<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress.com" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>recuento-de-recuerdos &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/recuento-de-recuerdos/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "recuento-de-recuerdos"</description>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 07:07:06 +0000</pubDate>

	<generator>http://wordpress.com/tags/</generator>
	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Haciendo memoria: De Palolem a Hampi]]></title>
<link>http://puzzlesdearena.wordpress.com/?p=76</link>
<pubDate>Sat, 12 Apr 2008 14:27:30 +0000</pubDate>
<dc:creator>Guzmán</dc:creator>
<guid>http://puzzlesdearena.wordpress.com/?p=76</guid>
<description><![CDATA[El tren en direccion sur dejo atras la polucion de Bombay en un trayecto paralelo a la costa hasta l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>El tren en direccion sur dejo atras la polucion de Bombay en un trayecto paralelo a la costa hasta llegar a Margao, la capital del estado de Goa. Se dice en pocas palabras pero se tarda 13 horas.  </p>
<p>Las playas paradisiacas y el paisaje selvatico del interior son reclamo de turistas que llegan en numeros desorbitados a esta region. Aunque es cierto que la explotacion turistica es bastante notable en algunos lugares del norte, donde se han formado autenticas colonias de rusos que aprovechan los vuelos charter hiperbaratos desde Moscu, se pueden encontrar lugares agradables cerca de la frontera sur con el estado de Karnataka. <a href="http://www.palolem.com/">Palolem</a>, ejemplo de lo anterior, fue nuestro siguiente destino.</p>
<p>El primer pensamiento al ver la arena blanca, las palmeras y las pequeñas casetas de bambu fue el recuerdo de la pelicula Los Robinsones de los Mares del Sur (1960), una de las favoritas en la coleccion de videos VHS, donde una familia de suizos huye de la dominacion napoleonica hacia una colonia en Nueva Guinea y acaba llegando a una isla desierta donde sobreviven en casetas en los arboles y a base de agua de cocotero. En fin, ahora que lo escribo no veo clara la analogia pero en cualquier caso ese fue mi primer pensamiento. Igual de ridiculas puede sonar mis inconscientes comparaciones de estas tierras con Centroamerica. Aunque quizas tenga algo de cierto. La tropicalidad, los rasgos semiachinados de los rostros, el color de la piel, la pobreza, el polvo de las calles, las construcciones con cuatro palos y una techumbre de paja, los cerdos, los gallos...elementos comunes en economias de subsistencia, aqui y alli.  </p>
<p>Para ilustrar el efecto de la ocupacion portuguesa de la region desde 1510 hasta 1961 vale con poner de ejemplo a nuestro casero, de nombre Mafaldo Fernandes y gran seguidor de San Francisco Javier, que estuvo tambien por estas tierras <em>poniendo un poco de orden</em>.</p>
<p>De los dias de ritmo tranquilo y pies quemados con la marca de las chanclas, un recuerdo y un intento de olvido. El ultimo para los turistas britanicos <em>hooliganianos de </em>actitud imperialista y gritos destemplados que se exasperan porque el camarero no entiende su acento <em>cockney</em> de los suburbios de Londres. De recuerdo me llevo la tarde en que decidi despegarme de la arena para alquilar un kayak y explorar la bahia, como me llamo la atencion un soplido a mis espaldas y de pronto me vi rodeado de delfines que estuvieron saliendo a la superficie un buen rato mientras se ponia el sol.</p>
<p>Y esta vez en autobus hacia el interior, cambiamos de paisaje hasta el centro de la provincia de Karnataka. <a href="http://amitkulkarni.info/pics/hampi/">Hampi</a> fue la capital del imperio hindu del Vijayanagara (Ciudad de la Victoria) en la edad media. Su paisaje peculiar conecta desiertos de roca con exhuberantes plantaciones de platano y caña de azucar. Dispersos por su geografia, a ambos lados del rio sagrado Tungabhadra, encontramos las ruinas del imperio, sus templos, los restos de palacios, las divinidades esculpidas en roca resistiendo el paso del tiempo.</p>
<p>La llegada a Hampi no fue excesivamente triunfal, cansados de un viaje sin pegar ojo fuimos recibidos por la luz blanca y el polvo abrasante del mediodia. No fue hasta el dia siguiente, aprovechando las horas tempranas en las que el sol no muerde en la nuca, cuando nos reconciliamos con la magia del lugar. Al amanecer el pueblo se dirige hasta el rio para cumplir con el baño diario. Los hombres en ropa interior se situan a la izquierda, cerca del templo sumergido. Los niños enjabonados corretean, se salpican y saltan desde las rocas. El mayor espectaculo (pero tambien el mas prohibido) es el baño de mujeres y niñas que ocurre a distancia prudencial del sexo opuesto. Sin apenas quitarse vestidos o sarees se bañan a salvo de miradas pecaminosas en medio de grandes corrillos multicolor. Para completar el cuadro al poco rato llego la elefanta sagrada del templo acompañada de su cuidador para la sesion de limpieza matutina. No se puede pedir mucho mas a un amanecer.</p>
<p>Tras unos dias nos volvemos a subir al autobus con esa mezcla de tristeza y excitacion del que abandona lugares a medio descubrir por avanzar mas millas y acumular nuevas experiencias.</p>
]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
