Ella estaba parada ahí cuando desperté de pronto, desvié mi párpados cerrados y la miré fijamente por unos segundos. Estaba recostada sobre el lado izquierdo del pórtico de un hostal en plena avenida, era una flaca de esas que ves seguido en la ciudad, cabello negro, tes tostada, delgada, usaba jeans descaderados sin bolsillo trasero, porque así algunas creen lograr milagros oculares, tacos, perdón no solo tacos, unos tacones acuerados muy parecidos a unos enormes que yo tengo. 175 palabras más