado con su herencia atávica: <strong><em>atracción heterosexual y cópula, frente a los más sentidos valores, como el amor, ternura, espiritualidad, solidaridad y respeto por la persona humana.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Conocida la consumación, el acto desleal violenta los sentimientos, los pactos de amor y solidaridad que produjeron la unión, afectando gravemente la fe, confianza, seguridad en si mismo y en la relación: el mundo se pone... oscuro.</p>
<p style="text-align:justify;">Para el ofensor la situación no es menos problemática. La fantasía y debilidad dan paso a la realidad. Al momento fugaz de supuesto goce -que la mayoría de las veces no es nada extraordinario- sigue la perturbación, angustia y sentimiento de culpa; los remordimientos y tardía racionalización de las consecuencias cobran un precio demasiado alto, que algunas veces destruye años de esfuerzos, dedicación y... sueños.</p>
<p style="text-align:justify;">La reflexión llega tardíamente, pero... llega. El mundo se pone pequeño y la vida se hace... miserable. El mal está hecho y la sensación es la de un  callejón sin salida.</p>
<p style="text-align:justify;">Para los dos es un momento aciago, en el cual se encuentran solos, porque nadie puede ayudarlos. El shock da paso al temor a las consecuencias, y ambos, emocional  y mentalmente desestabilizados se preguntan: ¿Y ahora qué?</p>
<p style="text-align:justify;">En muchos casos, se trata de personas que por años han tenido una conducta apropiada de fidelidad y consecuencia, pero quienes en un momento dado, por razones que ellos mismos no pueden racionalizar,  cometen un error. Surgen entonces algunas interrogantes:</p>
<p style="text-align:justify;">¿Debe condenarse sin término de juicio?</p>
<p style="text-align:justify;">¿No tiene ningún valor su actuación consecuente, honesta, leal y solidaria frente a un acto equivocado?</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cuándo se unen dos no se aceptan con sus virtudes y defectos?</p>
<p style="text-align:justify;">¿Acaso la solidaridad no es en las buenas y en las malas?</p>
<p style="text-align:justify;">¿No es cuando nuestro par  tiene problemas cuando màs requiere nuestra ayuda?</p>
<p style="text-align:justify;">Frente a las respuestas apropiadas sólo queda una opción válida, inteligente, sincera y valiente; controlar el dolor, la ira de uno y la tendencia a la justificación del otro, en pro de analizar los factores incidentes que desencadenaron la situación, poniendo por delante la verdad para decir, sin ambages y falsos prejuicios, lo que se siente que ha fallado en la relación.</p>
<p style="text-align:justify;">De ese análisis sincero surgirá la realidad de en qué momento de la relación se inició el proceso de deterioro, qué y porqué se produjo; pero también porqué  no fue advertido y tratado a tiempo. Si predomina la verdad y no la justificación, ambos, de alguna manera, consciente o inconscientemente, en mayor o menor entidad,  resultarán con incidencia de culpa.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero, si la llama del amor se mantiene viva , la frustración y el temor darán paso a la reflexión sobre valor de lo que se está en juego. La aceptación de la actuación errada, la solicitud del perdón y la contrición resarcirán el dolor. La nobleza y generosidad, que son hermanas gemelas del amor, producirán el perdón y... el olvido.</p>
<p style="text-align:justify;">El tiempo dará oportunidad al ofensor de compensar con creces sus errores y el ofendido se sentirá satisfecho de haber tenido la altura espiritual, que se requiere para perdonar y olvidar, que trajo por consecuencia salvar la relación.</p>
<p style="text-align:justify;">Si por el contrario, no obstante haber dado la oportunidad de corregir definitivamente el entuerto, el ofensor resultare reincidente y se terminare la relación, no sería el ofendido el gran perdedor; porque para èl, en el camino de la vida, en su misma vía, en sentido contrario, alguien viene en busca de lo mismo, con idénticos deseos, ambiciones y sueños. En un momento, sin  importar como ni cuando, se encontrarán, sentirán que llegaron a su destino y se producirá el milagro: el amor nuevamente tocará la puerta y... deberá abrírsele.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su parte, quienes no tienen suficiente amor, generosidad y nobleza para entender que la pareja no es de ángeles, sino de seres humanos con virtudes y defectos, pero tratando de ser mejores en un mundo complejo y progresivamente insensible a la ternura, consecuencia y solidaridad humanas, en una situación de infidelidad dejan que sus más radicales sentimientos decidan la situación, y el resultado siempre es el mismo: irreflexiòn, incomprensión, odio, rencor, frustración, revanchismo. Como consecuencia, soledad y tristeza, para lo cual por cierto no se requiere tener una pareja.</p>
]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[LA INFIDELIDAD DE PAREJA (Raíz del Asunto)]]></title>
<link>http://unavidafeliz.wordpress.com/?p=413</link>
<pubDate>Fri, 25 Apr 2008 23:46:37 +0000</pubDate>
<dc:creator>Dr. Amauri Castillo</dc:creator>
<guid>http://unavidafeliz.wordpress.com/?p=413</guid>
<description><![CDATA[
Aunque me solicitaron escribir sobre como enfrentar las consecuencias de la infidelidad &#8220;matr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://unavidafeliz.files.wordpress.com/2008/07/img1.gif"><img class="alignleft size-full wp-image-562" src="http://unavidafeliz.wordpress.com/files/2008/07/img1.gif" alt="" width="250" height="250" /></a></p>
<p style="text-align:justify;">Aunque me solicitaron escribir sobre como enfrentar las consecuencias de la infidelidad <strong><em>"matrimonial",</em></strong> me referiré a la pareja, cual por cierto no tiene porque ser exclusivamente sexual, porque lo que afecta la infidelidad es la lealtad, cual es un valor que no es tangible,  como sí lo son el órgano y el acto.</p>
<p style="text-align:justify;">Asunto tan complejo por sus orígenes y consecuencias, no es tema que deba tocarse a la ligera o respondiendo a la emocionalidad que despierta. Como todo acto humano, involucra motivaciones y responde a la disminución de sentimientos  de consideración, lealtad, valentía, sinceridad, aceptación, y respeto por los pactos que originaron la pareja y por la persona de  sus integrantes.</p>
<p style="text-align:justify;">Deberíamos tratar de encontrar la raíz del problema, lo cual será difícil si no nos despojamos de nuestros naturales mecanismos de defensa y muy común tendencia a justificar nuestros actos, independiente de su calificación.<strong> </strong></p>
<p style="text-align:justify;">Así tendremos que, no es lógico pensar que cuando dos personas se aman y hacen vida en  común con vocación de permanencia, lo hagan con la idea de ser infieles en contra de su pactos y más sentidas promesas, poniendo en peligro y quizás acabando con una relación íntima, que surgió y se fundó de forma absolutamente voluntaria y deseada por ambos, sino todo lo contrario.</p>
<p style="text-align:justify;">Por tanto, existieron motivos que originaron  la infidelidad que violentó  la solidaridad mutua que se debian los contrayentes.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Por quién y cómo se produjeron esos motivos? La tendencia normal es la de buscar  y cargar toda la culpa en quien materializa el acto desleal, lo cual pareciera bien natural, pero no por eso razonable ni justo; pero menos aún, beneficioso para el agraviado, al menos de forma permanente.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo correcto, apropiado, razonable y beneficioso para la tranquilidad espiritual del ofendido, es encontrar los elementos o factores que dieron nacimiento o contribuyeron de forma drástica a que el ofensor tomara decisión tan perjudicial para la unión establecida, su contraparte, y casi siempre para sí mismo -al menos en el aspecto ético y moral- el cual en todo caso podría ocultar, pero no obviar,  porque vive en su ser interno.</p>
<p style="text-align:justify;">Es que, la infidelidad es producto de la acumulación de pequeñas y progresivas insatisfacciones, incomprensiones, desinteligencias, inconsecuencias y... monotonía en la relación,  que   de alguna manera produjeron o permitieron ambos miembros; cual desencadenó en el evento indeseable y dañoso que, de haber mediado la atención interesada  y cuidadosa del comportamiento de su par, como corresponde a quien presta permanente atención al comportamiento de su pareja, seguramente podría haber sido detectado, determinado, y quizás evitado a tiempo por la parte afectada.</p>
<p style="text-align:justify;">Es fácil y cómodo achacar toda la culpa al ofensor, sin analizar hasta donde se tuvo implicación en originar, contribuir, aceptar, o no detectar las motivaciones que originaron la actuación inconveniente. Lo difícil, aunque conveniente, es aceptar con sinceridad y valentía hasta donde no fuimos capaces de detectar o afrontar el problema oportunamente.</p>
<p style="text-align:justify;">No hay otra posibilidad, para mejor sobrellevar o disminuir los dolorosos efectos de la infidelidad, que analizar sus orígenes y el porcentaje de implicación personal, que en su concreción corresponde al agraviado.</p>
<p style="text-align:justify;">En la próxima entrega hablaremos de cómo enfrentar objetivamente sus efectos, sacando de esa experiencia el mejor provecho.</p>
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