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	<title>intuiciones &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/intuiciones/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "intuiciones"</description>
	<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 12:54:09 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[Intuiciones Kripkeanas En Conflicto]]></title>
<link>http://contenidoycaracter.wordpress.com/?p=41</link>
<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 17:37:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>Eduardo Villanueva Chigne</dc:creator>
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<description><![CDATA[Los antiguos griegos creían erróneamente que el cuerpo celeste que veían al amanecer era distinto]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Los antiguos griegos creían erróneamente que el cuerpo celeste que veían al amanecer era distinto del cuerpo celeste que veían al anochecer. Al primero lo llamaron ‘Fósforo’ y al segundo lo llamaron ‘Héspero’. Sin embargo, luego se descubrió que ‘Héspero’ y ‘Fósforo’ referían al mismo cuerpo celeste, a saber, el planeta Venus. Hace poco más de treinta años, <a title="Saul Kripke" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Saul_Kripke" target="_blank">Saul Kripke</a> dio tres famosas conferencias que fueron transcritas y publicadas bajo el nombre de ‘<a title="Naming and Necessity" href="http://www.hup.harvard.edu/catalog/KRINAM.html" target="_blank">Naming and Necessity</a>’. Una de las tesis que Kripke defendió en aquel entonces es que los nombres propios son <em>designadores rígidos</em>. ¿Qué es un designador rígido? La respuesta puede ser expresada de la siguiente manera:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(DR)<span> </span>Un término <em>t</em> es un designador rígido de un objeto <em>x</em> si y sólo si (a) <em>t</em> designa <em>x</em> en todos los mundos posibles en los que <em>x</em> existe y (b) <em>t</em> nunca designa otro objeto en ningún mundo posible.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Kripke usa la noción de designador rígido para refutar las teorías descriptivistas del significado de los nombres propios. Estas teorías sostienen (D1) o (D2):</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(D1) El significado (contenido semántico) de un nombre propio es (o es determinado por) una descripción o un conjunto de descripciones que hablantes en distintos mundos posibles asocian con el referente del mismo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(D2) El significado (contenido semántico) de un nombre propio es </span><span style="font-size:12pt;">(o es determinado por) </span><span style="font-size:12pt;">la descripción o conjunto de descripciones que los hablantes del mundo actual asocian con el referente del mismo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Por lo tanto, es razonable inferir que Kripke aceptaría (M):</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(M) El significado y el referente de un nombre propio son idénticos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Agreguemos a esto las siguientes tesis semánticas generalmente aceptadas:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(T1) El contenido semántico de una oración S es la proposición que S expresa.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(T2) Lo que uno cree cuando cree lo que una oración S dice es que la proposición que S expresa es verdadera.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Teniendo esto en cuenta, considera las siguientes oraciones:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(1) Héspero es Héspero.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:12pt;">(2) Héspero es Fósforo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Si la noción Kripkeana de designador rígido es correcta, entonces tanto (1) como (2) expresan verdades necesarias (en otras palabras, (1) y (2) son verdaderas en todos los mundos posibles en los que Venus existe). Sin embargo, Kripke asume que (1) y (2) son normalmente usadas para expresar diferentes cosas. Por ejemplo, si a un griego de la antigüedad (llamémoslo ‘Eudoxo’) le dices (1), él consideraría que no le has dicho nada nuevo. No obstante, si a Eudoxo le dices (2), él consideraría que lo que dices es falso o, si te cree, que estás diciendo algo sorprendentemente verdadero. Por lo tanto, Kripke parece asumir que las oraciones (3) y (4) pueden tener diferentes valores de verdad:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(3) Eudoxo cree que Héspero es Héspero.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(4) Eudoxo cree que Héspero es Fósforo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">En otras palabras, la intuición de fondo parece ser la siguiente:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">(F) Un hablante competente puede creer coherentemente que a = a y, al mismo tiempo, no creer que a = b (donde ‘a’ y ‘b’ son nombres propios</span><span style="font-size:12pt;line-height:115%;font-family:&#34;">, y por ende, designadores rígidos,</span><span style="font-size:12pt;"> que refieren al mismo objeto).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;">Pero es claro que (F) contradice (DR), (M), (T1) y (T2). ¿Cómo resolver el conflicto? ¿Cuál de estas tesis [(F), (DR), (M), (T1) o (T2)] rechazarías? ¿Por qué?</span></p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[El Sentido Común y la Filosofía]]></title>
<link>http://contenidoycaracter.wordpress.com/2008/02/17/el-sentido-comun-y-la-filosofia/</link>
<pubDate>Sun, 17 Feb 2008 20:26:23 +0000</pubDate>
<dc:creator>Eduardo Villanueva Chigne</dc:creator>
<guid>http://contenidoycaracter.es.wordpress.com/2008/02/17/el-sentido-comun-y-la-filosofia/</guid>
<description><![CDATA[Uno de los argumentos más famosos de los últimos 38 años en la filosofía del lenguaje es el llam]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Uno de los argumentos más famosos de los últimos 38 años en la filosofía del lenguaje es el llamado <em>Argumento Modal</em> de <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a>. Lo que este argumento pretende mostrar es que las <em>teorías</em> <em>descriptivistas</em> (Frege, Russell, etc.) del significado de los nombres propios son falsas. De acuerdo con dichas teorías, el significado (contenido semántico) de un nombre propio (i) es dado por una descripción o un conjunto de descripciones que hablantes <em>en distintos mundos posibles</em> asocian con el referente del mismo, o (ii) es determinado semánticamente por una descripción o un conjunto de descripciones que los hablantes del<em> mundo actual</em> asocian con el referente del mismo. Por ejemplo, según las teorías descriptivistas en cuestión, el significado del nombre ‘Aristóteles’ es dado por descripciones tales como ‘el autor de la Ética a Nicómaco’, ‘el alumno más brillante de La Academia’, ‘el maestro más famoso de Alejandro Magno’, etc. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">La idea central de <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> es que si el significado de un nombre <em>n</em> fuese dado por alguna descripción <em>D </em>(o un conjunto de ellas), el reemplazo de <em>D</em> por <em>n</em> no afectaría el significado de la oración del que <em>n</em> es parte. Sin embargo, <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> sostiene que dicho reemplazo modifica el <em>perfil modal</em> de la proposición expresada por la oración en cuestión y, por ende, el significado de la misma. Por ejemplo, supongamos que el descriptivista sostiene que el significado de ‘Aristóteles’ es ‘el alumno más brillante de La Academia’. Si el descriptivista estuviese en lo correcto, (1) y (2) expresarían la misma proposición verdadera: </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';"><span>(1) </span></span><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Necesariamente, si Aristóteles existió, Aristóteles fue Aristóteles.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';"><span>(2)<span style="font-style:normal;font-variant:normal;font-weight:normal;font-size:7pt;line-height:normal;font-family:'Times New Roman';"> </span></span></span><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Necesariamente, si Aristóteles existió, Aristóteles fue el alumno más brillante de La Academia. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Sin embargo –<a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> sostiene– es <em><strong>obvio</strong></em> que no es así: mientras que la proposición expresada por (1) es trivialmente verdadera, la proposición expresada por (2) es <em>claramente falsa</em>. La proposición expresada por (2) es falsa, ya que, por ejemplo, es posible que Aristóteles nunca hubiese escuchado de La Academia o que se hubiese dedicado a cualquier otra cosa menos a la filosofía. En otras palabras, hay mundos posibles en los que Aristóteles fue un campesino de Estagira; hay otros en los que fue a La Academia pero no fue el alumno más brillante de su clase; hay otros en los que fue un alfarero mediocre; etc. No obstante, no existe un mundo posible en el que Aristóteles no fue Aristóteles. Por lo tanto, <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> concluye que las teorías descriptivistas de los nombres propios son falsas y propone en su lugar que los nombres propios son <em>designadores rígidos</em>.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">A pesar de estar de acuerdo con <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a>, creo que hay una preocupación metodológica de fondo que es legítima y que el <em>Argumento Modal</em> nos ilustra. Por un lado, es innegable que no basta con ser un hablante competente de un lenguaje L para entender, corroborar o rechazar explicaciones o tesis semánticas sobre L: la semántica es una empresa altamente teórica y las intuiciones lingüísticas de los hablantes de L no son confiables desde un punto de vista semántico. De otro lado, lo que uno normalmente somete a prueba cuando uno quiere ver si una hipótesis semántica H es verdadera son, entre otras cosas, las predicciones que dicha tesis genera. Si las predicciones en cuestión no concuerdan con las intuiciones lingüísticas de la mayoría de hablantes competentes de L, entonces –a falta de una explicación sólida de por qu</span><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">é sucede esto</span><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">–</span><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';"> uno debería rechazar o por lo menos dudar de la verdad de H. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">En el <em>Argumento Modal</em>, <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> apela a nuestras intuiciones sobre el <em>perfil modal</em> de la proposición expresada por (2) a fin de rechazar una tesis semántica. Pero, ¿por qué deberíamos darle más crédito a nuestras intuiciones que a la tesis descriptivista? Este caso es particularmente difícil ya que <a title="Kripke" href="http://web.gc.cuny.edu/philosophy/people/kripke.html" target="_blank">Kripke</a> apela a intuiciones sobre las nociones técnicas de necesidad y posibilidad. El hablante competente promedio del Castellano (y, me atrevería a apostar, de la mayoría de lenguajes naturales) usa estas nociones de manera sustancialmente diferente al uso reglamentado del filósofo y el lógico. Éste sería un problema grave si el único argumento en contra del descriptivismo fuese el <em>Argumento Modal</em>. Felizmente hay muchos otros. Sin embargo, esta tensión entre lo que se suele llamar el <em>sentido común </em>(o en este caso 'intuiciones') y la filosofía reaparece con frecuencia en distintas áreas de la investigación filosófica y uno se ve muchas veces en el problema de decidir cuánto peso se le debería asignar al mismo. Éste es, sin duda, un problema difícil. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;">
]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[¿Qué fue lo que dijo Zuleika?]]></title>
<link>http://contenidoycaracter.wordpress.com/?p=29</link>
<pubDate>Fri, 08 Feb 2008 22:33:04 +0000</pubDate>
<dc:creator>Eduardo Villanueva Chigne</dc:creator>
<guid>http://contenidoycaracter.es.wordpress.com/2008/02/08/%c2%bfque-fue-lo-que-dijo-zuleika/</guid>
<description><![CDATA[Esta es una verdad obvia: si yo tengo 10 lápices en mi escritorio, puedo inferir que tengo 1 lápiz]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Esta es una verdad obvia: si yo tengo 10 lápices en mi escritorio, puedo inferir que tengo 1 lápiz en mi escritorio. Por lo tanto, si alguien me pregunta “¿Tienes un lápiz?” y yo respondo “Sí”, estoy diciendo algo verdadero. Ahora, supongamos que en una reunión conoces a Zuleika y entablas una conversación con ella. En medio de la conversación, Zuleika menciona algo sobre su hijo. Supongamos que no imaginabas que Zuleika fuese madre (quizás porque se le ve muy joven, etc.) y le preguntas sorprendido “¿Tienes un hijo?”. Ella te responde “Sí, tengo un hijo”. Al día siguiente, conversando con un amigo sobre la reunión del día anterior y sobre la simpática Zuleika, te cuenta que él la conoce desde hace algunos años atrás. Es más, este amigo te cuenta que Zuleika no sólo tiene 1 hijo sino que tiene 10 hijos. ¿Concluirías que lo que Zuleika te dijo fue falso? </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Supongamos que recuerdas que en medio de la conversación con Zuleika le preguntaste “¿Cuántos años tienes?” a lo que ella respondió “Tengo 20 años”. Supongamos que también le cuentas esto a tu amigo y él te dice extrañado que Zuleika tiene en realidad 40 años (tu amigo trabaja para la oficina de registros y sabe exactamente cuantos años tiene Zuleika). ¿Pensarías que lo que ella te dijo fue falso? Mucha gente tiene la intuición de que en ambos casos lo que Zuleika te dijo fue falso. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Ahora, compara estos casos con el caso con el que inicié este post: pasa una semana desde aquella reunión y decides ir a visitar a Zuleika (a pesar del “incidente” quieres darle el beneficio de la duda). Supongamos que luego de conversar un rato con ella le pides su número telefónico. Sacas un papel para apuntarlo y le preguntas “¿Tienes un lápiz?”. Ella responde “Sí, tengo un lápiz en mi escritorio” y te señala el camino hacia su estudio. Vas rápidamente hacia allá y encuentras que tiene 10 lápices encima de su escritorio. ¿Inferirías que lo que te dijo fue falso? <span> </span>Mucha gente tiene la intuición de que no sería razonable hacer esta inferencia. ¿Cómo se explican estas intuiciones aparentemente conflictivas? Se me ocurren dos alternativas:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left:1.25in;text-align:justify;text-indent:-1.25in;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Alternativa 1: <span> </span>Lo que dijo Zuleika en todas las ocasiones fue verdadero. Si hubo algún malentendido o apariencia de conflicto, no fue culpa de ella sino del intérprete. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left:1.25in;text-align:justify;text-indent:-1.25in;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Alternativa 2: <span> </span>Lo que ella dijo en los 2 primeros casos fue falso. Cuando ella dijo “Tengo un hijo” lo que realmente estaba diciendo era “Tengo <i>exactamente</i> un hijo”. Cuando dijo “Tengo 20 años” lo que realmente estaba diciendo era “Tengo 20 años <i>en total</i>” o “Tengo <i>exactamente</i> 20 años”. Sin embargo, en el tercer caso, lo que ella dijo fue verdadero. Cuando dijo “Tengo un lápiz en mi escritorio” lo que realmente estaba diciendo era “Tengo <i>por lo menos</i> un lápiz en mi escritorio”.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">¿Qué alternativa explica mejor los hechos? Creo que ambas tienen ventajas y desventajas. La ventaja de la <i>Alternativa 1</i> es que nos da una explicación uniforme y general del significado de oraciones de la forma ‘Tengo <i>n</i> <i>F</i>es’ (donde ‘n’ es un numeral y ‘F’ un predicado). El problema de la <i>Alternativa 1</i> es que va en contra de las intuiciones de quizás la mayoría de hablantes competentes: si <i>A</i> te dice que tiene 20 años y luego descubres que tiene el doble, lo normal es que infieras que <i>A</i> te mintió con respecto a su edad. <span> </span>La <i>Alternativa 2</i>, por su lado, tiene la ventaja de que está en concordancia con estas intuiciones. Sin embargo, el problema de la <i>Alternativa 2</i> es que no nos ofrece una explicación uniforme y general del significado de oraciones de la forma ‘Tengo <i>n</i> <i>F</i>es’. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';">Creo que el conflicto de intuiciones sobre los casos descritos se debe a la ambigüedad de la expresión ‘lo que dijo’. En un sentido, ‘lo que dijo’ refiere al significado de las palabras expresadas independientemente del contexto en el que fueron enunciadas y de las intenciones del hablante. En otro sentido, refiere a la información transmitida por medio de las palabras enunciadas, pero que va más allá del significado de las mismas. De estar en lo correcto, podemos decir que la <i>Alternativa 1</i> se enfoca en el primer sentido, mientras que la <i>Alternativa 2</i> en el segundo sentido. Esta es, obviamente, una respuesta muy rápida ya que presupone una compresión clara de lo que es el <i>significado</i> de una expresión. Sin embargo, el problema de la demarcación del significado es mucho más complicado de lo que uno quisiera.<span>   </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:12pt;font-family:'Verdana','sans-serif';"> </span></p>
]]></content:encoded>
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