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	<title>planes-nacionales-de-lectura &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/planes-nacionales-de-lectura/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "planes-nacionales-de-lectura"</description>
	<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 23:51:48 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Extracto discurso Presidenta Michelle Bachelet ]]></title>
<link>http://bibliocorresponsal.wordpress.com/?p=194</link>
<pubDate>Fri, 23 May 2008 17:59:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>la bibliotecaria al día</dc:creator>
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<description><![CDATA[www.gobiernodechile.cl. Consultado: 23/05/2008
Tercera Cuenta Pública
&#8220;Sabemos también que C]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><a href="http://www.gobiernodechile.cl/viewEjeSocial.aspx?idarticulo=23439&#38;idSeccionPadre=119">www.gobiernodechile.cl</a>. Consultado: 23/05/2008</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Tercera Cuenta Pública</strong></p>
<p style="text-align:justify;">"Sabemos también que Chile requiere de infraestructura cultural de calidad y al alcance de todos. Por ello el programa de centros culturales avanza a paso firme, así como el plan de construcción de bibliotecas públicas en todas las comunas del país, y el plan de mejoramiento de museos.</p>
<p style="text-align:justify;">Al final de mi mandato contaremos con una red de espacios modernos, diversos y amigables, a la cabeza de la cual hay que situar el nuevo Centro Cultural Gabriela Mistral.</p>
<p style="text-align:justify;">Manuel Rojas cuenta que aprendió a escribir leyendo días enteros, encerrado durante ocho horas en la Biblioteca Nacional, muchas veces sin almorzar. Yo no creo que debamos llegar a tanto, pero sí a que nuestros niños y jóvenes adquieran el hábito lector. Como dije al entregar los primeros maletines literarios, que aprendan que los libros son un amor para toda la vida.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso vamos a seguir con la promoción de la lectura, y durante el año 2008 llegaremos con un programa especial de mini-bibliotecas a jardines infantiles, para desarrollar el hábito lector desde los más pequeñitos.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero además, cada vez que entregamos una vivienda social, junto a las anheladas llaves irá también un maletín literario de la mano."</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://www.gobiernodechile.cl/viewEjeSocial.aspx?idarticulo=23439&#38;idSeccionPadre=119"><em>Lee completo el mensaje presidencial aquí</em></a></p>
]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Colombia, potencia editorial a pesar de todo]]></title>
<link>http://bibliocorresponsal.wordpress.com/?p=167</link>
<pubDate>Sun, 20 Apr 2008 13:47:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>la bibliotecaria al día</dc:creator>
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<description><![CDATA[El Mercurio. Santiago, Chile. 20/04/2008
El presidente de la Cámara Colombiana del Libro explica la]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">El Mercurio. Santiago, Chile. 20/04/2008</p>
<p style="text-align:justify;"><em>El presidente de la Cámara Colombiana del Libro explica la fórmula que ha convertido a su país en un lugar privilegiado para la industria editorial. La política de incentivo a la producción es un modelo que Chile observa con interés, a pesar de que no resuelve la baja de la demanda interna.</em></p>
<p>Pedro Pablo Guerrero</p>
<p style="text-align:justify;">Colombia ocupa el tercer lugar en la producción de libros en Hispanoamérica y, desde 1985, es el único país de la región con una balanza comercial en que las exportaciones superan a las importaciones en este rubro.</p>
<p>Moisés Melo (Medellín, 1944) deja caer estos datos con indisimulado orgullo apenas comienza la entrevista en la sede de la Cámara Colombiana del Libro: una casona de ladrillos, estilo inglés, ubicada en un próspero sector de Bogotá. Le gustan las cifras duras, comprobables, y cuando no existen estudios que las aporten emplea un tono conjetural, advirtiendo que se trata de hipótesis personales. Es sociólogo de profesión, se nota, aunque toda su vida ha trabajado como editor. Fundó en 1968 el legendario sello Oveja Negra, del que luego se desligó para embarcarse en sucesivos proyectos editoriales hasta llegar a ser gerente del Grupo Norma, donde trabajó durante 17 años, publicando los últimos libros de García Márquez, incluido Memoria de mis putas tristes (2004).</p>
<p style="text-align:justify;">En todo este tiempo, Melo ha sido testigo de lo que llama un "propósito nacional" para dotar al país de una industria editorial competitiva internacionalmente. Ya en la década del 50 existía una ley destinada a favorecer la producción interna de textos escolares, pero no fue sino hasta 1973 cuando se dictó un cuerpo legal que expresaba una real "voluntad exportadora". Básicamente, la ley (revisada cada diez años) contempla una exención de toda clase de cargas tributarias: el libro no paga IVA, los editores no pagan impuestos de renta y los autores no pagan impuestos sobre los ingresos. Tampoco hay aranceles ni cargas para-arancelarias a la importación.</p>
<p>"No hay ningún tipo de restricciones al comercio del libro -señala Melo-. Nos abrimos a la competencia de entrada, no hay proteccionismo. Las compañías extranjeras que se instalan aquí tienen las mismas condiciones que las nacionales."</p>
<p style="text-align:justify;">Gracias a este cuerpo legal, la industria editorial colombiana se encontró en una excelente posición para enfrentar las crisis de los 80, sustituyendo buena parte de la oferta que producían Argentina y México. A partir de entonces, Colombia mantuvo una presencia cada vez mayor en las grandes ferias internacionales (Frankfurt, Liber, Buenos Aires), diseñando a través de Proexport una campaña de promoción tanto de productos editoriales como de impresión. "Colombia, centro editorial de América Latina", proclamaba un país con más de 300 casas editoriales, que cobija al Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, Cerlalc (aportando el 60 por ciento de su financiamiento), y que además es sede del Grupo Interamericano de Editores.</p>
<p style="text-align:justify;">Un paraíso para el libro, en apariencia. Pero a pesar de sus ventajas comparativas, Colombia hoy no escapa a las tendencias continentales: su población lee cada vez menos. "Cualquiera diría que las condiciones están dadas, pero no hemos conseguido un éxito similar en el crecimiento del mercado interno", admite Moisés Melo.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿A qué atribuye esta paradoja?</p>
<p style="text-align:justify;">"No tenemos investigaciones suficientes para saberlo, pero hay factores que conspiraron para que se produjera un deterioro en el consumo de libros. Se ha registrado una disminución muy grande en la demanda de textos escolares: el tamaño de ese mercado se redujo casi a la mitad, lo que es una proporción importante del mercado total. Nosotros no tenemos un sistema como el chileno donde el Estado provee los textos del sistema público. Pero además todos los índices apuntan a una disminución de la lectura misma: el tiempo que la gente le dedica, el número de libros que lee. Yo creo que han jugado un papel, sobre todo en los primeros tres años de esta década, los movimientos de población. Mi hipótesis es que los emigrantes eran más lectores que quienes se quedaron. Por otro lado, se han hecho grandes esfuerzos por expandir la educación: un grupo mucho mayor entra al sistema educativo, pero es muy posible que se haya sacrificado calidad en ese proceso".</p>
<p style="text-align:justify;">Preocupado por estas tendencias, el gobierno colombiano ha impulsado un plan nacional de lectura y bibliotecas que siguió el modelo de Bogotá, donde a comienzos de la década se crearon tres megabibliotecas: El Tunal, El Tintal y Virgilio Barco. Situadas en los barrios más populares de la ciudad, en conjunto tienen tantos usuarios como la Biblioteca de Nueva York. Y es que en el uso de estos recintos, los colombianos son campeones mundiales: la tradicional Luis Ángel Arango es la biblioteca pública con mayor número de visitantes diarios en el mundo junto a la de Shangai.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Este uso masivo de las bibliotecas indica que los lectores no están comprando libros porque los encuentran caros?</p>
<p style="text-align:justify;">"No, los libros colombianos son los más baratos de Iberoamérica con excepción de Argentina, pero desgraciadamente el público y los medios lo olvidan. Las ediciones locales que hacen Planeta o Santillana pueden ser un 30 o 40 por ciento más económicas que las españolas. No solamente porque no pagan impuestos, sino también porque como el mercado es más pequeño, tienen que vender a menor precio. Las tiradas son más bajas, cierto, pero igual se pueden hacer libros baratos".</p>
<p style="text-align:justify;">-¿No se supone que es al revés?</p>
<p style="text-align:justify;">"Eso es un cuento que echan los editores. Claro que es más cara una tirada baja que una alta, pero no tanto como se suele decir. Recuerdo que una vez querían eliminar algunas ventajas de la Ley del Libro y la directora de impuestos sostenía ante el Congreso que la exención tributaria no había tenido un impacto sobre el precio del libro. Envié un informe demostrando lo contrario: yo acababa de publicar una novela de Grisham con un tiraje para toda América Latina de 20 mil ejemplares. La edición norteamericana era de un millón 800 mil. Yo había tenido que encargar una traducción, costo que no tenía la norteamericana. El libro en Estados Unidos costaba 25 dólares en tapa dura. El libro con el mismo tipo de encuadernación y con un 15 o 20 % más de páginas (porque el español consume más que el inglés) aquí valía 28% menos que en Estados Unidos. Esto demuestra que como no hay que pagar impuestos, todos los beneficios se trasladan a los lectores".</p>
<p style="text-align:justify;">-Le insisto: ¿Por qué entonces los colombianos encuentran caros los libros?</p>
<p style="text-align:justify;">"En una librería quizás el 20 por ciento de los títulos son producidos localmente y el 80 por ciento de los otros títulos son importados. Si uno mira el conjunto pueden parecer caros, porque tienen los precios del país de origen más los costos de importación y los de una tradición local que consiste en asegurarse contra una posible devaluación. Los libros importados son más caros efectivamente y esa impresión contamina la visión del precio. Pero si revisamos las ventas, los títulos de mayor demanda son aquellos producidos localmente, incluso los que se publicaron originalmente en España, Argentina o México".</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Cómo se explica la creciente piratería en un país con tantas condiciones favorables para el libro?</p>
<p style="text-align:justify;">"Es muy difícil evaluar si es creciente o no. Lo que es creciente es la acción de las autoridades contra ella. Obviamente las nuevas tecnologías han hecho más fácil la piratería. Pero mi percepción es que ha disminuido y que el combate ha sido eficiente".</p>
<p style="text-align:justify;">-En Chile hay quienes dicen que la exención del IVA no sería un factor importante en el precio final del libro ni fomentaría la demanda.</p>
<p style="text-align:justify;">"Mantener el IVA no me parece una buena idea. Yo entiendo las razones técnicas del Estado para no admitir excepciones, pero no es una buena estrategia, porque el libro tiene funciones dentro de la sociedad que van más allá de las meramente comerciales y que son indispensables en estos países: tenemos que dar saltos muy importantes en las conductas lectoras y esto no va a ser fácil si le hacemos más duro a la gente comprar libros".</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Chile mira a Colombia</strong></p>
<p style="text-align:justify;">En 2007, Chile fue el país invitado de honor a la Feria del Libro de Bogotá. En reciprocidad, la Cámara Chilena del Libro invitó a Colombia para la Feria de Santiago de este año. Los vínculos entre las cámaras de ambos países son antiguos. La de Colombia se fundó en 1951, un año después que la chilena. Hasta aquí las semejanzas. La producción colombiana de libros supera a la nuestra en una proporción de 4 a 1: 12.258 mil títulos contra 3.218 (año 2006). Y ese país tiene cinco veces más librerías: 619 sólo en Bogotá contra 120 en todo el territorio chileno.</p>
<p style="text-align:justify;">El presidente de la Cámara Chilena del Libro, Eduardo Castillo, considera que la política colombiana en materia del libro es ejemplar. "Es lo que estamos promoviendo: planes nacionales integrales de fomento del libro y la lectura, que abarcan desde la creación hasta el acceso al público, pasando por toda la cadena de producción. Lo importante es que estos planes contemplen una fuerte inversión y una continuidad en el tiempo". A su juicio, la ley del libro actual se encuentra en una fase de enunciado, como declaración de principios, pero hace falta dar un "salto enorme" para transformarla en un plan integral de ejecución. "Esto puede significar renunciar a algún impuesto o poner un subsidio", admite Castillo, pero respecto del IVA a los libros se muestra cauto: "El directorio de la Cámara abrirá el próximo mes un debate interno para poner todas la ideas sobre la mesa y hacer una puesta al día".</p>
<p style="text-align:justify;">Castillo revela que en 2001 formó la Comisión Nacional Antipiratería siguiendo el modelo colombiano. "Desgraciadamente nuestro país ha tenido una tolerancia absoluta con el tema, lo que hoy nos tiene en las listas rojas del mundo". El libro pirata mueve en Chile unos 25 millones de dólares al año, equivalentes a un cuarto del mercado formal. "Esa cuarta parte son puros best sellers: una puñalada en el corazón de la industria del libro", denuncia.</p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Qué será de ti: radiografía de la industria del libro en Chile]]></title>
<link>http://bibliocorresponsal.wordpress.com/2006/06/15/que-sera-de-ti-radiografia-de-la-industria-del-libro-en-chile/</link>
<pubDate>Thu, 15 Jun 2006 19:54:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>la bibliotecaria al día</dc:creator>
<guid>http://bibliocorresponsal.wordpress.com/2006/06/15/que-sera-de-ti-radiografia-de-la-industria-del-libro-en-chile/</guid>
<description><![CDATA[La Nación, Santiago, Chile. 25/06/2006.
La ministra de Cultura asegura que la política del libro y]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">La Nación, Santiago, Chile. 25/06/2006.</p>
<div><em>La ministra de Cultura asegura que la política del libro ya fue aprobada por el Gobierno. Editores de Chile estima que el problema sólo ha sido tratado superficialmente. Paulo Slachevsky, uno de sus miembros, dice que la Cámara del Libro favorece a las transnacionales. El director de RIL apunta a la política de Correos como un obstáculo grave. El diputado Ramón Farías advierte: “Ojo, que aquí va a salir gente de Hacienda a reclamar”. ¿Cuál es la actual realidad del libro en Chile? ¿Les interesa a los compatriotas de la República leer?</em></div>
<p>Javier García</p>
<p>A mediados del siglo XX el poeta Pablo de Rokha recorrió diferentes rincones del país vendiendo puerta a puerta sus libros. En la capital se metía a las oficinas públicas y a boca de jarro ofrecía sus mamotretos como si fuerang randes quesos sureños. Ahora, la autoedición es tan inexistente como hallar la primera edición de “Los gemidos”, y las editoriales tan diversas como las farmacias que hay en cada cuadra de la ciudad.</p>
<p>¿Cuál es la actual realidad del libro en Chile? ¿Les interesa a los compatriotas de la República leer? Pase y vea los mitos que existen en torno a la lectura, los libros, el mundo de las editoriales chilenas y el manejo de las transnacionales.</p>
<p><strong>Obreros de la contru</strong><br />
Según la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, el trabajo que se ha hecho junto al <a href="http://www.consejodelacultura.cl/portal/home/index.php?page=menu&#38;pos=5">Consejo Nacional del Libro</a>, además de la propuesta para crear una política del tema, presentada por Editores de Chile -que reúne a 19 editoriales nacionales-, discutida y rechazada en varias oportunidades, “ya fue aprobada dentro de los 100 días que había prometido el gobierno. La idea es que esta política se implemente dentro de los próximos dos meses, lo que permitirá discutir aspectos de la Ley del Libro promulgada en 1993”.</p>
<p>Una buena noticia que no calma del todo las aguas en las que navega la industria editorial chilena. Alejandro Kandora, gerente de Tajamar Editores, responde inmediatamente cuando se le pide su opinión sobre el tema de la industria editorial en Chile: “Catastrófica”. Tajamar lleva diez años como distribuidora de libros y como editorial desde 2002 y dice que el año pasado fue tan malo “que por algo las transnacionales hoy en día están en crisis, por eso existió tanto cambio de personal en Random House Mondadori, en Fondo de Cultura Económica y Alfaguara. Y entiendo que Random House en su nueva estructura ahora depende de Argentina, o sea, si antes era Virreinato ahora es Capitanía”.</p>
<p>Para Kandora una editorial existe hoy “más por motivaciones personales que comerciales”, y agrega que el principal obstáculo son “los volúmenes de venta producto de que el mercado es muy pequeño”. A lo que Germán Marín, editor de Random House, responde “si es por interés personal, mejor que se enamoren, así se hace más verídica la sentencia, ¡habría que preguntarle a un obrero de la construcción si trabaja por pasión!”.</p>
<p><strong>Vendiendo la pomada</strong><br />
En febrero de este año, los números rojos en Random House (que reúne los sellos Lumen, Debate, Mondadori, Plaza &#38; Janes, Grijalbo, Sudamericana, entre otros) produjeron la salida del gerente general, Francisco Tepper, quien fue reemplazado por Pablo Dittborn. Marín niega que actualmente Random sufra una crisis, sin embargo aclara “ahora lo único es que estamos imprimiendo en Buenos Aires porque nos sale más barato, por ende los libros serán más económicos, decisión que se tomó después del cambio de dirección”, y asegura que para este año “tenemos una política de importación de novedades, y a los autores chilenos los estamos editando en España como el caso de Rafael Gumucio y Pedro Lemebel, es una apertura que se está logrando, además que se unirán nuevos autores chilenos a Sudamericana y Random House”.</p>
<p>Desde hace ya dos décadas los autores locales creen que su gran posibilidad de ser conocidos en el mercado hispanoamericano es que los publique una editorial transnacional pero, según el gerente de Tajamar, en la práctica “siempre les venden la pomada, por ejemplo cuando en los ’90 Planeta publicó a los integrantes de la Nueva Narrativa local, llegó Alfaguara y les levantó a los escritores prometiéndoles que ellos sí que los iban a publicar en Latinoamérica. Es una cuestión que ocurre cada cuatro o cinco años, cosa que es un fracaso absoluto, porque algo hacen, pero no logran nada, no es más que una obsesión de los autores”.</p>
<p><strong>RIL y Lom de Chile</strong><br />
Daniel Calabrese, director de RIL editores, que en un 90% publican autores nacionales, el año pasado (en seis meses) logró todo un récord, ser parte del ranking de libros más vendidos con tres títulos: “La guía mágica de Santiago”, “Maldito sudaca”, biografía de Jorge González y “La hija del tigre”, biografía de Michelle Bachelet.</p>
<p>Calabrese comenta que son muchos los obstáculos que hay para promover el libro, pero que tres son los principales “el IVA es uno de ellos, porque es un 19% del precio, o sea, prácticamente uno de cada cinco libros se lo lleva el fisco y eso por los costos favorece la piratería. El otro, es Correos, por ejemplo en Argentina tenemos un gran mercado, pero sin embargo enviar un paquete a Mendoza te cuesta lo mismo que enviarlo a Alaska. El problema es que Correos está incumpliendo dos tratados internacionales, uno es de mantener un correo de superficie, que fue eliminado, y que nos deja en clara desventaja en relación a la industria editorial de otros países y además porque exigen millonarias garantías a perpetuidad”.</p>
<p>Mientras las críticas del director de LOM Ediciones -con 16 años en el mercado-, Paulo Slachevsky, quien fue hasta el año pasado presidente de Editores de Chile, apuntan a que la Cámara Chilena del Libro “se centra en una mirada comercial, y que no pone énfasis en una producción propia y espacio editorial para la creación. Y también porque al volver la democracia el gran error de las políticas fue centrarse en combatir la piratería, pero no es el único ni el gran problema, creando una imagen subjetiva de que el libro es caro”.</p>
<p><strong>Cámaras</strong><br />
Eduardo Castillo, presidente de la Cámara Chilena del Libro, cuenta que “a nosotros nos interesa que se suprima el IVA y la única persona que puede hacerlo, como iniciativa legal, es la Presidenta de la República, no puede ser que la piratería nos siga ganando la calle. Además, hay una falta de voluntad política, porque la cultura y el libro nunca son prioridad, entonces hay que andar a codazos dentro de las preferencias del Estado”.</p>
<p>Por otra parte, Slachevsky asegura que “La Cámara ha estado muy marcada por lo que han sido los intereses de las multinacionales”, a lo que Castillo señala “comprenderás que la Cámara no existiría como tal o al directorio lo habrían votado hace rato si defendiera los intereses de un sector. Quizás se puede leer así, pero es parte de las circunstancias”.</p>
<p>Mientras, el diputado Ramón Farías, que próximamente formará la Comisión de Cultura en el Parlamento, dice que un plan nacional del libro y la lectura estaba dentro del mensaje de Michelle Bachelet el 21 de mayo. “La Presidenta no lo dijo en su discurso hablado, pero si estaba en el mensaje, y eso ya es un avance. Creo que para aumentar la venta de libros lo que hay que hacer es un IVA diferenciado y eso yo se lo dije a la ministra Paulina Veloso (secretaria general de la Presidencia). Entonces al existir un 7 u 8% del IVA al libro, va a permitir que aumente la venta, la lectura y no exista la piratería”.</p>
<p>Frente a la postura que tiene Editores de Chile, al plantear que el problema del libro no sólo es relativo al precio del IVA, sino a otros factores (piedras en el zapato), “hay que partir por algo, ya que así haces más asequible el libro, o sea ¡¿por qué cuando uno va a Argentina compra libros?!”, señala Farías, quien últimamente ha estado leyendo ejemplares de historia, y advierte para terminar “y ojo!, que aquí va a salir gente de Hacienda a reclamar”. LCD</p>
<p><strong>¿mitos o pretextos?</strong><br />
La última encuesta realizada sobre el consumo del libro en el país la realizó la Cámara Chilena del Libro en 1999. Las personas que compran libros lo hacen mayoritariamente en librerías (63,1%), en la calle (22,6%) y en quioscos (8,1%). Si bien a mayor nivel socioeconómico se detecta mayor cantidad de libros en el hogar, todavía persisten hogares de nivel Alto y Muy<br />
Alto que declaran no tener libros.</p>
<p>La piratería es el problema más grave: “El principal problema no es la piratería sino el lector, el ciudadano chileno que no lee, y ahí no hay vuelta que dar, luego vienen las agravantes de que las librerías son pocas, la buena o mala calidad de los textos, pero primero es la crisis con el lector”, asegura Germán Marín, editor de Random House.</p>
<p>El libro es caro: Esto es producto de que sólo se toma en cuenta el libro importado, que es el 70% de los ejemplares que se venden en el país. En cambio, los libros chilenos, el precio de público promedio es de $ 6.500, y más del 50% de los libros locales vale menos de $ 5.500.<br />
(Fuente: Libro “<a href="http://www.chile21.cl/chile21/archivos/propuestas/Pp7.pdf">Una política de Estado para el libro y la lectura</a>”).</p>
<p>Los textos escolares se imprimen en el extranjero: El Ministerio de Educación cada año pone las bases para que las editoriales compitan dentro de una licitación. Así, quien se la adjudica tendrá la posibilidad de imprimir los textos y tenerlos en su catálogo. “Los libros de educación de Santillana los hacemos en Chile, incluso las guías de inglés. Desde hace muchos años editamos estos libros, porque lo hacemos en distintas categorías y me atrevo a decir que vamos liderando”, afirma Alejandro Aliaga, editor deGrupo Santillana, que reúne a los sellos Alfaguara, Aguilar, Taurus, Richmond, Punto de Lectura y Suma.</p>
<p><strong>PIEDRAS EN EL ZAPATO</strong><br />
<em>El 19% del IVA a los libros</em>:Mientras en Estados Unidos es de un 7%, en Portugal de un 5%, en Francia es de un 5,5%. A su vez, en Argentina, Colombia, Uruguay, México, Brasil, Perú, Gran Bretaña, entre otros países, NO existe el IVA al libro. Editores de Chile propone un 6 ó 7%.</p>
<p><em>Correos de Chile</em>: Esta empresa de transporte ya no hace envío de mercadería por superficie<br />
(tierra, barco, etc.). Por lo tanto, sale más caro el envío que los libros mismos.</p>
<p><em>El precio único</em>: En Estados Unidos y Francia (y la mayoría de los países europeos) los libros tienen los precios impresos en las portadas. Cada título se vende al mismo precio en todo el país. Esto resguarda la competencia desleal de las grandes empresas.</p>
<p><em>Fragilidad de red de librerías</em>: Esto se traduce en poca cantidad de lugares donde se pueden vender libros lo que hace difícil la existencia de una diversidad editorial. “La lógica de las trasnacionales ha generado un fuerte daño al sector del libro, ya que han destruido la red de librerías independientes. Además, de la influencia de publicidad y marketing”, afirma Paulo Slachevsky.</p>
<p><em>Sistema de consignación</em>: En librerías las editoriales nacionales entregan una guía de despacho cuando entregan un libro, y si este se vende, se informa. O sea, el libro está prestado. Contrario al libro importado, donde las librerías lo compran, entonces están obligados a venderlo, porque es su mercadería y por ende es su prioridad.</p>
<p style="text-align:justify;"><em>Distribución de libros en bibliotecas públicas</em>: Los títulos editados en Chile no son adquiridos por la Dibam. “Ha existido fuertemente una discriminación en las compras de la Dibam, incluso en algún momento no se aceptaban libros locales, porque el depósito legal en Chile es de 15 ejemplares, lo que permite surtir a las bibliotecas, discriminando por ello a la industria nacional, ya que sólo compran libros extranjeros, haciendo lo contrario a lo que hacen los países desarrollados”, señala Paulo Slachevsky.</p>
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