Entramos en Troya y la tensión que se palpa en el ambiente es evidente. Está claro que algo importante está pasando entre los griegos, y Helena de Esparta –aunque algunos empiezan a llamarla Helena de Troya- nos abre las puertas de su castillo y de sus aposentos, para darnos su visión personal de esta –al parecer- inminente guerra, de la cual dicen que es la detonante. 940 palabras más